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Domingo 11 diciembre 2016, III Domingo de Adviento, ciclo A.

jueves, 28 de enero de 2016

Jueves 3 marzo 2016, Jueves III semana de Cuaresma, feria.

SOBRE LITURGIA

CEREMONIAL DE LOS OBISPOS
(14-septiembre-1984)

BENDICIÓN DEL FUEGO Y PREPARACIÓN DEL CIRIO

337. Antes del comienzo de la Vigilia el Obispo, los concelebrantes y diáconos se revisten en el secretarium, o en otro lugar apropiado, con las vestiduras blancas para la Misa (82).

(82) Cf. ibidem, n. 6.

338. El Obispo, con mitra y báculo, acompañado de los concelebrantes, el clero y los ministros, se acerca al lugar donde el pueblo se halla reunido, para la bendición del fuego.

Uno de los acólitos, que va delante de los ministros, lleva el cirio pascual. No se lleva ni cruz procesional ni cirios.

El turiferario lleva el incensario sin carbones.

339. El Obispo, dejados el báculo y la mitra, de pie y vuelto al pueblo, dice: En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

Saluda al pueblo diciendo: La paz esté con vosotros.
Después el Obispo mismo, o el diácono, o uno de los concelebrantes se dirige brevemente al pueblo para manifestarles la importancia de la celebración, empleando las palabras del Misal: Hermanos carísimos, u otras semejantes (83).

(83) Cf. ibidem, n. 8.

340. Luego el Obispo bendice el fuego diciendo, con las manos extendidas, la oración Dios, que por tu Hijo.

Terminada la oración, el Obispo toma de nuevo la mitra, y con la ayuda del diácono, sin decir nada, enciende el cirio pascual con la llama del fuego nuevo.

El turiferario toma carbones encendidos del fuego nuevo y los coloca en el incensario (84).

(84) Cf. ibidem, n. 9.

341. Si por causa de la índole del pueblo, se juzga oportuno resaltar con algunos símbolos la dignidad y el significado del cirio pascual, después de bendecido el fuego, un acólito lleva el cirio pascual ante el Obispo, el cual, de pie y con mitra, graba con el punzón la cruz sobre el cirio pascual.

Luego graba encima de la cruz la letra griega Alfa, debajo la letra Omega y entre los brazos de la cruz los cuatro números que manifiestan el año en curso, mientras que dice: Cristo ayer y hoy.

Asimismo, al terminar de grabar la cruz y de hacer los otros signos, el Obispo puede fijar en el cirio los cinco granos de incienso en forma de cruz, diciendo: Por sus santas llagas. Por último, enciende el cirio sacando la llama del fuego nuevo bendecido, diciendo: Luz de Cristo, gloriosamente resucitado.

Los elementos anteriores pueden emplearse todos o sólo algunos, según las circunstancias pastorales de tiempos y lugares. Asimismo las Conferencias Episcopales pueden establecer otros símbolos acomodados a la índole de los pueblos (85).

(85) Cf. ibidem, nn. 10-12.

CALENDARIO

3 JUEVES DE LA III SEMANA DE CUARESMA, feria

Misa
de feria (morado).
mo MISAL: ants. y oracs. props., Pf. Cuaresma.
LECC.: vol. VII (o bien: vol. II de las nuevas ediciones).
La Cuaresma: Vigilar para no cerrarse a la salvación.
- Jer 7, 23-28. Aquí está la gente que no escuchó la voz del Señor, su Dios.
- Sal 94. R. Ojalá escuchéis hoy la voz del Señor: «No endurezcáis vuestro corazón».
- Lc 11, 14-23. El que no está conmigo está contra mí.
Liturgia de las Horas: oficio de feria.

Martirologio: elogs. del 4 de marzo, pág. 190.
CALENDARIOS: Bilbao y San Sebastián: San Emeterio y san Celedonio, mártires (conm.).
Zamora: Aniversario de la muerte de Mons. Eduardo Poveda Rodríguez, obispo, emérito (1993).

TEXTOS MISA

Jueves de la III Semana de Cuaresma. Feria quinta. Hebdomada III Quadragesimae.
Antífona de entrada
Yo soy la salvación del pueblo -dice el Señor-. Cuando me llamen desde el peligro, yo les escucharé y seré para siempre su Señor.
Antiphona ad introitum
Salus pópuli ego sum, dicit Dóminus. De quacúmque tribulatióne clamáverint ad me, exáudiam eos, et ero illórum Dóminus in perpétuum.
Oración colecta
Te pedimos humildemente, Señor, que a medida que se acerca la fiesta de nuestra salvación, vaya creciendo en intensidad nuestra entrega para celebrar dignamente el misterio pascual. Por nuestro Señor Jesucristo.
Collecta
Maiestátem tuam, Dómine, supplíciter implorámus, ut, quanto magis dies salutíferae festivitátis accédit, tanto devótius ad eius celebrándum proficiámus paschále mystérium. Per Dóminum.

LITURGIA DE LA PALABRA
Lecturas del Jueves de la III semana de Cuaresma (Lecc. II).

PRIMERA LECTURA Jer 7, 23-28
Esta es la gente que no escuchó la voz del Señor, su Dios

Lectura del libro de Jeremías.

Esto dice el Señor:
«Esta fue la orden que di a mi pueblo:
“Escuchad mi voz, Yo seré vuestro Dios y vosotros seréis mi pueblo. Seguid el camino que os señalo, y todo os irá bien”.
Pero no escucharon ni hicieron caso. Al contrario, caminaron según sus ideas, según la maldad de su obstinado corazón. Me dieron la espalda y no la cara.
Desde que salieron vuestros padres de Egipto hasta hoy, os envié a mis siervos, los profetas, un día tras otro; pero no me escucharon ni me hicieron caso. Al contrario, endurecieron la cerviz y fueron peores que sus padres.
Ya puedes repetirles este discurso, seguro que no te escucharán; ya puedes gritarles, seguro que no te responderán. Aun así les dirás:
“Esta es la gente que no escuchó la voz del Señor, su Dios, y no quiso escarmentar. Ha desaparecido la sinceridad, se la han arrancado de la boca”».

Palabra de Dios.
R. Te alabamos, Señor.

Salmo responsorial Sal 94, 1-2. 6-7c. 7d-9 (R.: cf. 7d-8a)
R.
Ojalá escuchéis hoy la voz del Señor: «No endurezcáis vuestro corazón». Utinam hódie, vocem Dómini audiátis nolite obdurare corda vestra.

V. Venid, aclamemos al Señor,
demos vítores a la Roca que nos salva;
entremos a su presencia dándole gracias,
aclamándolo con cantos. R.
Ojalá escuchéis hoy la voz del Señor: «No endurezcáis vuestro corazón». Utinam hódie, vocem Dómini audiátis nolite obdurare corda vestra.

V. Entrad, postrémonos por tierra,
bendiciendo al Señor, creador nuestro.
Porque él es nuestro Dios,
y nosotros su pueblo,
el rebaño que él guía. R.
Ojalá escuchéis hoy la voz del Señor: «No endurezcáis vuestro corazón». Utinam hódie, vocem Dómini audiátis nolite obdurare corda vestra.

V. Ojalá escuchéis hoy su voz:
«No endurezcáis el corazón como en Meribá,
como el día de Masá en el desierto;
cuando vuestros padres me pusieron a prueba
y me tentaron, aunque habían visto mis obras». R.
Ojalá escuchéis hoy la voz del Señor: «No endurezcáis vuestro corazón». Utinam hódie, vocem Dómini audiátis nolite obdurare corda vestra.

Versículo antes del Evangelio Cf. Jl 2, 12-13
Ahora –dice el Señor–, convertíos a mí de todo corazón, porque soy compasivo y misericordioso. Nunc ergo, dicit Dóminus, convertímini ad me in toto corde vestro, quia benígnus et miséricors sum.

EVANGELIO Lc 11, 14-23
El que no está conmigo está contra mí 

Lectura del santo Evangelio según san Lucas.
R. Gloria a ti, Señor.

En aquel tiempo, estaba Jesús echando un demonio que era mudo.
Sucedió que, apenas salió el demonio, empezó a hablar el mudo. La multitud se quedó admirada, pero algunos de ellos dijeron:
«Por arte de Belzebú, el príncipe de los demonios, echa los demonios».
Otros, para ponerlo a prueba, le pedían un signo del cielo. Él, conociendo sus pensamientos, les dijo:
«Todo reino dividido contra sí mismo va a la ruina y cae casa sobre casa. Si, pues, también Satanás se ha dividido contra sí mismo, ¿cómo se mantendrá su reino? Pues vosotros decís que yo echo los demonios con el poder de Belzebú. Pero, si yo echo los demonios con el poder de Belzebú, vuestros hijos, ¿por arte de quién los echan? Por eso, ellos mismos serán vuestros jueces. Pero, si yo echo los demonios con el dedo de Dios, entonces es que el reino de Dios ha llegado a vosotros.
Cuando un hombre fuerte y bien armado guarda su palacio, sus bienes están seguros, pero, cuando otro más fuerte lo asalta y lo vence, le quita las armas de que se fiaba y reparte su botín.
El que no está conmigo está contra mí; el que no recoge conmigo desparrama».

Palabra del Señor.
R. Gloria a ti, Señor Jesús.

Del Catecismo de la Iglesia Católica
385 Dios es infinitamente bueno y todas sus obras son buenas. Sin embargo, nadie escapa a la experiencia del sufrimiento, de los males en la naturaleza - que aparecen como ligados a los límites propios de las criaturas - , y sobre todo a la cuestión del mal moral. ¿De dónde viene el mal? "Quaerebam unde malum et non erat exitus" ("Buscaba el origen del mal y no encontraba solución") dice S. Agustín (conf. 7, 7. 11), y su propia búsqueda dolorosa sólo encontrará salida en su conversión al Dios vivo. Porque "el misterio de la iniquidad" (2 Ts 2, 7) sólo se esclarece a la luz del "Misterio de la piedad" (1 Tm 3, 16). La revelación del amor divino en Cristo ha manifestado a la vez la extensión del mal y la sobreabundancia de la gracia (cf. Rm 5, 20). Debemos, por tanto, examinar la cuestión del origen del mal fijando la mirada de nuestra fe en el que es su único Vencedor (cf. Lc 11, 21-22; Jn 16, 11; 1 Jn 3, 8).

Oración de los fieles
106. Oremos, hermanos, a Dios nuestro Padre, para que, desde el trono de su gloria, escuche las oraciones de su pueblo penitente.
- Por la santa Iglesia de Dios:para que el poder de la cruz salvadora y la fuerza de la resurrección de Jesucristo la purifique de todas sus faltas, le conceda el don de la unidad y el gozo de la renovación pascual. Roguemos al Señor.
- Por la tierra y sus habitantes, por los que trabajan y los que estudian, por nosotros y por todos los hombres: para que Dios nos enriquezca con sus dones. Roguemos al Señor.
- Por los que no han podido venir a a nuestra celebración: para que estén presentes con el espíritu y obtengan también ellos los bienes de Dios. Roguemos al Señor.
- Por cuantos celebramos la Cuaresma con fe y devoción: para que lleguemos a las fiestas pascuales iluminados por el Espíritu Santo y limpios de todo pecado. Roguemos al Señor.
Escucha, Dios eterno, nuestras súplicas y perdona nuestros pecados: para que gocemos siempre de tu perdón y de tu paz. Por Jesucristo nuestro Señor.

Oración sobre las ofrendas
Señor, preserva de toda maldad a tu pueblo, para que este sacrificio sea grato a tus ojos, y tú que nos prometes, como premio, la plena posesión de tu verdad, no nos dejes entregarnos a los falsos placeres. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Super oblata
Ut tibi grata sint, Dómine, múnera pópuli tui, ab omni, quaesumus, eum contágio perversitátis emúnda, nec falsis gáudiis inhaerére patiáris, quem ad veritátis tuae praemia veníre promíttis. Per Christum.
PREFACIO III DE CUARESMA
Los frutos de las privaciones voluntarias
En verdad es justo y necesario, es nuestro deber y salvación darte gracias siempre y en todo lugar, Señor, Padre santo, Dios todopoderoso y eterno.
Porque con nuestras privaciones voluntarias nos enseñas a reconocer y agradecer tus dones, a dominar nuestro afán de suficiencia y a repartir nuestros bienes con los necesitados, imitando así tu generosidad.
Por eso, con todos los ángeles, te glorificamos y te aclamamos diciendo:
Santo, Santo, Santo...
PRAEFATIO III DE QUADRAGESIMA
De fructibus abstinentiae
Vere dignum et iustum est, aequum et salutáre, nos tibi semper et ubíque grátias ágere: Dómine, sancte Pater, omnípotens aetérne Deus:
Qui nos per abstinéntiam tibi grátias reférre voluísti, ut ipsa et nos peccatóres ab insoléntia mitigáret, et, egéntium profíciens aliménto, imitatóres tuae benignitátis effíceret.
Et ídeo, cum innúmeris Angelis, una te magnificámus laudis voce dicéntes:
Sanctus, Sanctus, Sanctus...
PLEGARIA EUCARÍSTICA I o CANON ROMANO. PREX EUCHARISTICA I seu CANON ROMANUS.
Antífona de comunión Sal 118, 4-5
Tu promulgas tus decretos para que se observen exactamente; ojalá esté firme mi camino para cumplir tus consignas.
Antiphona ad communionem Ps 118, 4-5
Tu mandásti mandáta tua custodíri nimis: útinam dirigántur viae meae ad custodiéndas iustificatiónes tuas.
Oración después de la comunión
Presta benigno tu ayuda, Señor, a quienes alimentas con tus sacramentos para que consigamos tu salvación en la celebración de estos misterios y en la vida cotidiana. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Post communionem
Quos réficis, Dómine, sacraméntis, attólle benígnus auxíliis, ut tuae salvatiónis efféctum et mystériis capiámus et móribus. Per Christum.


Oratio super populum (ad libitum adhibenda)
Cleméntiam tuam implorámus, Dómine, in misericórdia tua confidéntes, ut, sicut nos ex te habémus esse quod sumus, sic per grátiam tuam et bene velle sumámus et bonum posse quod vólumus. Per Christum.

MARTIROLOGIO

Elogios del día 4 de marzo
S
an Casimiro
, hijo del rey de Polonia, que, siendo príncipe, destacó por el celo en la fe, por la castidad y la penitencia, la benignidad hacia los pobres y la devota veneración a la Eucaristía y a la bienaventurada Virgen María, y aún joven, consumido por la tuberculosis, descansó piadosamente en la ciudad de Grodno, cerca de Vilna, en Lituania (1484).
2. En Nicomedia, en Bitinia, los santos Focio, Arquelao, Quirino y otros diecisiete, mártires (s. III/IV).
3*. En Tréveris, de Renania, en Austrasia, san Basino, obispo, de la familia de los duques del reino de Austrasia, que primero fue monje, después abad de San Máximo de Tréveris y, elevado finalmente a la sede episcopal de la ciudad, aprobó la fundación del monasterio de Epternach, realizada por santa Irmina (705).
4*. En Comacchio, en la provincia de Flaminia, san Apiano, monje, que, enviado desde el monasterio de Pavía, llevó en esta ciudad vida eremítica (s. VIII).
5*. En el monasterio de Cava, en la Campania, san Pedro, que habiendo seguido desde su juventud vida eremítica, fue elegido obispo de Policastro, pero cansado del estrépito de la vida exterior, regresó al monasterio, donde, constituido abad, restableció admirablemente la disciplina (1123).
6*. En Chambery, en Saboya, beato Umberto, tercer conde de Saboya, que habiendo sido coaccionado a dejar el claustro para ocuparse del gobierno, volvió más tarde a la vida monástica, viviendo con fidelidad (1188).
7*. En Londres, en Inglaterra, los beatos Cristóbal Bales, presbítero, Alejandro Blake y Nicolás Horner, mártires, los cuales, durante la persecución bajo el reinado de Isabel I, recibieron al mismo tiempo la corona de la gloria (1590).
8*. En el cenobio de Saint-Sauveur-le-Vicomte, de Normandía, en Francia, beata Plácida (Eulalia) Viel, virgen, que brilló por su celo y humildad, dirigiendo la Congregación de las Escuelas Cristianas de la Misericordia (1877).
9*. En Vicenza, ciudad de Italia, beato Juan Antonio Farina, obispo, cuyo trabajo en el campo de la pastoral fue intenso, y fundó el Instituto de las Hermanas Maestras de Santa Dorotea Hijas de los Sagrados Corazones, para la formación de las jóvenes pobres y ayuda a las personas afligidas (1888).
10*. En la villa de Berezwecz, cerca de la ciudad de Gl_bokie, en Polonia, beatos Miecislao Bohatkiewick, Ladislao Mackowiak y Estanislao Pyrtek, presbíteros y mártires, que en tiempo de guerra fueron encarcelados por la fe de Cristo y fusilados (1942).