viernes, 11 de diciembre de 2015

Viernes 15 enero 2016, Por todos los difuntos, misa de difuntos.

SOBRE LITURGIA

CEREMONIAL DE LOS OBISPOS
(14-septiembre-1984)

LLEGADA Y PREPARACIÓN DEL OBISPO

126. Después de que haya sido recibido el Obispo, según se indicó antes (n. 79), éste, ayudado por los diáconos asistentes y otros ministros, los cuales ya tienen puestas las vestiduras litúrgicas antes de que él llegue, deja en el secretarium la capa o la muceta, y según el caso, también el roquete, se lava las manos y se reviste con amito, alba, cruz pectoral, estola, dalmática y casulla.

Después uno de los dos diáconos coloca la mitra al Obispo. Pero si es Arzobispo, antes de recibir la mitra, el primer diácono le coloca el palio.

Entre tanto los presbíteros concelebrantes y los otros diáconos, que no sirven al Obispo, se ponen sus vestiduras.

127. Cuando ya todos están preparados, se acerca el acólito turiferario, uno de los diáconos le presenta la naveta al Obispo, el cual pone incienso en el incensario y lo bendice con el signo de la cruz. Luego recibe el báculo, que le presenta el ministro. Uno de los diáconos toma el Evangeliario, que lleva cerrado y con reverencia en la procesión de entrada.

CALENDARIO

15 VIERNES DE LA I SEMANA DEL TIEMPO ORDINARIO, feria

Misa de feria (verde).
ve MISAL: cualquier formulario permitido (véase pág. 73, n. 5; y en el presente año jubilar: pp. 26ss, nn. 16. 24), Pf. común.
LECC.: vol. IV (o bien: vol. III-par de las nuevas ediciones).
- 1 Sam 8, 4-7. 10-22a. Gritaréis contra el rey, pero Dios no os responderá.
- Sal 88. R. Cantaré eternamente tus misericordias, Señor.
- Mc 2, 1-12. El Hijo del hombre tiene potestad en la tierra para perdonar pecados.

Liturgia de las Horas: oficio de feria.

Martirologio: elogs. del 16 de enero, pág. 113.
CALENDARIOS: Misioneros del Verbo Divino y Siervas del Espíritu Santo: San Arnaldo Janssen (S).
Benedictinos, O. Cist. y OCSO: San Mauro y san Plácido, monjes (MO).
Dominicos: San Francisco Fernández de Capillas, presbítero (MO). Palencia y Valladolid: (ML).
Salesianos: Beato Luis Variara (MO). Salesianas: (ML).
Sevilla: San Berardo, presbítero y compañeros, mártires (ML).
Servitas: Beato Santiago de Villa (ML).

TEXTOS MISA

C) POR VARIOS O POR TODOS LOS DIFUNTOS B. PRO PLURIBUS VEL PRO OMNIBUS DEFUNCTIS 1.
Antífona de entrada
Señor, dales el descanso eterno y alegra su alma con el esplendor de la gloria.
Antiphona ad introitum
Dona eis, Dómine, réquiem sempitérnam et imple splendóribus ánimas eórum.
Oración colecta
Oh Dios, que resucitaste a tu Hijo para que, venciendo la muerte, entrara en tu reino, concede a tus hijos difuntos [N. y N.] que, superada su condición mortal, puedan contemplarte para siempre como su Creador y Salvador. Por nuestro Señor Jesucristo.
O bien:
Oh Dios, Creador y Redentor de todos los hombres, concede a tus siervos el perdón de sus pecados, para que consigan, por medio de nuestras súplicas, la misericordia que siempre desearon. Por nuestro Señor Jesucristo.
Collecta
Deus, qui Unigénitum tuum, devícta morte, ad caeléstia transíre fecísti, concéde fámulis tuis, (N. et N.), ut, huius vitae mortalitáte devícta, te conditórem et redemptórem possint perpétuo contemplári. Per Dóminum.
Collecta
Fidélium, Deus, ómnium cónditor et redémptor, fámulis tuis remissiónem cunctórum tríbue peccatórum, ut indulgéntiam, quam semper optavérunt, piis supplicatiónibus consequántur. Per Dóminum.

LITURGIA DE LA PALABRA
Lecturas del Viernes de la I semana del Tiempo Ordinario, año par, (Lecc. III-par).

PRIMERA LECTURA 1 Sam 8, 4-7. 10-22a
Os quejaréis a causa del rey, pero el Señor no os responderá
Lectura del primer libro de Samuel.

En aquellos días, se reunieron todos los ancianos de Israel y fueron a Ramá, donde estaba Samuel.
Le dijeron:
«Tú eres ya un anciano, y tus hijos no siguen tus caminos. Nómbranos, por tanto, un rey, para que nos gobierne, corno se hace en todas las naciones».
A Samuel le pareció mal que hubieran dicho:
«Danos un rey para que nos gobierne».
Y oró al Señor.
El Señor dijo a Samuel:
«Escucha la voz del pueblo en todo cuanto te digan. No es a ti a quien rechazan, sino a mí, para que no reine sobre ellos».
Samuel transmitió todas las palabras del Señor al pueblo que le había pedido un rey.
Samuel explicó:
«Este es el derecho del rey que reinará sobre vosotros: se llevará a vuestros hijos los para destinarlos a su carroza y a su caballería, y correrán delante de su carroza. Los destinará a ser jefes de mil o jefes de cincuenta, a arar su labrantío y segar su mies, a fabricar sus armas de guerra y los pertrechos de sus carros. Tomará a vuestras hijas para perfumistas, cocineras y panaderas. Se apoderará de vuestros mejores campos, viñas y olivares, para dárselos a sus servidores. Cobrará el diezmo de vuestros olivares y viñas, para dárselo a sus eunucos y servidores. Se llevará a vuestros mejores servidores, siervas y jóvenes, así como a vuestros asnos, para emplearlos en sus trabajos. Cobrará el diezmo de vuestro ganado menor, y vosotros os convertiréis en esclavos suyos. Aquel día os quejaréis a causa del rey que os habéis escogido: Pero el Señor no os responderá».
El pueblo se negó a hacer caso a Samuel y contestó:
«No importa. Queremos que haya un rey sobre nosotros. Así seremos como todos los otros pueblos. Nuestro rey nos gobernará, irá al frente y conducirá nuestras guerras».
Samuel oyó todas las palabras del pueblo y las transmitió a oídos del Señor.
El Señor dijo a Samuel:
«Escucha su voz y nómbrales un rey».

Palabra de Dios.
Te alabamos, Señor.

Salmo responsorial Sal 88, 16-17. 18-19 (R.: cf. 2a)
R.
Cantaré eternamente tus misericordias, Señor. Misericórdias tuas, Domine, in ætérnum cantábo.

V. Dichoso el pueblo que sabe aclamarte:
caminará, oh, Señor, a la luz de tu rostro;
tu nombre es su gozo cada día,
tu justicia es su orgullo. R.
Cantaré eternamente tus misericordias, Señor. Misericórdias tuas, Domine, in ætérnum cantábo.

V. Porque tú eres su honor y su fuerza,
y con tu favor realzas nuestro poder.
Porque el Señor es nuestro escudo
y el Santo de Israel nuestro rey. R.
Cantaré eternamente tus misericordias, Señor. Misericórdias tuas, Domine, in ætérnum cantábo.

Aleluya Lc 7, 16
R. Aleluya, aleluya, aleluya.
V.
Un gran Profeta ha surgido entre nosotros. Dios ha visitado a su pueblo. Prophéta magnus surréxit in nobis, et Deus visitábit plebem suam.
R. Aleluya, aleluya, aleluya.

EVANGELIO Mc 2, 1-12
El Hijo del hombre tiene autoridad en la tierra para perdonar pecados
Lectura del santo Evangelio según San Marcos.
Gloria a ti, Señor.

Cuando a los pocos días entró Jesús en Cafarnaún, se supo que estaba en casa.
Acudieron tantos que no quedaba sitio ni a la puerta. Y les proponía la palabra.
Y vinieron trayéndole un paralítico llevado entre cuatro y, como no podían presentárselo por el gentío, levantaron la techumbre encima de donde él estaba, abrieron un boquete y descolgaron la camilla donde yacía el paralítico. Viendo Jesús la fe que tenían, le dice al paralítico:
«Hijo, tus pecados te son perdonados».
Unos escribas, que estaban allí sentados, pensaban para sus adentros:
«¿Por qué habla éste así? Blasfema. ¿Quién puede perdonar pecados, sino sólo uno, Dios?».
Jesús se dio cuenta enseguida de lo que pensaban y les dijo:
«¿Por qué pensáis eso? ¿Qué es más fácil, decir al paralítico: “Tus pecados te son perdonados” o decir: “Levántate, coge la camilla y echa a andar”?
Pues, para que veáis que el Hijo del hombre tiene autoridad en la tierra para perdonar pecados -dice al paralítico-:
“Te digo: levántate, coge tu camilla y vete a tu casa”».
Se levantó, cogió inmediatamente la camilla y salió a la vista de todos. Se quedaron atónitos y daban gloria a Dios, diciendo:
«Nunca hemos visto una cosa igual».

Palabra del Señor.
Gloria a ti, Señor Jesús.

Del Papa Benedicto XVI, Ángelus, 22-febrero-2009
Este relato evangélico muestra que Jesús no sólo tiene el poder de curar el cuerpo enfermo, sino también el de perdonar los pecados; más aún, la curación física es signo de la curación espiritual que produce su perdón. Efectivamente, el pecado es una suerte de parálisis del espíritu, de la que solamente puede liberarnos la fuerza del amor misericordioso de Dios, permitiéndonos levantarnos y reanudar el camino por la senda del bien.

Oración de los fieles
Ferias del Tiempo Ordinario V
293. Suba nuestra oración a Dios Padre todopoderoso, que quiere iluminar y salvar a todos los hombres.
- Por nuestro Santo Padre el papa N y por todos los obispos: para que guíen fielmente al pueblo de Dios. Roguemos al Señor.
- Por los que rigen los destinos de los pueblos: para que protejan la libertad de los ciudadanos y gobiernen con rectitud y justicia. Roguemos al Señor.
- Por los hambrientos y los enfermos, por los emigrantes y los que no tienen trabajo, por todos los que sufren: para que sean aliviados en su necesidad. Roguemos al Señor.
- Por nuestros hemanos difuntos. Roguemos al Señor.
- Por los que estamos aquí reunidos: para que vivamos en amor fraterno y formemos una comunidad de fe, esperanza y amor en el seno de la Iglesia. Roguemos al Señor.
Escucha, Dios todopoderoso, las súplicas de tu pueblo; y concédenos lo que te pedimos, confiados en tu bondad. Por Jesucristo nuestro Señor.

Oración sobre las ofrendas
Acepta, Señor, los dones que te ofrecemos en favor de tus siervos, y a quienes honraste en la tierra con la dignidad de cristianos, concédeles ahora la recompensa de su fe. Por Jesucristo nuestro Señor.
Super oblata
Hóstias, quaesumus, Dómine, quas tibi pro animábus famulórum tuórum offérimus, propitiátus inténde, ut, quibus fídei christiánae méritum contulísti, dones et praemium. Per Christum.
PREFACIO I DE DIFUNTOS
La esperanza de la resurrección en Cristo
En verdad es justo y necesario, es nuestro deber y salvación darte gracias siempre y en todo lugar, Señor, Padre santo, Dios todopoderoso y eterno, por Cristo, Señor nuestro.
En él brilla la esperanza de nuestra feliz resurrección; y así, aunque la certeza de morir nos entristece, nos consuela la promesa de la futura inmortalidad.
Porque la vida de los que en ti creemos, Señor, no termina, se transforma; y, al deshacerse nuestra morada terrenal, adquirimos una mansión eterna en el cielo.
Por eso, con los ángeles y arcángeles y con todos los coros celestiales, cantamos sin cesar el himno de tu gloria:
Santo, Santo, Santo...
PRAEFATIO I DE DEFUNCTIS
De spe resurrectionis in Christo
Vere dignum et iustum est, aequum et salutáre, nos tibi semper et ubíque grátias ágere: Dómine, sancte Pater, omnípotens aetérne Deus: per Christum Dóminum nostrum.
In quo nobis spes beátae resurrectiónis effúlsit, ut, quos contrístat certa moriéndi condício, eósdem consolétur futúrae immortalitátis promíssio.
Tuis enim fidélibus, Dómine, vita mutátur, non tóllitur, et, dissolúta terréstris huius incolátus domo, aetérna in caelis habitátio comparátur.
Et ídeo cum Angelis et Archángelis, cum Thronis et Dominatiónibus, cumque omni milítia caeléstis exércitus, hymnum glóriae tuae cánimus, sine fine dicéntes:
Sanctus, Sanctus, Sanctus...
PLEGARIA EUCARÍSTICA II. PREX EUCHARISTICA II.
Antífona de comunión 1 Jn 4, 9
Dios envió al mundo a su Hijo único para que vivamos por medio de él.
Antiphona ad communionem 1 Jn 4,9
Fílium suum Unigénitum misit Deus in mundum, ut vivámus per eum.
Oración después de la comunión
Por este sacrificio que hemos celebrado derrama, Señor, con largueza tu misericordia sobre nuestros hermanos difuntos; tú que les concediste la gracia del bautismo, concédeles también la plenitud de los gozos eternos. Por Jesucristo nuestro Señor.
O bien:
Señor, que nuestras súplicas ayuden a tus siervos, para que les purifiques de toda culpa por este sacrificio, y les hagas partícipes de la salvación eterna. Por Jesucristo nuestro Señor.
Post communionem
Multíplica, Dómine, his sacrifíciis suscéptis, super fámulos tuos defúnctos misericórdiam tuam, et, quibus donásti baptísmi grátiam, da eis aeternórum plenitúdinem gaudiórum. Per Christum.
Post communionem
Animábus famulórum tuórum, quaesumus, Dómine, orátio profíciat supplicántium, ut eos, his sacrifíciis, et a peccátis ómnibus éxuas, et aetérnae salvatiónis fácias esse partícipes. Per Christum.

MARTIROLOGIO

Elogios del día 16 de enero
1. En Roma, en el cementerio de Priscila, en la vía Salaria Nueva, sepultura de san Marcelo I, papa, que, como recuerda el papa san Dámaso, fue un verdadero pastor, por lo que sufrió mucho, siendo expulsado de su patria y muriendo en el destierro por haber sido denunciado falsamente ante el tirano por algunos que despreciaban la penitencia que les había impuesto (309).
2*. En la ciudad de Aulona, en Iliria (hoy Albania), san Danacto o Danax, mártir (s. inc.)
3. En la ciudad de Rinocorurua, en Egipto, san Melas, obispo, que por su adhesión a la fe ortodoxa sufrió el destierro en tiempo del emperador arriano Valente, tras lo cual descansó en paz (c. 390).
4. En Arlés, ciudad de la Provenza, en la Galia (hoy Francia), san Honorato, obispo, que estableció el célebre monasterio en la isla de Lérins y después aceptó regir la sede de Arlés (429).
5*. En Tarantasia, ciudad de la Galia Vienense (hoy Francia), san Jacobo, obispo, discípulo de san Honorato de Lérins (s. V).
6. En la ciudad de Oderzo, en la región de Venecia (hoy Italia), san Tiziano, obispo (s. V).
7*. En la región de Tours, en la Galia Lugdunense (hoy Francia), conmemoración de san Leobato, abad, a quien su maestro, san Urso, designó como superior del monasterio recién fundado de Sénevière, el cual gobernó santamente hasta su vejez (s. V).
8*. En el lugar de Dombes, en el territorio lugdunense de la Galia (hoy Francia), san Triverio, presbítero y después eremita (c. 550).
9. En Mazerolles, junto al río Alteia, en la Galia (hoy Francia), san Furseo, abad primero en Irlanda, después en Inglaterra y, finalmente, en la Galia, donde fundó el monasterio de Lagny (c. 650).
10*. En la ciudad de Bagno, de la Romagna (hoy Italia), santa Juana, que, admitida en la Orden camaldulense, se distinguió por su obediencia y humildad (1105).
11. En la ciudad de Marrakech, en el Magreb (hoy Marruecos), santos mártires Berardo, Otón y Pedro, presbíteros, Acursio y Aiuto, religiosos, todos de la Orden de los Hermanos Menores, los cuales, enviados por san Francisco para anunciar el Evangelio a los musulmanes, fueron apresados en Sevilla y trasladados a Marrakech, donde les ajusticiaron por orden del príncipe de los sarracenos (1226).
12*. En Kandy, ciudad de la isla de Ceilán (hoy Sri Lanka), en el Océano Índico, beato José Vaz, presbítero, de la Congregación del Oratorio, que se entregó con inusitado fervor a predicar el evangelio de salvación a los católicos diseminados por aquellas tierras, confirmando en la fe a los que permanecían escondidos (1711).
13*. En Brescia, ciudad de Italia, beato José Antonio Tovini, que, siendo maestro, se ocupó en erigir numerosas escuelas cristianas y en promover la construcción de obras públicas, y en toda su actividad dejó testimonio de su oración y de sus virtudes (1897).
14*. En Valencia, ciudad de España, beata Juana María Condesa Lluch, virgen, la cual, con solícita caridad y espíritu de sacrificio para con los pobres, niños y jóvenes obreras, se entregó completamente a atenderlos y, para su tutela, fundó la Congregación de Siervas de la Inmaculada Concepción Protectoras de las Obreras (1916).