sábado, 5 de diciembre de 2015

Sábado 9 enero 2016, Sábado II semana de Navidad, feria después de Epifanía, o san Eulogio de Córdoba, presbítero y mártir, memoria libre (España). Lecturas del 9 de enero.

TEXTOS MISA

FERIAS DEL TIEMPO DE NAVIDAD
Desde el 2 de enero, hasta el sábado anterior a la fiesta del Bautismo del Señor.
Estas misas se utilizan en los días asignados, cambiando la colecta según se indica.
Sábado.
IN FERIIS TEMPORIS NATIVITATIS
a die 2 ianuarii usque ad sabbatum ante festum Baptismatis Domini.
Hae Missae adhibentur in feriis quibus sunt assignatae, mutando Collectam, prout indicatur.
Sabbato.
Antífona de entrada Gal 4, 4-5
Envió Dios a su Hijo, nacido de una mujer, para que recibiéramos el ser hijos por adopción.
Antiphona ad introitum Ga 4, 4-5
Misit Deus Fílium suum, factum ex mulíere, ut adoptiónem filiórum reciperémus.
Oración colecta
Después de la solemnidad de Epifanía
Dios todopoderoso y eterno, tú que nos has hecho renacer a una vida nueva por medio de tu Hijo, concédenos que la gracia nos modele a imagen de Cristo, en quien nuestra naturaleza mortal se une a tu naturaleza divina. Por nuestro Señor Jesucristo.
Collecta
Post sollemnitatem Epiphaniae
Omnípotens sempitérne Deus, qui per Unigénitum tuum novam creatúram nos tibi esse fecísti, praesta, quaesumus, ut per grátiam tuam in illíus inveniámur forma, in quo tecum est nostra substántia. Qui tecum.

En la memoria (España):

Elogio del martirologio
En Córdoba, ciudad de la región hispánica de Andalucía, san Eulogio, presbítero y mártir.

Oración colecta propia, resto de la feria de Navidad.

9 de enero
San Eulogio de Córdoba, presbítero y mártir.
Commune martyrum. I. Extra Tempus Paschale. B. Pro uno martyre. 1
Oración colecta
Señor y Dios nuestro: Tú que, en la difícil situación de la Iglesia mozárabe, suscitaste en San Eulogio un espíritu heroico para la confesión intrépida de la fe, concédenos superar con gozo y energía, fortalecidos por ese mismo espíritu, todas nuestras situaciones adversas. Por nuestro Señor Jesucristo.
Collecta
Omnipotens et misericors Deus, qui martyrem tuum beatum N. passionis suae tormenta superare fecisti, concede, ut, qui eius triumphi diem celebramus, insuperabiles tua protectione ab hostis insidiis maneamus.

LITURGIA DE LA PALABRA
Lecturas del 9 de enero, feria de Navidad después de Epifanía (Lecc. II).

PRIMERA LECTURA 1 Jn 4, 11-18
Si nos amamos unos a otros, Dios permanece en nosotros
Lectura de la primera carta del apóstol san Juan.

Queridos hermanos, si Dios nos amó de esta manera, también nosotros debemos amarnos
unos a otros.
A Dios nadie lo ha visto nunca. Si nos amarnos unos a otros, Dios permanece en nosotros
y su amor ha llegado en nosotros a su plenitud.
En esto conocemos que permanecemos en él, y él en nosotros: en que nos ha dado de su Espíritu. Y nosotros hemos visto y damos testimonio de que el Padre envió a su Hijo para ser Salvador del mundo.
Quien confiese que Jesús es el Hijo de Dios, Dios permanece en él, y él en Dios.
Y nosotros hemos conocido el amor que Dios nos tiene y hemos creído en él.
Dios es amor, y quien permanece en el amor permanece en Dios, y Dios en él.
En esto ha llegado el amor a su plenitud con nosotros: en que tengamos confianza en el día del juicio, pues como él es, así somos nosotros en este mundo.
No hay temor en el amor, sino que el amor perfecto expulsa el temor, porque el temor mira el castigo; quien teme no ha llegado a la plenitud en el amor.

Palabra de Dios.
Te alabamos, Señor.

Salmo responsorial Sal 71, 1-2. 10-11. 12-13 (R.: cg. 11)
R.
Se postrarán ante ti, Señor, todos los pueblos de la tierra. Adorábunt te, Dómine, omnes gentes terræ.

V. Dios mío, confía tu juicio al rey,
tu justicia al hijo de reyes,
para que rija a tu pueblo con justicia,
a tus humildes con rectitud. R.
Se postrarán ante ti, Señor, todos los pueblos de la tierra. Adorábunt te, Dómine, omnes gentes terræ.

V. Los reyes de Tarsis y de las islas
le paguen tributo.
Los reyes de Saba y de Arabia
le ofrezcan sus dones;
postrense ante él todos los reyes,
y sirvanle todos los pueblos. R.
Se postrarán ante ti, Señor, todos los pueblos de la tierra. Adorábunt te, Dómine, omnes gentes terræ.

V. Él librará al pobre que clamaba,
al afligido que no tenía protector;
él se apiadará del pobre y del indigente,
y salvará la vida de los pobres. R.
Se postrarán ante ti, Señor, todos los pueblos de la tierra. Adorábunt te, Dómine, omnes gentes terræ.

Aleluya Cf. 1 Tm 3, 16
R. Aleluya, aleluya, aleluya.
V.
Gloria a ti, Cristo, proclamado en las naciones; gloria a ti, Cristo, creído en el mundo.
Glória tibi, Christe, prædicáto géntibus; glória tibi, Christe, crédito in mundo.
R.

EVANGELIO Mc 6, 45-52
Lo vieron andar sobre el mar
Lectura del santo Evangelio según San Marcos.
Gloria a ti, Señor.

Después de haberse saciado los cinco mil hombres, Jesús enseguida apremió a los discípulos a que subieran a la barca y se le adelantaran hacia la orilla de Betsaida, mientras él despedía a la gente. Y después de despedirse de ellos, se retiró al monte a orar.
Llegada la noche, la barca estaba en mitad del mar y Jesús, solo, en tierra.
Viéndolos fatigados de remar, porque tenían viento contrario, a eso de la cuarta vigilia de la madrugada, fue hacia ellos andando sobre el mar, e hizo ademán de pasar de largo.
Ellos, viéndolo andar sobre el mar, pensaron que era un fantasma y dieron un grito, porque todos lo vieron y se asustaron.
Pero él habló enseguida con ellos y les dijo:
«Animo, soy yo, no tengáis miedo».
Entró en la barca con ellos y amainó el viento.
Ellos estaban en el colmo del estupor, pues no habían comprendido lo de los panes, porque tenían la mente embotada.

Palabra del Señor.
Gloria a ti, Señor Jesús.

San Josemaría Escrivá, Amigos de Dios 22.
Si consientes en que Dios señoree sobre tu nave, que El sea el amo, ¡qué seguridad!..., también cuando parece que se ausenta, que se queda adormecido, que se despreocupa, y se levanta la tormenta en medio de las tinieblas más oscuras. Relata San Marcos que en esas circunstancias se encontraban los Apóstoles; y Jesús, al verles remar con gran fatiga -por cuanto el viento les era contrario-, a eso de la cuarta hora nocturna, vino hacia ellos caminando sobre el mar... Cobrad ánimo, soy yo, no tenéis nada que temer. Y se metió con ellos en la barca, y cesó el viento (Mc 6, 48, 50-51).
(...) Si nos damos, El se nos da. Hay que confiar plenamente en el Maestro, hay que abandonarse en sus manos sin cicaterías; manifestarle, con nuestras obras, que la barca es suya; que queremos que disponga a su antojo de todo lo que nos pertenece.

Oración de los fieles
Ferias del Tiempo de Navidad después de Epifanía III.
68. Renovados por la revelación de Cristo, oremos al Padre de toda luz.
- Para que la Iglesia sea cada día más misionera. Roguemos al Señor.
- Para que los responsables del mundo se unan en la búsqueda de la paz y de la justicia. Roguemos al Señor.
- Para que los marginados sientan cerca la presencia de Cristo. Roguemos al Señor.
- Para que convirtamos nuestra vida en un testimonio de luz para los que nos rodean. Roguemos al Señor.
- Para que, celebrando la Eucaristía, seamos un signo de alegría cristiana en medio del mundo. Roguemos al Señor.
Tú que eres luz y revelación de amor para todos los hombres: escucha nuestras plegarias y conviértenos a tu amor. Por Jesucristo nuestro Señor.

Oración sobre las ofrendas
Señor, Dios nuestro, fuente de la piedad sincera y del amor fraterno, que esta ofrenda glorifique tu nombre y nuestra unión se haga fuerte, por la participación en estos sacramentos. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Super oblata
Deus, auctor sincérae devotiónis et pacis, da, quaesumus, ut et maiestátem tuam conveniénter hoc múnere venerémur, et sacri participatióne mystérii fidéliter sénsibus uniámur. Per Christum.
PLEGARIA EUCARÍSTICA IV. PREX EUCHARÍSTICA IV.
Antífona de comunión Jn 1, 16
De su plenitud todos hemos recibido gracia tras gracia.
Antiphona ad communionem Jn 1, 16
De plenitúdine eius nos omnes accépimus, et grátiam pro grátia.
Oración después de la comunión
Que tu pueblo, Señor, dirigido por tu ayuda continua, reciba los auxilios presentes y futuros, que le envías, y sostenido, pues lo necesita, por el consuelo de las cosas temporales, ayúdale a aspirar con más confianza a los bienes eternos. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Post communionem
Divérsis plebs tua, Dómine, gubernáta subsídiis, et praeséntia pietátis tuae remédia cápiat et futúra, ut, transeúntium rerum necessária consolatióne fovénte, fiduciálius ad aetérna conténdat. Per Christum.