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sábado, 26 de diciembre de 2015

Sábado 30 enero 2016, Santa María en sábado, memoria libre, misa del común de Santa María Virgen.

SOBRE LITURGIA

CEREMONIAL DE LOS OBISPOS
(14-septiembre-1984)

PARTE III. LITURGIA DE LAS HORAS Y CELEBRACIONES DE LA PALABRA DE DIOS

LITURGIA DE LAS HORAS. NOCIONES GENERALES


187. Ya que el Obispo representa la persona de Cristo de modo eminente y visible, y por ser el gran sacerdote de su grey, debe ser también el primer orante entre los miembros de su Iglesia (1).

Por tanto, se le recomienda encarecidamente que, en cuanto pueda, celebre la Liturgia de las Horas, principalmente Laudes matutinas y Vísperas con su presbiterio, sus ministros y con participación plena y activa del pueblo, sobre todo en la iglesia catedral (2).

(1) Cf. Liturgia de las Horas, lnstrucción general, n. 28.
(2) Cf. ibidem, n. 254.


188. Conviene que en las mayores solemnidades el Obispo celebre con el clero y con el pueblo congregados en la iglesia catedral, ya sea las Primeras Vísperas, ya sea Laudes matutinas o las Segundas Vísperas, según lo aconsejen las circunstancias de los lugares, y observando siempre el tiempo más aproximado al verdadero tiempo de la Hora.

189. Asimismo, conviene que el Obispo celebre en la iglesia catedral el Oficio de lectura y Laudes matutinas el Viernes Santo en la Pasión del Señor y el Sábado Santo, como también el Oficio de lectura en la noche de la Navidad del Señor.

190. Finalmente, enseñe a la grey que se le ha encomendado, tanto de palabra, como con su ejemplo, la importancia de la Liturgia de las Horas, y promueva la celebración comunitaria de ella en las parroquias, en las comunidades y en las diversas reuniones, según las normas de la Instrucción general de la Liturgia de las Horas (3).

(3) Cf. ibidem, nn. 1.5-19; 20-27; 30-32.

CALENDARIO

30 SÁBADO. Hasta la hora nona:
SÁBADO DE LA III SEMANA DEL TIEMPO ORDINARIO o SANTA MARÍA EN SÁBADO, memoria libre

Misa
de sábado (verde) o de la memoria (blanco).
ve bl MISAL: para el sábado cualquier formulario permitido (véase pág. 73, n. 5; y en el presente año jubilar: pp. 26ss, nn. 16. 24) / para la memoria del común de santa María Virgen o de las «Misas de la Virgen María» (véase en el presente año jubilar: pp. 26ss, nn. 17. 24), Pf. común o de la memoria.
LECC.: vol. IV (o bien: vol. III-par de las nuevas ediciones).
- 2 Sam 12, 1-7a. 10-17. ¡He pecado contra el Señor!
- Sal 50. R. Oh Dios, crea en mí un corazón puro.
- Mc 4, 35-41. ¿Quién es éste? ¡Hasta el viento y las aguas le obedecen!
o bien: cf. vol. V (o bien: vol. IV de las nuevas ediciones).

Liturgia de las Horas: oficio de sábado o de la memoria.

Martirologio: elogs. del 31 de enero, pág. 138.
CALENDARIOS: Burgos: San Lesmes, abad (MO).
Toledo-ciudad: Beato Manuel Domingo y Sol (MO). Toledo-diócesis: (ML).
HH. de las Escuelas Cristianas: San Muciano María Wiaux, religioso (MO).
Bernabitas y HH. Angélicas de San Pablo: San Francisco Javier María Bianchi, presbítero (MO).
Congregación del Oratorio: Beato Sebastián Valfré, presbítero (ML).
Familia salesiana: Beato Bronislai Markiewicz, presbítero (ML).
TOR: Santa Jacinta de Mariscotti, virgen (ML).

30 SÁBADO. Después de la hora nona:
CUARTA SEMANA DEL TIEMPO ORDINARIO
Cuarta semana del salterio
Misa
vespertina del IV Domingo del tiempo ordinario (verde).
Liturgia de las Horas: I Vísp. del oficio dominical. Comp. Dom. I.

TEXTOS MISA


COMÚN DE SANTA MARIA VIRGEN
1.
COMMUNE BEATAE MARIAE VIRGINIS.
I. TEMPORE "PER ANNUM" 1.
Antífona de entrada Sedulio
¡Salve, Madre Santa!, Virgen, Madre del Rey, que gobierna cielo y tierra por los siglos de los siglos.
Antiphona ad introitum
Salve, sancta parens, eníxa puérpera Regem, qui caelum terrámque regit in saecula saeculórum.
Oración colecta
Te pedimos, Señor, que nosotros, tus siervos, gocemos siempre de salud de alma y cuerpo, y por la intercesión de santa María, la Virgen, líbranos de las tristezas de este mundo y concédenos las alegrías del cielo. Por nuestro Señor Jesucristo.
Collecta
Concéde nos fámulos tuos, quaesumus, Dómine Deus, perpétua mentis et córporis sanitáte gaudére, et, gloriósa beátae Maríae semper Vírginis intercessióne, a praesénti liberári tristítia, et aetérna pérfrui laetítia. Per Dóminum.

LITURGIA DE LA PALABRA
Lecturas del Sábado de la III semana del Tiempo Ordinario, año par (Lecc. III-par).

PRIMERA LECTURA 2 Sam 12, 1-7a. 10-17
He pecado contra el Señor
Lectura del segundo libro de Samuel.

En aquellos días, el Señor envió a Natán a ver a David y, llegado a su presencia, le dijo:
«Había dos hombres en una ciudad, uno rico y el otro pobre. El rico tenía muchas ovejas y vacas. El pobre, en cambio, no tenía más que una cordera pequeña que había comprado. La alimentaba y la criaba con él y con sus hijos. Ella comía de su pan, bebía de su copa y reposaba en su regazo; era para él como una hija.
Llegó un peregrino a casa del rico, y no quiso coger una de sus ovejas o de sus vacas y preparar el banquete para el hombre que había llegado a su casa, sino que cogió la cordera del pobre y la aderezó para el hombre que había llegado a su casa».
La cólera de David se encendió contra aquel hombre y replicó a Natán:
«Vive el Señor que el hombre que ha hecho tal cosa es reo de muerte. Resarcirá cuatro veces la cordera, por haber obrado así y por no haber tenido compasión».
Entonces Natán dijo a David:
«Tú eres ese hombre. Pues bien, la espada no se apartará de tu casa jamás, por haberme despreciado y haber tomado como esposa a la mujer de Urías, el hitita”. Así dice el Señor:
“Yo voy a traer la desgracia sobre ti, desde tu propia casa. Cogeré a tus mujeres ante tus ojos y las entregaré a otro, que se acostará con ellas a la luz misma del sol. Tú has obrado a escondidas. Yo, en cambio, haré esto a la vista de todo Israel y a la luz del sol”».
David respondió a Natán:
«He pecado contra el Señor».
Y Natán le dijo:
«También el Señor ha perdonado tu pecado. No morirás. Ahora bien, por haber despreciado al Señor con esa acción, el hijo que te va a nacer morirá sin remedio».
Natán se fue a su casa.
El Señor hirió al niño que la mujer de Urías había dado a David y cayó enfermo.
David oró con insistencia a Dios por el niño. Ayunaba y pasaba las noches acostado en tierra.
Los ancianos de su casa se acercaron a él e intentaban obligarlo a que se levantara del suelo, pero no accedió, ni quiso tomar con ellos alimento alguno.

Palabra de Dios.
Te alabamos, Señor.

Salmo responsorial Sal 50 12-13. 14-15. 16-17 (R.: 12a)
R.
Oh, Dios, crea en mí un corazón puro. Cor mundum crea in me, Deus.

V. Oh, Dios, crea en mi un corazón puro,
renuévame por dentro con espíritu firme.
No me arrojes lejos de tu rostro,
no me quites tu santo espíritu. R.
Oh, Dios, crea en mí un corazón puro. Cor mundum crea in me, Deus.

V. Devuélveme la alegría de tu salvación,
afiánzame con espíritu generoso.
Enseñaré a los malvados tus caminos,
los pecadores volverán a ti. R.
Oh, Dios, crea en mí un corazón puro. Cor mundum crea in me, Deus.

V. Líbrame de la sangre, oh, Dios,
Dios, Salvador mio,
y cantará mi lengua tu justicia.
Señor, me abrirás los labios,
y mi boca proclamará tu alabanza. R.
Oh, Dios, crea en mí un corazón puro. Cor mundum crea in me, Deus.

Aleluya Cf. Jn 3, 16
R. Aleluya, aleluya, aleluya.
V.

Tanto amó Dios al mundo, que entregó a su Unigénito; todo el que cree en él tienen vida eterna. Sic Deus diléxit mundum, ut Fílium suum unigénitum daret; omnis qui credit in eum habet vitam ætérnam.
R.

EVANGELIO Mc 4, 35-41
¿Quién es este? ¡Hasta el viento y el mar lo obedecen!
Lectura del santo evangelio según san Marcos
R. Gloria a ti, Señor.

Aquel día, al atardecer, dice Jesús a sus discípulos:
«Vamos a la otra orilla».
Dejando a la gente, se lo llevaron en barca, como estaba; otras barcas lo acompañaban. Se levantó una fuerte tempestad y las olas rompían contra la barca hasta casi llenarla de agua. Él estaba en la popa, dormido sobre un cabezal. Lo despertaron, diciéndole:
«Maestro, ¿no te importa que perezcamos?».
Se puso en pie, increpó al viento y dijo al mar:
«¡Silencio, enmudece!».
El viento cesó y vino una gran calma.
Él les dijo:
«¿Por qué tenéis miedo? ¿Aún no tenéis fe?».
Se llenaron de miedo y se decían unos a otros:
«¿Pero quién es este? ¡Hasta el viento y el mar lo obedecen!».

Palabra del Señor.
Gloria a ti, Señor Jesús.

San Cirilo (Catena aurea)
A la vez que calmó la tempestad de las aguas, calmó también la tempestad de las almas. Por esto sigue: "Y les dijo: ¿Dónde está vuestra fe?". En cuya palabra manifiesta que no es la tentación la que produce el terror, sino la imbecilidad del alma. Pues como el oro se prueba con el fuego, la fe se prueba con las tentaciones.

Oración de los fieles
371. Dios, Padre de los pobres y de los humildes, ha elegido a María para templo de su gloria. A él dirigimos nuestra confiada oración.
- Por la santa Iglesia: para que acogiendo con humildad y fe el don de la salvación, sea, cada vez más, canal de gracia y de perdón para la humanidad. Roguemos al Señor.
- Por todos los pueblos de la tierra: para que descubran en la condivisión de los bienes materiales, culturales y espirituales el camino seguro para un futuro de progreso real en la serenidad y en la paz. Roguemos al Señor.
- Por los más necesitados de nuestra sociedad: para que todos reciban la ayuda y el calor de un servicio generoso por parte de quienes, como María, consagran su vida en beneficio de los demás. Roguemos al Señor.
- Por todos nosotros, reunidos en esta celebración: para que el espíritu de gratitud y de alabanza que brilló en la Virgen María nos haga siempre fieles y agradecidos en los momentos de prueba y de alegría. Roguemos al Señor.
Padre misericordioso, tú que conoces nuestro corazón, ven en ayuda de la debilidad humana y, por intercesión de María, virgen orante, escucha nuestras súplicas. Te lo pedimos por Jesucristo nuestro Señor.

Oración sobre las ofrendas
El amor y la gracia de tu Hijo, hecho hombre por nosotros, sea nuestro socorro, Señor, y el que al nacer de la Virgen no menoscabó la integridad de su Madre sino que la santificó, nos libre del peso de nuestros pecados y vuelva así aceptable nuestra ofrenda delante de tus ojos. Por Jesucristo nuestro Señor.
Super oblata
Súscipe, quaesumus, Dómine, preces pópuli tui cum oblatiónibus hostiárum, ut, intercedénte beáta María, Fílii tui Genetríce, nullíus sit írritum votum, nullíus sit vácua postulátio. Per Christum.
PLEGARIA EUCARÍSTICA IV. PREX EUCHARISTICA IV.
Antífona de la comunión Cf. Lc 11, 27
Dichoso el vientre de María, la Virgen, que llevó al Hijo del eterno Padre.
Antiphona ad communionem Cf. Lc 11, 27
Beáta víscera Maríae Vírginis, quae portavérunt aetérni Patris Fílium.
Oración después de la comunión
Al recibir estos sacramentos, Señor, imploramos de tu misericordia que cuantos nos gozamos en la festividad de María, siempre Virgen, nos entreguemos como ella al servicio de tu plan de salvación sobre los hombres. Por Jesucristo nuestro Señor.
Post communionem
Suméntes, Dómine, caeléstia sacraménta, quaesumus cleméntiam tuam, ut, qui de beátae Vírginis Mariae commemoratióne laetámur, eiúsdem Vírginis imitatióne, redemptiónis nostrae mystério digne valeámus famulári. Per Christum.

MARTIROLOGIO

Elogios del día 31 de enero
M
emoria de san Juan Bosco, presbítero, el cual, después de una niñez áspera, fue ordenado sacerdote y en la ciudad de Turín, en Italia, se dedicó con todas sus fuerzas a la formación de adolescentes. Fundó la Sociedad Salesiana y, con la ayuda de santa María Dominica Mazzarello, el Instituto de las Hijas de María Auxiliadora, para enseñar oficios a la juventud e instruirles en la vida cristiana. Lleno de virtudes y méritos, voló al cielo en este día en la ciudad de Turín, en Italia (1888).
2. En Corinto, ciudad de la Acaya (hoy Grecia), santos mártires Victorino, Víctor, Nicéforo, Claudio, Diodoro, Serapión y Papías, que consumaron su martirio después de innumerables suplicios, en tiempo del emperador Decio (c. 250).
3. Conmemoración de san Metrano, mártir de Alejandría, en Egipto, el cual, siendo emperador Decio, por negarse a proferir palabras impías como le exigían los paganos, le atormentaron cruelmente y, llevado fuera de la ciudad, le apedrearon hasta la muerte (c. 249).
4. También en la ciudad de Alejandría, santos mártires Ciro y Juan, que, después de muchos tormentos, fueron degollados por confesar a Cristo (s. IV).
5. En Módena, ciudad de la Emilia (hoy Italia), san Geminiano, obispo, que protegió a su Iglesia del error de los arrianos y la mantuvo en la fe ortodoxa (s. IV).
6. En Persia, pasión de san Abrahán, obispo de Arbela, el cual, bajo Sapor, rey de los persas, fue degollado por negarse a adorar al sol (345).
7. En la ciudad de Novara, en la Liguria (hoy Italia), san Julio, presbítero (s. IV in.).
8. En Roma, conmemoración de santa Marcela, viuda, la cual, como recuerda san Jerónimo, abandonando sus riquezas y dignidades, se ennobleció con la pobreza y la humildad (410).
9*. En Ferns, en Irlanda, san Maedoc o Aidano, obispo, que fue el fundador del monasterio y se distinguió por su austeridad (c. 626).
10*. En el territorio de Coutances, en Neustria (hoy Francia), san Waldo o Gaudo, obispo de Évreux (s. VII).
11*. En Viktorsberg, cerca de Rangvillach, en Vorarlberg, de la región de Baviera meridional (hoy Alemania), san Eusebio, que, nacido en Irlanda, se hizo peregrino por Cristo y después fue monje en la abadía de Sankt Gall, terminando sus días como eremita (884).
12*. En Roma, beata Ludovica Albertoni, que educó cristianamente a sus hijos y, al morir su esposo, entró en la Tercera Orden de San Francisco y prestó ayuda a los necesitados hasta tal punto que de ser rica llegó a ser pobre (1533).
13. En Nápoles, ciudad de la Campania, en Italia, san Francisco Xavier María Bianchi, presbítero de la Orden de Clérigos Regulares de San Pablo, el cual, dotado de carismas místicos, convirtió a muchos a una vida según la gracia del Evangelio (1815).
14. En Corea, santos mártires Agustín Pak Chong-won, catequista, junto con cinco compañeros (Sus nombres son: santos Pedro Hong Pyong-ju, catequista; María Yi In-dog, virgen; Magdalena Son Sobyog, Águeda Yi Kyong-i y Águeda Kwon Chin-i.), todos los cuales, por mantener fielmente la profesión de su fe cristiana, después de sufrir varios tormentos fueron degollados, glorificando así a Dios (1840).