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sábado, 19 de diciembre de 2015

Sábado 23 enero 2016, Lecturas Sábado II semana del Tiempo Ordinario, año par.

LITURGIA DE LA PALABRA
Lecturas del Sábado de la II semana del Tiempo Ordinario, año par (Lecc. III-par).

PRIMERA LECTURA 2 Sam 1, 1-4. 11-12. 19. 23-27
¡Cómo han caído los héroes en medio del combate!
Comienzo del segundo libro de Samuel

En aquellos días, David regresó tras derrotar a Amalec y se detuvo dos días en Sicelag.
Al tercer día vino un hombre del campamento de Saúl, con las vestiduras rasgadas y tierra en la cabeza. Al llegar ala presencia de David, cayó en tierra y se postró.
David le preguntó:
«¿De dónde vienes?».
Respondió:
«He huido del campamento de Israel».
David le preguntó de nuevo:
«¿Qué ha sucedido? Cuéntamelo».
Respondió:
«La tropa ha huido de la batalla y muchos del pueblo han caído y han muerto, entre ellos Saúl y su hijo Jonatán».
Entonces David, echando mano a sus vestidos, los rasgó, lo mismo que sus acompañantes. Hicieron duelo, lloraron y ayunaron hasta la tarde por Saúl, por su hijo Jonatán, por el pueblo del Señor y por la casa de Israel, caídos a espada.
Y dijo David:
«La flor de Israel, herida en tus alturas.
Cómo han caído los héroes.
Saúl y Jonatán,
amables y gratos en su vida,
Inseparables en su muerte,
más veloces que águilas,
más valientes que leones.
Hijas de Israel, llorad por Saúl,
que os cubría de púrpura y adornos,
que adornaba con alhajas de oro vuestros vestidos.
Cómo han caído los héroes
en medio del combate.
Jonatán, herido en tus alturas.
Estoy apenado por ti, Jonatán, hermano mío.
Me eras gratísimo,
tu amistad me resultaba más dulce
que el amor de mujeres.
Cómo han caído los héroes.
Han perecido las armas de combate».

Palabra de Dios.
R. Te alabamos, Señor.

Salmo responsorial Sal 79, 2-3. 5-7 (R.: 4b)
R.
Que brille tu rostro, Señor, y nos salve. Ilústra fáciem tuam, Dómine, et salvi érimus.

V. Pastor de Israel, escucha,
tú que guías a José como a un rebaño;
tú que te sientas sobre querubines, resplandece
ante Efrain, Benjamin y Manasés;
despierta tu poder y ven a salvarnos. R.
Que brille tu rostro, Señor, y nos salve. Ilústra fáciem tuam, Dómine, et salvi érimus.

V. Señor Dios del universo,
¿hasta cuándo estarás airado
mientras tu pueblo te suplica?
Les diste a comer llanto,
a beber lágrimas a tragos;
nos entregaste a las contiendas de nuestros vecinos,
nuestros enemigos se burlan de nosotros. R.
Que brille tu rostro, Señor, y nos salve. Ilústra fáciem tuam, Dómine, et salvi érimus.

Aleluya Cf. Hch 16, 14b
R. Aleluya, aleluya , aleluya.
V.
Abre,Señor, nuestro corazón, para que aceptemos las palabras de tu Hijo. Aperi, Dómine, cor nostrum, ut intendámus verbis Fílii tui.
R. Aleluya, aleluya , aleluya.

EVANGELIO Mc 3, 20-21
Su familia decía que no estaba en sus cabales

Lectura del santo Evangelio según san Marcos.
R. Gloria a ti, Señor.

En aquel tiempo, Jesús llega a casa con sus discípulos y de nuevo se junta tanta gente que no los dejaban ni comer.
Al enterarse su familia, vinieron a llevárselo, porque se decía que estaba fuera de sí.

Palabra del Señor.
Gloria a ti, Señor Jesús.

Del Papa Francisco Ángelus, 18-agosto-2013
Queridos amigos, también entre los parientes de Jesús hubo algunos que a un cierto punto no compartieron su modo de vivir y de predicar, nos lo dice el Evangelio (cf. Mc 3, 20-21). Pero su Madre lo siguió siempre fielmente, manteniendo fija la mirada de su corazón en Jesús, el Hijo del Altísimo, y en su misterio. Y al final, gracias a la fe de María, los familiares de Jesús entraron a formar parte de la primera comunidad cristiana (cf. Hch 1, 14). Pidamos a María que nos ayude también a nosotros a mantener la mirada bien fija en Jesús y a seguirle siempre, incluso cuando cuesta.