miércoles, 23 de diciembre de 2015

Miércoles 27 enero 2016, Santa Ángela de Merici, virgen, memoria libre.

SOBRE LITURGIA

CEREMONIAL DE LOS OBISPOS
(14-septiembre-1984)

CAPÍTULO II. OTRAS MISAS CELEBRADAS POR EL OBISPO

171. Aun cuando el Obispo celebre la Misa con menor concurrencia de pueblo y de clero, ordénese todo de tal manera que aparezca como el gran sacerdote de su grey, pastor de toda su Iglesia. Así, pues, cuando visite parroquias o comunidades de su diócesis, es conveniente que los presbíteros de la parroquia o de la comunidad concelebren con él.

172. Ayudará un diácono revestido con las vestiduras de su orden. Si no lo hay, un presbítero leerá el Evangelio y servirá al altar; y si éste no concelebra, vista alba y estola.

173. Obsérvese todo lo que en la Instrucción general del Misal Romano se describe acerca de la Misa con pueblo (21).

Además, cuando el Obispo se reviste las vestiduras, recibe también la cruz pectoral, y como de costumbre, el solideo.

Usa la mitra y el báculo, si las circunstancias así lo aconsejan.

Al inicio de la Misa saluda al pueblo, diciendo: La paz sea con vosotros, o La gracia de nuestro Señor.

El que va a leer el Evangelio, sea el diácono o el presbítero, aun si éste concelebra, pide y recibe la bendición del Obispo. Leído el Evangelio, se lleva el libro al Obispo para que lo bese, o también pueden besarlo el diácono o el presbítero.

Antes del prefacio, el diácono entrega al ministro el solideo del Obispo.

En las Plegarias Eucarísticas I, II y III, el Obispo después de las palabras: el Papa N. añade: conmigo indigno siervo tuyo. En la Plegaria Eucarística IV, después de las palabras: el Papa N., añade: de mí indigno siervo tuyo.

Al final de la Misa, el Obispo bendice, como se dice en los nn. 1120-1121.

(21) Cf. Misal Romano, lnstrucción general, n. 77-152.

174. El Obispo, que no es Ordinario del lugar, con el consentimiento del Obispo diocesano, puede usar en la celebración la cátedra y el báculo (cf. n. 47 y n. 59).

CALENDARIO

27 MIÉRCOLES DE LA III SEMANA DEL T. ORDINARIO, feria o SANTA ÁNGELA DE MÉRICI, virgen, memoria libre

Misa
de feria (verde) o de la memoria (blanco).
ve bl MISAL: para la feria cualquier formulario permitido (véase pág. 73, n. 5; y en el presente año jubilar: pp. 26ss, nn. 16. 24) / para la memoria 1ª orac. prop. y el resto del común o de un domingo del T. O., Pf. común o de la memoria.
LECC.: vol. IV (o bien: vol. III-par de las nuevas ediciones).
- 2 Sam 7, 4-17. Afirmaré después de ti la descendencia, y consolidaré su realeza.
- Sal 88. R. Le mantendré eternamente mi favor.
- Mc 4, 1-20. Salió el sembrador a sembrar.
o bien: cf. vol. V (o bien: vol. IV de las nuevas ediciones).

Liturgia de las Horas: oficio de feria o de la memoria.

Martirologio: elogs. del 28 de enero, pág. 132.
CALENDARIOS: Compañía de Santa Teresa de Jesús: San Enrique de Ossó y Cervelló, presbítero (S). Tortosa-ciudad: (MO). Segorbe-Castellón, Tortosa-diócesis, Tarragona y Carmelitas Descalzos: (ML).
Jerónimos y HH. de las Escuelas Cristianas: San Timoteo y san Tito, obispos (MO-trasladada).
Burgos y Toledo: San Julián de Cuenca, obispo (ML).
Canónigos Regulares de Letrán: Aniversario de los padres y madres difuntos.

TEXTOS MISA

Elogio del martirologio
Santa Ángela Merici, virgen, que vistió primero el hábito de la Tercera Orden Regular de San Francisco y reunió a varias jóvenes para instruirlas en obras de caridad. Más tarde, instituyó una orden de mujeres llamada de Santa Úrsula, con la finalidad de vivir una vida de perfección en el mundo y enseñar los caminos del Señor a las adolescentes. Murió en Brescia, ciudad de Lombardía, en Italia. (1540)

La oración colecta es propia. El resto está tomado del común de vírgenes 2.

27 de enero
Santa Ángela de Mérici, virgen
Die 27 ianuarii
S. Angelæ Merici, virginis
Antífona de entrada
Alegrémonos, llenémonos de gozo, porque el Señor ha amado a esta virgen santa y gloriosa.
Antiphona ad introitum
Gaudeámus et exsultémus, quia Dóminus ómnium diléxit vírginem sanctam atque gloriósam.
Oración colecta
Señor, que no deje de encomendarnos a tu misericordia la santa virgen Ángela de Mérici, para que, siguiendo sus ejemplos de caridad y de prudencia, sepamos guardar tu doctrina y llevarla a la práctica en la vida. Por nuestro Señor Jesucristo.
Collecta
Pietáti tuae, quaesumus, Dómine, nos beáta virgo Angela commendáre non désinat, ut, eius caritátis et prudéntiae documénta sectántes, tuam valeámus doctrínam custodíre et móribus profitéri. Per Dóminum.

LITURGIA DE LA PALABRA
Lecturas del Miércoles de la III semana del Tiempo Ordinario, año par (Lecc. III-par).

PRIMERA LECTURA 2 Sam 7, 4-17
Suscitaré descendencia tuya después de ti, y afirmaré su reino
Lectura del segundo libro de Samuel.

En aquellos días, vino esta palabra del Señor a Natán:
«Ve y hablae a mi siervo David: “Así dice el Señor: ¿Tú quien me vas a construir una casa para que morada mía?
Desde el día en que hice subir de Egipto a los hijos de Israel hasta hoy, yo no he habitado en casa alguna, sino que he estado peregrinando de acá para allá, bajo una tienda como morada. Durante todo este tiempo que he peregrinado con todos los hijos de Israel, ¿acaso me dirigí a alguno de los jueces a los que encargué pastorear a mi pueblo Israel, diciéndoles: 'Por qué no me construís una casa de cedro?'”.
Pues bien, di a mi siervo David: “Así dice el Señor del Universo. Yo te tomé del pastizal, de andar tras el rebaño, para que fueras jefe de mi pueblo Israel.
He estado a tu lado por donde quiera que has ido, he suprimido a todos tus enemigos ante ti y te he hecho tan famoso como los grandes de la tierra.
Dispondré un lugar para mi pueblo Israel y lo plantaré para que resida en él sin que lo inquieten, ni le hagan más daño los malvados, como antaño, cuando nombraba jueces sobre mi pueblo Israel.
A ti te he dado reposo de todos tus enemigos. Pues bien, el Señor te anuncia que te va a edificar una casa.
En efecto, cuando se cumplan tus días y reposes con tus padres, yo suscitaré descendencia tuya después de ti. Al que salga de tus entrañas le afirmaré su reino.
Será él quien construya una casa a mi nombre y yo consolidaré el trono de su realeza para siempre.
Yo seré para él un padre y él será para mí un hijo. si obra mal, yo lo castigaré con vara y con golpes de hombres. Pero no apartaré de él mi benevolencia, como la aparté de Saúl, al que aleljé de mi presencia. Tu casa y tu reino se mantendrán siempre firmes ante mí, tu trono durará para siempre”».
Natán trasladó a David estas palabras y la visión.

Palabra de Dios.
R. Te alabamos, Señor.

Salmo responsorial Sal 88, 4-5- 27-28. 29-30 (R.: 29a)
R.
Le mantendré eternamente mi favor. In ætérnum servábo illi misericórdiam meam

V. Sellé una alianza con mi elegido,
jurando a David, mi siervo:
Te fundaré un linaje perpetuo,
edificaré tu trono para todas las edades. R.
Le mantendré eternamente mi favor. In ætérnum servábo illi misericórdiam meam

V. El me invocará: «Tú eres mi padre,
mi Dios, mi Roca salvadora»;
y lo nombraré mi primogénito,
excelso entre los reyes de la tierra. R.
Le mantendré eternamente mi favor. In ætérnum servábo illi misericórdiam meam

V. Le mantendré eternamente mi favor,
y mi alianza con él será estable.
Le daré una posteridad perpetua
y un trono duradero como el cielo. R.
Le mantendré eternamente mi favor. In ætérnum servábo illi misericórdiam meam

Aleluya
R. Aleluya, aleluya, aleluya.
V.
La semilla es la palabra de Dios, y el sembrador es Cristo; todo el que lo encuentra vive para siempre.
Semen est verbum Dei, sator autem Christus; omnis qui ínvenit eum, manébit in ætérnum.
R. Aleluya, aleluya, aleluya.

EVANGELIO Mc 4, 1-20
Salió el sembrador a sembrar

Lectura del santo Evangelio según san Marcos.
R. Gloria a ti, Señor.

En aquel tiempo, Jesús se puso a enseñar otra vez junto al mar. Acudió un gentío tan enorme que tuvo que subirse a una barca y, ya en el mar, se sentó, y el gentío se quedó en tierra junto al mar.
Les enseñó muchas cosas con parábolas y les decía instruyéndolos:
«Escuchad: salió el sembrador a sembrar; al sembrar, algo cayó al borde del camino, vinieron los pájaros y se lo comieron. Otra parte cayó en terreno pedregoso, donde apenas tenía tierra; como la tierra no era profunda, brotó en seguida; pero en cuanto salió el sol, se abrasó y, por falta de raíz, se secó. Otra parte cayó entre abrojos; los abrojos crecieron, la ahogaron y no dio grano. El resto cayó en tierra buena; nació, creció y dio grano; y la cosecha fue del treinta o del sesenta o del ciento por uno».
Y añadió:
«El que tenga oídos para oír, que oiga».
Cuando se quedó a solas, los que lo rodeaban y los Doce le preguntaban el sentido de las parábolas.
Él les dijo:
«A vosotros se os ha dado el misterio del reino de Dios; en cambio, a los de fuera todo se les presenta en parábolas, para que “por más que miren, no vean, por más que oigan, no entiendan, no sea que se conviertan y sean perdonados”».
Y añadió:
«¿No entendéis esta parábola? ¿Pues cómo vais a conocer todas las demás? El sembrador siembra la palabra. Hay unos que están al borde del camino donde se siembra la palabra; pero en cuanto la escuchan, viene Satanás y se lleva la palabra sembrada en ellos. Hay otros que reciben la semilla como terreno pedregoso; son los que al escuchar la palabra enseguida la acogen con alegría, pero no tienen raíces, son inconstantes, y cuando viene una dificultad o persecución por la palabra, enseguida sucumben. Hay otros que reciben la semilla entre abrojos; éstos son los que escuchan la palabra, pero los afanes de la vida, la seducción de las riquezas y el deseo de todo lo demás los invaden, ahogan la palabra, y se queda estéril. Los otros son los que reciben la semilla en tierra buena; escuchan la palabra, la aceptan y dan una cosecha del treinta o del sesenta o del ciento por uno».

Palabra del Señor.
R. Gloria a ti, Señor Jesús.

San Josemaría Escrivá, Es Cristo que pasa, 150.
La escena es actual. El sembrador divino arroja también ahora su semilla. La obra de la salvación sigue cumpliéndose, y el Señor quiere servirse de nosotros: desea que los cristianos abramos a su amor todos los senderos de la tierra; nos invita a que propaguemos el divino mensaje, con la doctrina y con el ejemplo, hasta los últimos rincones del mundo (...). Si miramos a nuestro alrededor, a este mundo que amamos porque es hechura divina, advertiremos que se verifica la parábola: la palabra de Jesucristo es fecunda, suscita en muchas almas afanes de entrega y de fidelidad. La vida y el comportamiento de los que sirven a Dios han cambiado la historia, e incluso muchos de los que no conocen al Señor se mueven –sin saberlo quizá– por ideales nacidos del cristianismo.
Vemos también que parte de la simiente cae en tierra estéril, o entre espinas y abrojos: que hay corazones que se cierran a la luz de la fe. Los ideales de paz, de reconciliación, de fraternidad, son aceptados y proclamados, pero –no pocas veces– son desmentidos con los hechos. Algunos hombres se empeñan inútilmente en aherrojar la voz de Dios, impidiendo su difusión con la fuerza bruta o con un arma menos ruidosa, pero quizá más cruel, porque insensibiliza al espíritu: la indiferencia.

Oración de los fieles
Ferias del Tiempo Ordinario XIII
301. Imploremos, hermanos, al Dios de misericordia, para que nos haga invocar su nombre con sentimientos dignos de él.
R. Amén.
- Acuérdate, Señor, de tu Iglesia santa, católica y apostólica, extendida por todo el universo: concédele, según tu misericordia infinita, los dones del Espíritu Santo, y poder cantar eternamente tus alabanzas. R.
- Acuérdate, Señor, de todos los que gobiernan las naciones, frena a los pueblos que buscan la guerra, ayuda y fortalece a los cristianos: para que llevemos todos una vida honesta y pacífica, glorificando tu nombre. R.
- Acuérdate, Señor, de todos los necesitados, ancianos e inválidos, de los enfermos y de los que sufren; acuérdate de los prisioneros, emigrantes y desterrados, y de los a causa de tu nombre son perseguidos. R.
- Acuérdate, Señor, en tu gran misericordia, de nosotros, pobres pecadores e indignos siervos tuyos, y ven a socorrernos, para que donde abundó nuestro pecado sobreabunde tu gracia. R.
Ven, Dios de bondad, en ayuda de tus fieles, ven en ayuda de los que te imploran: que no sean privados de auxilio en la tierra los llamados al reino eterno. Por Jesucristo nuestro Señor.

Oración sobre las ofrendas
Concédenos, Señor, hacer nuestro el fruto de esta ofrenda para que, a ejemplo de santa N., libres de la decrepitud del hombre viejo, recomencemos una nueva vida en continuo progreso espiritual. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Super oblata
Dicátae, quaesumus, Dómine, capiámus oblatiónis efféctum, ut, beátae N. exémplo, terrénae vetustátis conversatióne mundáti, caeléstis vitae proféctibus innovémur. Per Christum.
PREFACIO DE SANTAS VÍRGENES Y RELIGIOSOS
Significado de la vida de consagración exclusiva a Dios
En verdad es justo y necesario que te alaben, Señor, tus criaturas del cielo y de la tierra, y, al recordar a los santos que por el reino de los cielos se consagraron a Cristo, celebremos la grandeza de tus designios.
En ellos recobra el hombre la santidad primera que de ti había recibido, y gusta ya en la tierra los dones reservados para el cielo.
Por eso, con todos ángeles y santos, te alabamos proclamando sin cesar:
Santo, Santo, Santo...
PRAEFATIO DE SANCTIS VIRGINIBUS ET RELIGIOSIS
De signo vitae Deo consecratae
Vere dignum et iustum est, aequum et salutáre, nos tibi semper et ubíque grátias ágere: Dómine, sancte Pater, omnípotens aetérne Deus:
In Sanctis enim, qui Christo se dedicavérunt propter regnum caelórum, tuam decet providéntiam celebráre mirábilem, qua humánam substántiam et ad primae oríginis révocas sanctitátem, et perdúcis ad experiénda dona, quae in novo saeculo sunt habénda.
Et ídeo, cum Sanctis et Angelis univérsis, te collaudámus, sine fine dicéntes:
Sanctus, Sanctus, Sanctus...
PLEGARIA EUCARÍSTICA III. PREX EUCARÍSTICA III.
Antífona de la comunión Mt 25, 4. 6
Las cinco vírgenes sensatas se llevaron alcuzas de aceite con las lámparas. A medianoche se oyó una voz: ¡Que llega el esposo, salid a recibir a Cristo, el Señor!
Antiphona ad communionem Cf. Mt 25, 4. 6
Quinque prudéntes vírgines accepérunt óleum in vasis suis cum lampádibus. Média autem nocte clamor factus est: Ecce sponsus venit, exíte óbviam Christo Dómino.
Oración después de la comunión
Señor, que la comunión del Cuerpo y la Sangre de tu Hijo nos aparte de las cosas caducas, para que, a ejemplo de santa N., crezcamos, a lo largo de la vida, en caridad sincera y podamos gozar en el cielo de la visión eterna. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Post communionem
Córporis et Sánguinis Unigéniti tui sacra percéptio, Dómine, ab ómnibus nos cadúcis rebus avértat, ut exémplo beátae N. valeámus tui et sincéra in terris caritáte profícere, et perpétua in caelis visióne gaudére. Per Christum.

MARTIROLOGIO

Elogios del día 28 de enero
M
emoria de santo Tomás de Aquino, presbítero de la Orden de Predicadores y doctor de la Iglesia, que, dotado de gran inteligencia, con sus discursos y escritos comunicó a los demás una extraordinaria sabiduría. Llamado a participar en el Concilio Ecuménico II de Lyon por el papa beato Gregorio X, falleció durante el viaje en el monasterio de Fossanova, en el Lacio, el día siete de marzo, y muchos años después, en este día, sus restos fueron trasladados a Toulouse, en Francia (1274).
2. En el monasterio de Réome, en el territorio de Langres, en Neustria (hoy Francia), san Juan, presbítero, varón devoto de Dios, que presidió durante tiempo una comunidad monástica según la Regla de san Macario (c. 554).
3. Conmemoración de san Jacobo, eremita en Palestina, que se escondió largo tiempo en una tumba para llevar vida penitente (s. VI).
4. En la ciudad de Cuenca, en Castilla la Nueva, en España, san Julián, obispo. Fue el segundo obispo de esta ciudad, una vez recuperada de manos de los musulmanes, y, egregio por su modo de vivir, se distinguió por repartir entre los pobres los bienes de la Iglesia, trabajando con sus manos para obtener el sustento diario (c. 1207).
5*. En el monasterio de san Frediano, cerca de Pisa, en la Toscana (hoy Italia), beato Bartolomé Aiutamicristo, religioso de la Orden de los Camaldulenses (1224).
6*. En el lugar de Plévin, de la Bretaña Menor, en Francia, beato Julián Maunoir, presbítero de la Compañía de Jesús, que se entregó por espacio de cuarenta y dos años a las misiones populares por todos los lugares y aldeas de la provincia (1683).
7. En la ciudad de Maokou, en la provincia de Guizhou, en China, santos Agata Lin Zhao, virgen, Jerónimo Lu Tingmei y Lorenzo Wang Bing, mártires, que, siendo catequistas, en tiempo del emperador Wenzongxian fueron denunciados como cristianos y condenados a ser decapitados (1858).
8*. En la ciudad de Daijiazhuang, en la provincia de Shandong, al sur de China, beato José Freinademetz, presbítero de la Sociedad del Verbo Divino, que trabajó incansablemente en la evangelización de aquella región (1908).
9*. En la localidad de Picassent, en la provincia de Valencia, en España, beata María Luisa Montesinos Orduña, virgen y mártir, la cual, durante la persecución contra la fe, tuvo parte en la victoria de Cristo por el martirio (1937).
10*. En el campo de concentración de Kharsk, cerca de Tomsk, en la región de Siberia, en Rusia, beata Olimpia (Olga) Bidà, virgen y mártir, de la Congregación de las Hermanas de San José, que durante la persecución antirreligiosa soportó toda clase de pruebas por amor a Cristo (1952).