martes, 22 de diciembre de 2015

Martes 26 enero 2016, San Timoteo y san Tito, obispos, memoria obligatoria.

SOBRE LITURGIA

CEREMONIAL DE LOS OBISPOS
(14-septiembre-1984)

RITOS DE CONCLUSION

168. Terminada la oración después de la Comunión, se dan, si lo hay, breves avisos al pueblo.

169. Finalmente el Obispo recibe la mitra, y extendiendo las manos, saluda al pueblo, diciendo: El Señor esté con vosotros, al cual responde el pueblo: Y con tu espíritu. Uno de los diáconos puede invitar a todos diciendo: Inclinaos para recibir la bendición, o algo similar. Y el Obispo da la bendición solemne, usando la fórmula más conveniente de entre las que se encuentran en el Misal, en el Pontifical o en el Ritual Romano. Mientras dice las primeras invocaciones, o la oración, tiene extendidas las manos sobre el pueblo. A las invocaciones todos responden: Amén. Luego recibe el báculo (19), y dice: La bendición de Dios todopoderoso, y haciendo tres veces el signo de la cruz sobre el pueblo, agrega: Padre, Hijo y Espíritu Santo.

El Obispo puede impartir también la bendición con las fórmulas que se proponen más adelante en los nn. 1120-1121.

Pero cuando imparte la bendición apostólica, según las normas del derecho, ésta se da en vez de la bendición acostumbrada. La anuncia el diácono y se da según sus propias fórmulas (20).

(19) Cf. S. Congr. de Ritos, Instr. sobre la simplificación de los ritos e insignias pontificales, Pontificales ritus, 21 de junio de 1968, n. 36: A.A.S. 60 (1968), p. 411.
(20) En lo que respecta al rito y a las fórmulas de la bendición apostólica, cf. infra nn. 1122-1126 .


170. Dada la bendición uno de los diáconos despide al pueblo, diciendo: Podéis ir en paz; y todos responden: Demos gracias a Dios.

Después el Obispo besa el altar, como de costumbre, y le hace la debida reverencia. También los concelebrantes y todos los que están en el presbiterio, saludan el altar, como al principio, y regresan procesionalmente al secretarium, en el mismo orden en que vinieron.

Cuando llegan al secretarium todos, a una con el Obispo, hacen reverencia a la cruz. Luego los concelebrantes saludan al Obispo, y con diligencia dejan las vestiduras en sus sitios. También los ministros, conjuntamente, saludan al Obispo y dejan todo lo que utilizaron en la celebración que acaba de terminar. Luego se quitan las vestiduras litúrgicas.

Pongan todos esmero en guardar silencio, respetando así tanto la común disposición de ánimo como la santidad de la casa de Dios.

CALENDARIO

26 MARTES. SAN TIMOTEO Y SAN TITO, obispos, m. obligatoria

Misa
de la memoria (blanco).
bl MISAL: 1ª orac. prop. y el resto del común o de un domingo del T. O., Pf. común o de la memoria.
LECC.: vol. V para la 1a lectura y vol. IV para el Evangelio
- 2 Tim 1, 1-8. Refrescando la memoria de tu fe sincera.
o bien: Tit 1, 1-5. Tito, verdadero hijo mío en la fe que compartimos.
- Sal 95. R. Contad las maravillas del Señor a todas las naciones.
- Evangelio: Mc 3, 31-35. El que cumple la voluntad de Dios, ese es mi hermano y mi hermana y mi madre.
o bien: cf. vol. V (o bien: vol. IV de las nuevas ediciones).

Liturgia de las Horas: oficio de la memoria.

Martirologio: elogs. del 27 de enero, pág. 130.
CALENDARIOS: Jerónimos: Santa Paula (S).
O. Cist. y OCSO: San Roberto, san Alberico y san Esteban, abades de Citeaux (S). Benedictinos: (ML).
HH. de las Escuelas Cristianas: Traslación de las reliquias de san Juan Bautista de la Salle (ML).

TEXTOS MISA

Elogio del martirologio
Memoria de los santos Timoteo y Tito, obispos, que, discípulos del apóstol san Pabloy colaboradores suyos en el ministerio, presidieron las Iglesias de Éfeso, el primero, y de Creta, el segundo. Su maestro les dirigió cartas con sabias advertencias para la formación de los pastores y de los fieles. (s. I)

En castellano, la oración colecta es propia de la memoria y el resto está tomado del común de pastores. En latín todo es propio.

26 de enero
Santos Timoteo y Tito, obispos
Memoria
Die 26 ianuarii
Ss. Timothei et Titi, episcoporum
Memoria
Antífona de entrada Sal 95, 3-4
Contad a los pueblos su gloria, sus maravillas a todas las naciones; porque es grande el Señor y muy digno de alabanza.
Antiphona ad introitum Ps 95,3-4
Annuntiáte inter gentes glóriam eius, in ómnibus pópulis mirabília eius, quóniam magnus Dóminus et laudábilis nimis.
Oración colecta
Oh Dios, que hiciste brillar con virtudes apostólicas a los santos Timoteo y Tito; concédenos por su intercesión que, después de vivir en este mundo en justicia y santidad, merezcamos llegar al reino de los cielos. Por nuestro Señor Jesucristo.
Collecta
Deus, qui beátos Timótheum et Titum apostólicis virtútibus decorásti, utriúsque intercessióne concéde, ut, iuste et pie vivéntes in hoc saeculo, ad caeléstem mereámur pátriam perveníre. Per Dóminum.

LITURGIA DE LA PALABRA
1ª Lectura y salmo de San Timoteo y San Tito, Aleluya y Evangelio del Martes de la III semana del Tiempo Ordinario.

PRIMERA LECTURA 2 Tim 1, 1-8
Refrescando la memoria de tu fe sincera

Lectura de la segunda carta del apóstol san Pablo a Timoteo.

Pablo, apóstol de Cristo Jesús por designio de Dios, llamado a anunciar la promesa de vida que hay en Cristo Jesús, a Timoteo, hijo querido; te deseo la gracia, misericordia y paz de Dios Padre y de Cristo Jesús, Señor nuestro.
Doy gracias a Dios, a quien sirvo con pura conciencia, como mis antepasados, porque tengo siempre tu nombre en mis labios cuando rezo, de noche y de día.
Al acordarme de tus lágrimas, ansío verte, para llenarme de alegría, refrescando la memoria de tu fe sincera, esa fe que tuvieron tu abuela Loide y tu madre Eunice, y que estoy seguro que tienes también tú.
Por esta razón te recuerdo que reavives el don de Dios, que recibiste cuando te impuse las manos; porque Dios no nos ha dado un espíritu cobarde, sino un espíritu de energía, amor y buen juicio.
No te avergüences de dar testimonio de nuestro Señor y de mi, su prisionero. Toma parte en los duros trabajos del Evangelio, según la fuerza de Dios.

O bien:
PRIMERA LECTURA Tit 1, 1-5.
Tito, verdadero hijo mío en la fe que compartimos.
Lectura de la carta del apóstol san Pablo a Tito. 

Pablo, siervo de Dios y apóstol de Jesucristo, para suscitar la fe de los elegidos de Dios y el conocimiento de la verdad, que, de acuerdo con la piedad, lleva a la esperanza de la vida eterna; esta fue prometida antes de los siglos por Dios, que nunca miente; al llegar el tiempo apropiado, él manifestó su palabra por la predicación que me fue confiada según el mandato de Dios nuestro Salvador, a Tito, verdadero hijo en la fe que compartimos: gracia y paz de parte de Dios Padre y de Cristo Jesús, Salvador nuestro.
Mi intención al dejarte en Creta era que acabaras de organizar lo que aún faltaba por hacer y constituyeses presbíteros en cada ciudad, siguiendo las instrucciones que te di.

Palabra de Dios.
Te alabamos, Señor.

Salmo responsorial Sal 95, 1-2ª. 2b-3, 7-8a.10
R.
Contad las maravillas del Señor a todas las naciones. Annuntiáte in ómnibus pópulis mirabília Dómini.

V. Cantad al Señor un cántico nuevo,
cantad al Señor, toda la tierra;
cantad al Señor, bendecid su nombre. R.
Contad las maravillas del Señor a todas las naciones. Annuntiáte in ómnibus pópulis mirabília Dómini.

V. Proclamad día tras día su victoria.
Contad a los pueblos su gloria,
sus maravillas a todas las naciones. R.
Contad las maravillas del Señor a todas las naciones. Annuntiáte in ómnibus pópulis mirabília Dómini.

V. Familias de los pueblos, aclamad al Señor,
aclamad la gloria y el poder del Señor,
aclamad la gloria del nombre del Señor. R.
Contad las maravillas del Señor a todas las naciones. Annuntiáte in ómnibus pópulis mirabília Dómini.

V. Decid a los pueblos: «El Señor es rey,
él afianzó el orbe, y no se moverá;
él gobierna a los pueblos rectamente.» R.
Contad las maravillas del Señor a todas las naciones. Annuntiáte in ómnibus pópulis mirabília Dómini.

Aleluya Cf. Mt 11, 25
R. Aleluya, aleluya, aleluya.
V.
Bendito seas, Padre, Señor de cielo y la tierra, porque has revelado los misterios del reino a los pequeños.
Benedictus es, Pater, Domine cæli et terræ, quia mysteria regni parvulis revelasti.
R. Aleluya, aleluya, aleluya.

EVANGELIO Mc 3, 31-35
El que haga la voluntad de Dios, ese es mi hermano y mi hermana y mi madre
Lectura del santo Evangelio según san Marcos.
R. Gloria a ti, Señor.

En aquel tiempo, llegaron la madre de Jesús y sus hermanos y, desde fuera, lo mandaron llamar.
La gente que tenia sentada alrededor le dice:
«Mira, tu madre y tus hermanos y tus hermanas están fuera y te buscan».
Él les pregunta:
«¿Quiénes son mi madre y mis hermanos?».
Y mirando a los que estaban sentados alrededor, dice:
«Estos son mi madre y mis hermanos. El que haga la voluntad de Dios, ése es mi hermano y mi hermana y mi madre».

Palabra del Señor.
R. Gloria a ti, Señor Jesús.

Santo Tomás de Aquino, Comentario sobre S. Mateo, 12, 49-50.
(Cristo) tenía una generación eterna y otra temporal, y antepone la eterna a la temporal. Aquellos que hacen la voluntad de mi Padre le alcanzan según la generación celestial (...). Todo fiel que hace la voluntad del Padre, esto es, que sencillamente le obedece, es hermano de Cristo, porque es semejante a Aquel que cumplió la voluntad del Padre. Pero, quien no sólo obedece, sino que convierte a otros, engendra a Cristo en ellos, y de esta manera llega a ser como la Madre de Cristo.

Oración de los fieles
Ferias del Tiempo Ordinario XII
300. Hermanos: En esta oración pública y comunitaria que vamos a hacer, no se limite cada uno a orar por sí mismo o por sus necesidades, sino oremos a Cristo el Señor por todo el pueblo.
R. Cristo óyenos.
- Pidamos para todo el pueblo cristiano la abundancia de la bondad divina. R.
- Imploremos la largueza de los dones espirituales para todos los no creyentes. R.
- Supliquemos la fortaleza del Señor para todos los que gobiernan las naciones. R.
- Pidamos al Señor, que gobierna el mundo, tiempo bueno y maduración de los frutos. R.
- Roguemos al Señor por todos nuestros hermanos que no han podido venir a esta celebración. R.
- Oremos al juez de todos los hombres por el descanso eterno de los fieles difuntos. R.
- Pidamos la clemencia del Salvador para todos nosotros, que imploramos con fe la misericordia del Señor. R.
- Imploremos la misericordia de Cristo, el Señor, en favor nuestro y de nuestros familiares, confiando en la bondad del Señor. R.
Atiende benignamente nuestras súplicas, Señor, y escucha las oraciones de tus fieles. Por Jesucristo nuestro Señor. 

Oración sobre las ofrendas
Recibe, Señor, la ofrenda de tu pueblo en la festividad de tus santos N. y N. y haznos aceptables a tus ojos por la sinceridad de corazón. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Super oblata
Súscipe, quaesumus, Dómine, múnera pópuli tui, pro beatórum tuórum Timóthei et Titi festivitáte deláta, et sincéro nos corde pérfice benígnus accéptos. Per Christum.
PREFACIO COMÚN III
Alabanza a Dios que nos creó y nos ha creado de nuevo en Cristo.
En verdad es justo y necesario, es nuestro deber y salvación darte gracias siempre y en todo lugar, Señor, Padre santo, Dios todopoderoso y eterno. Porque has querido ser, por medio de tu amado Hijo, no sólo el creador del género humano, sino también el autor generoso de la nueva creación.
Por eso, con razón te sirven todas las criaturas, con justicia te alaban todos los redimidos y unánimes te bendicen tus santos. Con ellos, unidos a los ángeles, nosotros queremos celebrarte y te alabamos diciendo:
Santo, Santo, Santo...
PRAEFATIO COMMUNIS III
Laudes Deo pro creatione et reformatione hominis.
Vere dignum et iustum est, aequum et salutáre, nos tibi semper et ubíque grátias ágere: Dómine, sancte Pater, omnípotens aetérne Deus:
Qui per Fílium dilectiónis tuae, sicut cónditor géneris es humáni, ita benigníssimus reformátor. Unde mérito tibi cunctae sérviunt creatúrae, te redémpti rite colláudant univérsi, et uno Sancti tui te corde benedícunt.
Quaprópter et nos cum ómnibus te Angelis celebrámus, iucúnda semper confessióne dicéntes:
Sanctus, Sanctus, Sanctus...
PLEGARIA EUCARÍSTICA II. PREX EUCHARISTICA II.
Antífona de la comunión Mc 16, 15; Mt 28, 20
Id por todo el mundo a proclamar la Buena Nueva, dice el Señor: yo estaré con vosotros todos los días, hasta el fin del mundo.
Antiphona ad communionem Mc 16,15; Mt 28,20
Eúntes in mundum univérsum, praedicáte Evangélium: ego vobíscum sum ómnibus diébus, dicit Dóminus.
Oración después de la comunión
Cólmanos de alegría, Señor, por haber participado, en tu mesa, de los dones de salvación en la fiesta de tus santos N. y N., en ella veneramos a los que han puesto fundamento a nuestra fe y te proclamamos admirable en tus santos. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Post communionem
Sacraménta quae súmpsimus, Dómine Deus noster, illam nobis fidem innútriant, quam et apostólica dócuit praedicátio, et beatórum Timóthei et Titi sollicitúdo custodívit. Per Christum.

MARTIROLOGIO

Elogios del día 27 de enero
S
anta Ángela Merici
, virgen, que vistió primero el hábito de la Tercera Orden de San Francisco y reunió a varias jóvenes para instruirlas en obras de caridad. Más tarde, instituyó una orden de mujeres, llamada de Santa Úrsula, con la finalidad de vivir una vida de perfección en el mundo y enseñar los caminos del Señor a las adolescentes. Murió en la ciudad de Brescia, en la Lombardía (hoy Italia) (1540).
2. En la ciudad de Sora, en el Lacio (hoy Italia), conmemoración de san Julián, mártir, quien, según la tradición, padeció en tiempo del emperador Antonino (c. s. II).
3. En Cenomanum (hoy Le Mans), en la Galia Lugdunense (hoy Francia), san Julián, que es considerado como el primer obispo de esta ciudad (s. III).
4*. En Mariana, en la isla de Córcega (hoy Francia), conmemoración de santa Devota, virgen y mártir (c. 300).
5. En el monasterio de Bodón, en la región de Sisteron, en la Galia (hoy Francia), san Mario o Marino, abad (c. 550).
6. En Roma, en la basílica de San Pedro, sepultura de san Vitaliano, papa, que se preocupó por la salvación de los anglos (672).
7*. En Tonnerre, ciudad de Borgoña (hoy Francia), tránsito de san Teodorico, obispo de Orleans, que falleció cuando viajaba peregrinando a Roma, a las tumbas de los apóstoles (1022).
8*. Cerca de la ciudad de Chartres, en Francia, tránsito de san Gilduino, diácono de la iglesia de Dol, en la Bretaña Menor, el cual, designado obispo siendo aún muy joven y considerándose indigno, renunció a este honor en presencia del papa san Gregorio VII y al regreso de Roma cayó enfermo al llegar a esta región, terminando así su peregrinación terrestre (1077).
9*. En la ciudad de Thérouanne, también en Francia, beato Juan, obispo, que, siendo canónigo regular, asumió la sede morinense, la cual gobernó por más de treinta años, resistiendo a los simoníacos y fundando ocho monasterios de canónigos y de monjes (1130).
10*. En Riva San Vitale, cerca de Como, en la Lombardía (hoy Italia), beato Manfredo Settala, presbítero y eremita (1217).
11*. En la región de Anjou, en Francia, beata Rosalía du Verdier de la Solinière, virgen del monasterio del Calvario de la misma comarca y mártir, la cual, durante la Revolución Francesa, por causa del odio a la religión cristiana, fue degollada (1794).
12. Cerca de Mengo, en Uganda, pasión de san Juan María, apellidado “Muzeo” o “Anciano” por razón de su madurez espiritual, que fue servidor del rey y, hecho cristiano, en el momento de la persecución no quiso huir sino que confesó espontáneamente su fe ante el primer ministro del rey Mwenga, por lo cual fue decapitado, siendo la última víctima de aquella persecución (1887).
13. En la villa de Gilet, en la provincia de Valencia, en España, san Enrique de Ossó y Cervelló, presbítero, que fundó la Sociedad de Santa Teresa, para la formación de las jóvenes, y más adelante, obligado a dejar dicha institución, pasó el resto de sus años en el convento de los Hermanos Menores (1896).
14*. En la ciudad de Kaunas, en Lituania, beato Jorge Matulaitis, obispo de Vilna y después Visitador Apostólico en Lituania, fundador de la Congregación de Clérigos Marianos y la Congregación de Hermanas bajo el título de la Santísima Virgen María Inmaculada (1927).