jueves, 24 de diciembre de 2015

Jueves 28 enero 2016, Lecturas Jueves III semana del Tiempo Ordinario, año par.

LITURGIA DE LA PALABRA
Lecturas del Jueves de la III semana del Tiempo Ordinario, año par (Lec. III-par).

PRIMERA LECTURA 2 Sam 7, 18-19. 24-29
¿Quién soy yo, mi Dueño y Señor, y quién la casa de mi padre?
Lectura del segundo libro de Samuel.

Después de que Natán habló a David, el rey David vino a presentarse ante el Señor y dijo:
«¿Quién soy yo, mi Dueño y Señor, y quién la casa de mi padre, para que me hayas engrandecido hasta tal punto? Y, por si esto fuera poco a los ojos de mi Dueño y Señor, has hecho también a la casa de tu siervo una promesa para el futuro. ¡Esta es la ley del hombre, Dueño mío y Señor mío!
Constituiste a tu pueblo Israel pueblo tuyo para siempre, y tú, Señor, eres su Dios.
Ahora, pues, Señor Dios, confirma la palabra que has pronunciado acerca de tu siervo y de su casa, y cumple tu promesa. Tu nombre sea ensalzado por siempre de este modo: “El Señor del universo es el Dios de Israel y la casa de tu siervo David permanezca estable en tu presencia”.
Pues tú, Señor del universo, Dios de Israel, has manifestado a tu siervo: “Yo te construiré una casa”. Por eso, tu siervo ha tenido ánimo para dirigirte esta oración. Tú, mi Dueño y Señor, eres Dios, tus palabras son verdad, y has prometido a tu siervo este bien.
Dígnate, pues, bendecir a la casa de tu siervo, para que permanezca para siempre ante ti. Pues tú, mi Dueño y Señor, has hablado, sea bendita la casa de tu siervo para siempre».

Palabra de Dios.
R. Te alabamos, Señor.

Salmo responsorial Sal 131, 1b-2. 3-5. 11. 12. 13-14 (R.: Lc 1, 32b)
R.
El Señor Dios le dará el trono de David, su padre. Dábit illis Dóminus Deus sedem David patris eius.

V. Señor, tenle en cuenta a David
todos sus afanes:
cómo juró al Señor
e hizo voto al Fuerte de Jacob. R.
El Señor Dios le dará el trono de David, su padre. Dábit illis Dóminus Deus sedem David patris eius.

V. «No entraré bajo el techo de mi casa,
no subiré al lecho de mi descanso,
no daré sueño a mis ojos,
ni reposo a mis párpados,
hasta que encuentre un lugar para el Señor,
una morada para el Fuerte de Jacob». R.
El Señor Dios le dará el trono de David, su padre. Dábit illis Dóminus Deus sedem David patris eius.

V. El Señor ha jurado a David
una promesa que no retractará:
«A uno de tu linaje
pondré sobre tu trono». R.
El Señor Dios le dará el trono de David, su padre. Dábit illis Dóminus Deus sedem David patris eius.

V. «Si tus hijos guardan mi alianza
y los mandatos que les enseño,
también sus hijos, por siempre,
se sentarán sobre tu trono». R.
El Señor Dios le dará el trono de David su padre. Dábit illis Dóminus Deus sedem David patris eius.

V. Porque el Señor ha elegido a Sión,
ha deseado vivir en ella:
«Esta es mi mansión por siempre;
aquí viviré, porque la deseo». R.
El Señor Dios le dará el trono de David su padre. Dábit illis Dóminus Deus sedem David patris eius.

Aleluya Sal 118, 105
R. Aleluya, aleluya, aleluya.
V.
Lámpara es tu palabra para mis pasos, luz en mi sendero. Lucérna pédibus meis verbum tuum, et lumen sémitis tuis.
R.

EVANGELIO Mc 4, 21-25
La lámpara se trae para ponerla en el candelero. La medida que uséis la usarán con vosotros
Lectura del santo Evangelio según san Marcos.
R. Gloria a ti, Señor.

En aquel tiempo, Jesús dijo al gentío:
«¿Se trae la lámpara para meterla debajo del celemín o debajo de la cama?, ¿no es para ponerla en el candelero? No hay nada escondido, sino para que sea descubierto; no hay nada oculto, sino para que salga a la luz. El que tenga oídos para oír, que oiga».
Les dijo también:
«Atención a lo que estáis oyendo: la medida que uséis la usarán con vosotros, y con creces. Porque al que tiene se le dará, y al que no tiene se le quitará hasta lo que tiene».

Palabra del Señor.
Gloria a ti, Señor Jesús.

Beda,  in Marcum 1, 20
Si estudiáis detenida e ingeniosamente todo lo bueno que podéis hacer y aconsejar al prójimo que haga, contad con la asistencia de la misericordia divina, que os comunicará en este mundo la inteligencia necesaria para comprender las cosas más altas y para obrar mejor cada día, y os dará en el otro una recompensa eterna. Y añade: "Y aun se os dará con creces".