Entrada destacada

Domingo 11 diciembre 2016, III Domingo de Adviento, ciclo A.

miércoles, 25 de noviembre de 2015

Miércoles 30 diciembre 2015, 30 de diciembre, Día VI dentro de la Octava de Navidad.

TEXTOS MISA

30 de diciembre
Sexto día dentro de la octava de Navidad
Si no cae ningún domingo dentro de la Octava de Navidad, este día se celebra la fiesta de la Sagrada Familia.
Die 30 decembris
De VI die infra octavam Nativitatis Domini
Deficiente dominica infra octavam Nativitatis, hac die celebratur festum S. Familiae Iesu, Mariae et Ioseph.
Antífona de entrada Sb 18, 14-15
Un silencio lo envolvía todo, y al mediar la noche su carrera, tu Palabra todopoderosa, Señor, vino desde el trono real de los cielos.
Antiphona ad introitum Sg 18, 14-15
Dum médium siléntium tenérent ómnia, et nox in suo cursu médium iter habéret, omnípotens sermo tuus, Dómine, de caelis a regálibus sédibus venit.
Se dice Gloria. Dicitur Gloria in excélsis.
Oración colecta
Dios todopoderoso, por este nuevo nacimiento de tu Hijo en nuestra carne, líbranos del yugo con que nos domina la antigua servidumbre del pecado. Por nuestro Señor Jesucristo.
Collecta
Concéde, quaesumus, omnípotens Deus, ut nos Unigéniti tui nova per carnem natívitas líberet, quos sub peccáti iugo vetústa sérvitus tenet. Per Dóminum.

LITURGIA DE LA PALABRA
Lecturas del 30 de diciembre, Día VI de la Octava de Navidad (Lecc. II).

PRIMERA LECTURA 1 Jn 2, 12-17
El que hace la voluntad de Dios permanece para siempre

Lectura de la primera carta del apóstol san Juan.

Os escribo, hijos míos, porque se os han perdonado vuestros pecados por su nombre.
Os escribo, padres, porque conocéis al que es desde el principio.
Os escribo, jóvenes, porque habéis vencido al Maligno.
Os he escrito, hijos, porque conocéis al Padre.
Os he escrito, padres, porque ya conocéis al que existía desde el principio.
Os he escrito, jóvenes, porque sois fuertes y que la palabra de Dios permanece en vosotros, y habéis vencido al Maligno.
No améis al mundo ni lo que hay en el mundo. Si alguno ama al mundo, no está en él el amor del Padre. Porque lo que hay en el mundo -la concupiscencia de la carne, y la concupiscencia de los ojos, y la arrogancia del dinero-, eso no procede del Padre, sino que procede del mundo. Y el mundo pasa, y su concupiscencia.
Pero el que hace la voluntad de Dios permanece para siempre.

Palabra de Dios.
Te alabamos, Señor.

Salmo resposnsorial Sal 95, 7-8a. 8b-9. 10 (R.: 11a)
R.
Alégrese el cielo, goce la tierra. Læténtur cæli et exsúltet terra.

V. Familias de los pueblos, aclamad al Señor,
aclamad la gloria y el poder del Señor;
aclamad la gloria del nombre del Señor. R.
Alégrese el cielo, goce la tierra. Læténtur cæli et exsúltet terra.

V. Entrad en sus atrios trayéndole ofrendas.
Postraos ante el Señor en el atrio sagrado,
tiemble en su presencia la tierra toda. R.
Alégrese el cielo, goce la tierra. Læténtur cæli et exsúltet terra.

V. Decid a los pueblos: «El Señor es rey:
él afianzó el orbe, y no se moverá;
él gobierna a los pueblos rectamente». R.
Alégrese el cielo, goce la tierra. Læténtur cæli et exsúltet terra.

Aleluya
R. Aleluya, aleluya, aleluya.
V.
Un día sagrado nos ha iluminado; venid, naciones, y adorad al Señor, porque hoy una gran luz ha bajado a la tierra. Dies sanctificátus illúxit nobis: venite, gentes et adoráte. Dóminum: quia hódie descéndit lux magna super terram.
R. Aleluya, aleluya, aleluya.

EVANGELIO Lc 2, 36-40
Hablaba del niño a todos los que aguardaban la liberación de Jerusalén
Lectura del santo Evangelio según san Lucas.
Gloria a ti, Señor.

En aquel tiempo, había una profetisa, Ana, hija de Fanuel, de la tribu de Aser, ya muy avanzada en años. De joven había vivido siete años casada, y luego viuda hasta los ochenta y cuatro; no se apartaba del templo, sirviendo a Dios con ayunos y oraciones noche y día. Presentándose en aquel momento, alababa también a Dios y hablaba del niño a todos los que aguardaban la liberación de Jerusalén.
Y, cuando cumplieron todo lo que prescribía la ley del Señor, Jesús y sus padres volvieron a Galilea, a su ciudad de Nazaret. El niño, por su parte, iba creciendo y robusteciéndose, lleno de sabiduría; y la gracia de Dios estaba con él.

Palabra del Señor.
Gloria a ti, Señor Jesús.

San Ambrosio, In Lucae Evangelium expositio, in loc.
Nuestro Señor Jesucristo en cuanto niño, es decir, revestido de la fragilidad de la naturaleza humana, debía crecer y fortalecerse; pero en cuanto Verbo eterno de Dios no necesitaba fortalecerse ni crecer. De donde muy bien se le describe lleno de sabiduría y de gracia.

Oración de los fieles
41. Celebrando el glorioso nacimiento de Cristo el Señor, oremos, hermanos, en la unidad del Espíritu Santo, al Padre que lo ha enviado para nuestra salvación.
- Para que el Señor bendiga a la Iglesia, le conceda la libertad, la unidad y la paz, y venga en ayuda de sus pastores. Roguemos al Señor.
- Para que toda la familia humana se reúna en torno a quien viene a buscar y a salvar a los que estaban perdidos. Roguemos al Señor.
- Para que dé consuelo a quienes, lejos de sus hogares, sufren en estos días la soledad, la enfermedad o la fatiga. Roguemos al Señor.
- Para que el nacimiento de Cristo nos alcance el perdón de los pecados y la esperanza de la resurrección. Roguemos al Señor.
Escucha complacido, Dios todopoderoso, la oración del pueblo que te invoca al celebrar el nacimiento de tu Unigénito y concédele cuanto te pide. Por Jesucristo nuestro Señor.

Oración sobre las ofrendas
Acepta, Señor, con bondad la ofrenda de tu pueblo, y haz que cuanto creemos por la fe se haga vida en nosotros por medio de este sacramento. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Super oblata
Múnera, quaesumus, Dómine, tuae plebis propitiátus assúme, ut, quae fídei pietáte profiténtur, sacraméntis caeléstibus apprehéndant. Per Christum.
PREFACIO III DE NAVIDAD
El intercambio efectuado en la Encarnación del Verbo
En verdad es justo y necesario, es nuestro deber y salvación darte gracias siempre y en todo lugar, Señor, Padre santo, Dios todopoderoso y eterno, por Cristo nuestro Señor.
Por Él, hoy resplandece ante el mundo el maravilloso intercambio que nos salva, ya que al asumir tu Hijo nuestra fragilidad humana, no sólo quedó nuestra carne mortal honrada para siempre, sino que, por esta unión admirable, nos hizo también participes de su eternidad.
Por eso, con los ángeles y los arcángeles y con todos los coros celestiales, cantamos sin cesar el himno de tu gloria:
Santo, Santo, Santo...
PRAEFATIO III DE NATIVITATE DOMINI
De commercio in Incarnatione Verbi
Vere dignum et iustum est, aequum et salutáre, nos tibi semper et ubíque grátias ágere: Dómine, sancte Pater, omnípotens aetérne Deus: per Christum Dóminum nostrum.
Per quem hódie commércium nostrae reparatiónis effúlsit, quia, dum nostra fragílitas a tuo Verbo suscípitur, humána mortálitas non solum in perpétuum transit honórem, sed nos quoque, mirándo consórtio, reddit aetérnos.
Et ídeo, choris angélicis sociáti, te laudámus in gáudio confiténtes:
Sanctus, Sanctus, Sanctus...
PLEGARIA EUCARÍSTICA I o CANON ROMANO. PREX EUCHARÍSTICA I seu CANON ROMANUS.
Antífona de la comunión Jn 1, 16
De su plenitud todos hemos recibido gracia tras gracia.
Antiphona ad communionem Jn 1, 16
De plenitúdine eius nos omnes accépimus, et grátiam pro grátia.
Oración después de la comunión
Señor, tú que llegas hasta nosotros en la participación de la eucaristía, concédenos obtener el fruto de este sacramento, y que al recibirlo nos hagamos cada día más dignos de este don que nos haces. Por Jesucristo nuestro Señor.
Post communionem
Deus, qui nos sacraménti tui participatióne contíngis, virtútis eius efféctus in nostris córdibus operáre, ut suscipiéndo múneri tuo per ipsum munus aptémur. Per Christum.