viernes, 2 de octubre de 2015

Viernes 6 noviembre 2015, Santos Pedro Poveda e Inocencio de la Inmaculada, presbíteros, y compañeros, mártires, memoria obligatoria. Lecturas Viernes XXXI semana del Tiempo Ordinario, año impar.

TEXTOS MISA

Elogio del martirologio
Los Santos Pedro, presbítero diocesano y fundador de la Institución Teresiana, e Inocencio de la Inmaculada, religioso pasionista, encabezan la multitud de santos y beatos, obispos, sacerdotes, consagrados y laicos, que dieron a Cristo el testimonio supremo del amor, martirizados en odio a la fe en España, entre 1931 y 1939, durante la persecución religiosa contra la Iglesia.

Oración colecta propia, y el resto del Común de mártires: 5. De varios mártires fuera del tiempo pascual.

6 noviembre
Santos Pedro Poveda, Inocencio de la Inmaculada, presbíteros, y compañeros, mártires
Memoria
6 novembris
Sanctorum Petri Poveda, Innocentii ab Immaculata, presbyterorum, et sociorum, martyrum
Memoria
Antífona de entrada
En la tierra los santos mártires han derramado su sangre por Cristo; por eso han alcanzado el premio eterno.
Antiphona ad introitum
Sanguis sanctórum mártyrum pro Christo effúsus est in terris; ídeo adépti sunt praemia sempitérna.
Oración colecta
Dios, Padre nuestro, que a los santos Pedro e Inocencio, presbíteros, y compañeros, mártires, con la ayuda de la Madre de Dios, los llevaste a la imitación de Cristo hasta el derramamiento de la sangre, concédenos, por su ejemplo e intercesión, confesar la fe con fortaleza, de palabra y de obra. Por nuestro Señor Jesucristo.
Collecta
Deus, Pater noster, qui sanctos Petrum et Innocéntium, presbýteros, ac sócios, mártyres, Matre Dei adiuvánte, imitatóres Christi usque ad effusiónem sánguinis effecísti,
concéde, quaésumus, ut, eórum exémplo et intercessióne, fidem verbo operibúsque fírmiter profitéri valeámus. Per Dóminum.

LITURGIA DE LA PALABRA
Lecturas del Viernes de la 31ª semana del Tiempo Ordinario, año I (impar).

PRIMERA LECTURA
Ministro de Cristo Jesús para con los gentiles, para que la ofrenda de los gentiles agrade a Dios

Lectura de la carta del apóstol san Pablo a los Romanos 15, 14-21

Respecto a vosotros, hermanos, yo personalmente estoy convenido de que rebosáis de buena voluntad y de que os sobra saber para aconsejaros unos a otros.
A pesar de eso, para traeros a la memoria lo que ya sabéis, os he escrito, a veces propasándome un poco.
Me da pie el don recibido de Dios, que me hace ministro de Cristo Jesús para con los gentiles: mí acción sacra consiste en anunciar el Evangelio de Dios, para que la ofrenda de los gentiles, consagrada por e Espíritu Santo, agrade a Dios.
En Cristo Jesús estoy orgulloso de mi trabajo por Dios. Sería presunción hablar de algo que no fuera lo que Cristo hace por mi miedo para que los gentiles respondan a la fe, con mis palabras y acciones con la fuerza de señales y prodigios, con la fuerza del Espíritu de Dios
Tanto, que en todas direcciones, a partir de Jerusalén y llegando hasta la Iliria, lo he dejado todo lleno del Evangelio de Cristo.
Eso sí, para mi es cuestión de amor propio no anunciar el Evangelio más que donde no se ha pronunciado aún el nombre de Cristo; e vez de construir sobre cimiento ajeno, hago lo que dice la Escritura:
«Los que no tenían noticia lo verán, los que no habían oído hablar comprenderán.»

Palabra de Dios.
Te alabamos, Señor.

SALMO RESPONSORIAL
Sal 97, 1. 2-3ab. 3cd-4
R.
El Señor revela a las naciones su victoria. In conspéctu géntium revelávit Dóminus salutáre suum.

Cantad al Señor un cántico nuevo,
porque ha hecho maravillas:
su diestra le ha dado la victoria,
su santo brazo. R.
El Señor revela a las naciones su victoria. In conspéctu géntium revelávit Dóminus salutáre suum.

El Señor da a conocer su victoria,
revela a las naciones su justicia:
se acordó de su misericordia y su fidelidad
en favor de la casa de Israel. R.
El Señor revela a las naciones su victoria. In conspéctu géntium revelávit Dóminus salutáre suum.

Los confines de la tierra han contemplado
la victoria de nuestro Dios.
Aclamad al Señor, tierra entera;
gritad, vitoread, tocad. R.
El Señor revela a las naciones su victoria. In conspéctu géntium revelávit Dóminus salutáre suum.

ALELUYA
1Jn 2, 5
Quien guarda la palabra de Cristo, ciertamente el amor de Dios ha llegado en él a su plenitud. Qui servat verbum Christi, vere in hoc cáritas Dei perfécta est.

EVANGELIO
Los hijos de este mundo son más astutos con su gente que los hijos de la luz

+ Lectura del santo evangelio según san Lucas 16, 1-8
Gloria a ti, Señor.

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos:
-«Un hombre rico tenía un administrador y le llegó la denuncia de que derrochaba sus bienes.
Entonces lo llamó y le dijo:
"¿Qué es eso que me cuentan de ti? Entrégame el balance de tu gestión, porque quedas despedido."
El administrador se puso a echar sus cálculos:
"¿Qué voy a hacer ahora que mi amo me quita el empleo? Para cavar no tengo fuerzas; mendigar me da vergüenza. Ya sé lo que voy a hacer para que, cuando me echen de la administración, encuentre quien me reciba en su casa."
Fue llamando uno a uno a los deudores de su amo y dijo al primero:
"¿Cuánto debes a mi amo?"
Éste respondió:
"Cien barriles de aceite."
El le dijo:
"Aquí está tu recibo; aprisa, siéntate y escribe cincuenta."
Luego dijo a otro:
"Y tú, ¿cuánto debes?"
Él contestó:
"Cien fanegas de trigo."
Le dijo:
"Aquí está tu recibo, escribe ochenta."
Y el amo felicitó al administrador injusto, por la astucia con que había procedido. Ciertamente, los hijos de este mundo son más astutos con su gente que los hijos de la luz.»

Palabra del Señor.
Gloria a ti, Señor Jesús.

San Josemaría Escrivá, Camino, 317.
¡Qué afán ponen los hombres en sus asuntos terrenos!: ilusiones de honores, ambición de riquezas, preocupaciones de sensualidad. – Ellos y ellas, ricos y pobres, viejos y hombres maduros y jóvenes y aun niños: todos igual.
–Cuando tú y yo pongamos el mismo afán en los asuntos de nuestra alma tendremos una fe viva y operativa: y no habrá obstáculo que no venzamos en nuestras empresas de apostolado.

Oración de los fieles
Ferias del Tiempo Ordinario XV
303. Oremos a Dios Padre.
- Por La Iglesia, signo de Cristo en medio del mundo. Roguemos al Señor.
- Por los que tienen alguna responsabilidad sobre los demás. Roguemos al Señor.
- Por los que mueren de muerte violenta. Roguemos al Señor.
- Por los que matan, secuestran, destruyen. Roguemos al Señor.
- Por nosotros, llamados a trabajar por la paz y la reconciliación. Roguemos al Señor.
Que tu bondad nos conceda, Señor, lo que nuestras acciones no merecen. Por Jesucristo, nuestro Señor.

Oración sobre las ofrendas
Que esta ofrenda que te presentamos, Señor, en el día del triunfo de tus mártires N. y N., encienda en nuestros corazones la llama perenne de tu amor, y nos disponga a recibir el premio prometido a los que perseveran en la fe. Por Jesucristo nuestro Señor.
Super oblata
Haec hóstia, Dómine, quam in beatórum N. et N. triúmpho deférimus, corda nostra tui amóris igne iúgiter inflámmet, et ad promíssa perseverántibus praemia dispónat. Per Christum.
PREFACIO COMÚN III
Alabanza a Dios que nos creó y nos ha creado de nuevo en Cristo.
En verdad es justo y necesario, es nuestro deber y salvación darte gracias siempre y en todo lugar, Señor, Padre santo, Dios todopoderoso y eterno. Porque has querido ser, por medio de tu amado Hijo, no sólo el creador del género humano, sino también el autor generoso de la nueva creación.
Por eso, con razón te sirven todas las criaturas, con justicia te alaban todos los redimidos y unánimes te bendicen tus santos. Con ellos, unidos a los ángeles, nosotros queremos celebrarte y te alabamos diciendo:

Santo, Santo, Santo...
PRAEFATIO COMMUNIS III
Laudes Deo pro creatione et reformatione hominis.
Vere dignum et iustum est, aequum et salutáre, nos tibi semper et ubíque grátias ágere: Dómine, sancte Pater, omnípotens aetérne Deus:
Qui per Fílium dilectiónis tuae, sicut cónditor géneris es humáni, ita benigníssimus reformátor. Unde mérito tibi cunctae sérviunt creatúrae, te redémpti rite colláudant univérsi, et uno Sancti tui te corde benedícunt.
Quaprópter et nos cum ómnibus te Angelis celebrámus, iucúnda semper confessióne dicéntes:

Sanctus, Sanctus, Sanctus...
PLEGARIA EUCARÍSTICA II. PREX EUCHARÍSTICA II.
Antífona de comunión Cf. Rom 8, 38-39
Ni muerte, ni vida, ni criatura alguna podrá apartarnos del amor de Cristo.
Antiphona ad communionem Cf. Rm 8, 38-39
Neque mors, neque vita, neque creatúra áliqua póterit nos separáre a caritáte Christi.
Oración después de la comunión
Alimentados, Señor, con el Cuerpo y la Sangre de tu Hijo, concédenos en la fiesta de tus mártires, san N. y san N., permanecer siempre en ti, perseverar en tu amor, vivir de tu vida y ser conducidos por tu mano. Por Jesucristo nuestro Señor.
Post communionem
Pasti, Dómine, pretióso Córpore et Sánguine Unigéniti Fílii tui, in commemoratióne beatórum mártyrum tuórum N. et N., nobis perseveránti caritáte in te manére, de te vívere, et ad te movéri concédas. Per Christum.