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viernes, 9 de octubre de 2015

Viernes 13 noviembre 2015, San Leandro, obispo, memoria libre (España). Lecturas Viernes XXXII semana del Tiempo Ordinario, año impar.

TEXTOS MISA

Elogio del martirologio
En Sevilla, en Hispania, san Leandro, obispo, hermano de los santos Isidoro, Fulgencio y Florentina, que con su predicación y diligencia convirtió, contando con la ayuda de su rey Recaredo, a los visigodos de la herejía arriana a la fe católica. (c. 600)

13 de noviembre
San Leandro, obispo
COMMUNE PASTORUM, II. PRO EPISCOPO 1
Antífona de entrada Ez 34, 11. 23-24
Buscaré a mis ovejas -dice el Señor- y suscitaré un pastor que las apaciente: yo, el Señor, seré su Dios.
Antiphona ad introitum Cf. Ez 34, 23-24
Visitábo oves meas, dicit Dóminus, et suscitábo pastórem qui pascat eas: ego autem Dóminus ero eis in Deum
Oración colecta
Oh Dios, que por medio de tu obispo san Leandro mantuviste en tu Iglesia la integridad de la fe, concede a tu pueblo permanecer siempre libre de todos los errores. Por nuestro Señor Jesucristo.
Collecta
Omnípotens aetérne Deus, qui beátum N. epíscopum Ecclésiae tuae sanctae dedísti, praesta, ut, quod ille divíno affátus spíritu dócuit, nostris iúgiter stabiliátur in córdibus, et, quem patrónum, te donánte, ampléctimur, eum apud tuam misericórdiam defensórem habeámus. Per Dóminum.

LITURGIA DE LA PALABRA
Lecturas del Viernes de la 32ª semana de Tiempo Ordinario, año I (impar).

PRIMERA LECTURA
Si lograron averiguar el principio del cosmos, ¿cómo no encontraron a su Dueño?

Lectura del libro de la Sabiduría 13, 1-9

Eran naturalmente vanos todos los hombres que ignoraban a Dios y fueron incapaces de conocer al que es, partiendo de las cosas buenas que están a la vista, y no reconocieron al Artífice, fijándose en sus obras, sino que tuvieron por dioses al fuego, al viento, al aire leve, a las órbitas astrales, al agua impetuosa, a las lumbreras celestes, regidoras del mundo.
Si, fascinados por - su hermosura, los creyeron dioses, sepan cuánto los aventaja su Dueño, pues los creó el autor de la belleza; y si los asombró su poder y actividad, calculen cuánto más poderoso es quien los hizo; pues, por la magnitud y belleza de las criaturas, se descubre por analogía el que les dio el ser.
Con todo, a éstos poco se les puede echar en cara, pues tal vez andan extraviados, buscando a Dios y queriéndolo encontrar; en efecto, dan vueltas a sus obras, las exploran, y su apariencia los subyuga, porque es bello lo que ven.
Pero ni siquiera éstos son perdonables, porque, si lograron saber tanto que fueron capaces de averiguar el principio del cosmos, ¿cómo no encontraron antes a su Dueño?

Palabra de Dios.
Te alabamos, Señor.

SALMO RESPONSORIAL
Sal 18, 2-3. 4-5
R.
El cielo proclama la gloria de Dios. Cæli enárrant glóriam Dei.

El cielo proclama la gloria de Dios,
el firmamento pregona la obra de sus manos:
el día al día le pasa el mensaje,
la noche a la noche se lo susurra. R.
El cielo proclama la gloria de Dios. Cæli enárrant glóriam Dei.

Sin que hablen, sin que pronuncien,
sin que resuene su voz,
a toda la tierra alcanza su pregón
y hasta los limites del orbe su lenguaje. R.
El cielo proclama la gloria de Dios. Cæli enárrant glóriam Dei.

ALELUYA
Lc 21, 28
Levantaos, alzad la cabeza: se acerca vuestra liberación. Respícite et leváte cápita vestra, quóniam appropínquat redémptio vestra.

EVANGELIO
El día en que se manifestará el Hijo del Hombre.

+ Lectura del santo evangelio según san Lucas 17, 26-37
Gloria a ti, Señor.

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos:
-«Como sucedió en los días de Noé, así será también en los días del Hijo del hombre: comían, bebían y se casaban, hasta el día que Noé entró en el arca; entonces llegó el diluvio y acabó con todos.
Lo mismo sucedió en tiempos de Lot: comían, bebían, compraban, vendían, sembraban, construían; pero el día que Lot salió de Sodoma, llovió fuego y azufre del cielo y acabó con todos.
Así sucederá el día que se manifieste el Hijo del hombre.
Aquel día, si uno está en la azotea y tiene sus cosas en casa, que no baje por ellas; si uno está en el campo, que no vuelva.
Acordaos de la mujer de Lot.
El que pretenda guardarse su vida la perderá; y el que la pierda la recobrará.
Os digo esto: aquella noche estarán dos en una cama: a uno se lo llevarán y al otro lo dejarán; estarán dos moliendo juntas: a una se la llevarán y a la otra la dejarán.»
Ellos le preguntaron:
-«¿Dónde, Señor?»
Él contestó:
-«Donde se reúnen los buitres, allí está el cuerpo.»

Palabra del Señor.
Gloria a ti, Señor Jesús.

S. Jerónimo, Carta al Papa Dámaso, 2.
Con un furor que dura siglos, los pueblos de Oriente continúan chocando entre sí, y hacen trizas la túnica inconsútil del Señor, tejida de arriba abajo sin costuras. Raposas devastan la viña de Cristo; entre cisternas agrietadas y secas es difícil encontrar dónde está aquella fuente sellada, aquel huerto cerrado, de que habla la Escritura.
Por eso, he decidido consultar a la cátedra de Pedro, donde está aquella fe que exaltó la boca de un apóstol; y vengo a pedir alimento para mi alma, allí donde una vez recibí el vestido de Cristo.
No, ciertamente; ni la inmensidad del mar, ni la enorme distancia de la tierra han podido impedirme buscar la perla preciosa. Donde esté el cuerpo, allí se congregarán las águilas (Lc 17, 37). Cuando se ha disipado el patrimonio por unos hijos perversos, sólo en Vos se conserva intacta la herencia de los padres [...].
Prescindiendo de lo que puede ser objeto de envidia, olvidando el esplendor de la altísima dignidad romana, yo quiero hablar con el sucesor del pescador, con el discípulo de la cruz.
No sigo más primado que el de Cristo; por eso me pongo en comunión con tu Beatitud, es decir, con la cátedra de Pedro. Sé que sobre esta piedra está edificada la Iglesia. Quien se alimente del Cordero fuera de esa casa es un impío. Quien no está en el arca de Noé, perecerá el día del diluvio.

Oración de los fieles.
Ferias del Tiempo Ordinario XX.
308. Oremos a Dios Padre.
- Para que proteja y guíe a su Iglesia. Roguemos al Señor.
- Para que conceda al mundo la justicia y la paz. Roguemos al Señor.
- Para que socorra a los necesitados. Roguemos al Señor.
- Para que nos conforte y conserve en su servicio. Roguemos al Señor.
Te pedimos, Señor que te muestres favorable a la oración de los que te suplican. Por Jesucristo nuestro Señor.

Oración sobre las ofrendas
Señor, dirige tu mirada propicia sobre las ofrendas que te presentamos en la festividad de san N.; que ellas nos merezcan tu perdón y glorifiquen tu piedad y tu nombre. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Super oblata
Hóstias, quaesumus, Dómine, quas in festivitáte beáti N. sacris altáribus exhibémus, propítius réspice, ut, nobis indulgéntiam largiéndo, tuo nómini dent honórem. Per Christum.
PREFACIO COMÚN V
Proclamación del misterio de Cristo
En verdad es justo y necesario, es nuestro deber y salvación darte gracias siempre y en todo lugar, Señor, Padre santo, Dios todopoderoso y eterno, por Cristo, Señor nuestro.
Porque, unidos en la caridad, celebramos la muerte de tu Hijo, con fe viva proclamamos su resurrección, y con esperanza firme anhelamos su venida gloriosa.
Por eso, con todos los ángeles y santos, te alabamos, proclamando sin cesar:

Santo, Santo, Santo...
PRAEFATIO COMMUNIS V
Proclamatio mysterii Christi
Vere dignum et iustum est, aequum et salutáre, nos tibi semper et ubíque grátias ágere: Dómine, sancte Pater, omnípotens aetérne Deus: per Christum Dóminum nostrum.
Cuius mortem in caritáte celebrámus, resurrectiónem fide vívida confitémur, advéntum in glória spe firmíssima praestolámur.
Et ídeo, cum Sanctis et Angelis univérsis, te collaudámus, sine fine dicéntes:

Sanctus, Sanctus, Sanctus...
PLEGARIA EUCARÍSTICA II. PREX EUCHARÍSTICA II.
Antífona de la comunión Jn 15, 16
No sois vosotros los que me habéis elegido -dice el Señor-, soy yo quien os he elegido, y os destinado para que vayáis y deis fruto, y vuestro fruto dure.
Antiphona ad communionem Cf. Jn 15, 16
Non vos me elegístis, dicit Dóminus; sed ego elégi vos, et pósui vos ut eátis et fructum afferátis, et fructus vester máneat.
Oración después de la comunión
Reanimados por este sacramento, te rogamos, Señor, humildemente, que, a ejemplo de san N., nos esforcemos en dar testimonio de aquella misma fe que él profesó en su vida y en llevar a la práctica todas sus enseñanzas. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Post communionem
Refécti sacris mystériis, Dómine, humíliter deprecámur, ut, beáti N. exémplo, studeámus confitéri quod crédidit, et ópere exercére quod dócuit. Per Christum.