sábado, 10 de octubre de 2015

Sábado 14 noviembre 2015, Lecturas Sábado XXXII semana del Tiempo Ordinario, año impar.

LITURGIA DE LA PALABRA
Lecturas del Sábado de la 32ª semana del Tiempo Ordinario, año I (impar).

PRIMERA LECTURA
Se vio el mar Rojo convertido en camino practicable, y triscaban como corderos

Lectura del libro de la Sabiduría 18, 14-16; 19, 6-9.

Un silencio sereno lo envolvía todo, y, al mediar la noche su carrera, tu palabra todopoderosa se abalanzó, como paladín inexorable, desde el trono real de los cielos al país condenado; llevaba la espada afilada de tu orden terminante; se detuvo y lo llenó todo de muerte; pisaba la tierra y tocaba el cielo.
Porque la creación entera, cumpliendo tus órdenes, cambió radicalmente de naturaleza, para guardar incólumes a tus hijos.
Se vio la nube dando sombra al campamento, la tierra firme emergiendo donde había antes agua, el mar Rojo convertido en camino practicable y el violento oleaje hecho una vega verde; por allí pasaron, en formación compacta, los que iban protegidos por tu mano, presenciando prodigios asombrosos. Retozaban como potros y triscaban como corderos, alabándote a ti, Señor, su libertador.

Palabra de Dios.
Te alabamos, Señor.

SALMO RESPONSORIAL
Sal 104, 2-3. 36-37. 42-43
R.
Recordad las maravillas que hizo el Señor. Mementóte mirabílium quæ fecit Dóminus.

Cantadle al son de instrumentos,
hablad de sus maravillas;
gloriaos de su nombre santo,
que se alegren los que buscan al Señor. R.
Recordad las maravillas que hizo el Señor. Mementóte mirabílium quæ fecit Dóminus.

Hirió de muerte a los primogénitos del país,
primicias de su virilidad.
Sacó a su pueblo cargado de oro y plata,
y entre sus tribus nadie tropezaba. R.
Recordad las maravillas que hizo el Señor. Mementóte mirabílium quæ fecit Dóminus.

Porque se acordaba de la palabra sagrada
que había dado a su siervo Abrahán,
sacó a su pueblo con alegría,
a sus escogidos con gritos de triunfo. R.
Recordad las maravillas que hizo el Señor. Mementóte mirabílium quæ fecit Dóminus.

ALELUYA
Cf. 2Ts 2, 14
Dios nos llamó por medio del Evangelio, para que sea nuestra la gloria de nuestro Señor Jesucristo. Deus vocávit nos per Evangélium, in acquisitiónem glóriæ Dómini nostri Iesu Christi.

EVANGELIO
Dios hará justicia a sus elegidos que le gritan

+ Lectura del santo evangelio según san Lucas 18, 1-8
Gloria a ti, Señor.

En aquel tiempo, Jesús, para explicar a sus discípulos cómo tenían que orar siempre sin desanimarse, les propuso esta parábola:
-«Había un juez en una ciudad que ni temía a Dios ni le importaban los hombres.
En la misma ciudad habla una viuda que solía ir a decirle:
"Hazme justicia frente a mi adversario."
Por algún tiempo se negó, pero después se dijo:
"Aunque ni temo a Dios ni me importan los hombres, corno esta viuda me está fastidiando, le haré justicia, no vaya a acabar pegándome en la cara."»
Y el Señor añadió:
-«Fijaos en lo que dice el juez injusto; pues Dios, ¿no hará justicia a sus elegidos que le gritan día y noche?; ¿o les dará largas? Os digo que les hará justicia sin tardar. Pero, cuando venga el Hijo del hombre, ¿encontrará esta fe en la tierra?»

Palabra del Señor.
Gloria a ti, Señor Jesús.

San Agustín, Sermo 115.
Creamos para orar; y para que no desfallezca la fe con que oramos, oremos. La fe hace brotar la oración, y la oración, en cuanto brota, alcanza la firmeza de la fe.