miércoles, 21 de octubre de 2015

Miércoles 25 noviembre 2015, Lecturas Miércoles XXXIV semana del Tiempo Ordinario, año impar.

LITURGIA DE LA PALABRA
Lecturas del Miércoles de la 34ª semana de Tiempo Ordinario, año I (impar).

PRIMERA LECTURA
Aparecieron unos dedos de mano humana escribiendo

Lectura de la profecía de Daniel 5, 1-6. 13-14. 16-17. 23-28

En aquellos días, el rey Baltasar ofreció un banquete a mil nobles del reino, y se puso a beber delante de todos. Después de probar el vino, mandó traer los vasos de oro y plata que su padre, Nabucodonosor, había cogido en el templo de Jerusalén, para que bebieran en ellos el rey y los nobles, sus mujeres y concubinas. Cuando trajeronlos vasos de oro que habían cogido en el templo de Jerusalén, brindaron con ellos el rey y sus nobles, sus mujeres y concubinas. Apurando el vino, alababan a los dioses de oro y plata, de bronce y hierro, de piedra y madera.
De repente, aparecieron unos dedos de mano humana escribiendo sobre el revoco del muro del palacio, frente al candelabro, y el rey veía cómo escribían los dedos.
Entonces su rostro palideció, la mente se le turbó, le faltaron las fuerzas, las rodillas le entrechocaban.
Trajeron a Daniel ante el rey, y éste le preguntó:
-« ¿Eres tú Daniel, uno de los judíos desterrados que trajo de Judea el rey, mi padre? Me han dicho que posees espíritu de profecía, inteligencia, prudencia y un saber extraordinario. Me han dicho que tú puedes interpretar sueños y resolver problemas; pues bien, si logras leer lo escrito y explicarme su sentido, te vestirás de púrpura, llevarás un collar de oro y ocuparás el tercer puesto en mi reino.»
Entonces Daniel habló así al rey:
-«Quédate con tus dones y da a otro tus regalos. Yo leeré al rey lo escrito y le explicaré su sentido.
Te has rebelado contra el Señor del cielo, has hecho traer los vasos de su templo, para brindar con ellos en compañía de tus nobles, tus mujeres y concubinas. Habéis alabado a dioses de oro y plata, de bronce y hierro, de piedra y madera, que ni ven, ni oyen, ni entienden; mientras que al Dios dueño de vuestra vida y vuestras empresas no lo has honrado. Por eso Dios ha, enviado esa mano para escribir ese texto.
Lo que está escrito es: "Contado, Pesado, Dividido." La interpretación es ésta:
"Contado": Dios ha contado los días de tu reinado y les ha señalado el límite; "Pesado": te ha pesado en la balanza y te falta peso; "Dividido": tu reino se ha dividido y se lo entregan a medos y persas.»

Palabra de Dios.
Te alabamos, Señor.

SALMO RESPONSORIAL
Dn 3, 62. 63. 64. 65. 66. 67
R.
Ensalzadlo con himnos por los siglos. Laudáte et superexaltáte eum in sæcula.

Sol y luna, bendecid al Señor. R.
Ensalzadlo con himnos por los siglos. Laudáte et superexaltáte eum in sæcula.

Astros del cielo, bendecid al Señor. R.
Ensalzadlo con himnos por los siglos. Laudáte et superexaltáte eum in sæcula.

Lluvia y rocío, bendecid al Señor. R.
Ensalzadlo con himnos por los siglos. Laudáte et superexaltáte eum in sæcula.

Vientos todos, bendecid al Señor. R.
Ensalzadlo con himnos por los siglos. Laudáte et superexaltáte eum in sæcula.

Fuego y calor, bendecid al Señor. R.
Ensalzadlo con himnos por los siglos. Laudáte et superexaltáte eum in sæcula.

Fríos y heladas, bendecid al Señor. R.
Ensalzadlo con himnos por los siglos. Laudáte et superexaltáte eum in sæcula.

ALELUYA
Ap 2, 10c
Sé fiel hasta la muerte -dice el Señor-, y te daré la corona de la vida. Esto fidélis usque ad mortem, dicit Dóminus, et dabo tibi corónam vitæ.

EVANGELIO
Todos os odiarán por causa mía, pero ni un cabello de vuestra cabeza perecerá.

+ Lectura del santo evangelio según san Lucas 21, 12-19
Gloria a ti, Señor.

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos:
-«Os echarán mano, os perseguirán, entregándoos a las sinagogas y a la cárcel, y os harán comparecer ante reyes y gobernadores, por causa mía. Así tendréis ocasión de dar testimonio.
Haced propósito de no preparar vuestra defensa, porque yo os daré palabras y sabiduría a las que no podrá hacer frente ni contradecir ningún adversario vuestro.
Y hasta vuestros padres, y parientes, y hermanos, y amigos os traicionarán, y matarán a algunos de vosotros, y todos os odiarán por causa mía.
Pero ni un cabello de vuestra cabeza perecerá; con vuestra perseverancia salvaréis vuestras almas.»

Palabra del Señor
Gloria a ti, Señor Jesús.

San Gregorio, in evang. hom. 35
Como si el Señor dijera a sus discípulos: "No os atemoricéis: Vosotros vais a la pelea, pero yo soy quien peleo. Vosotros sois los que pronunciáis palabras, pero yo soy el que hablo".