martes, 6 de octubre de 2015

Martes 10 noviembre 2015, Lecturas Martes XXXII semana del Tiempo Ordinario, año impar.

LITURGIA DE LA PALABRA
Lecturas del Martes de la 32ª semana del Tiempo Ordinario, año I (impar).

PRIMERA LECTURA
La gente insensata pensaba que morían, pero ellos están en paz

Lectura del libro de la Sabiduría 2, 23-3, 9

Dios creó al hombre para la inmortalidad y lo hizo a imagen de su propio ser; pero la muerte entró en el mundo por la envidia del diablo, y los de su partido pasarán por ella.
En cambio, la vida de los justos está en manos de Dios, y no los tocará el tormento.
La gente insensata pensaba que morían, consideraba su tránsito como una desgracia, y su partida de entre nosotros como una destrucción; pero ellos están en paz.
La gente pensaba que cumplían una pena, pero ellos esperaban de lleno la inmortalidad; sufrieron pequeños castigos, recibirán grandes favores, porque Dios los puso a prueba y los halló dignos de sí; los probó como oro en crisol, los recibió como sacrificio de holocausto; a la hora de la cuenta resplandecerán como chispas que prenden por un cañaveral; gobernarán naciones, someterán pueblos, y el Señor reinará sobre ellos eternamente.
Los que confían en él comprenderán la verdad, los fieles a su amor seguirán a su lado; porque quiere a sus devotos, se apiada de ellos y mira por sus elegidos.

Palabra de Dios.
Te alabamos, Señor.

SALMO RESPONSORIAL
Sal 33, 2-3. 16-17. 18-19
R.
Bendigo al Señor en todo momento. Benedícam Dóminum in omni témpore.

Bendigo al Señor en todo momento,
su alabanza está siempre en mi boca;
mi alma se gloría en el Señor:
que los humildes lo escuchen y se alegren. R.
Bendigo al Señor en todo momento. Benedícam Dóminum in omni témpore.

Los ojos del Señor miran a los justos,
sus oídos escuchan sus gritos;
pero el Señor se enfrenta con los malhechores,
para borrar de la tierra su memoria. R.
Bendigo al Señor en todo momento. Benedícam Dóminum in omni témpore.

Cuando uno grita, el Señor lo escucha
y lo libra de sus angustias;
el Señor está cerca de los atribulados,
salva a los abatidos R.
Bendigo al Señor en todo momento. Benedícam Dóminum in omni témpore.

ALELUYA
Jn 14, 23
El que me ama guardará mi palabra -dice el Señor-, y mi Padre lo amará, y vendremos a él. Si quis díligit me, sermónem meum servábit, et Pater meus díliget eum; et ad eum veniémus, et mansionem apud eum faciémus.

EVANGELIO
Somos unos pobres siervos, hemos hecho lo que teníamos que hacer

+ Lectura del santo evangelio según san Lucas 17, 7-10
Gloria a ti, Señor.

En aquel tiempo, dijo el Señor:
-«Suponed que un criado vuestro trabaja como labrador o como pastor; cuando vuelve del campo, ¿quién de vosotros le dice:
"En seguida, ven y ponte a la mesa"?
¿No le diréis:
"Prepárame de cenar, cíñete y sírveme mientras como y bebo, y después comerás y beberás tú"?
¿Tenéis que estar agradecidos al criado porque ha hecho lo mandado? Lo mismo vosotros: Cuando hayáis hecho todo lo mandado, decid:
"Somos unos pobres siervos, hemos hecho lo que teníamos que hacer. "»

Palabra del Señor.
Gloria a ti, Señor Jesús.

Del Papa Francisco, Discurso, lunes, 22 diciembre 2014.
Una simple visita a los cementerios podría ayudarnos a ver los nombres de tantas personas, alguna de las cuales pensaba quizás ser inmortal, inmune e indispensable. Es el mal del rico insensato del evangelio, que pensaba vivir eternamente (cf. Lc 12, 13-21), y también de aquellos que se convierten en amos, y se sienten superiores a todos, y no al servicio de todos. Esta enfermedad se deriva a menudo de la patología del poder, del "complejo de elegidos", del narcisismo que mira apasionadamente la propia imagen y no ve la imagen de Dios impresa en el rostro de los otros, especialmente de los más débiles y necesitados. (Cf. Exhort. ap. Evangelii gaudium, 197-201.) El antídoto contra esta epidemia es la gracia de sentirse pecadores y decir de todo corazón: "Somos siervos inútiles, hemos hecho lo que teníamos que hacer" (Lc 17, 10).