jueves, 3 de septiembre de 2015

Jueves 8 octubre 2015, Por el Sínodo de los obispos, Misa "ad diversa". Lecturas Jueves XXVII semana del Tiempo Ordinario, año impar.

TEXTOS MISA

POR EL CONCILIO O EL SÍNODO PRO CONCILIO VEL SYNODO.
Antífona de entrada Col 3, 14-15
Por encima de todo, el amor, que es el ceñidor de la unidad consumada. Que la paz de Cristo actúe de árbitro en vuestro corazón.
Antiphona ad introitum Col 3, 14-15
Super ómnia caritátem habéte, quod est vínculum perfectiónis: et pax Christi exsúltet in córdibus vestris.
Oración colecta
Señor, maestro y guardián de tu Iglesia, infunde en tus siervos el espíritu de inteligencia, de verdad y de paz, para que conozcan de veras tu voluntad divina, y una vez conocida, la cumplan con total fidelidad. Por nuestro Señor Jesucristo.
O bien:
Oh Dios, que cuidas a tu pueblo con misericordia y lo gobiernas con amor, concede el espíritu de sabiduría a cuantos encomendaste la misión de gobierno, para que conduzcan a tu pueblo a un conocimiento pleno de la verdad y una vida más santa. Por nuestro Señor Jesucristo.
Collecta
Ecclésiae tuae, Dómine, rector et custos, infúnde, quaesumus, fámulis tuis spíritum intellegéntiae, veritátis et pacis, ut, quae tibi plácita sunt, toto corde cognóscant et, ágnita, tota virtúte secténtur. Per Dóminum.
Vel:
Deus, qui pópulis tuis indulgéntia cónsulis et amóre domináris, da spíritum sapiéntiae quibus dedísti régimen disciplínae, ut plebs tua ad veritátis agnitiónem pleniórem et sanctitátis tibi accéptum ducátur augméntum. Per Dóminum.

LITURGIA DE LA PALABRA
Lecturas del Jueves de la 27ª semana de Tiempo Ordinario. Año I (impar).

PRIMERA LECTURA
Mirad que llega el día, ardiente como un horno

Lectura de la profecía de Malaquías 3, 13-20a

«Vuestros discursos son arrogantes contra mí -oráculo del Señor-.
Vosotros objetáis: "¿Cómo es que hablamos arrogantemente?"
Porque decís: "No vale la pena servir al Señor; ¿qué sacamos con guardar sus mandamientos?; ¿para qué andamos enlutados en presencia del Señor de los ejércitos? Al contrario: nos parecen dichosos los malvados; a los impíos les va bien; tientan a Dios, y quedan impunes."
Entonces los hombres religiosos hablaron entre sí: "El Señor atendió y los escuchó."
Ante él se escribía un libro de memorias a favor de los hombres religiosos que honran su nombre.
Me pertenecen - dice el Señor de los ejércitos - como bien propio, el día que yo preparo.
Me compadeceré de ellos, como un padre se compadece del hijo que lo sirve.
Entonces veréis la diferencia entre justos e impíos, entre los que sirven a Dios y los que no lo sirven.
Porque mirad que llega el día, ardiente como un horno: malvados y perversos serán la paja, y los quemaré el día que ha de venir -dice el Señor de los ejércitos-, y no quedará de ellos ni rama ni raíz. Pero a los que honran mi nombre los iluminará un sol de justicia que lleva la salud en las alas.»

Palabra de Dios.
Te alabamos, Señor.

SALMO RESPONSORIAL
Sal 1, 1-2. 3. 4 y 6
R.
Dichoso el hombre que ha puesto su confianza en el Señor. Beátus vir qui pósuit Dóminum spem suam.

Dichoso el hombre
que no sigue el consejo de los impíos,
ni entra por la senda de los pecadores,
ni se sienta en la reunión de los cínicos;
sino que su gozo es la ley del Señor,
y medita su ley día y noche. R.
Dichoso el hombre que ha puesto su confianza en el Señor. Beátus vir qui pósuit Dóminum spem suam.

Será como un árbol
plantado al borde de la acequia:
da fruto en su sazón
y no se marchitan sus hojas;
y cuanto emprende tiene buen fin. R.
Dichoso el hombre que ha puesto su confianza en el Señor. Beátus vir qui pósuit Dóminum spem suam.

No así los impíos, no así;
serán paja que arrebata el viento.
Porque el Señor protege el camino de los justos,
pero el camino de los impíos acaba mal. R.
Dichoso el hombre que ha puesto su confianza en el Señor. Beátus vir qui pósuit Dóminum spem suam.

ALELUYA
Cf. Hch 16, 14b
Ábrenos el corazón, Señor, para que aceptemos las palabras de tu Hijo. Aperi, Dómine, cor nostrum, ut intendámus verbis Fílii tui.

EVANGELIO
Pedid y se os dará

+ Lectura del santo evangelio según san Lucas 11, 5-13
Gloria a ti, Señor.

En aquel tiempo, dijo Jesús a los discípulos:
-«Si alguno de vosotros tiene un amigo, y viene durante la medianoche para decirle:
"Amigo, préstame tres panes, pues uno de mis amigos ha venido de viaje y no tengo nada que ofrecerle."
Y, desde dentro, el otro le responde:
"No me molestes; la puerta está cerrada; mis niños y yo estamos acostados; no puedo levantarme para dártelos."
Si el otro insiste llamando, yo os digo que, si no se levanta y se los da por ser amigo suyo, al menos por la importunidad se levantará y le dará cuanto necesite.
Pues así os digo a vosotros: Pedid y se os dará, buscad y hallaréis, llamad y se os abrirá; porque quien pide recibe, quien busca halla, y al que llama se le abre.
¿Qué padre entre vosotros, cuando el hijo le pide pan, le dará una piedra?
¿O si le pide un pez, le dará una serpiente? ¿O si le pide un huevo, le dará un escorpión?
Si vosotros, pues, que sois malos, sabéis dar cosas buenas a vuestros hijos, ¿cuánto más vuestro Padre celestial dará el Espíritu Santo a los que se lo piden?»

Palabra del Señor.
Gloria a ti, Señor Jesús.

Del Papa Benedicto XVI, Ángelus 25-julio-2010
Y precisamente a causa de las necesidades y de las dificultades de cada día, Jesús exhorta con fuerza: "Yo os digo: pedid y se os dará; buscad y hallaréis; llamad y se os abrirá. Porque todo el que pide, recibe; el que busca, halla; y al que llama, se le abrirá" (Lc 11, 9-10). No se trata de pedir para satisfacer los propios deseos, sino más bien para mantener despierta la amistad con Dios, quien –sigue diciendo el Evangelio– "dará el Espíritu Santo a los que se lo pidan" (Lc 11, 13). Lo experimentaron los antiguos "padres del desierto" y los contemplativos de todos los tiempos, que llegaron a ser, por razón de la oración, amigos de Dios, como Abraham, que imploró al Señor librar a los pocos justos del exterminio de la ciudad de Sodoma (cf. Gn 18, 23-32). Santa Teresa de Ávila invitaba a sus hermanas de comunidad diciendo: "Debemos suplicar a Dios que nos libre de estos peligros para siempre y nos preserve de todo mal. Y aunque no sea nuestro deseo con perfección, esforcémonos por pedir la petición. ¿Qué nos cuesta pedir mucho, pues pedimos al Todopoderoso?" (Camino de Perfección 42, 4: Obras completas, Madrid, 1984, p. 822).


Oración de los fieles
Ferias del Tiempo Ordinario XIV
302. Oremos al Señor nuestro Dios.
- Para que la Iglesia sepa anunciar a Cristo. Roguemos al Señor.
- Para que los políticos acierten en la solución de los graves problemas. Roguemos al Señor.
- Para que crezca entre todos los ciudadanos el sentido de la solidaridad. Roguemos al Señor.
- Para que sepamos dar un buen testimonio cristiano. Roguemos al Señor.
Escúchanos, Señor, y concédenos lo que te pedimos. Por Jesucristo nuestro Señor.

Oración sobre las ofrendas
Recibe complacido, Señor, la ofrenda de tus siervos, y concédeles la gracia de tu luz, para que comprendan con toda verdad lo que es grato a tus ojos y lo lleven a cabo con firmeza. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Super oblata
Réspice, clementíssime Deus, múnera servórum tuórum, et grátiam tui lúminis illis impénde, ut quae recta sunt in óculis tuis veráciter intéllegant, et fiduciáliter exsequántur. Per Christum.
PREX EUCHARISTICA PRO VARIIS NECESSITATIBUS I.
Antífona de la comunión
Donde hay caridad y amor, allí está Dios. El amor de Cristo nos ha congregado en la unidad.
Antiphona ad communionem
Ubi cáritas et amor, Deus ibi est. Congregávit nos in unum Christi amor.
Oración después de la comunión
Te rogamos, Señor misericordioso, que el alimento santo que hemos recibido confirme en la verdad a tus siervos y les impulse a buscar la gloria de tu nombre. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Post communionem
Da, quaesumus, miséricors Deus, ut sancta quae súmpsimus fámulos tuos in veritáte confírment, et honórem tui nóminis illos fáciant exquírere. Per Christum.