miércoles, 12 de agosto de 2015

Miércoles, 16 septiembre 2015, Lecturas Miércoles XXIV semana del Tiempo Ordinario, año impar.

LITURGIA DE LA PALABRA
Lecturas del Miércoles de la 24ª semana de Tiempo Ordinario. Año I (impar).

PRIMERA LECTURA
Grande es el misterio que veneramos

Lectura de la primera carta del apóstol san Pablo a Timoteo 3, 14-16

Querido hermano:
Aunque espero ir a verte pronto, te escribo esto por si me retraso; quiero que sepas cómo hay que conducirse en la casa de Dios, es decir, en la asamblea de Dios vivo, columna y base de la verdad.
Sin discusión, grande es el misterio que veneramos:
Manifestado en la carne, justificado en el Espíritu, contemplado por los ángeles, predicado a los paganos, creído en el mundo, llevado a la gloria.

Palabra de Dios.
Te alabamos, Señor.

SALMO RESPONSORIAL
Sal 110, 1-2. 3-4. 5-6
R.
Grandes son las obras del Señor. Magna sunt ópera Dómini.

Doy gracias al Señor de todo corazón,
en compañía de los rectos, en la asamblea.
Grandes son las obras del Señor,
dignas de estudio para los que las aman. R.
Grandes son las obras del Señor. Magna sunt ópera Dómini.

Esplendor y belleza son su obra,
su generosidad dura por siempre;
ha hecho maravillas memorables,
el Señor es *piadoso y clemente. R.
Grandes son las obras del Señor. Magna sunt ópera Dómini.

Él da alimento, a sus fieles,
recordando siempre su alianza;
mostró a su pueblo la fuerza de su obrar,
dándoles la heredad de los gentiles. R.
Grandes son las obras del Señor. Magna sunt ópera Dómini.

ALELUYA
Cf. Jn 6, 63c. 68c
Tus palabras, Señor, son espíritu y vida; tú tienes palabras de vida eterna. Verba tua, Dómine, spíritus et vita sunt; verba vitæ ætérnæ habes.

EVANGELIO
Tocamos y no bailáis, cantamos lamentaciones y no lloráis 

+ Lectura del santo evangelio según san Lucas 7, 31-35
Gloria a ti, Señor.

En aquel tiempo, dijo el Señor:
-«¿A quién se parecen los hombres de esta generación? ¿A quién los compararemos?
Se parecen a unos niños, sentados en la plaza, que gritan a otros: "Tocarnos la flauta y no bailáis, cantamos lamentaciones y no lloráis."
Vino Juan el Bautista, que ni comía ni bebía, y dijisteis que tenla un demonio; viene el Hijo del hombre, que come y bebe, y decís: "Mirad qué comilón y qué borracho, amigo de publicanos y pecadores."
Sin embargo, los discípulos de la sabiduría le han dado la razón.»

Palabra del Señor.
Gloria a ti, Señor Jesús.

San Agustín, de quaest. evang. 2, 11
Cuando dice: "Mas la sabiduría ha sido justificada por todos sus hijos", da a entender que los hijos de la sabiduría comprenden que la justicia no consiste en abstenerse ni en comer, sino en tolerar con paciencia la pobreza. No el uso, sino la concupiscencia, es lo que debe reprenderse, con tal que convengas en las clases de alimentos con aquellos con quienes has de vivir.