miércoles, 15 de julio de 2015

Miércoles 19 agosto 2015, San Ezequiel Moreno, obispo, memoria libre (España). Lecturas Miércoles XX semana del Tiempo Ordinario año impar.

TEXTOS MISA

Elogio del Martirologio
San Ezequiel Moreno Díaz, obispo de Pasto, en Colombia, de la Orden de Agustinos Recoletos, que dedicó toda su vida a anunciar el Evangelio, tanto en las Islas Filipinas como en América del Sur y falleció en Monteagudo, lugar de Navarra, en España. (1906)

19 de agosto
San Ezequiel Moreno Díaz, obispo
Memoria
COMMUNE PASTORUM.
II. PRO EPISCOPO 1.
Antífona de entrada Sal 104, 1
Dad gracias al Señor, invocad su nombre, dad a conocer sus hazañas a los pueblos.
Antiphona ad introitum Cf. Lc 12, 42
Iste est fidélis et prudens dispensátor, quem constítuit Dóminus super famíliam suam, ut det illis in témpore trítici mensúram.
Oración colecta
Oh Dios, que nos ofreces en san Ezequiel, obispo, un modelo de fidelidad al Evangelio y de pastor según el Corazón de tu Hijo; concédenos, por su intercesión, que, viviendo con alegría nuestro testimonio cristiano, estemos plenamente dirigidos hacia ti y consagrados al servicio de tu Iglesia. Por nuestro Señor Jesucristo.
Collecta
Omnípotens aetérne Deus, qui beátum N. epíscopum Ecclésiae tuae sanctae dedísti, praesta, ut, quod ille divíno affátus spíritu dócuit, nostris iúgiter stabiliátur in córdibus, et, quem patrónum, te donánte, ampléctimur, eum apud tuam misericórdiam defensórem habeámus. Per Dóminum.

LITURGIA DE LA PALABRA
Lecturas del Miércoles de la 20ª semana de Tiempo Ordinario. Año I (impar).

PRIMERA LECTURA
Pedisteis un rey, siendo así que el Señor es vuestro rey

Lectura del libro de los Jueces 9, 6-15

En aquellos días, los de Siquén y todos los de El Terraplén se reunieron para proclamar rey a Abimelec, junto a la encina de Siquén.
En cuanto se enteró Yotán, fue y, en pie sobre la cumbre del monte Garizín, les gritó a voz en cuello:
-«¡Oídme, vecinos de Siquén, así Dios os escuche!
Una vez fueron los árboles a elegirse rey, y dijeron al olivo:
"Sé nuestro rey."
Pero dijo el olivo:
"¿Y voy a dejar mi aceite, con el que engordan dioses y hombres, para ir a mecerme sobre los árboles?"
Entonces dijeron a la higuera:
"Ven a ser nuestro rey."
Pero dijo la higuera:
¿Y voy a dejar mi dulce fruto sabroso, para ir a mecerme sobre los árboles?"
Entonces dijeron a la vid:
"Ven a ser nuestro rey."
Pero dijo la vid:
"¿Y voy a dejar mi mosto, que alegra a dioses y hombres, para ir a mecerme sobre los árboles?"
Entonces dijeron a la zarza:
"Ven a ser nuestro rey."
Y les dijo la zarza:
"Si de veras queréis ungirme rey vuestro, venid a cobijaros bajo mí sombra; y si no, salga fuego de la zarza y devore a los cedros del Líbano."»

Palabra de Dios.
Te alabamos, Señor.

SALMO RESPONSORIAL
Sal 20, 2-3. 4-5. 6-7
R.
Señor, el rey se alegra por tu fuerza. Dómine, in virtúte tua lætábitur rex.

Señor, el rey se alegra por tu fuerza,
¡y cuánto goza con tu victoria!
Le has concedido el deseo de su corazón,
no le has negado lo que pedían sus labios. R.
Señor, el rey se alegra por tu fuerza. Dómine, in virtúte tua lætábitur rex.

Te adelantaste a bendecirlo con el éxito,
y has puesto en su cabeza una corona de oro fino.
Te pidió vida, y se la has concedido,
años que se prolongan sin término. R.
Señor, el rey se alegra por tu fuerza. Dómine, in virtúte tua lætábitur rex.

Tu victoria ha engrandecido su fama,
lo has vestido de honor y majestad.
Le concedes bendiciones incesantes,
lo colmas de gozo en tu presencia. R.
Señor, el rey se alegra por tu fuerza. Dómine, in virtúte tua lætábitur rex.

ALELUYA
Hb 4, 12
La palabra de Dios es viva y eficaz; juzga los deseos e intenciones del corazón. Vivus est sermo Dei, et éfficax, et discrétor cogitatiónum et intentiónum cordis.

EVANGELIO
¿Vas a tener a tú envidia porque yo soy bueno?

+ Lectura del santo evangelio según san Mateo 20, 1-16a
Gloria a ti, Señor.

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos esta parábola:
-«El reino de los cielos se parece a un propietario que al amanecer salió a contratar jornaleros para su viña. Después de ajustarse con ellos en un denario por jornada, los mandó a la viña.
Salió otra vez a media mañana, vio a otros que estaban en la plaza sin trabajo, y les dijo:
"Id también vosotros a mi viña, y os pagaré lo debido."
Ellos fueron.
Salió de nuevo hacia mediodía y a media tarde e hizo lo mismo. Salió al caer la tarde y encontró a otros, parados, y les dijo:
"¿Cómo es que estáis aquí el día entero sin trabajar?"
Le respondieron:
"Nadie nos ha contratado."
Él les dijo:
"Id también vosotros a mi viña."
Cuando oscureció, el dueño de la viña dijo al capataz:
"Llama a los jornaleros y págales el jornal, empezando por los últimos y acabando por los primeros."
Vinieron los del atardecer y recibieron un denario cada uno.
Cuando llegaron los primeros, pensaban que recibirían más, pero ellos también recibieron un denario cada uno. Entonces se pusieron a protestar contra el amo:
"Estos últimos han trabajado sólo una hora, y los has tratado igual que a nosotros, que hemos aguantado el peso del día y el bochorno."
Él replicó a uno de ellos:
"Amigo, no te hago ninguna injusticia. ¿No nos ajustamos en un denario? Toma lo tuyo y vete. Quiero darle a este último igual que a ti. ¿Es que no tengo libertad para hacer lo que quiera en mis asuntos? ¿O vas a tener tú envidia porque yo soy bueno?'
Así, los últimos serán los primeros y los primeros los últimos.»

Palabra del Señor.
Gloria a ti, Señor Jesús.

Del Papa Benedicto XVI, Ángelus 21-septiembre-2008
Un primer mensaje de esta parábola es que el propietario no tolera, por decirlo así, el desempleo: quiere que todos trabajen en su viña. Y, en realidad, ser llamados ya es la primera recompensa: poder trabajar en la viña del Señor, ponerse a su servicio, colaborar en su obra, constituye de por sí un premio inestimable, que compensa por toda fatiga. Pero eso sólo lo comprende quien ama al Señor y su reino; por el contrario, quien trabaja únicamente por el jornal nunca se dará cuenta del valor de este inestimable tesoro.

Oración de los fieles
Ferias del Tiempo Ordinario XVIII
306. Oremos a Dios Padre.
- Por el Papa, los obispos y los presbíteros. Roguemos al Señor.
- Por los gobernantes, los jueces y los legisladores. Roguemos al Señor.
- Por todos los que se encuentran en cualquier necesidad. Roguemos al Señor.
- Por nuestra comunidad (parroquia), por nosotros mismos. Roguemos al Señor.
Atiende a nuestras peticiones y concédenos los dones de tu bondad. Por Jesucristo nuestro Señor.

Oración sobre las ofrendas
Derrama, Señor, tu bendición sobre los dones que te presentamos en la fiesta de san Ezequiel para que, al recibirlos, alcancemos de tu misericordia el perdón de nuestras culpas y la abundancia de los bienes del cielo. Por Jesucristo nuestro Señor.
Super oblata
Hóstias, quaesumus, Dómine, quas in festivitáte beáti N. sacris altáribus exhibémus, propítius réspice, ut, nobis indulgéntiam largiéndo, tuo nómini dent honórem. Per Christum.
PREFACIO COMÚN IV
Nuestra misma acción de gracias es un don de Dios
En verdad es justo y necesario, es nuestro deber y salvación darte gracias siempre y en todo lugar, Señor, Padre santo, Dios todopoderoso y eterno.
Pues aunque no necesitas nuestra alabanza, ni nuestras bendiciones te enriquecen, tú inspiras y haces tuya nuestra acción de gracias, para que nos sirva de salvación, por Cristo, Señor nuestro.
A quien alaban los ángeles y los arcángeles, proclamando sin cesar:
Santo, Santo, Santo...
PRAEFATIO COMMUNIS IV
De laude, dono Dei
Vere dignum et iustum est, aequum et salutáre, nos tibi semper et ubíque grátias ágere: Dómine, sancte Pater, omnípotens aetérne Deus:
Quia, cum nostra laude non égeas, tuum tamen est donum quod tibi grates rependámus, nam te non augent nostra praecónia, sed nobis profíciunt ad salútem, per Christum Dóminum nostrum.
Et ídeo, choris angélicis sociáti, te laudámus in gáudio confiténtes:
Sanctus, Sanctus, Sanctus...
PLEGARIA EUCARÍSTICA II. PREX EUCHARÍSTICA II.
Antífona de la comunión
El Señor mandó a los discípulos que anunciasen a las ciudades: está cerca de vosotros el Reino de Dios.
Antiphona ad communionem Cf. Lc 12, 36-37
Beátus ille servus, quem, cum vénerit dóminus eius, et pulsáverit iánuam, invénerit vigilántem.
Oración después de la comunión
Vivifícanos, Señor, por estos sacramentos que hemos recibido; y al celebrar con gozo la fiesta de san Ezequiel, obispo, concédenos que el ejemplo de su celo apostólico nos impulse a crecer cada día en gracia y santidad. Por Jesucristo nuestro Señor.
Post communionem
Refécti sacris mystériis, Dómine, humíliter deprecámur, ut, beáti N. exémplo, studeámus confitéri quod crédidit, et ópere exercére quod dócuit. Per Christum.