martes, 5 de mayo de 2015

Martes 9 junio 2015, Lecturas Martes X semana del Tiempo Ordinario, año impar.

LITURGIA DE LA PALABRA
Lecturas del Martes de la 10ª semana del Tiempo Ordinario. Año I (impar).

PRIMERA LECTURA
Jesucristo no fue primero "sí" y luego "no". Todo él es un "sí"
Lectura de la segunda carta del apóstol san Pablo a los Corintios 1, 18-22

Hermanos: ¡Dios me es testigo! La palabra que os dirigimos no fue primero «sí» y luego «no». Cristo Jesús, el Hijo de Dios, el que Silvano, Timoteo y yo os hemos anunciado, no fue primero «sí» y luego «no»; en él todo se ha convertido en un «sí»; en él todas las promesas han recibido un «sí». Y por él podemos responder «Amén» a Dios, para gloria suya. Dios es quien nos confirma en Cristo a nosotros junto con vosotros. El nos ha ungido, El nos ha sellado, y ha puesto en nuestros corazones, como prenda suya, el Espíritu.

Palabra de Dios.
Te alabamos, Señor.

SALMO RESPONSPORIAL
Sal 119
R.
Haz brillar, Señor, tu rostro sobre tu siervo. Fáciem tuam, Dómine, illúmina super servum tuum.

Tus preceptos son una maravilla, por eso los observo.
La explicación de tu Palabra es luz que ilumina
y proporciona instrucción a los sencillos. R.
Haz brillar, Señor, tu rostro sobre tu siervo. Fáciem tuam, Dómine, illúmina super servum tuum.

Abro mi boca suplicando,
porque ansío tus mandatos.
Atiéndeme y ten piedad de mí,
como haces con los que te aman. R.
Haz brillar, Señor, tu rostro sobre tu siervo. Fáciem tuam, Dómine, illúmina super servum tuum.

Asegura mis pasos conforme a tu promesa,
que la maldad no se apodere de mí.
Muéstrame tu rostro radiante,
enséñame tus normas. R.
Haz brillar, Señor, tu rostro sobre tu siervo. Fáciem tuam, Dómine, illúmina super servum tuum.

ALELUYA
Mt 5, 16
Alumbre así vuestra luz a los hombres, para que vean vuestras buenas obras y den gloria a vuestro Padre que está en el cielo. Sic luceat lux vestra coram hominibus, ut videant opera vestra bona et glorificent Patrem vestrum.

EVANGELIO
Vosotros sois la luz del mundo

+ Lectura del santo evangelio según san Mateo 5, 13-16
Gloria a ti, Señor.

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos:
Vosotros sois la sal de la tierra. Pero si la sal se vuelve sosa, ¿con qué la salarán? No sirve más que para tirarla fuera y que la pise la gente.
Vosotros sois la luz del mundo. No se puede ocultar una ciudad puesta en lo alto de un monte; tampoco se enciende una vela para meterla debajo del celemín, sino para ponerla en el candelero, y que alumbre a todos los de casa.
Alumbre así vuestra luz a los hombres, para que vean vuestras buenas obras, y den gloria a vuestro Padre que está en el cielo.

Palabra del Señor.
Gloria a ti, Señor Jesús.

San Josemaría Escrivá, Es Cristo que pasa 147
Llenar de luz el mundo, ser sal y luz [Cfr. Mt 5, 13-14]: así ha descrito el Señor la misión de sus discípulos. Llevar hasta los últimos confines de la tierra la buena nueva del amor de Dios. A eso debemos dedicar nuestras vidas, de una manera o de otra, todos los cristianos.
Diré más. Hemos de sentir la ilusión de no permanecer solos, debemos animar a otros a que contribuyan a esa misión divina de llevar el gozo y la paz a los corazones de los hombres. En la medida en que progresáis, atraed a los demás con vosotros, escribe San Gregorio Magno; desead tener compañeros en el camino hacia el Señor [S. Gregorio Magno, In Evangelia homiliae, 6, 6 (PL 76, 1098)].