jueves, 30 de abril de 2015

Jueves 4 junio 2014, Lecturas Jueves IX semana del Tiempo Ordinario, año Impar.

LITURGIA DE LA PALABRA
Lecturas del Jueves de la 9ª semana de Tiempo Ordinario. Año I (impar)

PRIMERA LECTURA
Ten misericordia de nosotros, y haz que lleguemos juntos a la vejez

Lectura del libro de Tobías 6, 10-11; 7, 1. 9-17; 8, 4-9a

En aquellos días, habían entrado ya en Media y estaban cerca de Ecbatana, cuando Rafael dijo al chico:
-«Amigo Tobías.»
Él respondió:
-«¿Qué?»
Rafael dijo:
-«Hoy vamos a hacer noche en casa de Ragüel. Es pariente tuyo, y tiene una hija llamada Sara.»
Al llegar a Ecbatana, le dijo Tobías:
-«Amigo Azarias, llévame derecho a casa de nuestro pariente Ragüel.»
El ángel lo llevó a casa de Ragüel. Lo encontraron sentado a la puerta del patio; se adelantaron a saludarlo, y él les contestó:
-«Tanto gusto, amigos; bien venidos.»
Luego los hizo entrar en casa.
Ragüel los acogió cordialmente y mandó matar un carnero.
Cuando se lavaron y bañaron, se pusieron a la mesa. Tobías dijo a Rafael:
-«Amigo Azarías, dile a Ragüel que me dé a mi pariente Sara.»
Ragüel lo oyó, y dijo al muchacho:
-«Tú come y bebe y disfruta a gusto esta noche. Porque, amigo, sólo tú tienes derecho a casarte con mi hija Sara, y yo tampoco puedo dársela a otro, porque tú eres el pariente más cercano. Pero, hijo, te voy a hablar con toda franqueza. Ya se la he dado en matrimonio a siete de mi familia, y todos murieron la noche en que iban a acercarse a ella. Pero bueno, hijo, tú come y bebe, que el Señor cuidará de vosotros.»
Tobías replicó:
-«No comeré ni beberé mientras no dejes decidido este asunto mío.»
-«Lo haré. Y te la daré, como prescribe la ley de Moisés. Dios mismo manda que te la entregue, y yo te la confío. A partir de hoy, para siempre, sois marido y mujer. Es tuya desde hoy para siempre. El Señor del cielo os ayude esta noche, hijo, y os dé su gracia y su paz.»
Llamó a su hija Sara. Cuando se presentó, Ragüel le tomó la mano y se la entregó a Tobías, con estas palabras:
-«Recíbela conforme al derecho y a lo prescrito en la ley de Moisés, que manda se te dé por esposa. Tómala y llévala enhorabuena a casa de tu padre. Que el Dios del cielo os dé paz y bienestar.»
Luego llamó a la madre, mandó traer papel y escribió el acta del matrimonio: «Que se la entregaba como esposa conforme a lo prescrito en la ley de Moisés.» Después empezaron a cenar.
Ragüel llamó a su mujer Edna y le dijo:
-«Mujer, prepara la otra habitación y llévala allí.»
Edria se fue a arreglar la habitación que le había dicho su marido. Llevó allí a su hija y lloró por ella. Luego, enjugándose las lágrimas, le dijo:
-«Ánimo, hija. Que el Dios del cielo cambie tu tristeza en gozo. Ánimo, hija.»
Y salió.
Cuando Ragüel y Edna salieron, cerraron la puerta de la habitación. Tobías se levantó de la cama y dijo a Sara:
-«Mujer, levántate, vamos a rezar, pidiendo a nuestro Señor que tenga misericordia de nosotros y nos proteja.»
Se levantó, y empezaron a rezar, pidiendo a Dios que los protegiera. Rezó así:
-«Bendito eres, Dios de nuestros padres, y bendito tu nombre por los siglos de los siglos. Que te bendigan el cielo y todas tus criaturas por los siglos. Tú creaste a Adán, y como ayuda y apoyo creaste a su mujer, Eva; de los dos nació la raza humana. Tú dijiste: "No está bien que el hombre esté solo, voy a hacerle alguien como él, que lo ayude. " Si yo me caso con esta prima mía, no busco satisfacer mi pasión, sino que procedo lealmente. Dígnate apiadarte de ella y de mí, y haznos llegar juntos a la vejez.»'
Los dos dijeron: 
-«Amén, amén.» Y durmieron aquella noche.

Palabra de Dios.
Te alabamos, Señor.

SALMO RESPONSORIAL
Sal 127, 1-2. 3. 4-5
R.
Dichosos los que temen al Señor. Beati omnes qui timent Dóminum.

Dichoso el que teme al Señor
y sigue sus caminos.
Comerás del fruto de tu trabajo,
serás dichoso, te irá bien. R.
Dichosos los que temen al Señor. Beati omnes qui timent Dóminum.

Tu mujer, como parra fecunda,
en medio de tu casa; tus hijos,
como renuevos de olivo,
alrededor de tu mesa. R.
Dichosos los que temen al Señor. Beati omnes qui timent Dóminum.

Ésta es la bendición del hombre que teme al Señor.
Que el Señor te bendiga desde Sión,
que veas la prosperidad de Jerusalén
todos los días de tu vida. R.
Dichosos los que temen al Señor. Beati omnes qui timent Dóminum.

ALELUYA
Cf. 2Tm 1, 10
Dame entendimiento y escudriñaré tu ley, Señor, y la guardaré con todo mi corazón. Da mihi intelléctum, et scrutábor legem tuam, Dómine, et custódiam illam in toto corde meo.

EVANGELIO
No hay mandamiento mayor que éstos

+ Lectura del santo evangelio según san Marcos 12, 28b-34
Gloria a ti, Señor.

En aquel tiempo, un escriba se acercó a Jesús y le preguntó:
-«¿Qué mandamiento es el primero de todos?»
Respondió Jesús:
-«El primero es: "Escucha, Israel, el Señor, nuestro Dios, es el único Señor: amarás al Señor, tu Dios, con todo tu corazón, con toda tu alma, con toda tu mente, con todo tu ser. " El segundo es éste: "Amarás a tu prójimo como a ti mismo." No hay mandamiento mayor que éstos.»
El escriba replicó:
-«Muy bien, Maestro, tienes razón cuando dices que el Señor es uno solo y no hay otro fuera de él; y que amarlo con todo el corazón, con todo el entendimiento y con todo el ser, y amar al prójimo como a uno mismo vale más que todos los holocaustos y sacrificios.»
Jesús, viendo que había respondido sensatamente, le dijo:
-«No estás lejos del reino de Dios.»
Y nadie se atrevió a hacerle más preguntas.

Palabra del Señor.
Gloria a ti, Señor Jesús.

Del Papa Benedicto XVI, Ángelus 4 de noviembre de 2012
Amor a Dios y amor al prójimo son inseparables y se encuentran en relación recíproca. Jesús no inventó ni el uno ni el otro, sino que reveló que, en el fondo, son un único mandamiento, y lo hizo no sólo con la palabra, sino sobre todo con su testimonio: la persona misma de Jesús y todo su misterio encarnan la unidad del amor a Dios y al prójimo, como los dos brazos de la Cruz, vertical y horizontal. En la Eucaristía Él nos dona este doble amor, donándose Él mismo, a fin de que, alimentados de este Pan, nos amemos los unos a los otros como Él nos amó.

sábado, 25 de abril de 2015

Sábado 30 mayo 2015, Lecturas Sábado VIII semana del Tiempo Ordinario, año impar.

LITURGIA DE LA PALABRA
Lecturas del Sábado de la 8ª semana de Tiempo Ordinario. Año I (impar).

PRIMERA LECTURA
Daré gracias al que me enseñó

Lectura del libro del Eclesiástico 51, 17-27

Doy gracias y alabo y bendigo el nombre del Señor. 
Siendo aún joven, antes de torcerme, deseé la sabiduría con toda el alma, la busqué desde mi juventud y hasta la muerte la perseguiré; crecía como racimo que madura, y mi corazón gozaba con ella, mis pasos caminaban fielmente siguiendo sus huellas desde joven, presté oído un poco para recibirla, y alcancé doctrina copiosa; su yugo me resultó glorioso, daré gracias al que me enseñó; decidí seguirla fielmente, cuando la alcance no me avergonzaré; mi alma se apegó a ella, y no apartaré de ella el rostro; mi alma saboreó sus frutos, y jamás me apartaré de ella; mi mano abrió sus puertas, la mimaré y la contemplaré; mi alma la siguió desde el principio y la poseyó con pureza.

Palabra de Dios.
Te alabamos, Señor.

SALMO RESPONSORIAL
Sal 18, 8. 9. 10. 11
R.
Los mandatos del Señor son rectos y alegran el corazón. Iustítiae Dómini rectae, laetificántes corda.

La ley del Señor es perfecta 
y es descanso del alma;
el precepto del Señor es fiel 
e instruye al ignorante. R.
Los mandatos del Señor son rectos y alegran el corazón. Iustítiae Dómini rectae, laetificántes corda.

Los mandatos del Señor son rectos 
y alegran el corazón;
la norma del Señor es límpida 
y da luz a los ojos. R.
Los mandatos del Señor son rectos y alegran el corazón. Iustítiae Dómini rectae, laetificántes corda.

La voluntad del Señor es pura 
y eternamente estable;
los mandamientos del Señor son verdaderos 
y enteramente justos. R.
Los mandatos del Señor son rectos y alegran el corazón. Iustítiae Dómini rectae, laetificántes corda.

Más preciosos que el oro, 
más que el oro fino;
más dulces que la miel 
de un panal que destila. R.
Los mandatos del Señor son rectos y alegran el corazón. Iustítiae Dómini rectae, laetificántes corda.

ALELUYA 
Col 3, 16a. 17c
Que la palabra de Cristo habite en vosotros abundantemente. Dad gracias por Cristo a Dios Padre. Verbum Christi hábitet in vobis abundánter; gratias ágite Deo et Patri per Christum.

EVANGELIO
¿Con qué autoridad haces esto?

+ Lectura del santo evangelio según san Marcos 11, 27-33
Gloria a ti, Señor.

En aquel tiempo, Jesús y los discípulos volvieron a Jerusalén y, mientras paseaba por el templo, se le acercaron los sumos sacerdotes, los escribas y los ancianos y le preguntaron: 
-«¿Con qué autoridad haces esto? ¿Quién te ha dado semejante autoridad? »
Jesús les respondió: 
-«Os voy a hacer una pregunta y, si me contestáis, os diré con qué autoridad hago esto: El bautismo de Juan ¿era cosa de Dios o de los hombres? Contestadme.»
Se pusieron a deliberar: 
-«Si decimos que es de Dios, dirá: "¿Y por qué no le habéis creído?" Pero como digamos que es de los hombres ... »
(Temían a la gente, porque todo el mundo estaba convencido de que Juan era un profeta.)
Y respondieron a Jesús: 
-«No sabemos.»
Jesús les replicó: 
-«Pues tampoco yo os digo con qué autoridad hago esto.»

Palabra del Señor
Gloria a ti, Señor Jesús.

Beda (Catena aurea)
Es como si dijera: No os digo lo que sé, porque no queréis confesar lo que sabéis. Es de notar que son dos las razones que hay principalmente para ocultar la ciencia de la verdad a los que la buscan, a saber: cuando el que la busca tiene poca capacidad para comprenderla, y cuando se hace indigno de ella por el menosprecio o aversión con que la mira. 

viernes, 24 de abril de 2015

Viernes 29 mayo 2015, Lecturas Viernes VIII semana del Tiempo Ordinario, año impar.

LITURGIA DE LA PALABRA
Lecturas del Viernes de la 8ª semana de Tiempo Ordinario. Año I (impar).

PRIMERA LECTURA
Nuestros antepasados fueron hombres de bien, vive su fama por generaciones

Lectura del libro del Eclesiástico 44, 1. 9-13

Hagamos el elogio de los hombres de bien, de la serie de nuestros antepasados.
Hay quienes no dejaron recuerdo, y acabaron al acabar su vida: fueron como si no hubieran sido, y lo mismo sus hijos tras ellos.
No así los hombres de bien, su esperanza no se acabó; sus bienes perduran en su descendencia, su heredad pasa de hijos a nietos.
Sus hijos siguen fieles a la alianza, y también sus nietos, gracias a ellos. Su recuerdo dura por siempre, su caridad no se olvidará.

Palabra de Dios.
Te alabamos, Señor.

SALMO RESPONSORIAL
Sal 149, 1-2. 3-4. 5-6a y 9b
R.
El Señor ama a su pueblo. Beneplácitum est Dómino in pópulo suo

Cantad al Señor un cántico nuevo,
resuene su alabanza en la asamblea de los fieles;
que se alegre Israel por su Creador,
los hijos de Sión por su Rey. R.
El Señor ama a su pueblo. Beneplácitum est Dómino in pópulo suo

Alabad su nombre con danzas,
cantadle con tambores y cítaras;
porque el Señor ama a su pueblo
y adorna con la victoria a los humildes. R.
El Señor ama a su pueblo. Beneplácitum est Dómino in pópulo suo

Que los fieles festejen su gloria
y canten jubilosos en filas:
con vítores a Dios en la boca;
es un honor para todos sus fieles. R.
El Señor ama a su pueblo. Beneplácitum est Dómino in pópulo suo

ALELUYA
Cf. Jn 15, 16
Yo os he elegido del mundo, dice el Señor, para que vayáis y deis fruto, y vuestro fruto permanezca. Ego vos elégi de mundo, ut eátis et fructum afferátis, et fructus vester máneat, dicit Dóminus.

EVANGELIO
Mi casa se llamará casa de oración para todos los pueblos. Tened fe en Dios

+ Lectura del santo evangelio según san Marcos 11, 11-26
Gloria a ti, Señor.

Después que la muchedumbre lo hubo aclamado, entró Jesús en Jerusalén, derecho hasta el templo, lo estuvo observando todo y, como era ya tarde, se marchó a Betania con los Doce.
Al día siguiente, cuando salió de Betania, sintió hambre. Vio de lejos una higuera con hojas y se acercó para ver si encontraba algo; al llegar no encontró más que hojas, porque no era tiempo de higos. Entonces le dijo:
-«Nunca jamás coma nadie de ti.»
Los discípulos lo oyeron.
Llegaron a Jerusalén, entró en el templo y se puso a echar a los que traficaban allí, volcando las mesas de los cambistas y los puestos de los que vendían palomas. Y no consentía a nadie transportar objetos por el templo.
Y los instruía, diciendo:
-« ¿No está escrito: "Mi casa se llamará casa de oración para todos los pueblos" Vosotros, en cambio, la habéis convertido en cueva de bandidos.»
Se enteraron los sumos sacerdotes y los escribas y, como le tenían miedo, porque todo el mundo estaba asombrado de su doctrina, buscaban una manera de acabar con él.
Cuando atardeció, salieron de la ciudad.
A la mañana siguiente, al pasar, vieron la higuera seca de raíz. Pedro cayó en la cuenta y dijo a Jesús:
-«Maestro, mira, la higuera que maldijiste se ha secado.»
Jesús contestó:
-«Tened fe en Dios. Os aseguro que si uno dice a este monte: "Quítate de ahí y tirate al mar", no con dudas, sino con fe en que sucederá lo que dice, lo obtendrá.
Por eso os digo: Cualquier cosa que pidáis en la oración, creed que os la han concedido, y la obtendréis.
Y cuando os pongáis a orar, perdonad lo que tengáis contra otros, para que también vuestro Padre del cielo os perdone vuestras culpas.»

Palabra del Señor.
Gloria a ti, Señor Jesús.

Teofilacto, Enarratio in Evangelium Marci, in loc.
Cuando oréis, perdonad si tenéis alguna cosa contra alguien, para que vuestro Padre que está en los Cielos, os perdone vuestros pecados... Quien cree con gran afecto, eleva plenamente su corazón a Dios y, usando palabras de David, abre su alma ante Dios. Quien dilata su corazón ante Dios se une con El y su corazón ardiente adquiere una mayor certeza de alcanzar lo que desea.

miércoles, 22 de abril de 2015

Miércoles 27 mayo 2015, Lecturas Miércoles VIII semana del Tiempo Ordinario, año impar.

LITURGIA DE LA PALABRA
Lecturas del Miércoles de la 8ª semana de Tiempo Ordinario. Año I (impar).

PRIMERA LECTURA
Que sepan las naciones que no hay Dios fuera de ti

Lectura del libro del Eclesiástico 36, 1-2a. 5-6. 13-19

Sálvanos, Dios del universo, infunde tu terror a todas las naciones, para que sepan, como nosotros lo sabemos, que no hay Dios fuera de ti.
Renueva los prodigios, repite los portentos.
Reúne a todas las tribus de Jacob y dales su heredad como antiguamente.
Ten compasión del pueblo que lleva tu nombre, de Israel, a quien nombraste tu primogénito; ten compasión de tu ciudad santa, de Jerusalén, lugar de tu reposo.
Llena a Sión de tu majestad, y al templo, de tu gloria.
Da una prueba de tus obras antiguas, cumple las profecías por el honor de tu nombre, recompensa a los que esperan en ti y saca veraces a tus profetas, escucha la súplica de tus siervos, por amor a tu pueblo, y reconozcan los confines del orbe que tú eres Dios eterno.

Palabra de Dios.
Te alabamos, Señor.

SALMO RESPONSORIAL
Sal 78, 8. 9. 11. 13
R.
Muéstranos, Señor, la luz de tu misericordia. Osténde nobis, Dómine, lucem miseratiónum tuárum

No recuerdes contra nosotros 
las culpas de nuestros padres;
que tu compasión nos alcance pronto, 
pues estamos agotados. R.
Muéstranos, Señor, la luz de tu misericordia. Osténde nobis, Dómine, lucem miseratiónum tuárum

Socórrenos, Dios, salvador nuestro, 
por el honor de tu nombre;
líbranos y perdona nuestros pecados 
a causa de tu nombre. R.
Muéstranos, Señor, la luz de tu misericordia. Osténde nobis, Dómine, lucem miseratiónum tuárum

Llegue a tu presencia 
el gemido del cautivo:
con tu brazo poderoso, 
salva a los condenados a muerte. R.
Muéstranos, Señor, la luz de tu misericordia. Osténde nobis, Dómine, lucem miseratiónum tuárum

Mientras, nosotros, pueblo tuyo, ovejas de tu rebaño, 
te daremos gracias siempre, 
contaremos tus alabanzas 
de generación en generación. R.
Muéstranos, Señor, la luz de tu misericordia. Osténde nobis, Dómine, lucem miseratiónum tuárum

ALELUYA
Mc 10, 45
El Hijo de hombre ha venido para servir y dar su vida en rescate por todos. Fílius hóminis venit ut ministráret, et daret ániman suam redemptiónem pro multis

EVANGELIO
Mirad, estamos subiendo a Jerusalén, y el Hijo del hombre va a ser entregado
+ Lectura del santo evangelio según san Marcos 10, 32-45
Gloria a ti, Señor.

En aquel tiempo, los discípulos iban subiendo camino de Jerusalén, y Jesús se les adelantaba; los discípulos se extrañaban, y los que seguían iban asustados. Él tomó aparte otra vez a los Doce y se puso a decirles lo que le iba a suceder:
-«Mirad, estamos subiendo a Jerusalén, y el Hijo del hombre va a ser entregado a los sumos sacerdotes y a los escribas, lo condenarán a muerte y lo entregarán a los gentiles, se burlarán de él, le escupirán, lo azotarán y lo matarán; y a los tres días resucitará.»
Se le acercaron los hijos de Zebedeo, Santiago y Juan, y le dijeron: 
-«Maestro, queremos que hagas lo que te vamos a pedir.»
Les preguntó: 
-«¿Qué queréis que haga por vosotros?»
Contestaron: 
-«Concédenos sentarnos en tu gloria uno a tu derecha y otro a tu izquierda.»
Jesús replicó: 
-«No sabéis lo que pedís, ¿sois capaces de beber el cáliz que yo he de beber, o de bautizaros con el bautismo con que yo me voy a bautizar?»
Contestaron: 
-«Lo somos.»
Jesús les dijo: 
-«El cáliz que yo voy a beber lo beberéis, y os bautizaréis con el bautismo con que yo me voy a bautizar, pero el sentarse a mi derecha o a mi izquierda no me toca a mi concederlo; está ya reservado.»
Los otros diez, al oír aquello, se indignaron contra Santiago y Juan.
Jesús, reuniéndolos, les dijo: 
-«Sabéis que los que son reconocidos como jefes de los pueblos los tiranizan, y que los grandes los oprimen. Vosotros, nada de eso: el que quiera ser grande, sea vuestro servidor; y el que quiera ser primero, sea esclavo de todos. Porque el Hijo del hombre no ha venido para que le sirvan, sino para servir y dar su vida en rescate por todos.»

Palabra del Señor.
Gloria a ti, Señor Jesús.

San Josemaría Escrivá, Amigos de Dios 216.
Compréndelo: si, al clavar un clavo en la pared, no encontrases resistencia, ¿qué podrías colgar allí? Si no nos robustecemos, con el auxilio divino, por medio del sacrificio, no alcanzaremos la condición de instrumentos del Señor. En cambio, si nos decidimos a aprovechar con alegría las contrariedades, por amor de Dios, no nos costará ante lo difícil y lo desagradable, ante lo duro y lo incómodo, exclamar con los Apóstoles Santiago y Juan: ¡podemos! (Mc 10, 39).

martes, 7 de abril de 2015

12 de mayo. Beato Álvaro del Portillo, obispo.

Calendario propio de la Prelatura del Opus Dei.
Se celebra el 12 de mayo, como memoria obligatoria.

Textos misa Beato Álvaro del Portillo

Oración colecta propia. El resto del común de Pastores: II. Para un obispo 1

12 de mayo
Beato Álvaro del Portillo, obispo.
Memoria
Die 12 maii
Beati Alvári del Portillo, epíscopi.
Memoria.
Antífona de entrada Cf. Ez 34, 11. 23-24
Buscaré a mis ovejas, dice el Señor, y suscitaré un pastor que las apaciente: yo, el Señor, seré su Dios [T. P. Aleluya].
O bien: Cf. Lc 12, 42

Este es el administrador fiel y prudente a quien el Señor pondrá al frente de su servidumbre para que reparta la ración de alimento a sus horas [T. P. Aleluya].
Antiphona ad introitum Cf. Ez 34, 11. 23-24
Visitábo oves meas, dicit Dóminus, et suscitábo pastórem qui pascat eas: ego autem Dóminus ero eis in Deum (T.P. allelúia).
Vel: Cf. Lc 12, 42
Iste est fidélis et prudens dispensátor, quem constítuit Dóminus super famíliam suam, ut det illis in témpore trítici mensúram (T.P. allelúia).
Oración colecta
Dios Padre de misericordia, que infundiste en el beato Álvaro, obispo, el espíritu de verdad y de amor, concédenos que, siguiendo su ejemplo, nos gastemos humildemente en la misión salvífica de la Iglesia. Por nuestro Señor Jesucristo
Collecta
Deus Pater misericordiárum, qui beátum epíscopum Alvárum spíritu veritátis et dilectiónis implevísti, præsta, quǽsumus, ut, eius vestígia sectántes, salutíferæ Ecclésiæ missióni nos humíliter impendámus. Per Dóminum.

LITURGIA DE LA PALABRA
Lecturas de la feria correspondiente

O bien
Lecturas propias de la memoria

PRIMERA LECTURA (opción 1) Ez 34, 11-16
Como cuida un pastor de su grey dispersa, así cuidaré yo de mi rebaño
Lectura de la profecía de Ezequiel

Porque esto dice el Señor Dios:
«Yo mismo buscaré mi rebaño y lo cuidaré. Como cuida un pastor de su grey dispersa, así cuidaré yo de mi rebaño y lo libraré, sacándolo de los lugares por donde se había dispersado un día de oscuros nubarrones.
Sacaré a mis ovejas de en medio de los pueblos, las reuniré de entre las naciones, las llevaré a su tierra, las apacentaré en los montes de Israel, en los valles y en todos los poblados del país.
Las apacentaré en pastos escogidos, tendrán sus majadas en los montes más altos de Israel; se recostarán en pródigas dehesas y pacerán pingües pastos en los montes de Israel. Yo mismo apacentaré mis ovejas y las haré reposar —oráculo del Señor Dios—.
Buscaré la oveja perdida, recogeré a la descarriada; vendaré a las heridas; fortaleceré a la enferma; pero a la que esté fuerte y robusta la guardaré; la apacentaré con justicia.»

Palabra de Dios.
Te alabamos, Señor.

PRIMERA LECTURA (opción 2) Col 1, 24-29
Dios me ha nombrado servidor de la Iglesia
Lectura de la carta del apóstol san Pablo a los Colosenses.

Hermanos:
Ahora me alegro de mis sufrimientos por vosotros: así completo en mi carne lo que falta a los padecimientos de Cristo, en favor de su cuerpo que es la Iglesia, de la cual Dios me ha nombrado servidor, conforme al encargo que me ha sido encomendado en orden a vosotros: llevar a plenitud la palabra de Dios, el misterio escondido desde siglos y generaciones y revelado ahora a sus santos, a quienes Dios ha querido dar a conocer cuál es la riqueza de la gloria de este misterio entre los gentiles, que es Cristo en vosotros, la esperanza de la gloria.
Nosotros anunciamos a ese Cristo; amonestamos a todos, enseñamos a todos, con todos los recursos de la sabiduría, para presentarlos a todos perfectos en Cristo. Por este motivo lucho denodadamente con su fuerza, que actúa poderosamente en mí.

Palabra de Dios.
Te alabamos, Señor.

Salmo responsorial Sal 22, 1-3. 4. 5. 6 (R.: 1)
R.
El Señor es mi pastor, nada me falta. Dóminus pascit me, et nihil mihi déerit.

V. El Señor es mi pastor, nada me falta:
en verdes praderas me hace recostar;
me conduce hacia fuentes tranquilas
y repara mis fuerzas. R.
El Señor es mi pastor, nada me falta. Dóminus pascit me, et nihil mihi déerit.

V. Me guía por el sendero justo,
por el honor de su nombre.
Aunque camine por cañadas oscuras,
nada temo, porque tú vas conmigo:
tu varaa y tu cayado me sosiegan. R.
El Señor es mi pastor, nada me falta. Dóminus pascit me, et nihil mihi déerit.

V. Preparas una mesa ante mí,
enfrente de mis enemigos;
me unges la cabeza con perfume,
y mi copa rebosa. R.
El Señor es mi pastor, nada me falta. Dóminus pascit me, et nihil mihi déerit.

V. Tu bondad y tu misericordia me acompañan
todos los días de mi vida,
y habitaré en la casa del Señor
por años sin término. R.
El Señor es mi pastor, nada me falta. Dóminus pascit me, et nihil mihi déerit.

Aleluya Jn 10, 14
R. Aleluya, aleluya, aleluya.
V. Yo soy el Buen Pastor, dice el Señor, y conozco mis ovejas, y las mías me conocen. R.
Ego sum Pastor Bonus, dicit Dóminus, et cognósco oves meas, et cognóscunt me meæ.

EVANGELIO Jn 10, 11-16
El buen pastor da su vida por las ovejas
Lectura del santo Evangelio según san Juan.
R. Gloria a ti, Señor.

En aquel tiempo, dijo Jesús:
«Yo soy el Buen Pastor. El buen pastor da su vida por las ovejas; el asalariado, que no es pastor ni dueño de las ovejas, ve venir al lobo, abandona las ovejas y huye; y el lobo las roba y las dispersa; y es que a un asalariado no le importan las ovejas.
Yo soy el Buen Pastor, que conozco a las mías, y las mías me conocen, igual que el Padre me conoce, y yo conozco al Padre; yo doy mi vida por las ovejas.
Tengo, además, otras ovejas que no son de este redil; también a esas las tengo que traer, y escucharán mi voz, y habrá un solo rebaño y un solo Pastor».

Palabra del Señor.
R. Gloria a ti, Señor Jesús.

Oración de los fieles
Hermanos y hermanas, Jesús nuestro Señor, maestro y modelo de toda perfección, llama a todos a la santidad. Por intercesión del beato Álvaro del Portillo pidamos al Padre, fuente de todo bien, que la Iglesia crezca cada día en número y en santidad.
- Por la Santa Iglesia, signo e instrumento de salvación universal, para que el Espíritu Santo la conserve en la unidad y la refuerce en la fe, para que el conocimiento y el amor de Cristo Redentor nuestro se extiendan cada vez más por toda la tierra. Roguemos al Señor.
- Por el Santo Padre N., elegido por Dios como sucesor de Pedro y Pastor de la grey de Cristo, para que en su incesante ministerio al servicio de los cristianos y de todos los hombres esté siempre lleno de la sabiduría, del consuelo y de la fortaleza del Espíritu Santo. Roguemos al Señor.
- Por la Prelatura del Opus Dei, para que todos sus fieles, sacerdotes y laicos, siguiendo el ejemplo del beato Álvaro del Portillo, sepan responder con fidelidad a las exigencias de la vocación cristiana, convirtiendo todos los momentos y circunstancias de sus vidas en ocasión de amar y servir al Reino de Jesucristo. Roguemos al Señor.
- Por la paz del mundo y la unidad de la familia humana, para que los cristianos, solícitos por los pobres y los que sufren, colaboren con todos los hombres de buena voluntad en la construcción de una sociedad más justa, fundada en el mandamiento nuevo del Señor. Roguemos al Señor.
- Por las familias cristianas, pequeñas iglesias domésticas, llamadas a ser hogares luminosos y alegres donde encuentren acogida los niños y los ancianos, los enfermos y los necesitados, para que sepan educar a sus hijos de modo que sean generosos y estén dispuestos a escuchar la llamada de Dios. Roguemos al Señor.
- Por todos los que participan en esta Eucaristía, por sus familias y por la humanidad entera, para que, escuchando la voz de Jesús, Verbo encarnado y Redentor del mundo, dejen que el Espíritu divino ilumine todas las realidades humanas. Roguemos al Señor.
Bendito seas, Señor, por habernos dado la compañía y el ejemplo de tu fiel siervo Álvaro; a través de su intercesión, danos la gracia de vivir una vida humilde, alegre, escondida y silenciosa, decididos a dar testimonio de la perenne novedad del Evangelio. Por Cristo Nuestro Señor.

Oración sobre las ofrendas
Mira con bondad, Señor, las ofrendas que presentamos en este santo altar en la fiesta del beato Álvaro N., para que glorifiquen tu nombre y nos obtengan el perdón. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Super oblata
Hóstias, quǽsumus Dómine, quas in festivitáte beáti Alvári sacris altáribus exhibémus, propítius réspice, ut nobis indulgéntiam largiéndo, tuo nómini dent honórem. Per Christum Dóminum nostrum.
PREFACIO DE LOS SANTOS PASTORES
La presencia de los santos Pastores en la Iglesia
En verdad es justo y necesario, es nuestro deber y salvación darte gracias siempre y en todo lugar, Señor, Padre santo, Dios todopoderoso y eterno, por Cristo, Señor nuestro.
Porque nos concedes la alegría de celebrar hoy la fiesta de san N., fortaleciendo a tu Iglesia con el ejemplo de su vida santa, instruyéndola con su palabra y protegiéndola con su intercesión.
Por eso, con los ángeles y la multitud de los santos, te cantamos el himno de alabanza diciendo sin cesar:
Santo, Santo, Santo...
PRAEFATIO DE SANCTIS PASTORIBUS
De praesentia sanctorum Pastorum in Ecclesia
Vere dignum et iustum est, aequum et salutáre, nos tibi semper et ubíque grátias ágere: Dómine, sancte Pater, omnípotens aetérne Deus: per Christum Dóminum nostrum.
Quia sic tríbuis Ecclésiam tuam sancti N. festivitáte gaudére, ut eam exémplo piae conversatiónis corróbores, verbo praedicatiónis erúdias, gratáque tibi supplicatióne tueáris.
Et ídeo, cum Angelórum atque Sanctórum turba, hymnum laudis tibi cánimus, sine fine dicéntes:
Sanctus, Sanctus, Sanctus...
PLEGARIA EUCARÍSTICA III. PREX EUCHARISTICA III.
Antífona de la comunión Cf. Jn 15, 16
No sois vosotros los que me habéis elegido, dice el Señor, soy yo quien os he elegido y os he destinado para que vayáis y deis fruto, y vuestro fruto permanezca [T. P. Aleluya].
O bien: Cf. Lc 12, 36-37

Bienaventurado aquel criado, a quien el Señor, cuando venga y llame a la puerta, lo encuentre en vela [T. P. Aleluya].
Antiphona ad communionem Cf. Jn 15, 16
Non vos me elegístis, dicit Dóminus; sed ego elégi vos, et pósui vos ut eátis et fructum afferátis, et fructus vester máneat (T.P. allelúia).
Vel: Cf. Lc 12, 36-37
Beátus ille servus, quem, cum vénerit dóminus eius, et pulsáverit iánuam, invénerit vigilántem (T.P. allelúia).
Oración después de la comunión
Alimentados por estos sacramentos te pedimos humildemente, Señor, que, a ejemplo del beato Álvaro, nos esforcemos en proclamar lo que él creyó y en poner en práctica lo que enseñó. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Post communionem
Refécti sacris mystériis, Dómine, humíliter deprecámur, ut, beáti Alvári exémplo, studeámus confitéri quod crédidit, et ópere exercére quod dócuit. Per Christum Dóminum nostrum.