viernes, 27 de marzo de 2015

Viernes 1 mayo 2015, San José, obrero, memoria libre.

TEXTOS MISA

Elogio del martirologio
San José, obrero, el carpintero de Nazaret, que con su laboriosidad proveyó la subsistencia de María y de Jesús e inició al Hijo de Dios en los trabajos de los hombres. Por esta razón, en el día de hoy, en el que se celebra la fiesta del trabajo en muchas partes del mundo, todos los obreros cristianos honran a san José como modelo y patrono suyo.

1 de mayo
San José Obrero
Die 1 maii
S. Ioseph opificis
Antífona de entrada
¡Dichoso el que teme al Señor y sigue sus caminos! Comerás el fruto de tu trabajo, serás dichoso, te irá bien. Aleluya.
Antiphona ad introitum Ps 127,1-2
Beátus omnis qui timet Dóminum, qui ámbulat in viis eius. Labóres mánuum tuárum manducábis, beátus es, et bene tibi erit, allelúia.
Oración colecta
Dios todopoderoso, creador del universo, que has impuesto la ley del trabajo a todos los hombres; concédenos que, siguiendo el ejemplo de san José, y bajo su protección, realicemos las obras que nos encomiendas y consigamos los premios que nos prometes. Por nuestro Señor Jesucristo.
Collecta
Rerum cónditor, Deus, qui legem labóris humáno géneri statuísti, concéde propítius, ut, beáti Ioseph exémplo et patrocínio, ópera perficiámus quae praecipis, et preámia consequámur quae promíttis. Per Dóminum.

LITURGIA DE LA PALABRA
Lecturas propias de la memoria de san José Obrero

PRIMERA LECTURA
Llenad la tierra y sometedla
Lectura del libro del Génesis 1, 26-31; 2, 1-3

Dijo Dios:
-«Hagamos al hombre a nuestra imagen y semejanza; que domine los peces del mar, las aves del cielo, los animales domésticos, los reptiles de la tierra».
Y creó Dios al hombre a su imagen; a imagen de Dios lo creó; hombre y mujer los creó.
Y los bendijo Dios y les dijo:
-«Creced, multiplicaos, llenad la tiara y sometedla; dominad los peces del mar, las aves del cielo, los vivientes que se mueven sobre la bierra».
Y dijo Dios:
-«Mirad, os entrego todas las hierbas que engendran semilla sobre la faz de la tierra; y todos los árboles frutales que engendran semilla os servirán de alimento; y a todas las fieras de la tierra, a todas las aves del cielo, a todos los reptiles de la tierra, a todo ser que respira, la hierba verde les servirá de alimento».
Y así fue.
Y vio Dios todo lo que había hecho; y era muy bueno.
Pasó una tarde, pasó una mañana: el día sexto.
Y quedaron concluidos el cielo, la tierra y sus ejércitos.
Y concluyó Dios para el día séptimo todo el trabajo que había hecho; y descansó el día séptimo de todo el trabajo que había hecho.
Y bendijo Dios el día séptimo y lo consagró, porque en él descansó de todo el trabajo que Dios había hecho cuando creó.

Palabra de Dios.
Te alabamos, Señor.

O bien:
Lo que hacéis, hacedlo con toda el alma, como para servir al Señor y no a los hombres
Lectura de la carta del apóstol san Pablo a los Colosenses 3, 14-15. 17. 23-24

Hermanos:
Por encima de todo, el amor, que es el ceñidor de la unidad consumada.
Que la paz de Cristo actúe de árbitro en vuestro corazón; a ella habéis sido convocados, en un sólo cuerpo y sed agradecidos.
Y, todo lo que de palabra o de obra realicéis, sea todo en nombre del Señor Jesús, dando gracias a Dios Padre por medio de él.
Lo que hacéis, hacedlo con toda el alma, como para servir al Señor y no a los hombres: sabiendo que recibiréis del Señor en recompensa la herencia. Servid a Cristo Señor.

Palabra de Dios.
Te alabamos, Señor.

SALMO RESPONSORIAL
Sal 89, 2. 3-4. 12-13. 14 y 16 (R.: cf. 17)
R.
Haz prósperas, Señor, las obras de nuestras manos. Opus mánuum nostrárum confírma, Dómine.
O bien: Aleluya.

Antes que naciesen los montes
o fuera engendrado el orbe de la tierra,
desde siempre y por siempre tú eres Dios.
Haz prósperas, Señor, las obras de nuestras manos. Opus mánuum nostrárum confírma, Dómine.

Reduces el hombre a polvo,
diciendo: «Retornad, hijos de Adán».
Mil años en tu presencia
son un ayer, que paso;
una vela nocturna.
Haz prósperas, Señor, las obras de nuestras manos. Opus mánuum nostrárum confírma, Dómine.

Enséñanos a calcular nuestros años,
para que adquiramos un corazón sensato.
Vuélvete, Señor, ¿hasta cuándo?
Ten compasión de tus siervos.
Haz prósperas, Señor, las obras de nuestras manos. Opus mánuum nostrárum confírma, Dómine.

Por la mañana sácianos de tu misericordia,
y toda nuestra vida será alegría y júbilo.
Que tus siervos vean tu acción,
y sus hijos tu gloria.
Haz prósperas, Señor, las obras de nuestras manos. Opus mánuum nostrárum confírma, Dómine.

ALELUYA
Sal 67, 20
Bendito el Señor cada día, Dios lleva nuestras cargas, es nuestra salvación. Benedíctus Dóminus die quotídie; portábit nos Deus salutárium nostrórum.

EVANGELIO
¿No es el hijo del carpintero?
+ Lectura del santo Evangelio según San Mateo 13, 54-58
Gloria a Ti, Señor.

En aquel tiempo, fue Jesús a su ciudad y se puso a enseñar en la sinagoga. La gente decía admirada:
-«¿De dónde saca éste esa sabiduría y esos milagros? ¿No es el hijo del carpintero? ¿No es su madre María, y sus hermanos Santiago, José, Simón y Judas? ¿No viven aquí todas sus hermanas? Entonces, ¿de dónde saca todo eso?»
Y aquello les resultaba escandaloso.
Jesús les dijo:
-«Solo en su tierra y en su casa desprecian a un profeta».
Y no hizo allí muchos milagros, porque les faltaba fe.

Palabra del Señor.
Gloria a Ti, Señor Jesús.

De San Josemaría Escrivá, Es Cristo que pasa 55
José amó a Jesús como un padre ama a su hijo, le trató dándole todo lo mejor que tenía. José, cuidando de aquel Niño, como le había sido ordenado, hizo de Jesús un artesano: le transmitió su oficio. Por eso los vecinos de Nazaret hablarán de Jesús, llamándole indistintamente faber y fabri filius [Mc 6, 3; Mt 13, 55]: artesano e hijo del artesano. Jesús trabajó en el taller de José y junto a José. ¿Cómo sería José, cómo habría obrado en él la gracia, para ser capaz de llevar a cabo la tarea de sacar adelante en lo humano al Hijo de Dios?
Porque Jesús debía parecerse a José: en el modo de trabajar, en rasgos de su carácter, en la manera de hablar. En el realismo de Jesús, en su espíritu de observación, en su modo de sentarse a la mesa y de partir el pan, en su gusto por exponer la doctrina de una manera concreta, tomando ejemplo de las cosas de la vida ordinaria, se refleja lo que ha sido la infancia y la juventud de Jesús y, por tanto, su trato con José.

Oración de los fieles
325. Oremos, hermanos, a Dios Padre todopoderoso, en cuyas manos están los destinos del universo, y pidámosle confiadamente, por intercesión de san José obrero, que escuche las oraciones de su pueblo.
- Por los pastores de la santa Iglesia: para que les dé abundancia del Espíritu, cuiden con celo de su pueblo y anuncien el Evangelio al mundo de los trabajadores y de los pobres. Roguemos al Señor.
- Por todos los cristianos: para que cobren conciencia de su vocación al apostolado y lleven a sus ambientes de trabajo el testimonio de una fe viva y el servicio de una caridad sincera. Roguemos al Señor.
- Por los que dirigen y organizan el mundo del trabajo y de la economía: para que procedan siempre con sabiduría y justicia, respetando los derechos de todos los hombres. Roguemos al Señor.
- Por los que sufren por falta de empleo o a causa de la dureza de su trabajo: por los trabajadores que están en peligro o reciben sueldo injusto. Roguemos al Señor.
- Por nosotros mismos, por nuestras familias y por nuestros compañeros de trabajo: para que encontremos satisfacción en los quehaceres cotidianos y trabajemos siempre como servidores del Señor. Roguemos al Señor.
Concede, Dios de bondad, a tu pueblo el Espíritu de verdad y de paz, para que te conozca con toda su mente y cumpla tu voluntad de todo su corazón. Por Jesucristo nuestro Señor.

Oración sobre las ofrendas
Señor, Dios nuestro, fuente de misericordia, acepta nuestra ofrenda en la fiesta de san José, obrero, y haz que estos dones se transformen en fuente de gracia para los que te invocan. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Super oblata
Fons totíus misericórdiae, Deus, réspice ad múnera nostra, quae in commemoratióne beáti Ioseph maiestáti tuae deférimus, et concéde propítius, ut obláta dona fiant praesídia supplicántium. Per Christum.
PREFACIO DE SAN JOSÉ, ESPOSO DE LA VIRGEN MARÍA. La misión de san José
En verdad es justo y necesario, es nuestro deber y salvación darte gracias siempre y en todo lugar, Señor, Padre santo, Dios todopoderoso y eterno.
Y alabar, bendecir y proclamar tu gloria en la conmemoración de san José.
Porque él es el hombre justo que diste por esposo a la Virgen Madre de Dios; el servidor fiel y prudente que pusiste al frente de tu Familia para que, haciendo las veces de padre, cuidara a tu único Hijo, concebido por obra del Espíritu Santo, Jesucristo, Señor nuestro.
Por él, los ángeles y los arcángeles y todos los coros celestiales celebran tu gloria, unidos en común alegría. Permítenos asociarnos a sus voces cantando humildemente tu alabanza:
Santo, Santo, Santo...
Praefatio: De missione sancti Ioseph.
Vere dignum et iustum est, aequum et salutáre, nos tibi semper et ubíque grátias ágere: Dómine, sancte Pater, omnípotens aetérne Deus: Et te in commemorátione beáti Ioseph débitis magnificáre praecóniis, benedícere et praedicáre.
Qui et vir iustus, a te Deíparae Vírgini Sponsus est datus, et fidélis servus ac prudens, super Famíliam tuam est constitútus, ut Unigénitum tuum, Sancti Spíritus obumbratióne concéptum, patérna vice custodíret, Iesum Christum Dóminum nostrum.
Per quem maiestátem tuam laudant Angeli, adórant Dominatiónes, tremunt Potestátes. Caeli caelorúmque Virtútes, ac beáta Séraphim, sócia exsultatióne concélebrant. Cum quibus et nostras voces ut admítti iúbeas, deprecámur, súpplici confessióne dicéntes:
Sanctus, Sanctus, Sanctus...
PLEGARIA EUCARÍSTICA III. PREX EUCHARISTICA III.
Antífona de comunión
Todo lo que de palabra o de obra realicéis sea todo en nombre de Jesús, ofreciendo la acción de gracias a Dios. Aleluya.
Antiphona ad communionem Cf. Col 3,17
Omne quodcúmque fácitis in verbo aut in ópere, ómnia in nómine Dómini, grátias agéntes Deo, allelúia.
Oración después de la comunión
Señor, tú nos has alimentado con la eucaristía; por ello te pedimos que, dando testimonio, como san José, del amor que infundes en nuestros corazones, podamos gozar continuamente de la paz verdadera. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Post communionem
Caeléstibus, Dómine, pasti delíciis, súpplices te rogámus, ut, exémplo beáti Ioseph, caritátis tuae in córdibus nostris testimónia geréntes, perpétuae pacis fructu iúgiter perfruámur. Per Christum.