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lunes, 30 de marzo de 2015

Lunes 4 mayo 2015, Lunes V semana de Pascua, feria.

TEXTOS MISA

Lunes de la V Semana de Pascua. Feria secunda. Hebdomada V Paschae.
Antífona de entrada
Ha resucitado el buen Pastor, que dio la vida por sus ovejas y se dignó morir por su grey. Aleluya.
Antiphona ad introitum
Surréxit pastor bonus, qui ánimam suam pósuit pro óvibus suis, et pro grege suo mori dignátus est, allelúia.
Oración colecta
Oh Dios, que unes los corazones de tus fieles en un mismo deseo, inspira a tu pueblo el amor a tus preceptos y la esperanza en tus promesas, para que, en medio de las vicisitudes del mundo, nuestros corazones estén firmes en la verdadera alegría. Por nuestro Señor Jesucristo.
Collecta
Famíliam tuam, quaesumus, Dómine, déxtera tua perpétuo circúmdet auxílio, ut, Fílii tui Unigéniti resurrectióne, ab omni pravitáte defénsa, donis caeléstibus prosequátur. Per Dóminum.

LITURGIA DE LA PALABRA
Lunes de la 5ª semana de Pascua.

PRIMERA LECTURA
Os predicamos el Evangelio, para que dejéis los dioses falsos y os convirtáis al Dios vivo

Lectura del libro de los Hechos de los apóstoles 14, 5-18

En aquellos días, se produjeron en Iconio conatos de parte de los gentiles y de los judíos, a sabiendas de las autoridades, para maltratar y apedrear a Pablo y a Bernabé; ellos se dieron cuenta de la situación y se escaparon a Licaonia, a las ciudades de Listra y Derbe y alrededores, donde predicaron el Evangelio.
Había en Listra un hombre lisiado y cojo de nacimiento, que nunca había podido andar. Escuchaba las palabras de Pablo, y Pablo, viendo que tenía una fe capaz de curarlo, le gritó, mirándolo:
- «Levántate, ponte derecho.»
El hombre dio un salto y echó a andar. Al ver lo que Pablo había hecho, el gentío exclamó en la lengua de Licaonia:
-«Dioses en figura de hombres han bajado a visitarnos.»
A Bernabé lo llamaban Zeus y a Pablo, Hermes, porque se encargaba de hablar. El sacerdote del templo de Zeus que estaba a la entrada de la ciudad, trajo a las puertas toros y guirnaldas y, con la gente, quería ofrecerles un sacrificio.
Al darse cuenta los apóstoles Bernabé y Pablo, se rasgaron el manto e irrumpieron por medio del gentío, gritando:
«Hombres, ¿qué hacéis? Nosotros somos mortales igual que vosotros; os predicamos el Evangelio, para que dejéis los dioses falsos y os convirtáis al Dios vivo que hizo el cielo, la tierra y el mar y todo lo que contienen. En el pasado, dejó que cada pueblo siguiera su camino; aunque siempre se dio a conocer por sus beneficios, mandándoos desde el cielo la lluvia y las cosechas a sus tiempos, dándoos comida y alegría en abundancia.»
Con estas palabras disuadieron al gentío, aunque a duras penas, de que les ofrecieran sacrificio.

Palabra de Dios.
Te alabamos, Señor.

SALMO RESPONSORIAL
Sal 113 B, 1-2. 3-4. 15-16
R.
No a nosotros, Señor, no a nosotros, sino a tu nombre da la gloria. Non nobis, Dómine, sed nómini tuo da glóriam.

No a nosotros, Señor, no a nosotros,
sino a tu nombre da la gloria,
por tu bondad, por tu lealtad.
¿Por qué han de decir las naciones: «Dónde está su Dios»? R.
No a nosotros, Señor, no a nosotros, sino a tu nombre da la gloria. Non nobis, Dómine, sed nómini tuo da glóriam.

Nuestro Dios está en el cielo,
lo que quiere lo hace.
Sus ídolos, en cambio, son plata y oro,
hechura de manos humanas. R.
No a nosotros, Señor, no a nosotros, sino a tu nombre da la gloria. Non nobis, Dómine, sed nómini tuo da glóriam.

Benditos seáis del Señor,
que hizo el cielo y la tierra.
El cielo pertenece al Señor,
la tierra se la ha dado a los hombres. R.
No a nosotros, Señor, no a nosotros, sino a tu nombre da la gloria. Non nobis, Dómine, sed nómini tuo da glóriam.

ALELUYA
Jn 14, 26
El Espíritu Santo será quien os lo enseñe todo y os vaya recordando todo lo que os he dicho. Spíritus Sanctus vos docébit ómnia; súggeret vobis ómnia quaecúmque díxero vobis.

EVANGELIO
El Defensor que enviará el Padre os lo enseñará todo

+ Lectura del santo evangelio según san Juan 14, 21-26
Gloria a ti, Señor.

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos:
- «El que acepta mis mandamientos y los guarda, ése me ama; al que me ama lo amará mi Padre, y yo también lo amaré y me revelaré a él.»
Le dijo Judas, no el Iscariote:
- «Señor, ¿qué ha sucedido para que te reveles a nosotros y no al mundo?»
Respondió Jesús y le dijo:
- «El que me ama guardará mi palabra, y mi Padre lo amará, y vendremos a él y haremos morada en él.
El que no me ama no guardará mis palabras. Y la palabra que estáis oyendo no es mía, sino del Padre que me envió.
Os he hablado de esto ahora que estoy a vuestro lado, pero el Defensor, el Espíritu Santo, que enviará el Padre en mi nombre, será quien os lo enseñe todo y os vaya recordando todo lo que os he dicho.»

Palabra del Señor.
Gloria a ti, Señor Jesús.

Del Papa Benedicto XVI, Homilía 27 abril 2008
En el momento en que Cristo, cumplida su misión, vuelve al Padre, el Padre envía al Espíritu como Defensor y Consolador, para que permanezca para siempre con los creyentes, habitando dentro de ellos. Así, entre Dios Padre y los discípulos se entabla, gracias a la mediación del Hijo y del Espíritu Santo, una relación íntima de reciprocidad: "Yo estoy en mi Padre, vosotros en mí y yo en vosotros", dice Jesús (Jn 14, 20). Pero todo esto depende de una condición, que Cristo pone claramente al inicio: "Si me amáis" (Jn 14, 15), y que repite al final: "Al que me ama, lo amará mi Padre, y yo también lo amaré y me revelaré a él" (Jn 14, 21). Sin el amor a Jesús, que se manifiesta en la observancia de sus mandamientos, la persona se excluye del movimiento trinitario y comienza a encerrarse en sí misma, perdiendo la capacidad de recibir y comunicar a Dios.

Oración de los fieles
187. Roguemos a Dios con la confianza que nos da formar parte de la comunidad que su Hijo constituyó mediante su muerte y su resurrección.
- Para que la Iglesia de Cristo tenga hoy la misma valentía que los apóstoles en anunciar el Evangelio, a pesar de las contrariedades del mundo. Roguemos al Señor.
- Para que las relaciones entre los cristianos y entre todos los hombres se desarrollen en un clima de amor y comprensión. Roguemos al Señor.
- Para que la presencia de Cristo resucitado ayude y consuele a cuantos sufren la enfermedad, el dolor, el abandono y la soledad. Roguemos al Señor.
- Para que los aquí presentes sepamos obedecer a Dios antes que a los hombres y demos fiel testimonio de la resurrección de Cristo con nuestras obras y palabras. Roguemos al Señor.
Padre de misericordia, que resucitaste a Jesús de entre los muertos y lo sentaste a tu derecha; concédenos seguir sus huellas, siendo testigos vivos y valientes de su Evangelio. Por Jesucristo nuestro Señor.

Oración sobre las ofrendas
Que nuestra oración, Señor, y nuestras ofrendas sean gratas en tu presencia, para que así, purificados por tu gracia, podamos participar más dignamente en los sacramentos de tu amor. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Super oblata
Ascéndant ad te, Dómine, preces nostrae cum oblatiónibus hostiárum, ut, tua dignatióne mundáti, sacraméntis magnae pietátis aptémur. Per Christum.
PREFACIO PASCUAL V
Cristo, sacerdote y víctima
En verdad es justo y necesario, es nuestro deber y salvación glorificarte siempre, Señor; pero más que nunca en este tiempo en que Cristo, nuestra Pascua, ha sido inmolado.
Porque él, con la inmolación de su cuerpo en la cruz, dio pleno cumplimiento a lo que anunciaban los sacrificios de la antigua alianza, y ofreciéndose a sí mismo por nuestra salvación, quiso ser al mismo tiempo sacerdote, víctima y altar.
Por eso, con esta efusión de gozo pascual, el mundo entero se desborda de alegría, y también los coros celestiales, los ángeles y los arcángeles, cantan sin cesar el himno de tu gloria:
Santo, Santo, Santo...
PRAEFATIO PASCHALIS V
De Christo sacerdote et victima
Vere dignum et iustum est, aequum et salutáre: Te quidem, Dómine, omni témpore confitéri, sed in hoc potíssimum gloriósius praedicáre, cum Pascha nostrum immolátus est Christus.
Qui, oblatióne córporis sui, antíqua sacrifícia in crucis veritáte perfécit, et, seípsum tibi pro nostra salúte comméndans, idem sacérdos, altáre et agnus exhíbuit.
Quaprópter, profúsis paschálibus gáudiis, totus in orbe terrárum mundus exsúltat. Sed et supérnae virtútes atque angélicae potestátes hymnum glóriae tuae cóncinunt, sine fine dicéntes:
Sanctus, Sanctus, Sanctus...
PLEGARIA EUCARÍSTICA II. PREX EUCHARISTICA II.
Antífona de comunión Jn 14, 27
La paz os dejo, mi paz os doy; No os la doy como la da el mundo -dice el Señor-. Aleluya.
Antiphona ad communionem Jn 14, 27
Pacem relínquo vobis, pacem meam do vobis; non quómodo mundus dat, ego do vobis, dicit Dóminus, allelúia.
Oración después de la comunión
Dios todopoderoso y eterno, que en la resurrección de Jesucristo nos has hecho renacer a la vida eterna, haz que los sacramentos pascuales den en nosotros fruto abundante y que el alimento de salvación que acabamos de recibir fortalezca nuestras vidas. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Post communionem
Omnípotens sempitérne Deus, qui ad aetérnam vitam in Christi resurrectióne nos réparas, fructus in nobis paschális multíplica sacraménti, et fortitúdinem cibi salutáris nostris infúnde pectóribus. Per Christum.