lunes, 9 de marzo de 2015

Lunes 13 abril 2015, Lunes II semana de Pascua, feria.

TEXTOS MISA

Lunes de la II Semana de Pascua. Feria secunda. Hebdomada II Paschae.
Antífona de entrada Rom 6, 9
Cristo, una vez resucitado de entre los muertos, ya no muere más; la muerte ya no tiene dominio sobre él. Aleluya.
Antiphona ad introitum Rm 6, 9
Christus resúrgens ex mórtuis iam non móritur, mors illi ultra non dominábitur, allelúia.
Oración colecta
Dios todopoderoso y eterno, a quien podemos llamar Padre, aumenta en nuestros corazones el espíritu filial, para que merezcamos alcanzar la herencia prometida. Por nuestro Señor Jesucristo.
Collecta
Fac, quaesumus, omnípotens Deus, ut, qui paschálibus remédiis innováti, similitúdinem terréni paréntis evásimus, ad formam caeléstis transferámur auctóris. Per Dóminum.

LITURGIA DE LA PALABRA
Lecturas del Lunes de la 2ª semana de Pascua.

PRIMERA LECTURA
Al terminar la oración, los llenó a todos el Espíritu Santo, y anunciaban con valentía la palabra de Dios

Lectura del Libro de los Hechos de los apóstoles 4, 23-31

En aquellos días, puestos en libertad, Pedro y Juan volvieron al grupo de los suyos y les contaron lo que les habían dicho los sumos sacerdotes y los ancianos.
Al oírlo, todos juntos invocaron a Dios en voz alta:
-«Señor, tú hiciste el cielo, la tierra, el mar y todo lo que contienen; tú inspiraste a tu siervo, nuestro padre David, para que dijera:
"¿Por qué se amotinan las naciones, y los pueblos planean un fracaso? Se alían los reyes de la tierra, los príncipes conspiran contra el Señor y contra su Mesías."
Así fue: en esta ciudad se aliaron Herodes y Poncio Pilato con los gentiles y el pueblo de Israel contra tu santo siervo Jesús, tu Ungido, para realizar cuanto tu poder y tu voluntad habían determinado. Ahora, Señor, mira cómo nos amenazan, y da a tus siervos valentía para anunciar tu palabra; mientras tu brazo realiza curaciones, signos y prodigios, por el nombre de tu santo siervo Jesús.»
Al terminar la oración, tembló el lugar donde estaban reunidos, los llenó a todos el Espíritu Santo, y anunciaban con valentía la palabra de Dios.

Palabra de Dios.
Te alabamos, Señor.

SALMO RESPONSORIAL
Sal 2, 1-3. 4-6. 7-9
R.
Dichosos los que se refugian en ti, Señor. Beáti omnes qui confídunt in te, Dómine.

¿Por qué se amotinan las naciones,
y los pueblos planean un fracaso?
Se alían los reyes de la tierra,
los príncipes conspiran
contra el Señor y contra su Mesías:
«Rompamos sus coyundas,
sacudamos su yugo». R.
Dichosos los que se refugian en ti, Señor. Beáti omnes qui confídunt in te, Dómine.

El que habita en el cielo sonríe,
el Señor se burla de ellos.
Luego les habla con ira,
los espanta con su cólera:
«Yo mismo he establecido a mi rey
en Sión, mi monte santo.» R.
Dichosos los que se refugian en ti, Señor. Beáti omnes qui confídunt in te, Dómine.

Voy a proclamar el decreto del Señor;
él me ha dicho:
«Tú eres mi Hijo: yo te he engendrado hoy
Pídemelo: te daré en herencia las naciones,
en posesión, los confines de la tierra:
los gobernarás con cetro de hierro,
los quebrarás como jarro de loza.» R.

ALELUYA
Col 3, 1
Ya que habéis resucitado con Cristo, buscad los bienes de allá arriba, donde está Cristo, sentado a la derecha de Dios. Si consurrexístis cum Christo, quæ sursum sunt quaérite, ubi Christus est in déxtera Dei sedens.

EVANGELIO
El que no nazca de nuevo no puede ver el reino de Dios

+ Lectura del santo evangelio según san Juan 3, 1-8

Había un fariseo llamado Nicodemo, jefe judío. Éste fue a ver a Jesús de noche y le dijo:
-«Rabí, sabemos que has venido de parte de Dios, como maestro; porque nadie puede hacer los signos que tú haces si Dios no está con él.»
Jesús le contestó:
-«Te lo aseguro, el que no nazca de nuevo no puede ver el reino de Dios.»
Nicodemo le pregunta:
-«¿Cómo puede nacer un hombre, siendo viejo? ¿Acaso puede por segunda vez entrar en el vientre de su madre y nacer? »
Jesús le contestó:
- «Te lo aseguro, el que no nazca de agua y de Espíritu no puede entrar en el reino de Dios. Lo que nace de la carne es carne, lo que nace del Espíritu es espíritu. No te extrañes de que te haya dicho: "Tenéis que nacer de nuevo"; el viento sopla donde quiere y oyes su ruido, pero no sabes de dónde viene ni a dónde va. Así es todo el que ha nacido del Espíritu.»

Palabra del Señor
Gloria a ti, Señor Jesús.

San Agustín, In loann. Evang., 11, 6.
Nicodemo no saboreaba todavía ni este espíritu ni esta vida (...). No conoce otro nacimiento que el de Adán y Eva, e ignora el que se origina de Cristo y de la Iglesia. Sólo entiende de la paternidad que engendra para la vida. Existen dos nacimientos: mas él, sólo de uno tiene noticia. Uno es de la tierra y otro es del Cielo; uno de la carne y otro del Espíritu; uno de la mortalidad, otro de la eternidad; uno de hombre y mujer, y otro de Cristo y de la Iglesia. Los dos son únicos. Ni uno ni otro se pueden repetir.

Oración de los fieles
172. Oremos, hermanos, confiadamente a Dios nuestro Padre, quien por la resurrección de su Hijo Jesucristo, comunica vida a todos los seres.
- Para que la Iglesia anuncie con valentía el mensaje de salvación y dé testimonio en todo el mundo de la resurrección de Jesucristo. Roguemos al Señor.
- Para que reine la concordia en nuestro pueblo, la prudencia, la justicia y la caridad en nuestros gobernantes y la paz duradera entre las naciones. Roguemos al Señor.
- Para que todos los que sufren enfermedad, hambre o abandono experimenten la salvación de Cristo resucitado. Roguemos al Señor.
- Para que todos los que han muerto participen de la luz y de la paz. Roguemos al Señor.
- para que todos nosotros proclamemos a los hombres el nombre de Jesús resucitado. Roguemos al Señor.
Padre, escucha nuestra oración y deposita en nuestros corazones tu paz y tu alegría. Por Jesucristo nuestro Señor.

Oración sobre las ofrendas
Recibe, Señor, las ofrendas de tu Iglesia exultante de gozo, y pues en la resurrección de tu Hijo nos diste motivo de tanta alegría, concédenos participar también del gozo eterno. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Super oblata
Súscipe múnera, Dómine, quaesumus, exsultántis Ecclésiae, et cui causam tanti gáudii praestitísti, perpétuae fructum concéde laetítiae. Per Christum.
PREFACIO PASCUAL II
La nueva vida en Cristo
En verdad es justo y necesario, es nuestro deber y salvación glorificarte siempre, Señor; pero mas que nunca en este tiempo en que Cristo, nuestra Pascua, ha sido inmolado.
Por él, los hijos de la luz amanecen a la vida eterna, los creyentes atraviesan los umbrales del reino de los cielos; porque en la muerte de Cristo nuestra muerte ha sido vencida y en su resurrección hemos resucitado todos.
Por eso, con esta efusión de gozo pascual, el mundo entero se desborda de alegría, y también los coros celestiales, los ángeles y los arcángeles, cantan sin cesar el himno de tu gloria:
Santo, Santo, Santo...
PRAEFATIO PASCHALIS II
De vita nova in Christo
Vere dignum et iustum est, aequum et salutáre: Te quidem, Dómine, omni témpore confitéri, sed in hoc potíssimum gloriósius praedicáre, cum Pascha nostrum immolátus est Christus. Per quem in aetérnam vitam fílii lucis oriúntur, et regni caeléstis átria fidélibus reserántur.
Quia mors nostra est eius morte redémpta, et in eius resurrectióne vita ómnium resurréxit.
Quaprópter, profúsis paschálibus gáudiis, totus in orbe terrárum mundus exsúltat. Sed et supérnae virtútes atque angélicae potestátes hymnum glóriae tuae cóncinunt, sine fine dicéntes:
Sanctus, Sanctus, Sanctus...
PLEGARIA EUCARÍSTICA II. PREX EUCHARISTICA II.
Antífona de comunión Jn 20, 19
Jesús se puso en medio de sus discípulos y les dijo: Paz a vosotros. Aleluya.
Antiphona ad communionem Jn 20, 19
Stetit Iesus in médio discipulórum suórum, et dixit eis: Pax vobis, allelúia.
Oración después de la comunión
Mira, Señor, con bondad a tu pueblo, y ya que has querido renovarlo con estos sacramentos de vida eterna, y concédele también la resurrección gloriosa. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Post communionem
Pópulum tuum, quaesumus, Dómine, intuére benígnus, et, quem aetérnis dignátus es renováre mystériis, ad incorruptíbilem glorificándae carnis resurrectiónem perveníre concéde. Per Christum.