jueves, 1 de enero de 2015

Jueves 5 febrero 2014, Lecturas Jueves IV semana del Tiempo Ordinario, año impar.

LITURGIA DE LA PALABRA
Lecturas del Jueves de la 4ª semana de Tiempo Ordinario. Año I (impar).

PRIMERA LECTURA
Os habéis acercado al monte Sión, ciudad del Dios vivo

Lectura de la carta a los Hebreos 12, 18-19. 21-24

Hermanos:
Vosotros no os habéis acercado a un monte tangible, a un fuego encendido, a densos nubarrones, a la tormenta, al sonido de la trompeta; ni habéis oído aquella voz que el pueblo, al oírla, pidió que no les siguiera hablando.
Y tan terrible era el espectáculo, que Moisés exclamó: «Estoy temblando de miedo».
Vosotros os habéis acercado al monte Sión, ciudad del Dios vivo, Jerusalén del cielo, a millares de ángeles en fiesta, a la asamblea de los primogénitos inscritos en el cielo, a Dios, juez de todos, a las almas de los justos que han llegado a su destino y al Mediador de la nueva alianza, Jesús, y a la aspersión purificadora de una sangre que habla mejor que la de Abel.

Palabra de Dios.
Te alabamos, Señor.

SALMO RESPONSORIAL
Sal 47, 2-3ab. 3cd-4. 9. 10-11
R.
Oh Dios, meditamos tu misericordia en medio de tu templo. Suscépimus, Deus, misericórdiam tuam in médio templi tui.

Grande es el Señor y muy digno de alabanza
en la ciudad de nuestro Dios,
su monte santo, altura hermosa,
alegría de toda la tierra. R.
Oh Dios, meditamos tu misericordia en medio de tu templo. Suscépimus, Deus, misericórdiam tuam in médio templi tui.

El monte Sión, vértice del cielo,
ciudad del gran rey;
entre sus palacios,
Dios descuella como un alcázar. R.
Oh Dios, meditamos tu misericordia en medio de tu templo. Suscépimus, Deus, misericórdiam tuam in médio templi tui.

Lo que habíamos oído lo hemos visto
en la ciudad del Señor de los ejércitos,
en la ciudad de nuestro Dios:
que Dios la ha fundado para siempre. R.
Oh Dios, meditamos tu misericordia en medio de tu templo. Suscépimus, Deus, misericórdiam tuam in médio templi tui.

Oh Dios, meditamos tu misericordia
en medio de tu templo:
como tu renombre, oh Dios,
tu alabanza llega al confín de la tierra;
tu diestra está llena de justicia. R.
Oh Dios, meditamos tu misericordia en medio de tu templo. Suscépimus, Deus, misericórdiam tuam in médio templi tui.

ALELUYA
Mc 1, 15
Está cerca el reino de Dios -dice el Señor-: convertíos y creed en el Evangelio. Appropinquávit regnum Dei; pænitémini et crédite Evangélio.

EVANGELIO
Los fue enviando

+ Lectura del santo evangelio según san Marcos 6, 7-13
Gloria a ti, Señor.

En aquel tiempo, llamó Jesús a los Doce y los fue enviando de dos en dos, dándoles autoridad sobre los espíritus inmundos. Les encargó que llevaran para el camino un bastón y nada más, pero ni pan, ni alforja, ni dinero suelto en la faja; que llevasen sandalias, pero no una túnica de repuesto.
Y añadió:
-«Quedaos en la casa donde entréis, hasta que os vayáis de aquel sitio.
Y si un lugar no os recibe ni os escucha, al marcharos sacudíos el polvo de los pies, para probar su culpa.»
Ellos salieron a predicar la conversión, echaban muchos demonios, ungían con aceite a muchos enfermos y los curaban.

Palabra del Señor.
Gloria a ti, Señor Jesús.

Beda, in Marcum, 2, 24
Tanta debe ser la confianza en Dios del que predica, que ha de estar seguro de que no ha de faltarle lo necesario a la vida, aunque él no pueda procurárselo, puesto que no debe ocuparse menos de las cosas eternas por ocuparse de las temporales.