sábado, 15 de noviembre de 2014

Sábado 20 diciembre 2014, 20 de diciembre, Feria de Adviento.

TEXTOS MISA

20 de diciembre. Feria de Adviento. Die 20 decembris. Feria Adventus.
Antífona de entrada Cf. Is 11,1; 40,5; Lc 3,6
Brotará un renuevo del tronco de Jesé y la gloria del Señor llenará toda la tierra. Todos verán la salvación de Dios.
Antiphona ad introitum Cf. Is 11,1; 40,5; Lc 3,6
Egrediétur virga de radíce Iesse, et replébitur omnis terra glória Dómini, et vidébit omnis caro salutáre Dei.
Oración colecta
Señor y Dios nuestro, a cuyo designio se sometió la Virgen Inmaculada aceptando, al anunciárselo el ángel, encarnar en su seno a tu Hijo; tú que la has transformado por obra del Espíritu Santo, en templo de tu divinidad, concédenos, siguiendo su ejemplo, la gracia de aceptar tus designios con humildad de corazón. Por nuestro Señor Jesucristo.
Collecta
Deus, aeterna maiéstas, cuius ineffábile Verbum, Angelo nuntiánte, Virgo immaculáta suscépit, et, domus divinitátis effécta, Sancti Spíritus luce replétur, quaesumus, ut nos, eius exémplo, voluntáti tuae humíliter adhaerére valeámus. Per Dóminum.

LITURGIA DE LA PALABRA
Lecturas del 20 de diciembre. Feria de Adviento.

PRIMERA LECTURA
Mirad: la virgen está encinta

Lectura del libro de Isaías 7,10-14

En aquellos días, el Señor habló a Acaz:
-«Pide una señal al Señor, tu Dios: en lo hondo del abismo o en lo alto del cielo.»
Respondió Acaz:
- «No la pido, no quiero tentar al Señor.»
Entonces dijo Dios:
- «Escucha, casa de David: ¿No os basta cansar a los hombres, que cansáis incluso a mi Dios? Pues el Señor, por su cuenta, os dará una señal:
Mirad: la virgen está encinta y da a luz un hijo, y le pondrá por nombre Emmanuel, que significa "Dios-con-nosotros".»

Palabra de Dios.
Te alabamos, Señor.

SALMO RESPONSORIAL
Sal 23, 1--2 3-4ab. 5-6
R.
Va a entrar el Señor, Él es el Rey de la gloria. Introíbit Dóminus: ipse est rex glória.

Del Señor es la tierra y cuanto la llena,
el orbe y todos sus habitantes:
él la fundó sobre los mares,
él la afianzó sobre los ríos. R.
Va a entrar el Señor, Él es el Rey de la gloria. Introíbit Dóminus: ipse est rex glória.

¿Quién puede subir al monte del Señor?
¿Quién puede estar en el recinto sacro?
El hombre de manos inocentes
y puro corazón,
que no confía en los ídolos. R.
Va a entrar el Señor, Él es el Rey de la gloria. Introíbit Dóminus: ipse est rex glória.

Ése recibirá la bendición del Señor,
le hará justicia el Dios de salvación.
Éste es el grupo que busca al Señor,
que viene a tu presencia, Dios de Jacob. R.
Va a entrar el Señor, Él es el Rey de la gloria. Introíbit Dóminus: ipse est rex glória.

ALELUYA
Llave de David, que abres las puertas del reino eterno, ven y libra a los cautivos que viven en tinieblas. Clavis David, qui áperis portas ætérni regni: veni, et educ vinctum de domo cárceris sedéntem in ténebris.

EVANGELIO
Concebirás en tu vientre y darás a luz un hijo

+ Lectura del santo evangelio según san Lucas 1, 26-38
Gloria a ti, Señor.

A los seis meses, el ángel Gabriel fue enviado por Dios a una ciudad de Galilea llamada Nazaret, a una virgen desposada con un hombre llamado José, de la estirpe de David; la virgen se llamaba María.
El ángel, entrando en su presencia, dijo:
- «Alégrate, llena de gracia, el Señor está contigo.»
Ella se turbó ante estas palabras y se preguntaba qué saludo era aquél.
El ángel le dijo:
- «No temas, María, porque has encontrado gracia ante Dios. Concebirás en tu vientre y darás a luz un hijo, y le pondrás por nombre Jesús. Será grande, se llamará Hijo del Altísimo, el Señor Dios le dará el trono de David, su padre, reinará sobre la casa de Jacob para siempre, y su reino no tendrá fin.»
Y María dijo al ángel:
- «¿Cómo será eso, pues no conozco a varón?»
El ángel le contestó:
- «El Espíritu Santo vendrá sobre ti, y la fuerza del Altísimo te cubrirá con su sombra; por eso el Santo que va a nacer se llamará Hijo de Dios.
Ahí tienes a tu pariente Isabel, que, a pesar de su vejez, ha concebido un hijo, y ya está de seis meses la que llamaban estéril, porque para Dios nada hay imposible.»
María contestó:
- «Aquí está la esclava del Señor; hágase en mí según tu palabra.»
Y la dejó el ángel.

Palabra del Señor.
Gloria a ti, Señor Jesús.

De san Josemaría Escrivá, Amigos de Dios 109
Mirad a María. Jamás criatura alguna se ha entregado con más humildad a los designios de Dios. La humildad de la ancilla Domini [206] , de la esclava del Señor, es el motivo de que la invoquemos como causa nostrae laetitiae, causa de nuestra alegría. Eva, después de pecar queriendo en su locura igualarse a Dios, se escondía del Señor y se avergonzaba: estaba triste. María, al confesarse esclava del Señor, es hecha Madre del Verbo divino, y se llena de gozo. Que este júbilo suyo, de Madre buena, se nos pegue a todos nosotros: que salgamos en esto a Ella -a Santa María-, y así nos pareceremos más a Cristo.

Oración de los fieles
Ferias de Adviento del 17 al 24 de diciembre, Sábado.
36. Elevemos confiados nuestra oración al Padre, el Dios fiel, que en Cristo, nacido de la Virgen María, ha colmado los deseos del antiguo y nuevo Israel.
R. Escúchanos, Señor, por intercesión de santa María.
- Para que siempre y en todo lugar, la Iglesia sepa ser la voz de las aspiraciones de libertad, de justicia y de paz de todos los hombres y pueblos. Oremos. R.
- Para que se apresure el día en que todos los que creen en Jesús, el Mesías prometido, vivan unidos en una misma fe, en una misma caridad y en una misma Eucaristía. Oremos. R.
- Para que la familia sea escuela de fe y signo de esperanza para las nuevas generaciones. Oremos. R.
- Para que todo cristiano se comprometa a vivir en el espíritu del Adviento del Señor, escuchando con docilidad la Palabra de Dios y asistiendo con caridad generosa a los hermanos más pobres y marginados en sus penas y necesidades. Oremos. R.
Escucha, oh Padre, las oraciones que tu Espíritu bueno pone en el corazón y en los labios de cuantos creen en ti. Por Jesucristo nuestro Señor.

Oración sobre las ofrendas
Acepta, Señor, estas ofrendas por las que se va renovar entre nosotros el sacrificio único de Cristo y haz que, al participar de estos misterios, recibamos realmente los bienes que la fe nos invita a esperar. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Super oblata
Inténde, quaesumus, Dómine, sacrifícium singuláre, ut, huius participatióne mystérii, quae speránda crédimus, exspectáta sumámus. Per Christum.
PLEGARIA EUCARÍSTICA IV. PREX EUCHARISTICA IV.
Antífona de comunión Lc 1, 31
El ángel dijo a María: concebirás y darás a luz un hijo, y le pondrás por nombre Jesús.
Antiphona ad communionem Lc 1, 31
Dixit Angelus ad Maríam: Ecce concípies et páries fílium, et vocábis nomen eius Iesum.
Oración después de la comunión
Protege, Señor, con tu poder a los que alimentas con esta eucaristía, y haz que encuentren en este sacramento la fuente del gozo y de la paz verdadera. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Post communionem
Quos múnere caelésti réficis, Dómine, divíno tuére praesídio, ut, tuis mystériis perfruéntes, in vera fácias pace gaudére. Per Christum.