domingo, 28 de septiembre de 2014

Domingo 2 noviembre 2014, Conmemoración de todos los fieles difuntos (formulario 1).

TEXTOS MISA

2 de noviembre
CONMEMORACIÓN DE TODOS LOS FIELES DIFUNTOS 1.
Die 2 novembris
IN COMMEMORATIONE OMNIUM FIDELIUM DEFUNCTORUM 1.
Antífona de entrada Cf. Mt 1; 1Co 15, 22
Del mismo modo que Jesús ha muerto y resucitado, a los que han muerto en Jesús, Dios los llevará con él. Si por Adán murieron todos, por Cristo todos volverán a la vida.
Antiphona ad introitum Cf. Mt 1; 1Co 15, 22
Sicut Iesus mórtuus est et resurréxit, ita et Deus eos qui dormiérunt per Iesum addúcet cum eo. Et sicut in Adam omnes moriúntur, ita et in Christo omnes vivificabúntur.
Se dice Gloria. Dicitur Gloria in excelsis.
Oración colecta
Escucha, Señor, nuestras súplicas para que, al confesar la resurrección de Jesucristo, tu Hijo, se afiance también nuestra esperanza de que todos tus hijos resucitarán. Por nuestro Señor Jesucristo.
Collecta
Preces nostras, quaesumus, Dómine, benígnus exáudi, ut, dum attóllitur nostra fides in Fílio tuo a mórtuis suscitáto, in famulórum tuórum praestolánda resurrectióne spes quoque nostra firmétur. Per Dóminum.

LITURGIA DE LA PALABRA
Lecturas: Se escogen de las propuestas para los fieles difuntos. Por ejemplo:

PRIMERA LECTURA
Es bueno esperar en silencio la salvación del Señor

Lectura del libro de las Lamentaciones 3, 17-26

Me han arrancado la paz, y ni me acuerdo de la dicha; me digo: «Se me acabaron las fuerzas y mi esperanza en el Señor.»
Fíjate en mi aflicción y en mi amargura, en la hiel que me envenena; no hago más que pensar en ello, y estoy abatido.
Pero hay algo que traigo a la memoria y me da esperanza: que la misericordia del Señor no termina y no se acaba su compasión; antes bien, se renuevan cada mañana: ¡qué grande es tu fidelidad!
El Señor es mi lote, me digo, y espero en él.
El Señor es bueno para los que en él esperan y lo buscan; es bueno esperar en silencio la salvación del Señor.

Palabra de Dios.
Te alabamos, Señor.

SALMO RESPONSORIAL
Sal 26, 1. 4. 7 y 8b y 9a. 13-14
R. 
Espero gozar de la dicha del Señor en el país de la vida.Credo vidére bona Dómini in terra viventium.

El Señor es mi luz y mi salvación,
¿a quién temeré?
El Señor es la defensa de mi vida,
¿quién me hará temblar? R.
Espero gozar de la dicha del Señor en el país de la vida.Credo vidére bona Dómini in terra viventium.

Una cosa pido al Señor,
eso buscaré:
habitaré en la casa del Señor
por los días de mi vida;
gozar de la dulzura del Señor
contemplando su templo. R.
Espero gozar de la dicha del Señor en el país de la vida.Credo vidére bona Dómini in terra viventium.

Escúchame, Señor, que te llamo,
ten piedad, respóndeme.
–Tu rostro buscaré, Señor,
no me escondas tu rostro. R.
Espero gozar de la dicha del Señor en el país de la vida.Credo vidére bona Dómini in terra viventium.

Espero gozar de la dicha del Señor
en el país de la vida.
–Espera en el Señor, sé valiente,
ten ánimo, espera en el Señor. R.
Espero gozar de la dicha del Señor en el país de la vida.Credo vidére bona Dómini in terra viventium.

SEGUNDA LECTURA
¿Qué podrá apartarnos del amor con que nos ama Cristo?
Lectura de la carta del apóstol san Pablo a los Romanos 8, 31-35. 37-39

Hermanos:
Si Dios está con nosotros, ¿quién estará contra nosotros? El que no perdonó a su propio Hijo, sino que lo entregó por nosotros, ¿cómo no nos dará todo con él? ¿Quién acusará a los elegidos de Dios? ¿Dios, el que justifica? ¿Quién condenará? ¿Será acaso Cristo, que murió, más aún, resucitó y está a la derecha de Dios, y que intercede por nosotros? ¿Quién podrá apartarnos del amor de Cristo?: ¿la aflicción?, ¿la angustia?, ¿la persecución?, ¿el hambre?, ¿la desnudez?, ¿el peligro?, ¿la espada? Pero en todo esto vencemos fácilmente por aquel que nos ha amado. Pues estoy convencido de ni muerte, ni vida, ni ángeles, ni principados, ni presente, ni futuro, ni potencias, ni altura, ni profundidad, ni criatura alguna podrá apartarnos del amor de Dios manifestado en Cristo Jesús, Señor nuestro.

Palabra de Dios.
Te alabamos, Señor.

ALELUYA
Jn 6, 39
Esta es la voluntad de mi Padre: que no pierda nada de lo que me dio, sino que lo resucite en el último día.Haec est voluntas Patris mei, ut omnis qui credit in me hábeat vitam aeternam, et ego resuscitabo eum in novíssimo die, dicit Dóminus.

EVANGELIO
En la casa de mi Padre hay muchas estancias

Lectura del santo evangelio según san Juan 14, 1-6
Gloria a ti, Señor.

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos:
-«Que no tiemble vuestro corazón; creed en Dios y creed también en mí. En la casa de mi Padre hay muchas estancias; si no fuera así; ¿os habría dicho que voy a prepararos sitio? Cuando vaya y os prepare sitio, volveré y os llevaré conmigo, para que donde estoy yo, estéis también vosotros. Y adonde yo voy, ya sabéis el camino. »
Tomás le dice:
-«Señor, no sabemos adónde vas, ¿cómo podemos saber el camino?»
Jesús le responde:
-«Yo soy el camino, y la verdad, y la vida. Nadie va al Padre, sino por mí.»

Palabra del Señor.
Gloria a ti, Señor Jesús.

Se dice Credo Dícitur Credo.
Oración de los fieles
360. Oremos, hermanos, a Dios todopoderoso y eterno, Señor de la vida y de la muerte, por el eterno descanso de los fieles difuntos y por el bienestar de todos los hombres.
- Para que toda la familia santa de Dios viva en la esperanza de la futura resurrección. Roguemos al Señor.
- Para que manifieste a todos los pueblos la promesa de la vida eterna. Roguemos al Señor.
- Para que a cuantos lloran ante la muerte los consuele la promesa de la inmortalidad futura. Roguemos al Señor.
- Para que reciba las almas de los fieles que han salido de este mundo y los haga gozar de su presencia. Roguemos al Señor.
- Para que Dios admita en la gloria de su reino a todos los que creó por amor. Roguemos al Señor.
- Para que escuche la oración de los que estamos aquí reunidos en su nombre y admita en su reino a nuestros familiares y amigos que han salido ya de este mundo. Roguemos al Señor.
Dios todopoderoso y eterno, que creaste al hombre a tu imagen y semejanza; humildemente te pedimos que escuches nuestra oración: concede a tus siervos que han salido de este mundo la luz y la paz, y a nosotros el consuelo de la futura resurrección. Por Jesucristo
Oración sobre las ofrendas
Mira Señor, con bondad las ofrendas que te presentamos por tus fieles difuntos y recíbelos en la gloria con tu Hijo Jesucristo, al que nos unimos por la celebración del memorial de su amor. Por Jesucristo nuestro Señor.
Super oblata
Nostris, Dómine, propitiáre munéribus, ut fámuli tui defúncti assumántur in glóriam cum Fílio tuo, cuius magno pietátis iúngimur sacraménto. Qui vivit et regnat in saecula saeculórum.
PREFACIO I DE DIFUNTOS
La esperanza de la resurrección en Cristo.
En verdad es justo y necesario, es nuestro deber y salvación darte gracias siempre y en todo lugar, Señor, Padre santo, Dios todopoderoso y eterno, por Cristo, Señor nuestro.
En él brilla la esperanza de nuestra feliz resurrección; y así, aunque la certeza de morir nos entristece, nos consuela la promesa de la futura inmortalidad. Porque la vida de los que en ti creemos, Señor, no termina, se transforma; y, al deshacerse nuestra morada terrenal, adquirimos una mansión eterna en el cielo.
Por eso, con los ángeles y arcángeles y con todos los coros celestiales, cantamos sin cesar el himno de tu gloria:
Santo, Santo, Santo...
PRAEFATIO I DE DEFUNCTIS
De spe resurrectionis in Christo
Vere dignum et iustum est, aequum et salutáre, nos tibi semper et ubíque grátias ágere: Dómine, sancte Pater, omnípotens aetérne Deus: per Christum Dóminum nostrum.
In quo nobis spes beátae resurrectiónis effúlsit, ut, quos contrístat certa moriéndi condício, eósdem consolétur futúrae immortalitátis promíssio. Tuis enim fidélibus, Dómine, vita mutátur, non tóllitur, et, dissolúta terréstris huius incolátus domo, aetérna in caelis habitátio comparátur.
Et ídeo cum Angelis et Archángelis, cum Thronis et Dominatiónibus, cumque omni milítia caeléstis exércitus, hymnum glóriae tuae cánimus, sine fine dicéntes:
Sanctus, Sanctus, Sanctus...
PLEGARIA EUCARÍSTICA III. PREX EUCHARÍSTICA III.
Antífona de la comunión Cf. Jn 11, 25-26
Yo soy la resurrección y la vida, dice el Señor: el que cree en mi, aunque haya muerto, vivirá; y el que está vivo y cree en mí, no morirá para siempre.
Antiphona ad communionem Cf. Jn 11, 25-26
Ego sum resurréctio et vita, dicit Dóminus. Qui credit in me, étiam si mórtuus fúerit, vivet; et omnis, qui vivit et credit in me, non moriétur in aetérnum.
Oración después de la comunión
Te pedimos, Dios todopoderoso, que nuestros hermanos difuntos, por cuya salvación hemos celebrado el misterio pascual, puedan llegar a la mansión de la luz y de la paz. Por Jesucristo nuestro Señor.
Post communionem
Praesta, quaesumus, Dómine, ut fámuli tui defúncti in mansiónem lucis tránseant et pacis, pro quibus paschále celebrávimus sacraméntum. Per Christum.
Se puede usar la bendición solemne en las celebraciones por los difuntos.
El Dios de todo consuelo, que con amor inefable creó al hombre y en la resurrección de su Hijo ha dado a los creyentes la esperanza de resucitar,
derrame sobre vosotros su bendición.
R. Amén.
Él conceda el perdón de toda culpa a los que aún vivimos en el mundo, y otorgue a los que han muerto el lugar de la luz y de la paz.
R. Amén.
Y a todos nos conceda vivir eternamente felices con Cristo al que proclamamos resucitado de entre los muertos.
R. Amén.
Y la bendición de Dios todopoderoso, Padre, Hijo + y Espíritu Santo, descienda sobre vosotros.
R. Amén.
Adhiberi potest formula benedictionis sollemnis in celebrationibus pro defunctis.
Benedícat vos Deus totíus consolatiónis, qui hóminem ineffábili bonitáte creávit, et in resurrectióne Unigéniti sui spem credéntibus resurgéndi concéssit.
R. Amen.
Nobis, qui vívimus, véniam tríbuat pro peccátis, et ómnibus defúnctis locum concédat lucis et pacis.
R. Amen.
Ut omnes cum Christo sine fine felíciter vivámus, quem resurrexísse a mórtuis veráciter crédimus.
R. Amen.
Et benedíctio Dei omnipoténtis, Patris, et Fílii, + et Spíritus Sancti, descéndat super vos et máneat semper.
R. Amen.