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viernes, 25 de abril de 2014

Viernes 30 mayo 2014, Viernes VI semana de Pascua.

TEXTOS MISA

Viernes de la VI Semana de Pascua. Feria sexta. Hebdómada VI Paschae.
Antífona de entrada Ap 5, 9-10
Con tu sangre, Señor, has comprado para Dios hombres de toda tribu, lengua, pueblo y nación; has hecho de ellos una dinastía sacerdotal que sirva a Dios. Aleluya.
Antiphona ad introitum Ap 5, 9-10
Redemísti nos, Dómine, in sánguine tuo, ex omni tribu, et lingua, et pópulo, et natióne, et fecísti nos Deo nostro regnum et sacerdótes, allelúia.
Oración colecta
Escucha, Señor, nuestras súplicas para que la predicación del Evangelio extienda por todo el mundo la prometida salvación de tu Hijo y todos los hombres alcancen la plenitud de la adopción filial que él anunció dando testimonio de la verdad. Por nuestro Señor Jesucristo.
Collecta
Exáudi, Dómine, preces nostras, ut, quod tui Verbi sanctificatióne promíssum est, evangélico ubíque compleátur efféctu, et plenitúdo adoptiónis obtíneat quod praedíxit testificátio veritátis. Per Dóminum.

LITURGIA DE LA PALABRA
Lecturas del Viernes de la 6ª semana de Pascua.

PRIMERA LECTURA
Muchos de esta ciudad son pueblo mío.
Lectura del libro de los Hechos de los apóstoles 18, 9-18

Estando Pablo en Corinto, una noche le dijo el Señor en una visión:
- «No temas, sigue hablando y no te calles, que yo estoy contigo, y nadie se atreverá a hacerte daño; muchos de esta ciudad son pueblo mío.»
Pablo se quedó allí un año y medio, explicándoles la palabra de Dios.
Pero, siendo Galión procónsul de Acaya, los judíos se abalanzaron en masa contra Pablo, lo condujeron al tribunal y lo acusaron:
- «Éste induce a la gente a dar a Dios un culto contrario a la Ley.»
Iba Pablo a tomar la palabra, cuando Galión dijo a los judíos:
- «Judíos, si se tratara de un crimen o de un delito grave, sería razón escucharos con paciencia; pero, si discutís de palabras, de nombres y de vuestra ley, arreglaos vosotros. Yo no quiero meterme a juez de esos asuntos.»
Y ordenó despejar el tribunal.
Entonces agarraron a Sostenes, jefe de la sinagoga, y le dieron una paliza delante del tribunal. Galión no hizo caso.
Pablo se quedó allí algún tiempo; luego se despidió de los hermanos y se embarcó para Siria con Priscila y Aquila. En Cencreas se afeitó la cabeza, porque había hecho un voto.

Palabra de Dios.
Te alabamos, Señor.

SALMO RESPONSORIAL
Sal 46, 2-3. 4-5. 6-7
R.
Dios es el rey del mundo. Rex omnis terræ Deus

Pueblos todos, batid palmas,
aclamad a Dios con gritos de júbilo;
porque el Señor es sublime y terrible,
emperador de toda la tierra. R.
Dios es el rey del mundo. Rex omnis terræ Deus

Él nos somete los pueblos
y nos sojuzga las naciones;
él nos escogió por heredad suya:
gloria de Jacob, su amado. R.
Dios es el rey del mundo. Rex omnis terræ Deus

Dios asciende entre aclamaciones;
el Señor, al son de trompetas:
tocad para Dios, tocad,
tocad para nuestro Rey, tocad. R.
Dios es el rey del mundo. Rex omnis terræ Deus

ALELUYA
Lc 24, 26
Era necesario que el Mesías padeciera y resucitara de entre los muertos, para entrar en su gloria. Oportébat pati Christum et resúrgere a mórtuis; et ita intráre in glóriam suam.

EVANGELIO
Nadie os quitará vuestra alegría 

+ Lectura del santo evangelio según san Juan 16, 20-23a
Gloria a ti, Señor.

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos:
- «Os aseguro que lloraréis y os lamentaréis vosotros, mientras el mundo estará alegre; vosotros estaréis tristes, pero vuestra tristeza se convertirá en alegría.
La mujer, cuando va a dar a luz, siente tristeza, porque ha llegado su hora; pero, en cuanto da a luz al niño, ni se acuerda del apuro, por la alegría de que al mundo le ha nacido un hombre. También vosotros ahora sentís tristeza; pero volveré a veros, y se alegrará vuestro corazón, y nadie os quitará vuestra alegría. Ese día no me preguntaréis nada.»

Palabra del Señor
Gloria a ti, Señor.

Del Papa Benedicto XVI, Spes salvi 12.
Podemos solamente tratar de salir con nuestro pensamiento de la temporalidad a la que estamos sujetos y augurar de algún modo que la eternidad no sea un continuo sucederse de días del calendario, sino como el momento pleno de satisfacción, en el cual la totalidad nos abraza y nosotros abrazamos la totalidad. Sería el momento del sumergirse en el océano del amor infinito, en el cual el tempo -el antes y el después- ya no existe. Podemos únicamente tratar de pensar que este momento es la vida en sentido pleno, sumergirse siempre de nuevo en la inmensidad del ser, a la vez que estamos desbordados simplemente por la alegría. En el Evangelio de Juan, Jesús lo expresa así: " Volveré a veros y se alegrará vuestro corazón y nadie os quitará vuestra alegría " (Jn 16, 22). Tenemos que pensar en esta línea si queremos entender el objetivo de la esperanza cristiana, qué es lo que esperamos de la fe, de nuestro ser con Cristo (Cf. Catecismo de la Iglesia Católica, n. 1025).
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Oración de los fieles
196. Encomendemos, hermanos, a Cristo, nuestro mediador sentado a la diestra del Padre, los deseos y necesidades de todos los hombres.
- Para que los obispos, presbíteros y todos los que tienen la misión de anunciar la Palabra de Dios vivan sumergidos en la contemplación y se dejen guiar por esta misma Palabra que anuncian a sus hermanos. Roguemos al Señor.
- Para que cuantos buscan sinceramente el camino de la verdad descubran en Jesucristo y en su Iglesia al Dios por el que suspiran. Roguemos al Señor.
- Para que los que en medio de sus pruebas se sienten descorazonados descubran la fuerza de Cristo viviente y vean iluminado su camino. Roguemos al Señor.
- Para que nuestros familiares y amigos difuntos participen de la gloria del Señor resucitado. Roguemos al Señor.
Señor Jesucristo, tú que has recibido todo poder en el cielo y en la tierra, manifiesta tu omnipotencia escuchando nuestra peticiones. Tú que vives y reinas glorioso por los siglos de los siglos.

Oración sobre las ofrendas
Acoge, Señor, con bondad las ofrendas de tu pueblo, para que, bajo tu protección, conserve los dones pascuales y alcance la felicidad eterna. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Super oblata
Oblatiónes famíliae tuae, quaesumus, Dómine, súscipe miserátus, ut, sub tuae protectiónis auxílio, et colláta non perdant, et ad aetérna dona pervéniant. Per Christum.
PREFACIO PASCUAL I
El misterio pascual
En verdad es justo y necesario, es nuestro deber y salvación glorificarte siempre, Señor; pero más que nunca en este tiempo en que Cristo, nuestra Pascua, ha sido inmolado.
Porque él es el verdadero Cordero que quitó el pecado del mundo; muriendo destruyó nuestra muerte, y resucitando restauró la vida.
Por eso, con esta efusión de gozo pascual, el mundo entero se desborda de alegría y también los coros celestiales, los ángeles y los arcángeles, cantan sin cesar el himno de tu gloria:
Santo, Santo, Santo...
PRAEFATIO PASCHALIS I
De mysterio paschali
Vere dignum et iustum est, aequum et salutáre: Te quidem, Dómine, omni témpore confitéri, sed in hoc potíssimum gloriósus praedicáre, cum Pascha nostrum immolátus est Christus.
Ipse enim verus est Agnus qui ábstulit peccáta mundi. Qui mortem nostram moriéndo destrúxit, et vitam resurgéndo reparávit.
Quaprópter, profúsis paschálibus gáudiis, totus in orbe terrárum mundus exsúltat. Sed et supérnae virtútes atque angélicae potestátes hymnum glóriae tuae cóncinunt, sine fine dicéntes:
Sanctus, Sanctus, Sanctus...
PLEGARIA EUCARÍSTICA II. PREX EUCHARISTICA II.
Antífona de comunión Rom 4, 25
Cristo nuestro Señor fue entregado por nuestros pecados y resucitado para nuestra justificación. Aleluya.
Antiphona ad communionem Rm 4, 25
Tráditus est Christus Dóminus noster propter delícta nostra, et resurréxit propter iustificatiónem nostram, allelúia.
Oración después de la comunión
Dios todopoderoso, no ceses de proteger con amor a los que has salvado, para que así, quienes hemos sido redimidos por la muerte de tu Hijo, podamos alegrarnos en su resurrección. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Post communionem
Contínua, quaesumus, Dómine, quos salvásti pietáte custódi, ut, qui Fílii tui passióne sunt redémpti, eius resurrectióne laeténtur. Qui vivit et regnat in saecula saeculórum.