sábado, 12 de abril de 2014

Sábado 17 mayo 2014, Sábado IV semana de Pascua.

TEXTOS MISA

Sábado de la IV Semana de Pascua. Sabbato. Hebdomada IV Paschae.
Antífona de entrada 1Pe 2, 9
Pueblo adquirido por Dios, proclamad las hazañas del que os llamó a salir de la tiniebla y a entrar en su luz maravillosa. Aleluya.
Antiphona ad introitum Cf. 1P 2, 9
Pópulus acquisitiónis, annuntiáte virtútes eius, qui vos de ténebris vocávit in admirábile lumen suum, allelúia.
Oración colecta
Dios todopoderoso y eterno, concédenos vivir siempre en plenitud el misterio pascual, para que renacidos en el bautismo, demos fruto abundante de vida cristiana y alcancemos, finalmente, las alegrías eternas. Por nuestro Señor Jesucristo.
Collecta
Deus, qui sollemnitáte pascháli caeléstia mundo remédia benígnus operáris, Ecclésiae tuae indulgéntiam proséquere, ut observántia temporális ad vitam profíciat sempitérnam. Per Dóminum.

LITURGIA DE LA PALABRA
Lecturas del Sábado de la 4ª semana de Pascua.

PRIMERA LECTURA
Sabed que nos dedicamos a los gentiles

Lectura del libro de los Hechos de los apóstoles 13, 44-52

El sábado siguiente, casi toda la ciudad acudió a oír la palabra de Dios. Al ver el gentío, a los judíos les dio mucha envidia y respondían con insultos a las palabras de Pablo.
Entonces Pablo y Bernabé dijeron sin contemplaciones:
-«Teníamos que anunciaros primero a vosotros la palabra de Dios; pero como la rechazáis y no os consideráis dignos de la vida eterna, sabed que nos dedicamos a los gentiles. Así nos lo ha mandado el Señor: "Yo te haré luz de los gentiles, para que lleves la salvación hasta el extremo de la tierra."»
Cuando los gentiles oyeron esto, se alegraron y alababan la palabra del Señor; y los que estaban destinados a la vida eterna creyeron.
La palabra del Señor se iba difundiendo por toda la región. Pero los judíos incitaron a las señoras distinguidas y devotas y a los principales de la ciudad, provocaron una persecución contra Pablo y Bernabé y los expulsaron del territorio. Ellos sacudieron el polvo de los pies, como protesta contra la ciudad, y se fueron a Iconio. Los discípulos quedaron llenos de alegría y de Espíritu Santo.

Palabra de Dios.
Te alabamos, Señor.

SALMO RESPONSORIAL
Sal 97, 1-2ab. 2cd-3ab. 3cd-4
R.
Los confines de la tierra han contemplado la victoria de nuestro Dios. Vidérunt omnes términi terrae salutáre Dei nostri.

Cantad al Señor un cántico nuevo,
porque ha hecho maravillas:
su diestra le ha dado la victoria,
su santo brazo. R.
Los confines de la tierra han contemplado la victoria de nuestro Dios. Vidérunt omnes términi terrae salutáre Dei nostri.

El Señor da a conocer su victoria,
revela a las naciones su justicia:
se acordó de su misericordia y su fidelidad
en favor de la casa de Israel. R.
Los confines de la tierra han contemplado la victoria de nuestro Dios. Vidérunt omnes términi terrae salutáre Dei nostri.

Los confines de la tierra han contemplado la victoria de nuestro Dios.
Aclama al Señor, tierra entera; gritad, vitoread, tocad. R.
Los confines de la tierra han contemplado la victoria de nuestro Dios. Vidérunt omnes términi terrae salutáre Dei nostri.

ALELUYA
Jn 8, 31b-32
Si os mantenéis en mi palabra, seréis de verdad discípulos míos y conoceréis la verdad –dice el Señor–. Si manséritis in sermóne meo, vero discipúli me éritis, et cognoscéritis veritátem, dicit Dóminus.

EVANGELIO
Quien me ha visto a mí ha visto al Padre

+ Lectura del santo evangelio según san Juan 14, 7-14
Gloria a ti, Señor.

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos:
-«Si me conocéis a mi, conoceréis también a mi Padre. Ahora ya lo conocéis y lo habéis visto.»
Felipe le dice:
- «Señor, muéstranos al Padre y nos basta.» Jesús le replica:
- «Hace tanto que estoy con vosotros, ¿y no me conoces, Felipe? Quien me ha visto a mí ha visto al Padre. ¿Cómo dices tú: "Muéstranos al Padre"? ¿No crees que yo estoy en el Padre, y el Padre en mí? Lo que yo os digo no lo hablo por cuenta propia. El Padre, que permanece en mi, hace sus obras. Creedme: yo estoy en el Padre, y el Padre en mi. Si no, creed a las obras. Os lo aseguro: el que cree en mi, también él hará las obras que yo hago, y aún mayores. Porque yo me voy al Padre; y lo que pidáis en mi nombre, yo lo haré, para que el Padre sea glorificado en el Hijo.
Si me pedís algo en mi nombre, yo lo haré.»

Palabra del Señor.
Gloria a ti, Señor Jesús.

Del Catecismo de la Iglesia Católica
2614 Cuando Jesús confía abiertamente a sus discípulos el misterio de la oración al Padre, les desvela lo que deberá ser su oración, y la nuestra, cuando haya vuelto, con su humanidad glorificada, al lado del Padre. Lo que es nuevo ahora es "pedir en su Nombre" (Jn 14, 13). La fe en El introduce a los discípulos en el conocimiento del Padre porque Jesús es "el Camino, la Verdad y la Vida" (Jn 14, 6). La fe da su fruto en el amor: guardar su Palabra, sus mandamientos, permanecer con El en el Padre que nos ama en El hasta permanecer en nosotros. En esta nueva Alianza, la certeza de ser escuchados en nuestras peticiones se funda en la oración de Jesús (cf Jn 14, 13-14).

Oración de los fieles
204. Hermanos, el Señor Jesús, ascendiendo al cielo, confió a sus discípulos la misión de anunciar el Evangelio hasta los últimos confines de la tierra. Con María, Reina de los apóstoles, dirijamos nuestra común oración al Padre.
- Por el papa N., por nuestro obispo N., por los sacerdotes y los diáconos, por los religiosos y por los fieles todos: para que dóciles a la acción del Espíritu, sepan testimoniar, con la palabra y el ejemplo, que Jesús es el Cristo y el único salvador. Oremos al Señor.
- Por los gobernantes: para que acogiendo el mensaje del amor y de la paz que Cristo trae al mundo a través de su Iglesia, puedan edificar un mundo nuevo sobre la justicia y la libertad verdaderas. Oremos al Señor.
- Por los heraldos de la fe que sufren por causa del Evangelio: para que, con la protección de la Virgen María, puedan recoger en el gozo cuanto sembraron en la paciencia y en el amor. Oremos al Señor.
- Por todos nosotros: para que, movidos por el Espíritu Santo, vayamos con solicitud al encuentro de los hermanos que sufren en el cuerpo y en el espíritu, para que renazca en sus corazones la esperanza pascual. Oremos al Señor.
Oh Dios, que has enviado a tu Hijo Unigénito para revelar tu amor de Padre, haz que tus hijos conducidos por el Espíritu y bajo la materna protección de María, puedan difundir por el mundo la Buena Noticia de nuestra redención. Por Jesucristo nuestro Señor.

Oración sobre las ofrendas
Santifica, Señor, estos dones, acepta la ofrenda de este sacrificio espiritual, y a nosotros transfórmanos en oblación perenne. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Super oblata
Propítius, Dómine, quaesumus, haec dona sanctífica, et, hóstiae spiritális oblatióne suscépta, nosmetípsos tibi pérfice munus aetérnum. Per Christum.
PLEGARIA EUCARÍSTICA IV. PREX EUCHARISTICA IV.
Antífona de comunión Jn 17, 24
Padre, éste es mi deseo: que los que me confiaste estén conmigo donde yo estoy y contemplen la gloria que me has dado. Aleluya.
Antiphona ad communionem Jn 17, 24
Pater, quos dedísti mihi, volo ut ubi sum ego, et illi sint mecum, ut vídeant claritátem quam dedísti mihi, allelúia.
Oración después de la comunión
Después de recibir los santos misterios, humildemente te pedimos, Señor, que esta eucaristía, celebrada como memorial de tu Hijo, nos haga progresar en el amor. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Post communionem
Súmpsimus, Dómine, sacri dona mystérii, humíliter deprecántes, ut, quae in sui commemoratiónem nos Fílius tuus fácere praecépit, in nostrae profíciant caritátis augméntum. Per Christum.