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martes, 14 de enero de 2014

Martes 18 febrero 2014, Lecturas Martes VI semana Tiempo Ordinario, año II (par).

SOBRE LITURGIA

LITURGIA DE LA PALABRA
Lecturas del Martes de la 6ª semana de Tiempo Ordinario. Año II (par).

PRIMERA LECTURA
Dios no tienta a nadie

Lectura de la carta del apóstol Santiago 1, 12-18

Queridos hermanos:
Dichoso el hombre que soporta la prueba, porque, una vez aquilatado, recibirá la corona de la vida que el Señor ha prometido a los que lo aman.
Cuando alguien se ve tentado, no diga que Dios lo tienta; Dios no conoce la tentación al mal y él no tienta a nadie.
A cada uno le viene la tentación cuando su propio deseo lo arrastra y seduce; el deseo concibe y da a luz el pecado, y el pecado, cuando se comete, engendra muerte. Mis queridos hermanos, no os engañéis.
Todo beneficio y todo don perfecto viene de arriba, del Padre de los astros, en el cual no hay fases ni periodos de sombra.
Por propia iniciativa, con la palabra de la verdad, nos engendró, para que seamos como la primicia de sus criaturas.

Palabra de Dios.
Te alabamos, Señor

SALMO RESPONSORIAL
Sal 93, 12-13a. 14-15. 18-19
R.
Dichoso el hombre a quien tú educas, Señor. Beatus homo quem tu erudíeris, Dómine.

Dichoso el hombre a quien tú educas,
al que enseñas tu ley,
dándole descanso tras los años duros. R.
Dichoso el hombre a quien tú educas, Señor. Beatus homo quem tu erudíeris, Dómine.

Porque el Señor no rechaza a su pueblo,
ni abandona su heredad:
el justo obtendrá su derecho,
y un porvenir los rectos de corazón. R.
Dichoso el hombre a quien tú educas, Señor. Beatus homo quem tu erudíeris, Dómine.

Cuando me parece que voy a tropezar,
tu misericordia, Señor, me sostiene;
cuando se multiplican mis preocupaciones,
tus consuelos son mi delicia. R.
Dichoso el hombre a quien tú educas, Señor. Beatus homo quem tu erudíeris, Dómine.

ALELUYA
Jn 14, 23
El que me ama guardará mi palabra -dice el Señor- y mi Padre lo amará y vendremos a él. Si quis díligit me, sermónem meun servábit, et Pater meus díliget eum, et ad eum veniémus.

EVANGELIO
Tened cuidado con la levadura de los fariseos y con la de Herodes

+ Lectura del santo evangelio según san Marcos 8, 14-21
Gloria a ti, Señor.

En aquel tiempo, a los discípulos se les olvidó llevar pan, y no tenían más que un pan en la barca.
Jesús les recomendó:
-«Tened cuidado con la levadura de los fariseos y con la de Herodes.»
Ellos comentaban:
-«Lo dice porque no tenemos pan.»
Dándose cuenta, les dijo Jesús:
-«¿Por qué comentáis que no tenéis pan? ¿No acabáis de entender? ¿Tan torpes sois? ¿Para qué os sirven los ojos si no veis, y los oídos si no oís? A ver, ¿cuántos cestos de sobras recogisteis cuando repartí cinco panes entre cinco mil? ¿Os acordáis?»
Ellos contestaron:
-«Doce.»
-«¿Y cuántas canastas de sobras recogisteis cuando repartí siete entre cuatro mil?»
Le respondieron:
-«Siete.»
Él les dijo:
-«¿Y no acabáis de entender?»

Palabra del Señor.
Gloria a ti, Señor Jesús.

Beda, in Marcum, 2, 33 
O bien: la levadura de los fariseos es el posponer los decretos de la ley divina a las tradiciones de los hombres; predicar la ley con las palabras, e impugnarla con los hechos; tentar al Señor y no creer en su doctrina ni en sus obras. La levadura de Herodes es el adulterio, el homicidio, la temeridad del juramento, la hipocresía y el odio a Cristo y a su precursor.