martes, 28 de enero de 2014

Martes 4 marzo 2014, san Casimiro, Memoria libre.

TEXTOS MISA

Elogio del martirologio
San Casimiro, hijo del rey de Polonia, que, siendo príncipe, destacó por el celo en la fe, por la castidad y la penitencia, la benignidad hacia los pobres y la devota veneración a la Eucaristía y a la Bienaventurada Virgen María, y, aún joven, consumido por la tuberculosis, descansó piadosamente en la ciudad de Grodno, cerca de Vilna, en Lituania. (1484)

La oración colecta es propia de la memoria el resto está tomado del Común de santos 3.

4 de marzo
San Casimiro
Die 4 martii
S. Casimiri
Antífona de entrada Sal 20, 2-3
Señor, el justo se alegra por tu fuerza. ¡Y cuánto goza con tu victoria! Le has concedido el deseo de su corazón.
Antiphona ad introitum Cf. Ps 20, 2-3
In virtúte tua, Dómine, laetábitur iustus, et super salutáre tuum exsultábit veheménter; desidérium ánimae eius tribuísti ei.
Oración colecta
Dios todopoderoso, sabemos que servirte es reinar; por eso te pedimos nos concedas por intercesión de san Casimiro, vivir sometidos a tu voluntad en santidad y justicia. Por nuestro Señor Jesucristo.
Collecta
Deus omnípotens, cui servíre regnáre est, concéde nobis, beáti Casimíri intercedénte suffrágio, tibi in sanctitáte et iustítia perpétuo famulári. Per Dóminum.

Oración sobre las ofrendas
Señor, por esta oblación que te presentamos en la fiesta de san N. concédenos los bienes de la paz y la unidad. Por Jesucristo nuestro Señor.
Super oblata
Praesénti oblatióne, Dómine, in beáti N. commemoratióne deláta, fidélibus tuis, quaesumus, pacis et unitátis dona largíre. Per Christum.
PREFACIO COMÚN II
La salvación por Cristo
En verdad es justo y necesario, es nuestro deber y salvación darte gracias siempre y en todo lugar, Señor, Padre santo, Dios todopoderoso y eterno, que por amor creaste al hombre, y, aunque condenado justamente, con tu misericordia lo redimiste, por Cristo, Señor nuestro.
Por él, los ángeles y los arcángeles y todos los coros celestiales celebran tu gloria, unidos en común alegría. Permítenos asociarnos a sus voces cantando humildemente tu alabanza:
Santo, Santo, Santo...
PRAEFATIO COMMUNIS II
De salute per Christum
Vere dignum et iustum est, aequum et salutáre, nos tibi semper et ubíque grátias ágere: Dómine, sancte Pater, omnípotens aetérne Deus:
Qui bonitáte hóminem condidísti, ac iustítia damnátum misericórdia redemísti: per Christum Dóminum nostrum.
Per quem maiestátem tuam laudant Angeli, adórant Dominatiónes, tremunt Potestátes. Caeli caelorúmque Virtútes, ac beáta Séraphim, sócia exsultatióne concélebrant. Cum quibus et nostras voces ut admítti iúbeas, deprecámur, súpplici confessióne dicéntes:
Sanctus, Sanctus, Sanctus...
PLEGARIA EUCARÍSTICA II. PREX EUCHARISTICA II.
Antífona de la comunión Mt 16, 24
El que quiera venir en pos de mí, niéguese a sí mismo, cargue con su cruz y sígame, dice el Señor.
Antiphona ad communionem Mt 6, 33
Primum quaerite regnum Dei, et ómnia adiciéntur vobis, dicit Dóminus.
Oración después de la comunión
Los sacramentos que hemos recibido en la fiesta de san N. santifiquen, Señor, nuestro corazón y nuestro espíritu para que merezcamos ser partícipes de tu naturaleza divina. Por Jesucristo nuestro Señor.
Post communionem
Sacraménta quae súmpsimus, Dómine, in commemoratióne beáti N. mentes et corda nostra sanctíficent, ut divínae consórtes natúrae éffici mereámur. Per Christum.

sábado, 25 de enero de 2014

MARTIROLOGIO. El anuncio de la luna

EL ANUNCIO DEL DÍA SEGÚN EL CALENDARIO LUNAR, QUE PUEDE HACERSE AD LIBITUM

Aunque en todo el mundo se conoce y está divulgado el calendario solar, ha parecido oportuno mantener la costumbre de anunciar el día según el calendario lunar, que puede seguirse libremente en la lectura litúrgica del Martirologio.

La importancia del cómputo del día lunar resalta porque la máxima solemnidad de la Pascua, con la Cuaresma que la precede y el tiempo pascual que le sigue, depende del plenilunio posterior al equinoccio.

Por eso, en esta edición típica del Martirologio se conserva el cómputo lunar, para que resplandezca la peculiar vinculación entre el pueblo del Antiguo y el del Nuevo Testamento, incluso en la celebración del misterio pascual. Por lo demás, el cómputo lunar se guarda en las Iglesias orientales y en multitud de religiones y cultos no cristianos del mundo entero.

En este Martirologio, colocada al comienzo de cada día, hay una serie de treinta letras, que corresponden al mismo número de días con el que los cronógrafos determinaron la duración del ciclo de las fases de la luna; esas letras indican cuál es la luna que ha de anunciarse en cada
uno de los días de la totalidad del año, después de hacer el cálculo pertinente; además, cada letra remite al número de orden correspondiente, que es la que está en números romanos debajo de la serie de treinta o veintinueve cifras que identifican cada uno de los días del mes lunar. El uso de estas letras y números combinados para determinar la luna, se rige por una tabla temporal específica, en la cual corresponde a cada año un número áureo, que indica la posición del año en curso dentro del ciclo lunar de diecinueve años empleado en estos cómputos, y también la
epacta, o diferencia de once días entre el fin del año lunar y el principio del año solar, así como, finalmente, la letra del Martirologio, en íntima y fácil conexión con la anterior epacta, como muestra el siguiente cuadro:

a
b
c
d
e
f
g
h
i
k
l
m
n
p
q
I
II
III
IV
V
VI
VII
VIII
IX
X
XI
XII
XIII
XIV
XV
r
s
t
u
A
B
C
D
E
F/F
G
H
M
N
P
XVI
XVII
XVIII
XIX
XX
XXI
XXII
XXIII
XXIV
XXV
XXVI
XXVII
XXVIII
XXIX
*

Todos estos elementos precisos para el cómputo de la luna en el período entre 2004 y 2033 se encuentran más adelante, en la tabla temporal correspondiente (ver). Así pues, para anunciar la fecha de la lunación en cualquier día de cada año, una vez conocido el número áureo hay que tomar la epacta y luego la letra correspondiente; encontrada ésta en las tablas de igualación que figuran en el Martirologio al comienzo de cada día, nos mostrará el número del día lunar correspondiente, es decir, cuál es la luna que se ha de anunciar en cada uno de los días de todo el año hasta el último día de diciembre. Ejemplo: En el año 2005, el número áureo concurrente es el 11, al que corresponde la epacta XIX y la letra "u" del Martirologio, que es la que hay que buscar en las citadas tablas de igualación del Martirologio; consultadas éstas, se verá que al día uno de enero, o Kalendis ianuarii, a la letra "u" le corresponde el número 20, que es la luna que hay que anunciar, y al día dos de agosto, o Quarto Nonas augusti, el número 26.

Sin embargo, en los años en que el número áureo es el 1, la luna que se ha de anunciar desde el día uno de enero hasta el fin de aquella lunación será siempre con un día menos que la anotada en el Martirologio. Ejemplo: Al año 2204, cuyo número áureo es el 1, le corresponde la epacta XXVIII y la letra del Martirologio "M", que es la que hay que buscar en todo ese año en las tablas de igualación; consultadas éstas, en el día primero, o Kalendis ianuarii, se verá que a la letra "M" le corresponde el número o día de lunación 29, pero en lugar de éste habrá que anunciar el 28; de este modo hay que seguir sólo hasta el día segundo, o Quarto Nonas ianuarii, en el que la luna será 29, (aunque haya anotado el número 30), mientras que al día tercero, Tertio Nonas ianuarii, normalmente le corresponde la luna 1. Esta norma sólo queda derogada cuantas veces al número áureo 1 le corresponda la letra del Martirologio "P" mayúscula, bajo la cual estará siempre la luna que se ha de anunciar, según esté indicado en las tablas de la igualación, o sea, como se hace regularmente en los demás años.

Si en algún año cae, circunstancialmente, la epacta XXV a la que corresponda la doble letra "F", una en color negro y otra en rojo, el día de la lunación hay que determinarlo según el número áureo sea de los once primeros o del 12 hasta el 19. Ejemplo: En el año 2011, cuyo número áureo es 17, corresponde la epacta XXV y la letra del Martirologio "F". El día trece, idus de abril de aquel año, bajo la letra "F" se indica una luna doble variable, pero como el número es mayor de 12, se ha de anunciar como bajo la epacta negra, es decir, luna 10. Y cuando llegue el año 2303, cuyo número áureo es 9 y la misma epacta XXV, en los mismos idus de abril, como el número áureo es menor de 11, se ha de anunciar el día de la lunación bajo la letra del Martirologio "F" escrita en color rojo, es decir, el 9.

Esa tabla temporal sólo es válida hasta el año 2199, pero pueden hacerse otras sucesivas por medio de tablas especiales perpetuas de igualación del ciclo de las epactas, con las que pueden obtenerse y conocer el número áureo,(44) la epacta (45) y la letra del Martirologio correspondiente a cualquier año. Esas nuevas tablas, como la formada, por ejemplo, en el siguiente cuadro, valen a su vez sólo por un tiempo determinado, hasta el cambio del ciclo de las epactas. Ejemplo: Desde el 2200, al que
corresponde el número áureo 16, y del que arranca el modelo adjunto, se puede componer la tabla propuesta sólo hasta el año 2293, en la que se recogen todos los elementos para averiguar qué luna se ha de anunciar durante este espacio de tiempo.

TABLA DE LAS LETRAS DEL MARTIROLOGIO CORRESPONDIENTE A LOS NÚMEROS ÁUREOS Y EPACTAS DESDE EL PRINCIPIO DEL AÑO 2200 HASTA EL FIN DEL AÑO 2299.

Núm. áureo
16
17
18
19

1
2
3
4
5
Epacta
XIII
XIV
V
XVI

XXVIII
IX
XX
I
XII
Letra Mart.
n
E
e
r

M
i
A
a
m
Núm. áureo
6
7
8
9
10
11
12
13
14
15
Epacta
XXII
IV
XV
XXVI
VII
XVIII
XXIX
X
XXI
II
Letra Mart.
D
d
q
G
g
t
N
k
B
b

Al año 2248, cuyo número áureo es el 7, corresponderá la epacta IV y la letra del Martirologio "d" minúscula, mediante la cual, como se ha dicho más arriba, se encuentra la fecha de la lunación de cada día de aquel año.

TABLA TEMPORAL DE LAS EPACTAS Y LETRAS DEL MARTIROLOGIO

Año
Número áureo
Epacta
Letra del Martirologio
Año
Número áureo
Epacta
Letra del Martirologio
2004
10
VIII
h
2019
6
XXIV
E
2005
11
XIX
u
2020
7
V
e
2006
12
*
P
2021
8
XVI
r
2007
13
XI
l
2022
9
XXVII
H
2008
14
XXII
C
2023
10
VIII
h
2009
15
III
e
2024
11
XIX
u
2010
16
IV
p
2025
12
*
P
2011
17
XXV
F
2026
13
XI
l
2012
18
VI
f
2027
14
XXII
C
2013
19
XVII
s
2028
15
III
c
2014
1
XXIX
N
2029
16
XIV
p
2015
2
IX
k
2030
17
XXV
F
2016
3
XXI
B
2031
18
VI
f
2017
4
II
b
2032
19
XVII
s
2018
5
XIII
n
2033
1
XXIX
N

(44) Una vez computada la parte íntegra en la relación con el año del que interesa encontrar los elementos y el 19, el número áureo se deduce restando de aquel mismo año, añadido uno, la antedicha íntegra, multiplicada diecinueve veces.
(45) Computado el total resultante por la multiplicación entre el número áureo del año, del que interesa encontrar la epacta, y el 11, desde ahora hasta el año 2099, la epacta se encuentra: a) si el total de la multiplicación es mayor de trece, añadiendo uno al resto del cociente íntegro, que de aquella misma suma resulta, deduciendo trece, dividido por treinta; b) pero si es menor de trece, añadiendo uno al total antedicho de la multiplicación, añadiendo treinta y restando trece (o añadiendo 18 al total de la multiplicación). Desde el año 2100 hasta el 2199, en lugar de los números trece y uno, se tendrán que emplear catorce y dos, respectivamente. 

jueves, 23 de enero de 2014

Plegaria Eucarística de la Reconciliación I



PLEGARIAS EUCARÍSTICAS
«DE LA RECONCILIACIÓN»
Las plegarias eucarísticas de la Reconciliación pueden usarse en las misas en las que se presenta a los fieles, de un modo particular, el misterio de la reconciliación, por ejemplo en las misas para fomentar la concordia, por la reconciliación, por las paz y la justicia, en tiempo de guerra o desorden, por el perdón de los pecados, para pedir la caridad, del misterio de la santa Cruz, de la santísima Eucaristía, de la preciosísima Sangre de Nuestro Señor Jesucristo y en las misas de tiempo de Cuaresma. Aunque disponen de prefacio propio, sin embargo, pueden usarse también con otros prefacios que hagan referencia a la penitencia y a la conversión, como por ejemplo, con los prefacios de Cuaresma.
PRECES EUCHARISTICAE
DE RECONCILIATIONE
Preces eucharisticae "de Reconciliatione" adhiberi possunt in Missis, quibus mysterium reconciliationis peculiari modo fidelibus insinuatur, v. gr. in Missis pro concordia fovenda, pro reconciliatione, pro pace et iustitia servanda, tempore belli vel eversionis, pro remissione peccatorum, ad postulandam caritatem, de mysterio Sanctae Crucis, de SS.ma Eucharistia, de pretiosissimo Sanguine D.N.I.C. necnon in Missis tempore Quadragesimae. Quamvis praefatione propria instructae sint, adhiberi possunt etiam cum aliis praefationibus, quae ad paenitentiam et conversionem referuntur, uti v. gr. cum praefationibus Quadragesimae.



PLEGARIA EUCARÍSTICA «DE LA RECONCILIACIÓN» I.
PREX EUCHARISTICA DE RECONCILIATIONE I.
1. V. El Señor esté con vosotros.
R. Y con tu espíritu.
V. Levantemos el corazón.
R. Lo tenemos levantado hacia el Señor.
V. Demos gracias al Señor, nuestro Dios.
R. Es justo y necesario.
En verdad es justo y necesario darte gracias siempre, Señor, Padre Santo, Dios todopoderoso y eterno: Porque no dejas de alentarnos a tener una vida más plena y, como eres rico en misericordia, ofreces siempre tu perdón e invitas a los pecadores a confiar solo en tu indulgencia.
Nunca te has apartado de nosotros, que muchas veces hemos quebrantado tu alianza, y por Jesucristo tu Hijo, nuestro Redentor,
tan estrechamente te has unido a la familia humana, con un nuevo vínculo de amor,
que ya nada lo podrá romper.
Y ahora, mientras le ofreces a tu pueblo un tiempo de gracia y reconciliación, alientas a esperar en Cristo Jesús a quien se convierte a ti, y le concedes ponerse al servicio de todos los hombres, confiando más plenamente en el Espíritu Santo.

Por eso, llenos de admiración, ensalzamos la fuerza de tu amor y, proclamando la alegría de nuestra salvación, con todos los coros celestiales cantamos el himno de tu gloria diciendo sin cesar:
Santo, Santo, Santo es el Señor, Dios del universo. Llenos están el cielo y la tierra de tu gloria. Hosanna en el cielo. Bendito el que viene en nombre del Señor. Hosanna en el cielo.
1. V. Dóminus vobíscum.
R. Et cum spíritu tuo.
V. Sursum corda.
R. Habémus ad Dóminum.
V. Grátias agámus Dómino Deo nostro.
R. Dignum et iustum est.
Vere dignum et iustum est nos tibi semper grátias ágere. Dómine, sancte Pater, omnípotens aetérne Deus: Qui ad abundantiórem vitam habéndam nos incitáre non désinis, et, cum sis dives in misericórdia, véniam offérre persevéras ac peccatóres invítas ad tuae solum indulgéntiae fidéndum.
A nobis autem, qui foedus tuum tóties violávimus, numquam avérsus, humánam famíliam per Iesum Fílium tuum, Redemptórem nostrum, novo caritátis vínculo tam arcte tibi iunxísti, ut nullo modo possit dissólvi.
Nunc quidem tempus grátiae et reconciliatiónis pópulo tuo praebes, eíque ad te ánimum converténti in Christo Iesu speráre concédis cunctísque homínibus tríbuis deservíre, dum plénius Spirítui Sancto se cóncredit.
Et ídeo, admiratióne perfúsi, tui amóris virtútem extóllimus nostrúmque de salúte gáudium profiténtes, cum innúmeris caeléstium turbis hymnum concínimus, sine fine dicéntes:
Sanctus, Sanctus, Sanctus, Dóminus Deus Sábaoth. Pleni sunt caeli et terra glória tua. Hosánna in excélsis. Benedíctus qui venit in nómine Dómini. Hosánna in excélsis.
2. El sacerdote, con las manos extendidas, dice:
Santo eres en verdad, Señor, que desde el principio del mundo obras siempre para que el hombre sea santo, como tú mismo eres santo.
2. Sacerdos, manibus extensis, dicit:
Vere Sanctus es, Dómine, qui ab orígine mundi semper operáris ut, sicut Sanctus es ipse, sanctus fiat homo.
3. Junta las manos y, manteniéndolas extendidas sobre las ofrendas, dice:
Te pedimos que mires los dones de tu pueblo, y derrames sobre ellos la fuerza de tu Espíritu
Junta las manos y traza el signo de la cruz sobre el pan y el cáliz conjuntamente, diciendo:
para que se conviertan en el Cuerpo y + la Sangre
Junta las manos
de tu amado Hijo, Jesucristo, en quien nosotros también somos hijos tuyos.
Aunque en otro tiempo estábamos perdidos y éramos incapaces de acercarnos a ti, nos amaste hasta el extremo:
tu Hijo, que es el único Justo, se entregó a sí mismo a la muerte, aceptando ser clavado en la cruz por nosotros.
Pero antes de que sus brazos, extendidos entre el cielo y la tierra, trazasen el signo indeleble de tu alianza, el mismo quiso celebrar la Pascua con sus discípulos.
3. Iungit manus, easque expansas super oblata tenens, dicit:
Réspice, quaesumus, múnera pópuli tui et super ea Spíritus tui virtútem effúnde
iungit manus et signat semel super panem et calicem simul, dicens:
ut Corpus et + Sanguis fiant
iungit manus
dilécti Fílii tui, Iesu Christi, in quo et nos fílii tui sumus.
Quamvis vero olim pérditi tibi appropinquáre nequirémus, summo nos amóre dilexísti:
Fílius enim tuus, qui solus est Iustus, morti trádidit seípsum, ligno crucis pro nobis non dedignátus affígi.
Sed ántequam bráchia eius inter caelum et terram exténta efficeréntur tui foederis indelébile signum, ipse cum discípulis suis Pascha vóluit celebráre.
4. En las fórmulas que siguen, las palabras del Señor han de pronunciarse claramente y con precisión, como lo requiere la naturaleza de las mismas palabras.
Mientras comía con ellos,
Toma el pan y, sosteniéndolo un poco elevado sobre el altar, prosigue:
tomó pan y dando gracias te bendijo, lo partió y se lo dio, diciendo:
Se inclina un poco.
TOMAD Y COMED TODOS DE ÉL, PORQUE ESTO ES MI CUERPO, QUE SERÁ ENTREGADO POR VOSOTROS.
Muestra el pan consagrado al pueblo, lo deposita luego sobre la patena y lo adora, haciendo genuflexión.
4. In formulis, quae sequuntur, verba Domini proferantur distincte et aperte, prouti natura eorundem verborum requirit.
Convéscens autem,
accipit panem eumque parum elevatum super altare tenens prosequitur:
accépit panem et tibi grátias agens benedíxit, fregit et dedit illis, dicens:
parum se inclinat:
ACCÍPITE ET MANDUCATE EX HOC OMNES: HOC ESTE ENIM CORPUS MEUM, QUOD PRO VOBIS TRADETUR.
Hostiam consecratam ostendit populo, reponit super patenam, et genuflexus adorat.
5. Después prosigue:
Del mismo modo, acabada la cena, sabiendo que iba a reconciliar todas las cosas en sí mismo, por su sangre derramada en la cruz,
Toma el cáliz y, sosteniéndolo un poco elevado sobre el altar, prosigue:
tomó el cáliz, lleno del fruto de la vid, y, dándote gracias de nuevo, lo pasó a sus discípulos, diciendo:
Se inclina un poco.
TOMAD Y BEBED TODOS DE ÉL, PORQUE ESTE ES EL CÁLIZ DE MI SANGRE, SANGRE DE LA ALIANZA NUEVA Y ETERNA QUE SERÁ DERRAMADA POR VOSOTROS Y POR MUCHOS PARA EL PERDÓN DE LOS PECADOS.
HACED ESTO EN CONMEMORACIÓN MÍA.
Muestra el cáliz al pueblo, lo deposita luego sobre el corporal y lo adora, haciendo genuflexión.
5. Postea prosequitur:
Simíliter, postquam cenátum est, sciens se ómnia in seípso reconciliatúrum per sánguinem suum in cruce fundéndum,
accipit calicem, eumque parum elevatum super altare tenens, prosequitur:
accépit cálicem, genímine vitis replétum, et íterum tibi grátias agens discípulis suis trádidit, dicens:
parum se inclinat
ACCÍPITE ET BÍBITE EX EO OMNES:
HIC EST ENIM CALIX SÁNGUINIS MEI NOVI ET AETÉRNI TESTAMENTI, QUI PRO VOBIS ET PRO MULTIS EFFUNDETUR IN REMISSIONEM PECCATORUM.
HOC FÁCITE IN MEAM COMMEMORATIONEM.
Calicem ostendit populo, deponit super corporale, et genuflexus adorat.
6. Luego dice:
Éste es el Misterio de la fe.
O bien:
Éste es el Sacramento de nuestra fe.
Y el pueblo prosigue, aclamando:
Anunciamos tu muerte, proclamamos tu resurrección. ¡Ven, Señor Jesús!
O bien:
Aclamemos el Misterio de la fe.
Y el pueblo prosigue, aclamando:
Cada vez que comemos de este pan y bebemos de este cáliz, anunciamos tu muerte, Señor, hasta que vuelvas.
O bien:
Proclamemos el Misterio de la fe.
Y el pueblo prosigue, aclamando:
Sálvanos, Salvador del mundo, que nos has liberado por tu cruz y resurrección.
6. Deinde dicit:
Mystérium fídei:
Et populus prosequitur, acclamans:
Mortem tuam annuntiámus, Dómine, et tuam resurrectiónem confitémur, donec vénias.
Vel:
Quotiescúmque manducámus panem hunc et cálicem bíbimus, mortem tuam annuntiámus, Dómine, donec vénias.
Vel:
Salvátor mundi, salva nos, qui per crucem et resurrectiónem tuam liberásti nos.
7. Después el sacerdote, con las manos extendidas, dice:
Así, pues, al hacer el memorial de tu Hijo Jesucristo, nuestra Pascua y nuestra paz verdadera, celebramos su muerte y resurrección de entre los muertos, y, mientras esperamos su venida gloriosa, te ofrecemos, Dios fiel y misericordioso, la víctima que reconcilia a los hombres contigo.
Mira bondadosamente, Padre misericordioso, a quienes unes a ti por el sacrificio de tu Hijo, y concédeles, por la fuerza del Espíritu Santo, que, participando de un mismo pan y de un mismo cáliz, formen en Cristo un solo cuerpo, en el que no haya ninguna división.
Guárdanos siempre en comunión de fe y amor, con nuestro papa N., y con nuestro obispo N.
Puede hacerse también mención del obispo coadjutor o de los obispos auxiliares.
[y con el obispo coadjutor (auxiliar) No bien: y sus obispos auxiliares. El obispo, cuando celebra en su diócesis, dice: y conmigo, indigno siervo tuyo. o bien, cuando celebra un obispo que no es el ordinario diocesano, dice: con mi hermano N., obispo de esta Iglesia de N., y conmigo, indigno siervo tuyo.]
7. Postea, extensis manibus, sacerdos dicit:
Mémores ígitur Fílii tui Iesu Christi, qui Pascha nostrum est et pax nostra certíssima, mortem eius et resurrectiónem ab ínferis celebrámus atque, beátum eius advéntum praestolántes, offérimus tibi, qui fidélis et miséricors es Deus, hóstiam, quae hómines tecum reconcíliat.
Réspice, benígnus, clementíssime Pater, quos tibi coniúngis Fílii tui sacrifício, ac praesta ut, Spíritus Sancti virtúte, ex hoc uno pane et cálice partícipes, in unum corpus congregéntur in Christo, a quo omnis auferátur divísio.
In communióne mentis et cordis nos semper serváre dignéris una cum Papa nostro N. et Epíscopo nostro N.
Hic fieri potest mentio de Episcopis Coadiutore vel Auxiliaribus, vel de alio Episcopo, ut in Institutione generali Missalis Romani, n. 149, notatur.


Ayúdanos a esperar la venida de tu reino hasta la hora en que nos presentemos a ti, santos entre los santos del cielo, con santa María, la Virgen Madre de Dios, con los apóstoles y con todos los santos, y con nuestros hermanos difuntos, que confiamos humildemente a tu misericordia.
Entonces, liberados por fin de toda corrupción y constituidos plenamente en nuevas criaturas, te cantaremos gozosos la acción de gracias
Junta las manos.
de tu Ungido, que vive eternamente.
Adiuva nos, ut simul advéntum regni tui praestolémus usque ad horam qua tibi adstábimus, sancti inter sanctos in sede caelésti, cum beáta Vírgine Dei Genetríce María, beátis Apóstolis et ómnibus Sanctis atque frátribus nostris defúnctis, quos tuae misericórdiae supplíciter commendámus.
Tum vero, a corruptiónis vúlnere tandem liberáti et nova plene constitúti creatúra, gaudéntes tibi canémus gratiárum actiónem
Iungit manus:
Christi tui, in aetérnum vivéntis.
8. Toma la patena con el pan consagrado y el cáliz, los eleva, y dice:
Por Cristo con él y en él,
a ti, Dios Padre omnipotente,
en la unidad del Espíritu Santo,
todo honor y toda gloria
por los siglos de los siglos.
El pueblo aclama:
Amén.
Después sigue el rito de la comunión.
8. Accipit patenam cum hostia et calicem, et utrumque elevans, dicit:
Per ipsum, et cum ipso, et in ipso,
est tibi Deo Patri omnipoténti,
in unitáte Spíritus Sancti,
omnis honor et glória
per omnia saecula saeculórum.
Populus acclamat:
Amen.
Deinde sequitur ritus Communionis.

Jueves 27 febrero 2014, Lecturas Jueves VII semana Tiempo Ordinario, año II (par).

LITURGIA DE LA PALABRA
Lecturas del Jueves de la 7ª semana de Tiempo Ordinario. Año II (par).

PRIMERA LECTURA
El jornal defraudado a los obreros está clamando contra vosotros, y su clamor ha llegado hasta el oído del Señor

Lectura de la carta del apóstol Santiago 5, 1-6

Ahora, vosotros, los ricos, llorad y lamentaos por las desgracias que os han tocado.
Vuestra riqueza está corrompida y vuestros vestidos están apolillados. Vuestro oro y vuestra plata están herrumbrados, y esa herrumbre será un testimonio contra vosotros y devorará vuestra carne como el fuego.
¡Habéis amontonado riqueza, precisamente ahora, en el tiempo final!
El jornal defraudado a los obreros que han cosechado vuestros campos está clamando contra vosotros; y los gritos de los segadores han llegado hasta el oído del Señor de los ejércitos.
Habéis vivido en este mundo con lujo y entregados al placer. Os habéis cebado para el día de la matanza. Condenasteis y matasteis al justo; él no os resiste.

Palabra de Dios.
Te alabamos, Señor.

SALMO RESPONSORIAL
Sal 48, 14 15ab. 15cd 16. 17-18. 19-20
R.
Dichosos los pobres en el espíritu, porque de ellos es el reino de los cielos. Beáti páuperes spíritu, quóniam ipsórum est regnum cælórum.

Éste es el camino de los confiados,
el destino de los hombres satisfechos:
son un rebaño para el abismo,
la muerte es su pastor. R.
Dichosos los pobres en el espíritu, porque de ellos es el reino de los cielos. Beáti páuperes spíritu, quóniam ipsórum est regnum cælórum.

Y bajan derechos a la tumba;
se desvanece su figura,
y el abismo es su casa.
Pero a mí, Dios me salva,
me saca de las garras del abismo
y me lleva consigo. R.
Dichosos los pobres en el espíritu, porque de ellos es el reino de los cielos. Beáti páuperes spíritu, quóniam ipsórum est regnum cælórum.

No te preocupes si se enriquece un hombre
y aumenta el fasto de su casa:
cuando muera, no se llevará nada,
su fasto no bajará con él. R.
Dichosos los pobres en el espíritu, porque de ellos es el reino de los cielos. Beáti páuperes spíritu, quóniam ipsórum est regnum cælórum.

Aunque en vida se felicitaba:
«Ponderan lo bien que lo pasas»,
irá a reunirse con sus antepasados,
que no verán nunca la luz. R.
Dichosos los pobres en el espíritu, porque de ellos es el reino de los cielos. Beáti páuperes spíritu, quóniam ipsórum est regnum cælórum.

ALELUYA
Cf. 1Ts 2, 13
Acoged la palabra de Dios, no como palabra de hombre, sino, cual es en verdad, como palabra de Dios. Accipite verbum Dei, non ut verbum hóminum, sed, sicut est vere, verbum Dei

EVANGELIO
Más te vale entrar manco en la vida, que ir con las dos manos al infierno
+ Lectura del santo evangelio según san Marcos 9, 41-50
Gloria a ti, Señor.

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos:
«El que os dé a beber un vaso de agua, porque seguís al Mesías, os aseguro que no se quedará sin recompensa. El que escandalice a uno de estos pequeñuelos que creen, más le valdría que le encajasen en el cuello una piedra de molino y lo echasen al mar. Si tu mano te hace caer, córtatela: más te vale entrar manco en la vida, que ir con las dos manos al infierno, al fuego que no se apaga.
Y, si tu pie te hace caer, córtatelo: más te vale entrar cojo en la vida, que ser echado con los dos pies al infierno.
Y, si tu ojo te hace caer, sácatelo: más te vale entrar tuerto en el reino de Dios, que ser echado con los dos ojos al infierno, donde el gusano no muere y el fuego no se apaga.
Todos serán salados a fuego. Buena es la sal; pero si la sal se vuelve sosa, ¿con qué la sazonaréis? Que no falte entre vosotros la sal, y vivid en paz unos con otros.»

Palabra del Señor.
Gloria a ti, Señor Jesús.

San Agustín, de consensu evangelistarum, 4, 6 
De esto se desprende que aquéllos que se consagran al nombre de Cristo, son más útiles aun antes de contarse en el número de los cristianos, que los que llamándose ya así y conociendo bien sus sacramentos enseñan cosas a los demás que los arrastran consigo a las penas eternas. A éstos, pues, bajo la imagen de los miembros corporales como la mano o el ojo que escandaliza, manda el Señor que los separemos del cuerpo, es decir, de nuestra compañía, para que sin ellos lleguemos a la vida antes que ir con ellos al infierno. Son separados de los otros, cuando aquéllos con quienes están no consienten que les aconsejen mal, esto es, que los escandalicen. Pero deben ser separados de un modo manifiesto de toda asamblea y de la misma participación de los diversos sacramentos, cuando por su perversidad se den a conocer a todos los buenos. Empero si esta perversidad no es conocida de la mayoría -aunque lo sea por algunos- deben ser tolerados, con tal que no se participe de su iniquidad ni se abandone por ellos la compañía de los buenos. 

viernes, 17 de enero de 2014

Viernes 21 febrero 2014, San Pedro Damián, obispo y doctor de la Iglesia, Memoria libre. Lecturas Viernes VI semana Tiempo Ordinario, año II (par).

TEXTOS MISA

Elogio del martirologio
Memoria de san Pedro Damiani, cardenal obispo de Ostia y doctor de la Iglesia. Habiendo entrado en el eremo de Fonte Avellana, promovió denodadamente la vida religiosa, y en los tiempos difíciles de la reforma de la Iglesia, trabajó para que los monjes se dedicasen a la santidad de la contemplación, los clérigos a la integridad de vida, y para que el pueblo cristiano mantuviese la comunión con la Sede Apostólica. Falleció el día veintidós de febrero en Favencia, en la región italiana de la Emilia-Romaña. (1072)

La oración colecta es propia de la memoria. El resto está tomado del común de doctores de la Iglesia 1.

21 de febrero
San Pedro Damiani, obispo y doctor de la Iglesia.
Die 21 februarii
S. Petri Damiani, episcopi et Ecclesiæ doctoris
Antífona de entrada Sir 15, 5
En la asamblea le da la palabra, el Señor lo llena de espíritu de sabiduría e inteligencia, lo viste con un traje de honor.
Antiphona ad introitum Cf. Qo 15, 5
In médio Ecclésiae apéruit os eius, et implévit eum Dóminus spíritu sapiéntiae et intelléctus; stolam glóriae índuit eum.
Oración colecta
Dios todopoderoso, concédenos seguir con fidelidad los consejos y ejemplos de san Pedro Damiani, obispo, para que, amando a Cristo sobre todas las cosas, y dedicados siempre al servicio de tu Iglesia, merezcamos llegar a los gozos eternos. Por nuestro Señor Jesucristo.
Collecta
Concéde nos, quaesumus, omnípotens Deus, beáti Petri epíscopi mónita et exémpla sectári, ut, Christo nihil praeponéntes et Ecclésiae tuae servítio semper inténti, ad aetérnae lucis gáudia perducámur. Per Dóminum.

LITURGIA DE LA PALABRA
Lecturas del Viernes de la 6ª semana de Tiempo Ordinario. Año II (par).

PRIMERA LECTURA
Lo mismo que un cuerpo sin espíritu es un cadáver, también la fe sin obras
Lectura de la carta del apóstol Santiago 2, 14-24. 26

De qué le sirve a uno, hermanos míos, decir que tiene fe, si no tíene obras? ¿Es que esa fe lo podrá salvar?
Supongamos que un hermano o una hermana andan sin ropa y faltos del alimento diario, y que uno de vosotros les dice: «Dios os ampare; abrigaos y llenaos el estómago», y no les dais lo necesario para el cuerpo; ¿de qué sirve?
Esto pasa con la fe: si no tiene obras, por si sola está muerta.
Alguno dirá: «Tú tienes fe, y yo tengo obras. Enséñame tu fe sin obras, y yo, por las obras, te probaré mi fe. »
Tú crees que hay un solo Dios; muy bien, pero eso lo creen tambien los demonios, y los hace temblar.
¿Quieres enterarte, tonto, de que la fe sin obras es inútil? ¿No quedó justificado Abrahán, nuestro padre, por sus obras, por ofrecer a su hijo Isaac en el altar? Ya ves que la fe actuaba en sus obras, y que por las obras la fe llegó a su madurez.
Así se cumplió lo que dice aquel pasaje de la Escritura: «Abrahán creyó a Dios, y esto le valió la justificación.» Y en otro pasaje se le llama «amigo de Dios.»
Veis que el hombre queda justificado por las obras, y no por la fe sólo.
Por lo tanto, lo mismo que un cuerpo sin espíritu es un cadáver, también la fe sin obras es un cadáver.

Palabra de Dios.
Te alabamos, Señor.

SALMO RESPONSORIAL
Sal 111, 1-2. 3-4. 5-6
R.
Dichoso quien ama de corazón los mandatos del Señor. Beátus vir qui in mandatis Dómini cupit nimis.

Dichoso quien teme al Señor
y ama de corazón sus mandatos.
Su linaje será poderoso en la tierra,
la descendencia del justo será bendita. R.
Dichoso quien ama de corazón los mandatos del Señor. Beátus vir qui in mandatis Dómini cupit nimis.

En su casa habrá riquezas y abundancia,
su caridad es constante, sin falta.
En las tinieblas brilla como una luz
el que es justo, clemente y compasivo. R.
Dichoso quien ama de corazón los mandatos del Señor. Beátus vir qui in mandatis Dómini cupit nimis.

Dichoso el que se apiada y presta,
y administra rectamente sus asuntos.
El justo jamás vacilará,
su recuerdo será perpetuo. R.
Dichoso quien ama de corazón los mandatos del Señor. Beátus vir qui in mandatis Dómini cupit nimis.

ALELUYA
Jn 15, 15b
A vosotros os llamo amigos -dice el Señor- porque todo lo que he oído a mi Padre os lo he dado a conocer. Vos dixi amicos, dicit Dominus, quia omnia quaecumque audivi a Patre meo, nota feci vobis.

EVANGELIO
El que pierda su vida por mí y por el Evangelio la salvará
+ Lectura del santo evangelio según san Marcos 8, 34-9, 1
Gloria a ti, Señor.

En aquel tiempo, Jesús llamó a la gente y a sus discípulos, y les dijo:
-«El que quiera venirse conmigo, que se niegue a si mismo, que cargue con su cruz y me siga. Mirad, el que quiera salvar su vida la perderá; pero el que pierda su vida por mi y por el Evangelio la salvará. Pues ¿de qué le sirve al hombre ganar el mundo entero, si arruina su vida? ¿O qué podrá dar uno para recobrarla? Quien se avergüence de mi y de mis palabras, en esta generación descreída y malvada, también el Hijo del hombre se avergonzará de él, cuando venga con la gloria de su Padre entre los santos ángeles.»
Y añadió:
-«Os aseguro que algunos de los aquí presentes no morirán sin haber visto llegar el reino de Dios en toda su potencia.»

Palabra del Señor.
Gloria a ti, Señor Jesús.

San Juan Crisóstomo in Matthaeum, hom. 55, 2
Dice esto porque puede suceder que algunos de los que sufren no sigan a Cristo, lo cual acontece cuando no se sufre por El. Sigue a Cristo quien va detrás de El y se conforma con su muerte, despreciando a los príncipes y a las potestades, bajo las cuales pecaba antes de la venida de Cristo. "Pues quien quisiere salvar -dice- su vida, la perderá; mas quien perdiese su vida", etc. Que es como si dijera: Os mando esto por mi misericordia hacia vosotros, porque el que no corrige a su hijo lo pierde, y le salva el que lo corrige. Es conveniente, pues, que estemos siempre preparados para la muerte, porque, si el que está preparado para ella es el mejor soldado en las batallas materiales, no obstante que no ha de poder resucitar, mucho más lo será el que esté preparado para ella en los combates espirituales, teniendo tanta seguridad en que ha de resucitar y salvarse al perder la vida.

Oración de los fieles
Ferias del Tiempo Ordinario X
298. Reunidos, hermanos, para recordar los beneficios de nuestro Dios, pidámosle que inspire nuestras plegarias para que merezcan ser atendidas.
- Por el papa N., por nuestro obispo N., por todo el clero y el pueblo a ellos encomendado. Roguemos al Señor.
- Por todos los gobernantes y sus ministros, encargados de velar por el bien común. Roguemos al Señor.
- Por los navegantes, por los que están de viaje, por los cautivos y los encarcelados. Roguemos al Señor.
- Por todos nosotros, reunidos en este santo templo en la fe, devoción, amor y temor de Dios. Roguemos al Señor.
Que te sean gratos, Señor, los deseos de tu Iglesia suplicante, para que tu misericordia nos conceda lo que no podemos esperar por nuestros méritos. Por Jesucristo nuestro Señor.

Oración sobre las ofrendas
Sea agradable a tus ojos, Señor, el sacrificio que te ofrecemos con gozo en la fiesta de san N., cuya vida y doctrina nos impulsan a alabarte con todo nuestro ser. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Super oblata
Sacrifícium tibi pláceat, Deus, in festivitáte beáti N. libénter exhíbitum, quo monénte, nos étiam totos tibi réddimus collaudántes. Per Christum.
PREFACIO DE LOS SANTOS PASTORES
La presencia de los santos Pastores en la Iglesia
En verdad es justo y necesario, es nuestro deber y salvación darte gracias siempre y en todo lugar, Señor, Padre santo, Dios todopoderoso y eterno, por Cristo, Señor nuestro.
Porque nos concedes la alegría de celebrar hoy la fiesta de san N., fortaleciendo a tu Iglesia con el ejemplo de su vida, instruyéndola con su palabra y protegiéndola con su intercesión.
Por eso, con los ángeles y los santos, te cantamos el himno de alabanza diciendo sin cesar:
Santo, Santo, Santo...
PRAEFATIO DE SANCTIS PASTORIBUS
De praesentia sanctorum Pastorum in Ecclesia
Vere dignum et iustum est, aequum et salutáre, nos tibi semper et ubíque grátias ágere: Dómine, sancte Pater, omnípotens aetérne Deus: per Christum Dóminum nostrum.
Quia sic tríbuis Ecclésiam tuam sancti N. festivitáte gaudére, ut eam exémplo piae conversatiónis corróbores, verbo praedicatiónis erúdias, gratáque tibi supplicatióne tueáris.
Et ídeo, cum Angelórum atque Sanctórum turba, hymnum laudis tibi cánimus, sine fine dicéntes:
Sanctus, Sanctus, Sanctus...
PLEGARIA EUCARÍSTICA III. PREX EUCHARÍSTICA III.
Antífona de la comunión Lc 12, 42
Este es el criado fiel y solícito a quien el Señor ha puesto al frente de su familia para que les reparta la ración a sus horas.
Antiphona ad communionem Cf. Lc 12, 42
Fidélis servus et prudens, quem constítuit Dóminus super famíliam suam, ut det illis in témpore trítici mensúram.
Oración después de la comunión
Señor, que cuantos hemos sido fortalecidos con Cristo, verdadero pan de vida y único maestro de los hombres aprendamos en la fiesta de san N. a conocer tu verdad y a vivirla con amor. Por Jesucristo nuestro Señor.
Post communionem
Quos Christo réficis pane vivo, eósdem édoce, Dómine, Christo magístro, ut in festivitáte beáti N. tuam discant veritátem, et eam in caritáte operéntur. Per Christum.

jueves, 16 de enero de 2014

Jueves 20 febrero 2014, Lecturas Jueves VI semana Tiempo Ordinario, año II (par).

LITURGIA DE LA PALABRA
Lecturas del Jueves de la 6ª semana de Tiempo Ordinario. Año II (par).

PRIMERA LECTURA
¿Acaso no ha elegido Dios a los pobres? Vosotros, en cambio, habéis afrentado al pobre

Lectura de la carta del apóstol Santiago 2, 1 9

Hermanos míos, no juntéis la fe en nuestro Señor Jesucristo glorioso con el favoritismo.
Por ejemplo: llegan dos hombres a la reunión litúrgica. Uno va bien vestido y hasta con anillos en los dedos; el otro es un pobre andrajoso.
Veis al bien vestido y le decís: «Por favor, siéntate aquí, en el puesto reservado.» Al pobre, en cambio: «Estate ahí de pie o siéntate en el suelo.»
Si hacéis eso, ¿no sois inconsecuentes y juzgáis con criterios malos?
Queridos hermanos, escuchad: ¿Acaso no ha elegido Dios a los pobres del mundo para hacerlos ricos en la fe y herederos del reino, que prometió a los que lo aman?
Vosotros, en cambio, habéis afrentado al pobre.
Y, sin embargo, ¿no son los ricos los que os tratan con despotismo y los que os arrastran a los tribunales? ¿No son ellos los que denigran ese nombre tan hermoso que os impusieron?
¿Cumplís la ley soberana que enuncia la Escritura: «Amarás a tu prójimo como a ti mismo?» Perfectamente.
Pero, si mostráis favoritismos, cometéis un pecado y la ley prueba vuestro delito.

Palabra de Dios
Te alabamos, Señor.

SALMO RESPONSORIAL
Sal 33, 2 3. 4 5. 6 7
R.
Si el afligido invoca al Señor, él lo escucha. Pauper clamávit, et Dóminus exaudívit eum.

Bendigo al Señor en todo momento,
su alabanza está siempre en mi boca;
mi alma se gloria en el Señor:
que los humildes lo escuchen y se alegren. R.
Si el afligido invoca al Señor, él lo escucha. Pauper clamávit, et Dóminus exaudívit eum.

Proclamad conmigo la grandeza del Señor,
ensalcemos juntos su nombre.
Yo consulté al Señor, y me respondió,
me libró de todas mis ansias. R.
Si el afligido invoca al Señor, él lo escucha. Pauper clamávit, et Dóminus exaudívit eum.

Contempladlo, y quedaréis radiantes,
vuestro rostro no se avergonzará.
Si el afligido invoca al Señor, él lo escucha
y lo salva de sus angustias. R.
Si el afligido invoca al Señor, él lo escucha. Pauper clamávit, et Dóminus exaudívit eum.

ALELUYA
Jn 6, 63c. 68c
Tus palabras, Señor, son espíritu y vida; tú tienes palabras de vida eterna. Verba tua, Dómine, spíritus et vita sunt; verba vita ætérnæ habes.

EVANGELIO
Tú eres el Mesías. El hijo del hombre tiene que padecer mucho

+ Lectura del santo evangelio según san Marcos 8, 27-33
Gloria a ti, Señor.

En aquel tiempo, Jesús y sus discípulos se dirigieron a las aldeas de Cesarea de Filipo; por el camino, preguntó a sus discípulos:
-«¿Quién dice la gente que soy yo?»
Ellos le contestaron:
-«Unos, Juan Bautista; otros, Elías; y otros, uno de los profetas.»
El les preguntó:
-«Y vosotros, ¿quién decís que soy?»
Pedro le contestó:
-«Tú eres el Mesías.»
Él les prohibió terminantemente decírselo a nadie.
Y empezó a instruirlos:
-«El Hijo del hombre tiene que padecer mucho, tiene que ser condenado por los ancianos, sumos sacerdotes y escribas, ser ejecutado y resucitar a los tres días.»
Se lo explicaba con toda claridad. Entonces Pedro se lo llevó aparte y se puso a increparlo. Jesús se volvió y, de cara a los discípulos, increpó a Pedro:
-«¡Quítate de mi vista, Satanás! ¡Tú piensas como los hombres, no como Dios!»

Palabra del Señor.
Gloria a ti, Señor Jesús.

San Juan Crisóstomo, in Matthaeum. hom. 55, 1 
¿Cómo es, pues, que gozando de una revelación de Dios, cayó tan pronto San Pedro y perdió su estabilidad? Pero diremos que no es de admirar que ignorase esto, no habiendo recibido revelación sobre la pasión. Sabía por revelación que Cristo era Hijo de Dios vivo pero aún no le había sido revelado el misterio de la cruz y de la resurrección. Para manifestar, pues, que convenía que El llegase a la pasión, increpó a Pedro.