jueves, 19 de diciembre de 2013

Jueves 23 enero 2014, San Ildefonso, obispo, Fiesta en Madrid.

TEXTOS MISA

Elogio del martirologio
En la ciudad de Toledo, en la Hispania Tarraconense (hoy España), san Ildefonso, que fue monje y rector de su cenobio, y después elegido obispo. Autor fecundo de libros y de textos litúrgicos, se distinguió por su gran devoción hacia la Santísima Virgen María, Madre de Dios. (667)

23 de enero
SAN ILDEFONSO, OBISPO
Fiesta
COMMUNE PASTORUM
II. PRO EPISCOPO 2.
Antífona de entrada Jr 3, 15
Os daré pastores conforme a mi corazón, que os apacienten con ciencia y experiencia.
Antiphona ad introitum Jr 3, 15
Dabo vobis pastóres iuxta cor meum, et pascent vos sciéntia et doctrina.
Se dice Gloria. Dicitur Gloria in excelsis.
Oración colecta
Dios topoderoso, que hiciste a san Ildefonso insigne defensor de la virginidad de María; concede a los que creemos en este privilegio de la Madre de tu Hijo, sentirnos amparados por su poderosa y materna intercesión. Por nuestro Señor Jesucristo.
Collecta
Dómine Deus, qui beátum N. caelésti doctrína imbúere dignátus es, da nobis, ipsíus intervéntu, eándem doctrínam fidéliter custodíre, et móribus profitéri. Per Dóminum.

LITURGIA DE LA PALABRA
Lecturas propias de la fiesta de san Ildefonso.

PRIMERA LECTURA
Quise más la sabiduría que la Salud y la belleza
Lectura del libro de la Sabiduría 7, 7-10. 15-16
Supliqué, y Se me concedió la prudencia; invoqué, y vino a mí el espíritu de sabiduría. La prefería a cetros y tronos, y en su comparación tuve en nada la riqueza. No le equiparé la piedra más preciosa, porque todo el oro, a su lado, es un poco de arena, y, junto a ella, la plata vale lo que el barro. La quise más que la salud y la belleza, me propuse tenerla por luz, porque su resplandor no tiene ocaso. Todos los bienes juntos me vinieron con ella, había en sus manos riquezas incontables.
Que me conceda Dios saber expresar y pensar como corresponde a ese don, pues él es el mentor de la sabiduría y quien marca el camino a los sabios. Porque en sus manos estamos nosotros y nuestras palabras, y toda la prudencia y el talento.

Palabra de Dios.
Te alabamos, Señor.

SALMO RESPONSORIAL
Sal 18, 8. 9. 10. 11.
R. Los mandamientos del Señor son verdaderos y enteramente justos.

La ley del Señor es perfecta
y es descanso del alma;
el precepto del Señor es fiel
e instruye al ignorante. R.
Los mandamientos del Señor son verdaderos y enteramente justos.

Los mandatos del Señor son rectos
y alegran el corazón;
la norma del Señor es límpida
y da luz a los ojos. R.
Los mandamientos del Señor son verdaderos y enteramente justos.

La voluntad del Señor es pura
y eternamente estable;
los mandamientos del Señor son verdaderos
y enteramente justos. R.
Los mandamientos del Señor son verdaderos y enteramente justos.

Más preciosos que el oro,
más que el oro fino;
más dulces que la miel
de un panal que destila. R.
Los mandamientos del Señor son verdaderos y enteramente justos.

ALELUYA.
Yo soy la vid, y vosotros sois los sarmientos —dice el Señor-. El que permanece en mí y yo en él, ése da fruto abundante; porque sin mí, no podéis hacer nada.

EVANGELIO
¿Por qué me llamáis “Señor, Señor” y no hacéis lo que digo?
+ Lectura del santo evangelio según san Lucas 6, 43-49
Gloria a ti, Señor.

En aquel tiempo, decía Jesús a sus discípulos:
—“No hay árbol sano que dé fruto dañado, ni árbol dañado que dé fruto sano.
Cada árbol se conoce por su fruto: porque no se cosechan higos de las zarzas, ni se vendimian racimos de los espinos.
El que es bueno, de la bondad que atesora en su corazón saca el bien, y el que es malo, de la maldad saca el mal; porque lo que rebosa del corazón, lo habla la boca.
¿Por qué me llamáis “Señor, Señor”, y no hacéis lo que digo?
El que se acerca a mí, escucha mis palabras y las pone por obra, os voy a decir a quién se parece: se parece a uno que edificaba una casa: cavó, ahondó y puso los cimientos sobre roca; vino una crecida, arremetió el río contra aquella casa, y no pudo tambalearla, porque estaba sólidamente construida.
El que escucha y no pone por obra, se parece a uno que edificó una casa sobre tierra, sin cimiento; arremetió contra ella el río, y en seguida se derrumbó, y quedó hecha una gran ruina”.

Palabra del Señor.
Gloria a ti, Señor Jesús.

Del Papa Benedicto XVI, Homilía 13 de septiembre de 2008
Él mismo nos ha enseñado a huir de la idolatría y nos invita a construir nuestra casa "sobre roca" (Lc 6, 48). ¿Quién es esta roca sino Él mismo? Nuestros pensamientos, palabras y obras sólo adquieren su verdadera dimensión si las referimos al mensaje del Evangelio. "Lo que rebosa del corazón, lo habla la boca" (Lc 6, 45). Cuando hablamos, ¿buscamos el bien de nuestro interlocutor? Cuando pensamos, ¿tratamos de poner nuestro pensamiento en sintonía con el pensamiento de Dios? Cuando actuamos, ¿intentamos difundir el Amor que nos hace vivir? Como dice una vez más San Juan Crisóstomo: "Si ahora todos participamos del mismo pan, y nos convertimos en la misma sustancia, ¿por qué no mostramos todos la misma caridad? ¿Por qué, por lo mismo, no nos convertimos en un todo único?... Oh hombre, ha sido Cristo quien vino a tu encuentro, a ti que estabas tan lejos de Él, para unirse a ti; y tú, ¿no quieres unirte a tu hermano?" (Homilía 24 sobre la Primera Carta a los Corintios, 2).

Oración de los fieles
396. Al recordar al obispo san Ildefonso, que fue una guía luminosa para su pueblo con el ejemplo y la palabra, pidamos al Padre que continúe ayudando a su Iglesia a crecer en santidad.
- Para que el testimonio de los santos pastores nos estimule a caminar por las sendas de la perfección evangélica. Roguemos al Señor.
- Para que las palabras del Papa, del obispo y de los sacerdotes sea portadora de luz y de esperanza. Roguemos al Señor.
- Para que Dios ilumine a los que tienen responsabilidades públicas para que gobiernen con absoluto respeto a los valores espirituales y morales. Roguemos al Señor.
- Para que el Señor conceda a todos los ministros de la Palabra la fortaleza necesaria para denunciar los pecados de nuestro tiempo. Roguemos al Señor.
- Para que ante el ejemplo de fe y de buenas obras de san Ildefonso, nos sintamos movidos a llevar a la práctica sus enseñanzas. Roguemos al Señor.
Señor, dirige tu mirada bondadosa sobre este pueblo que te invoca con humildad y esperanza; por intercesión de san Ildefonso, te pedimos que nunca falten en tu Iglesia pastores virtuosos y sabios para conducirla hacia la patria futura. Por Jesucristo nuestro Señor.

Oración sobre las ofrendas
Dios todopoderoso, que este sacrificio que te ofrece tu pueblo en la fiesta de san Ildefonso, traiga consigo los dones del cielo que esperamos de tu misericordia. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Super oblata
Súscipe, Dómine, haec múnera pópuli tui, quae tibi in beáti N. festivitáte offérimus, ut per éadem, sicut confídimus, tuae pietátis sentiámus auxílium. Per Christum.
PREFACIO DE LOS SANTOS PASTORES
La presencia de los santos Pastores en la Iglesia
En verdad es justo y necesario, es nuestro deber y salvación darte gracias siempre y en todo lugar, Señor, Padre santo, Dios todopoderoso y eterno, por Cristo, Señor nuestro.
Porque nos concedes la alegría de celebrar hoy la fiesta de san N., fortaleciendo a tu Iglesia con el ejemplo de su vida, instruyéndola con su palabra y protegiéndola con su intercesión.
Por eso, con los ángeles y los santos, te cantamos el himno de alabanza diciendo sin cesar:
Santo, Santo, Santo...
PRAEFATIO DE SANCTIS PASTORIBUS
De praesentia sanctorum Pastorum in Ecclesia
Vere dignum et iustum est, aequum et salutáre, nos tibi semper et ubíque grátias ágere: Dómine, sancte Pater, omnípotens aetérne Deus: per Christum Dóminum nostrum.
Quia sic tríbuis Ecclésiam tuam sancti N. festivitáte gaudére, ut eam exémplo piae conversatiónis corróbores, verbo praedicatiónis erúdias, gratáque tibi supplicatióne tueáris.
Et ídeo, cum Angelórum atque Sanctórum turba, hymnum laudis tibi cánimus, sine fine dicéntes:
Sanctus, Sanctus, Sanctus
PLEGARIA EUCARÍSTICA III. PREX EUCHARISTICA III.
Antífona de comunión
Yo mismo apacentaré mis ovejas, yo mismo las haré sestear -dice el Señor-.
Antiphona ad communionem Ez 34, 15
Ego pascam oves meas, et ego eas accubáre fáciam, dicit Dóminus.
Oración después de la comunión
Alimentados por el Cuerpo y la Sangre de tu Hijo, te suplicamos, Señor, que lo que hemos celebrado con piedad sincera, en la fiesta de san Ildefonso, produzca en nosotros los frutos de una plena redención. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Post communionem
Córporis sacri et pretiósi Sánguinis alimónia repléti, quaesumus, Dómine Deus noster, ut, quod pia devotióne gérimus, certa redemptióne capiámus. Per Christum.

sábado, 7 de diciembre de 2013

Común de la Bienaventurada Virgen María. Tiempo de Navidad.


COMÚN DE LA BIENAVENTURADA VIRGEN MARÍA. III. En tiempo de Navidad
COMMUNE BEATAE MARIAE VIRGINIS. III. Tempore Nativitatis
Antífona de entrada
La Madre engendró al Rey, que tiene un nombre eterno; al gozo de la maternidad se une el honor de la virginidad. Nadie ha sido semejante a ella, ni antes ni después.
O bien:
Virgen Madre de Dios, el que no cabe en el universo, al hacerse hombre, se encerró en tu seno.
Antiphona ad introitum
Génuit puérpera Regem, cui nomen aetérnum, et gáudia matris habens cum virginitátis honóre: nec primam símilem visa est, nec habére sequéntem.
Vel:
Virgo Dei Génetrix, quem totus non capit orbis, in tua se clausit víscera factus homo.
Oración colecta
Oh, Dios, que por la maternidad virginal de santa María entregaste a los hombres los bienes de la salvación eterna, concédenos experimentar la intercesión de aquella por quien hemos merecido recibir al autor de la vida, tu Hijo, nuestro Señor Jesucristo. Él, que vive y reina contigo.
O bien:
Oh, Dios, tú quisiste que naciera del seno de una Virgen el Verbo engendrado por ti desde la eternidad; concédenos, por intercesión de santa María, que ilumine nuestras tinieblas con el resplandor de su presencia y que, de su plenitud, recibamos la alegría y la paz. Por nuestro Señor Jesucristo.
Collecta
Deus, qui salútis aetérnae, beátae Maríae virginitáte fecúnda, humáno géneri praemia praestitísti, tríbue, quaesumus, ut ipsam pro nobis intercédere sentiámus, per quam merúimus Fílium tuum auctórem vitae suscípere, Dóminum nostrum Iesum Christum, Fílium tuum. Qui tecum.
Vel:
Deus, cuius Verbum ab aetérno génitum ex Vírginis útero procédere voluísti, concéde, quaesumus, ut, beáta María intercedénte, splendóre praeséntiae suae nostras illúminet ténebras, ac de sua plenitúdine donet nobis laetítiam et pacem. Qui tecum.

Oración de los fieles
51. En comunión con María, la madre del Señor, elevemos nuestra oración a Dios, Padre de la luz, para que purifique nuestras conciencias y nos haga dignos de contemplar un día su rostro.
- Por la Iglesia: para que, como María, con la luz y la fuerza del Espíritu, sepa orientar el camino de todo hombre hacia el bien y la verdad. Roguemos al Señor.
- Por nuestro pueblo y por todas las naciones de la tierra: para que reconozcan la Hijo de Dios, nacido de María, como la verdadera paz y como único camino de salvación. Roguemos al Señor.
- Por los enfermos, por las personas que viven en la soledad o en la angustia: para que Cristo, luz de las gentes, disipe su tristeza y transfigure su sufrimiento en sacrificio grato a Dios para redención de los hermanos. Roguemos al Señor.
- Por todos nosotros, que hemos recibido el don inestimable de la fe: para que, mirando a María, sepamos ponernos al servicio de los demás y ser mensajeros transparentes para quienes aún no conocen a Cristo. Roguemos al Señor.
Acoge, oh Padre, la súplica que se eleva a ti de todos los corazones sedientos de verdad y de justicia; y, por la intercesión de María, reina de la paz, bendice a tu Iglesia y a toda la familia humana. Por Jesucristo nuestro Señor.

Oración sobre las ofrendas
Al celebrar, Señor, los días santos consagrados por el nacimiento de tu Unigénito en el tiempo y por el parto de la Virgen María, te pedimos que esta ofrenda nos santifique y nos conceda renacer en él. Él, que vive y reina por los siglos de los siglos.
Super oblata
Beáta témpora celebrántes, quae per temporálem Unigéniti tui nativitátem et partum Maríae Vírginis consecrásti, haec oblátio, quaesumus, Dómine, nos sanctíficet, atque in illo tríbuat renásci. Qui vivit et regnat in saecula saeculórum.
PLEGARIA EUCARÍSTICA IV. PREX EUCHARÍSTICA IV.
Antífona de la comunión Cf. Lc 11, 27Bienaventurado el vientre de la Virgen María, porque llevó al Hijo del eterno Padre. Antiphona ad communionem Cf. Lc 11, 27
Beáta víscera Maríae Vírginis, quae portavérunt aetérni Patris Fílium.
Oración después de la comunión
Alimentados por el Cuerpo y la Sangre de tu Verbo encamado, te pedimos, Señor, que estos divinos misterios, recibidos con gozo en la memoria de la santísima Virgen María, nos hagan siempre partícipes de la divinidad de tu Hijo. Él, que vive y reina por los siglos de los siglos.
Post communionem
Incarnáti Verbi tui Córpore et Sánguine refécti, quaesumus, Dómine, ut haec divína mystéria, quae in commemoratióne beátae Vírginis Maríae laetánter accépimus, eiúsdem Fílii tui divinitátis partícipes nos semper effíciant. Qui vivit et regnat in saecula saeculórum.

martes, 3 de diciembre de 2013

Martes 7 enero 2014, Martes II semana de Navidad, Feria después de Epifanía.

TEXTOS MISA

FERIAS DEL TIEMPO DE NAVIDAD
Desde el 2 de enero, hasta el sábado anterior a la fiesta del Bautismo del Señor
Estas misas se utilizan en los días asignados, cambiando la colecta según se indica.
Martes
IN FERIIS TEMPORIS NATIVITATIS
a die 2 ianuarii usque ad sabbatum ante festum Baptismatis Domini
Hae Missae adhibentur in feriis quibus sunt assignatae, mutando Collectam, prout indicatur.
Feria tertia
Antífona de entrada Sal 117, 26-27
Bendito el que viene en el nombre del Señor. El Señor es Dios: él nos ilumina.
Antiphona ad introitum Ps 117, 26-27
Benedíctus qui venit in nómine Dómini: Deus Dóminus et illúxit nobis.
Oración colecta
Después de la solemnidad de Epifanía:
Señor, Dios nuestro, cuyo Hijo se manifestó en la realidad de nuestra carne, concédenos poder transformarnos interiormente a imagen de aquel que hemos conocido semejante a nosotros en la humanidad. Por nuestro Señor Jesucristo.
Collecta
Post sollemnitatem Epiphaniae
Deus, cuius Unigénitus in substántia nostrae carnis appáruit, praesta, quaesumus, ut per eum, quem símilem nobis foris agnóvimus, intus reformári mereámur. Qui tecum.

Oración sobre las ofrendas
Acepta, Señor, con bondad la ofrenda de tu pueblo, y haz que cuanto que creemos por la fe se haga vida en nosotros por medio de este sacramento. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Super oblata
Múnera, quaesumus, Dómine, tuae plebis propitiátus assúme, ut, quae fídei pietáte profiténtur, sacraméntis caeléstibus apprehéndant. Per Christum.
PREFACIO DE LA EPIFANÍA DEL SEÑOR
Cristo, luz de los pueblos
En verdad es justo y necesario, es nuestro deber y salvación darte gracias siempre y en todo lugar, Señor, Padre santo, Dios todopoderoso y eterno.
Porque hoy has revelado en Cristo, para luz de los pueblos, el verdadero misterio de nuestra salvación; pues al manifestarse Cristo en nuestra carne mortal nos hiciste partícipes de la gloria de su inmortalidad.
Por eso, con los ángeles y arcángeles y con todos los coros celestiales, cantamos sin cesar el himno de tu gloria:
Santo, Santo, Santo...
PRAEFATIO DE EPIPHANIA DOMINI
De Christo lumine gentium
Vere dignum et iustum est, aequum et salutáre, nos tibi semper et ubíque grátias ágere: Dómine, sancte Pater, omnípotens aetérne Deus:
Quia ipsum in Christo salútis nostrae mystérium hódie ad lumen géntium revelásti, et, cum in substántia nostrae mortalitátis appáruit, nova nos immortalitátis eius glória reparásti.
Et ídeo cum Angelis et Archángelis, cum Thronis et Dominatiónibus, cumque omni milítia caeléstis exércitus, hymnum glóriae tuae cánimus, sine fine dicéntes:
Sanctus, Sanctus, Sanctus...
PLEGARIA EUCARÍSTICA II. PREX EUCHARÍSTICA II.
Antífona de comunión Ef 2, 4; Rm 8, 3
Dios, por el gran amor con que nos amó, envió a su Hijo en una condición pecadora como la nuestra.
Antiphona ad communionem Ep 2, 4; Rm 8, 3
Propter nímiam caritátem suam, qua diléxit nos Deus, Fílium suum misit in similitúdinem carnis peccáti.
Oración después de la comunión
Señor, tú que llegas hasta nosotros en la participación de la eucaristía, concédenos obtener el fruto de este sacramento, y que al recibirlo nos hagamos cada día más dignos de este don que nos haces. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Post communionem
Deus, qui nos sacraménti tui participatióne contíngis, virtútis eius efféctus in nostris córdibus operáre, ut suscipiéndo múneri tuo per ipsum munus aptémur. Per Christum.

MARTIROLOGIO
Elogios del día 8 de enero

1. En la ciudad de Hierápolis, en Frigia (hoy Turquía), san Apolinar, varón eximio por su doctrina y santidad, que vivió en tiempo del emperador Marco Aurelio (s. II).
2. En la provincia romana de Lybia (hoy Libia), santos mártires Teófilo, diácono, y Eladio, que, después de ser torturados con cascos puntiagudos, fueron quemados vivos (s. III).
3. En Beauvais, ciudad de la Galia Bélgica (hoy Francia), santos Luciano, Maximiano y Juliano, mártires (c. 290).
4. En la ciudad de Metz, también en la Galia Bélgica (hoy Francia), san Paciente, obispo (s. IV).
5. En la antigua provincia romana de Nórico (hoy Alemania), en las riberas del Danubio, san Severino, presbítero y monje, que llegado a esta región después de la muerte de Atila, príncipe de los hunos, defendió a los pueblos inermes, aplacó a los violentos, convirtió a los infieles, fundó monasterios e impartió instrucción religiosa a los que la necesitaban (c. 482).
6. En la ciudad de Pavía, en la Liguria (hoy Italia), san Máximo, obispo (c. 514).
7*. En el monasterio de Choziba, en Palestina, san Jorge, monje y eremita, que pasaba toda la semana recluido en su celda, pero el domingo oraba con los hermanos y departía con ellos sobre temas espirituales (c. 614).
8*. En la región de Aberdeen, en Escocia, san Natalán, obispo, insigne por su caridad hacia los pobres (c. 678).
9. En Ratisbona, ciudad de Baviera (hoy Alemania), san Erhardo, oriundo de Escocia, que, deseoso de anunciar el Evangelio, llegó a aquella región y ejerció la función episcopal (707).
10*. En Moorsel, en la región de Brabante (hoy Bélgica), santa Gúdula, virgen, que desde su casa se dedicó enteramente a practicar la caridad y la oración (c. 712).
11*. En la ciudad de Cashel, en Irlanda, san Alberto, obispo, de origen inglés, que peregrinó durante largo tiempo (c. s. VIII).
12. En la ciudad de Venecia (hoy Italia), san Lorenzo Giustiniani, obispo, que ilustró a esta Iglesia con su doctrina de sabiduría eterna (1456).
13*. En Newcastle upon Tyne, en Inglaterra, beato Eduardo Waterson, presbítero y mártir, el cual, condenado a muerte por haber entrado en el país como sacerdote, fue ahorcado en tiempo de la reina Isabel I (1593).