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Domingo 17 diciembre 2017, III Domingo de Adviento, ciclo B.

martes, 31 de diciembre de 2013

Martes 4 febrero 2014, Lecturas Martes lV semana Tiempo Ordinario, año II (par).

LITURGIA DE LA PALABRA
Martes de la 4ª semana de Tiempo Ordinario. Año II (par).

PRIMERA LECTURA
¡Hijo mío, Absalón! ¡Ojalá hubiera muerto yo en vez de ti!
Lectura del segundo libro de Samuel 18,9 10.14b.24 25a.30 19,3

En aquellos dias, Absalón fue a dar en un destacamento de David. Iba montado en un mulo, y, al meterse el mulo bajo el ramaje de una encina copuda, se le enganchó a Absalón la cabeza en la encina y quedó colgando entre el cielo y la tierra, mientras el mulo que cabalgaba se le escapó.
Lo vio uno y avisó a Joab: «¡Acabo de ver a Absalón colgado de una encina!»
Agarró Joab tres venablos y se los clavó en el corazón a Absalón.
David estaba sentado entre las dos puertas.
El centinela subió al mirador, encima de la puerta, sobre la muralla, levantó la vista y miró: un hombre venía corriendo solo.
El centinela gritó y avisó al rey. El rey dijo:
«Retírate y espera ahí.»
Se retiró y esperó allí. Y en aquel momento llegó el etíope y dijo:
«¡Albricias, majestad! ¡El Señor te ha hecho hoy justicia de los que se habían rebelado contra ti!»
El rey le preguntó:
«¿Está bien mi hijo Absalón?»
Respondió el etíope:
«¡Acaben como él los enemigos de vuestra majestad y cuantos se rebelen contra ti!»
Entonces el rey se estremeció, subió al mirador de encima de la puerta y se echó a llorar, diciendo mientras subía:
«¡Hijo mío, Absalón, hijo mío! ¡Hijo mío, Absalón! ¡Ojalá hubiera muerto yo en vez de ti, Absalón, hijo mío, hijo mío!»
A Joab le avisaron:
«El rey está llorando y lamentándose por Absalón.»
Así la victoria de aquel día fue duelo para el ejército, porque los soldados oyeron decir que el rey estaba afligido a causa de su hijo.
Y el ejército entró aquel día en la ciudad a escondidas, como se esconden los soldados abochornados cuando han huido del combate.

Palabra de Dios.
Te alabamos, Señor.

SALMO RESPONSORIAL
Sal 85, 1-2. 3-4. 5-6
R.
Inclina tu oído, Señor, escúchame. Inclína, Dómine, aurem tuam et exáudi me.

Inclina tu oído, Señor, escúchame,
que soy un pobre desamparado;
protege mi vida, que soy un fiel tuyo;
salva a tu siervo, que confía en ti. R.
Inclina tu oído, Señor, escúchame. Inclína, Dómine, aurem tuam et exáudi me.

Tú eres mi Dios, piedad de mí, Señor,
que a ti te estoy llamando todo el día;
alegra el alma de tu siervo,
pues levanto mi alma hacia ti. R.
Inclina tu oído, Señor, escúchame. Inclína, Dómine, aurem tuam et exáudi me.

Porque tú, Señor, eres bueno y clemente,
rico en misericordia con los que te invocan.
Señor, escucha mi oración,
atiende a la voz de mi súplica. R.
Inclina tu oído, Señor, escúchame. Inclína, Dómine, aurem tuam et exáudi me.

ALELUYA
Mt 8, 17
Cristo tomó nuestras dolencias y cargó con nuestras enfermedades Ipse infirmitátes nostras accépit, et ægrotatiónes nostras portávit.

EVANGELIO
Contigo hablo, niña, levántate
+ Lectura del santo evangelio según san Marcos 5, 21-43
Gloria a ti, Señor.

En aquel tiempo, Jesús atravesó de nuevo en barca a la otra orilla, se le reunió mucha gente a su alrededor, y se quedó junto al lago. Se acercó un jefe de la sinagoga, que se llamaba Jairo, y, al verlo, se echó a sus pies, rogándole con insistencia:
-«Mi niña está en las últimas; ven, pon las manos sobre ella, para que se cure y viva.»
Jesús se fue con él, acompañado de mucha gente que lo apretujaba.
Había una mujer que padecía flujos de sangre desde hacía doce años. Muchos médicos la habían sometido a toda clase de tratamientos, y se había gastado en eso toda su fortuna; pero, en vez de mejorar, se había puesto peor. Oyó hablar de Jesús y, acercándose por detrás, entre la gente, le tocó el manto, pensando que con sólo tocarle el vestido curaría.
Inmediatamente se secó la fuente de sus hemorragias, y notó que su cuerpo estaba curado. Jesús, notando que había salido fuerza de él, se volvió en seguida, en medio de la gente, preguntando:
-«¿Quién me ha tocado el manto?»
Los discípulos le contestaron:
-«Ves como te apretuja la gente y preguntas: "¿Quién me ha tocado?"»
Él seguía mirando alrededor, para ver quién había sido. La mujer se acercó asustada y temblorosa, al comprender lo que había pasado, se le echó a los pies y le confesó todo. Él le dijo:
-«Hija, tu fe te ha curado. Vete en paz y con salud.»
Todavía estaba hablando, cuando llegaron de casa del jefe de la sinagoga para decirle:
-«Tu hija se ha muerto. ¿Para qué molestar más al maestro?»
Jesús alcanzó a oír lo que hablaban y le dijo al jefe de la sinagoga:
-«No temas; basta que tengas fe.»
No permitió que lo acompañara nadie, más que Pedro, Santiago y Juan, el hermano de Santiago. Llegaron a casa del jefe de la sinagoga y encontró el alboroto de los que lloraban y se lamentaban a gritos. Entró y les dijo:
-«¿Qué estrépito y qué lloros son éstos? La niña no está muerta, está dormida.»
Se reían de él. Pero él los echó fuera a todos y, con el padre y la madre de la niña y sus acompañantes, entró donde estaba la niña, la cogió de la mano y le dijo:
-«Talitha qumi» (que significa: «Contigo hablo, niña, levántate»).
La niña se puso en pie inmediatamente y echó a andar; tenía doce años. Y se quedaron viendo visiones.
Les insistió en que nadie se enterase; y les dijo que dieran de comer a la niña.

Palabra del Señor.
Gloria a ti, Señor Jesús.

Del Papa Benedicto XVI, Ángelus 1 de julio de 2012
Para nosotros estos dos relatos de curación son una invitación a superar una visión puramente horizontal y materialista de la vida. A Dios le pedimos muchas curaciones de problemas, de necesidades concretas, y está bien hacerlo, pero lo que debemos pedir con insistencia es una fe cada vez más sólida, para que el Señor renueve nuestra vida, y una firme confianza en su amor, en su providencia que no nos abandona.

martes, 24 de diciembre de 2013

Martes 28 enero 2014, Lecturas Martes III semana Tiempo Ordinario, año II (par).

LITURGIA DE LA PALABRA
Lecturas del Martes de la 3ª semana de Tiempo Ordinario. Año II (par).

PRIMERA LECTURA
Iban llevando David y los israelitas el arca del Señor entre vítores
Lectura del segundo libro de Samuel 6, 12b-15. 17-19

En aquellos días, fue David y llevó el arca de Dios desde la casa de Obededom a la Ciudad de David, haciendo fiesta.
Cuando los portadores del arca del Señor avanzaron seis pasos, sacrificó un toro y un ternero cebado.
E iba danzando ante el Señor con todo entusiasmo, vestido sólo con un roquete de lino.
Así iban llevando David y los israelitas el arca del Señor entre vítores y al sonido de las trompetas.
Metieron el arca del Señor y la instalaron en su sitio, en el centro de la tienda que David le había preparado.
David ofreció holocaustos y sacrificios de comunión al Señor y, cuando terminó de ofrecerlos, bendijo al pueblo en el nombre del Señor de los ejércitos; luego repartió a todos, hombres y mujeres de la multitud israelita, un bollo de pan, una tajada de carne y un pastel de uvas pasas a cada uno. Después se marcharon todos, cada cual su casa.

Palabra de Dios.
Te alabamos, Señor.

SALMO RESPONSORIAL
Sal 23, 7. 8. 9. 10
R.
¿Quién es ese Rey de la Gloria? Es el Señor en persona. Quis est iste rex gloriæ? Dóminus ipse est

¡Portones!, alzad los dinteles
que se alcen las antiguas compuertas:
va a entrar el Rey de la gloria. R.
¿Quién es ese Rey de la Gloria? Es el Señor en persona. Quis est iste rex gloriæ? Dóminus ipse est

¿Quién es ese Rey de la gloria?
El Señor, héroe valeroso;
el Señor, héroe de la guerra. R.
¿Quién es ese Rey de la Gloria? Es el Señor en persona. Quis est iste rex gloriæ? Dóminus ipse est

¡Portones!, alzad los dinteles,
que se alcen las antiguas compuertas:
va a entrar el Rey de la gloria. R.
¿Quién es ese Rey de la Gloria? Es el Señor en persona. Quis est iste rex gloriæ? Dóminus ipse est

¿Quién es ese Rey de la gloria?
El Señor, Dios de los ejércitos.
Él es el Rey de la gloria. R.
¿Quién es ese Rey de la Gloria? Es el Señor en persona. Quis est iste rex gloriæ? Dóminus ipse est

ALELUYA
Cf. Mt 11, 25
Bendito seas, Padre, Señor de cielo y la tierra, porque has revelado los secretos del reino a la gente sencilla. Benedictus es, Pater, Domine cæli et terræ, quia mysteria regni parvulis revelasti.

EVANGELIO
El que cumple la voluntad de Dios, ése es mi hermano y mi hermana y mi madre
+ Lectura del santo evangelio según san Marcos 3, 31-35
Gloria a ti, Señor.

En aquel tiempo, llegaron la madre y los hermanos de Jesús y desde fuera lo mandaron llamar.
La gente que tenia sentada alrededor le dijo:
-«Mira, tu madre y tus hermanos están fuera y te buscan.»
Les contestó:
-«¿Quiénes son mi madre y mis hermanos?»
Y, paseando la mirada por el corro, dijo:
-«Éstos son mi madre y mis hermanos. El que cumple la voluntad de Dios, ése es mi hermano y mi hermana y mi madre.»

Palabra del Señor.
Gloria a ti, Señor Jesús.

Teofilacto (Catena aurea).
No habla así para negar a su Madre, sino para manifestar que no sólo es digna de honra por haber engendrado a Cristo, sino también por todas sus virtudes.

lunes, 23 de diciembre de 2013

Lunes 27 enero 2014, Lecturas Lunes IIl semana Tiempo Ordinario, año Il (par).

LITURGIA DE LA PALABRA
Lecturas del Lunes de la 3ª semana del Tiempo Ordinario. Año II (par).

PRIMERA LECTURA
Tú serás el pastor de mi pueblo Israel
Lectura del segundo libro de Samuel 5, 1-7. 10

En aquellos días, todas las tribus de Israel fueron a Hebrón a ver a David y le dijeron:
«Hueso y carne tuya somos: ya hace tiempo, cuando todavía Saúl era nuestro rey, eras tú quien dirigías las entradas y salidas de Israel. Además el Señor te ha prometido: “Tú serás el pastor de mi pueblo Israel, tu serás el jefe de Israel”».
Todos los ancianos de Israel fueron a Hebrón a ver al rey, y el rey David hizo con ellos un pacto en Hebrón, en presencia del Señor, y ellos ungieron a David como rey de Israel.
Tenía treinta años cuando empezó a reinar, y reinó cuarenta años; en Hebrón reinó sobre Judá siete años y medio, y en Jerusalén reinó treinta y tres años sobre Israel y Judá.
El rey y sus hombres marcharon sobre Jerusalén, contra los jebuseos que habitaban el país.
Los jebuseos dijeron a David:
«No entrarás aquí. Te rechazarán los ciegos y los cojos.»
Era una manera de decir que David no entraría.
Pero David conquistó el alcázar de Sión, o sea, la llamada Ciudad de David.
David iba creciendo en poderío, y el Señor de los ejércitos estaba con él.

Palabra de Dios.
Te alabamos, Señor.

SALMO RESPONSORIAL
Sal 88, 20. 21-22. 25-26
R.
Mi fidelidad y misericordia lo acompañarán. Véritas mea et misericórdia mea cum ipso

Un día hablaste en visión a tus amigos:
«He ceñido la corona a un héroe,
he levantado a un soldado sobre el pueblo.» R.
Mi fidelidad y misericordia lo acompañarán. Véritas mea et misericórdia mea cum ipso

«Encontré a David, mi siervo,
y lo he ungido con óleo sagrado;
para que mi mano esté siempre con él
y mi brazo lo haga valeroso.» R.
Mi fidelidad y misericordia lo acompañarán. Véritas mea et misericórdia mea cum ipso

«Mi fidelidad y misericordia lo acompañarán,
por mi nombre crecerá su poder:
extenderé su izquierda hasta el mar,
y su derecha hasta el Gran Río.» R.
Mi fidelidad y misericordia lo acompañarán. Véritas mea et misericórdia mea cum ipso

ALELUYA
Cf. 2Tm 1, 10
Nuestro Salvador Jesucristo destruyó la muerte y sacó a la luz la vida. por medio del Evangelio. Salvátor noster Iesus Christus destrúxit mortem, et illuminávit vitam per Evangélium.

EVANGELIO
Satanás está perdido

+ Lectura del santo evangelio según san Marcos 3, 22-30
Gloria a ti, Señor.

En aquel tiempo, los escribas que habían bajado de Jerusalén decían:
-«Tiene dentro a Belzebú y expulsa a los demonios con el poder del jefe de los demonios.»
Él los invitó a acercarse y les puso estas parábolas:
-«¿Cómo va a echar Satanás a Satanás? Un reino en guerra civil no puede subsistir; una familia dividida no puede subsistir. Si Satanás se rebela contra si mismo, para hacerse la guerra, no puede subsistir, está perdido. Nadie puede meterse en casa de un hombre forzudo para arramblar con su ajuar, si primero no lo ata; entonces podrá arramblar con la casa.
Creedme, todo se les podrá perdonar a los hombres: los pecados y cualquier blasfemia que digan; pero el que blasfeme contra el Espíritu Santo no tendrá perdón jamás, cargará con su pecado para siempre.»
Se refería a los que decían que tenía dentro un espíritu inmundo.

Palabra del Señor
Gloria a ti, Señor Jesús.

Del Catecismo de la Iglesia Católica 
1864 "Todo pecado y blasfemia será perdonado a los hombres, pero la blasfemia contra el Espíritu no será perdonada" (Mc 3, 29; Lc 12, 10). No hay límites a la misericordia de Dios, pero quien se niega deliberadamente a acoger la misericordia de Dios mediante el arrepentimiento rechaza el perdón de sus pecados y la salvación ofrecida por el Espíritu Santo (cf DeV 46). Semejante endurecimiento puede conducir a la condenación final y a la perdición eterna.

jueves, 19 de diciembre de 2013

Jueves 23 enero 2014, San Ildefonso, obispo, Fiesta en Madrid.

TEXTOS MISA

Elogio del martirologio
En la ciudad de Toledo, en la Hispania Tarraconense (hoy España), san Ildefonso, que fue monje y rector de su cenobio, y después elegido obispo. Autor fecundo de libros y de textos litúrgicos, se distinguió por su gran devoción hacia la Santísima Virgen María, Madre de Dios. (667)

23 de enero
SAN ILDEFONSO, OBISPO
Fiesta
COMMUNE PASTORUM
II. PRO EPISCOPO 2.
Antífona de entrada Jr 3, 15
Os daré pastores conforme a mi corazón, que os apacienten con ciencia y experiencia.
Antiphona ad introitum Jr 3, 15
Dabo vobis pastóres iuxta cor meum, et pascent vos sciéntia et doctrina.
Se dice Gloria. Dicitur Gloria in excelsis.
Oración colecta
Dios topoderoso, que hiciste a san Ildefonso insigne defensor de la virginidad de María; concede a los que creemos en este privilegio de la Madre de tu Hijo, sentirnos amparados por su poderosa y materna intercesión. Por nuestro Señor Jesucristo.
Collecta
Dómine Deus, qui beátum N. caelésti doctrína imbúere dignátus es, da nobis, ipsíus intervéntu, eándem doctrínam fidéliter custodíre, et móribus profitéri. Per Dóminum.

LITURGIA DE LA PALABRA
Lecturas propias de la fiesta de san Ildefonso.

PRIMERA LECTURA
Quise más la sabiduría que la Salud y la belleza
Lectura del libro de la Sabiduría 7, 7-10. 15-16
Supliqué, y Se me concedió la prudencia; invoqué, y vino a mí el espíritu de sabiduría. La prefería a cetros y tronos, y en su comparación tuve en nada la riqueza. No le equiparé la piedra más preciosa, porque todo el oro, a su lado, es un poco de arena, y, junto a ella, la plata vale lo que el barro. La quise más que la salud y la belleza, me propuse tenerla por luz, porque su resplandor no tiene ocaso. Todos los bienes juntos me vinieron con ella, había en sus manos riquezas incontables.
Que me conceda Dios saber expresar y pensar como corresponde a ese don, pues él es el mentor de la sabiduría y quien marca el camino a los sabios. Porque en sus manos estamos nosotros y nuestras palabras, y toda la prudencia y el talento.

Palabra de Dios.
Te alabamos, Señor.

SALMO RESPONSORIAL
Sal 18, 8. 9. 10. 11.
R. Los mandamientos del Señor son verdaderos y enteramente justos.

La ley del Señor es perfecta
y es descanso del alma;
el precepto del Señor es fiel
e instruye al ignorante. R.
Los mandamientos del Señor son verdaderos y enteramente justos.

Los mandatos del Señor son rectos
y alegran el corazón;
la norma del Señor es límpida
y da luz a los ojos. R.
Los mandamientos del Señor son verdaderos y enteramente justos.

La voluntad del Señor es pura
y eternamente estable;
los mandamientos del Señor son verdaderos
y enteramente justos. R.
Los mandamientos del Señor son verdaderos y enteramente justos.

Más preciosos que el oro,
más que el oro fino;
más dulces que la miel
de un panal que destila. R.
Los mandamientos del Señor son verdaderos y enteramente justos.

ALELUYA.
Yo soy la vid, y vosotros sois los sarmientos —dice el Señor-. El que permanece en mí y yo en él, ése da fruto abundante; porque sin mí, no podéis hacer nada.

EVANGELIO
¿Por qué me llamáis “Señor, Señor” y no hacéis lo que digo?
+ Lectura del santo evangelio según san Lucas 6, 43-49
Gloria a ti, Señor.

En aquel tiempo, decía Jesús a sus discípulos:
—“No hay árbol sano que dé fruto dañado, ni árbol dañado que dé fruto sano.
Cada árbol se conoce por su fruto: porque no se cosechan higos de las zarzas, ni se vendimian racimos de los espinos.
El que es bueno, de la bondad que atesora en su corazón saca el bien, y el que es malo, de la maldad saca el mal; porque lo que rebosa del corazón, lo habla la boca.
¿Por qué me llamáis “Señor, Señor”, y no hacéis lo que digo?
El que se acerca a mí, escucha mis palabras y las pone por obra, os voy a decir a quién se parece: se parece a uno que edificaba una casa: cavó, ahondó y puso los cimientos sobre roca; vino una crecida, arremetió el río contra aquella casa, y no pudo tambalearla, porque estaba sólidamente construida.
El que escucha y no pone por obra, se parece a uno que edificó una casa sobre tierra, sin cimiento; arremetió contra ella el río, y en seguida se derrumbó, y quedó hecha una gran ruina”.

Palabra del Señor.
Gloria a ti, Señor Jesús.

Del Papa Benedicto XVI, Homilía 13 de septiembre de 2008
Él mismo nos ha enseñado a huir de la idolatría y nos invita a construir nuestra casa "sobre roca" (Lc 6, 48). ¿Quién es esta roca sino Él mismo? Nuestros pensamientos, palabras y obras sólo adquieren su verdadera dimensión si las referimos al mensaje del Evangelio. "Lo que rebosa del corazón, lo habla la boca" (Lc 6, 45). Cuando hablamos, ¿buscamos el bien de nuestro interlocutor? Cuando pensamos, ¿tratamos de poner nuestro pensamiento en sintonía con el pensamiento de Dios? Cuando actuamos, ¿intentamos difundir el Amor que nos hace vivir? Como dice una vez más San Juan Crisóstomo: "Si ahora todos participamos del mismo pan, y nos convertimos en la misma sustancia, ¿por qué no mostramos todos la misma caridad? ¿Por qué, por lo mismo, no nos convertimos en un todo único?... Oh hombre, ha sido Cristo quien vino a tu encuentro, a ti que estabas tan lejos de Él, para unirse a ti; y tú, ¿no quieres unirte a tu hermano?" (Homilía 24 sobre la Primera Carta a los Corintios, 2).

Oración de los fieles
396. Al recordar al obispo san Ildefonso, que fue una guía luminosa para su pueblo con el ejemplo y la palabra, pidamos al Padre que continúe ayudando a su Iglesia a crecer en santidad.
- Para que el testimonio de los santos pastores nos estimule a caminar por las sendas de la perfección evangélica. Roguemos al Señor.
- Para que las palabras del Papa, del obispo y de los sacerdotes sea portadora de luz y de esperanza. Roguemos al Señor.
- Para que Dios ilumine a los que tienen responsabilidades públicas para que gobiernen con absoluto respeto a los valores espirituales y morales. Roguemos al Señor.
- Para que el Señor conceda a todos los ministros de la Palabra la fortaleza necesaria para denunciar los pecados de nuestro tiempo. Roguemos al Señor.
- Para que ante el ejemplo de fe y de buenas obras de san Ildefonso, nos sintamos movidos a llevar a la práctica sus enseñanzas. Roguemos al Señor.
Señor, dirige tu mirada bondadosa sobre este pueblo que te invoca con humildad y esperanza; por intercesión de san Ildefonso, te pedimos que nunca falten en tu Iglesia pastores virtuosos y sabios para conducirla hacia la patria futura. Por Jesucristo nuestro Señor.

Oración sobre las ofrendas
Dios todopoderoso, que este sacrificio que te ofrece tu pueblo en la fiesta de san Ildefonso, traiga consigo los dones del cielo que esperamos de tu misericordia. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Super oblata
Súscipe, Dómine, haec múnera pópuli tui, quae tibi in beáti N. festivitáte offérimus, ut per éadem, sicut confídimus, tuae pietátis sentiámus auxílium. Per Christum.
PREFACIO DE LOS SANTOS PASTORES
La presencia de los santos Pastores en la Iglesia
En verdad es justo y necesario, es nuestro deber y salvación darte gracias siempre y en todo lugar, Señor, Padre santo, Dios todopoderoso y eterno, por Cristo, Señor nuestro.
Porque nos concedes la alegría de celebrar hoy la fiesta de san N., fortaleciendo a tu Iglesia con el ejemplo de su vida, instruyéndola con su palabra y protegiéndola con su intercesión.
Por eso, con los ángeles y los santos, te cantamos el himno de alabanza diciendo sin cesar:
Santo, Santo, Santo...
PRAEFATIO DE SANCTIS PASTORIBUS
De praesentia sanctorum Pastorum in Ecclesia
Vere dignum et iustum est, aequum et salutáre, nos tibi semper et ubíque grátias ágere: Dómine, sancte Pater, omnípotens aetérne Deus: per Christum Dóminum nostrum.
Quia sic tríbuis Ecclésiam tuam sancti N. festivitáte gaudére, ut eam exémplo piae conversatiónis corróbores, verbo praedicatiónis erúdias, gratáque tibi supplicatióne tueáris.
Et ídeo, cum Angelórum atque Sanctórum turba, hymnum laudis tibi cánimus, sine fine dicéntes:
Sanctus, Sanctus, Sanctus
PLEGARIA EUCARÍSTICA III. PREX EUCHARISTICA III.
Antífona de comunión
Yo mismo apacentaré mis ovejas, yo mismo las haré sestear -dice el Señor-.
Antiphona ad communionem Ez 34, 15
Ego pascam oves meas, et ego eas accubáre fáciam, dicit Dóminus.
Oración después de la comunión
Alimentados por el Cuerpo y la Sangre de tu Hijo, te suplicamos, Señor, que lo que hemos celebrado con piedad sincera, en la fiesta de san Ildefonso, produzca en nosotros los frutos de una plena redención. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Post communionem
Córporis sacri et pretiósi Sánguinis alimónia repléti, quaesumus, Dómine Deus noster, ut, quod pia devotióne gérimus, certa redemptióne capiámus. Per Christum.

sábado, 14 de diciembre de 2013

Sábado 18 enero 2014, Por la unidad de los cristianos B, Misa "ad diversa". Lecturas del Sábado I semana Tiempo Ordinario, año II (par).

TEXTOS MISA

POR LA UNIDAD DE LOS CRISTIANOS B.
Esta misa puede decirse, incluso en los domingos del tiempo ordinario, cuando tienen lugar especiales celebraciones por la unidad de los cristianos.
PRO UNITATE CHRISTIANORUM B.
Haec Missa adhiberi potest, quando peculiares celebrationes pro unitate christianorum habentur, dummodo non occurrat dominica Adventus, Quadragesimae vel Paschae, aut sollemnitas quaedam.
Antífona de entrada Sal 105, 47
Sálvanos, Señor Dios nuestro, reúnenos de entre los gentiles: daremos gracias a tu nombre, y alabarte será nuestra gloria.
Antiphona ad introitum Ps 105, 47
Salvos nos fac, Dómine Deus noster, et cóngrega nos de natiónibus, ut confiteámur nómini sancto tuo, et gloriémur in laude tua.
Oración colecta
Señor, Padre nuestro, que unes a los pueblos más diversos en la confesión de tu nombre, concédenos la gracia de querer y hacer cuanto nos mandas, para que el pueblo cristiano, llamado a tu reino, viva en la unidad de la fe y del amor. Por nuestro Señor Jesucristo.
Collecta
Deus, qui diversitátem géntium in confessióne tui nóminis adunásti, da nobis et velle et posse quae praecipis, ut pópulo ad regnum tuum vocáto una sit fides méntium et píetas actiónum. Per Dóminum.

Oración de los fieles
443. Elevemos, hermanos, insistentes súplicas a Dios nuestro Padre, para que realice la unión de todos los cristianos, según los planes de su divina providencia.
- Por la santa Iglesia católica: para que humilde y sencilla, sea un hogar abierto para todos los cristianos. Roguemos al Señor.
- Por todas las Iglesias y comunidades cristianas: para que el Espíritu Santo nos haga vivir con mayor intensidad cada día el sufrimiento de la mutua división. Roguemos al Señor.
- Por el Consejo Ecuménico de las Iglesias, por el Secretariado para la Unidad, por las organizaciones que fomentan la unión: para que sus esfuerzos pacientes sean comprendidos y ayudados por las Iglesias. Roguemos al Señor.
- Por nosotros mismos, por nuestra comunidad (parroquia): para que, ávidos de la Palabra de Dios, superemos nuestros prejuicios y abundemos en el espíritu de caridad. Roguemos al Señor.
Dios Padre celestial, tú que eres el único que puedes realizar lo que parece imposible para que cese la desunión de los cristianos y tu Iglesia sea consagrada en la unidad, por los medios y en el tiempo que tienes establecido. Por Jesucristo nuestro Señor.

Oración sobre las ofrendas
Al celebrar el memorial de nuestra salvación, te suplicamos, Señor, que este sacramento de amor sea para nosotros signo de unidad y vínculo de caridad. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Super oblata
Salútis nostrae memoriále celebrántes, cleméntiam tuam, Dómine, supplíciter exorámus, ut hoc sacraméntum pietátis fiat nobis signum unitátis et vínculum caritátis. Per Christum.
Prefacio. La unidad de la Iglesia, Cuerpo de Cristo.
En verdad es justo y necesario, es nuestro deber y salvación darte gracias siempre y en todo lugar, Señor, Padre santo, Dios todopoderoso y eterno. Por Cristo, nuestro Señor.
Por él nos has conducido al conocimiento de la verdad, para hacernos miembros de su Cuerpo mediante el vínculo de una misma fe y un mismo bautismo; por él has derramado sobre todas las gentes tu Espíritu Santo, admirable constructor de la unidad por la abundancia de sus dones, que habita en tus hijos de adopción, santifica a toda la Iglesia y la dirige con sabiduría.
Por eso, unidos al coro angélicos, te alabamos con alegría, diciendo:
Santo, Santo, Santo...
Praefatio: De unitate Corporis Christi, quod est Ecclesia.
Vere dignum et iustum est, aequum et salutáre, nos tibi semper et ubíque grátias ágere: Dómine, sancte Pater, omnípotens aetérne Deus: per Christum Dóminum nostrum.
Per ipsum enim nos adduxísti ad agnitiónem tuae veritátis, ut uníus fídei et baptísmi vínculo Corpus eius efficerémur; per ipsum in cunctis géntibus largítus es Spíritum Sanctum tuum, qui, in diversitáte donórum mirábilis operátor et unitátis efféctor, fílios adoptiónis inhábitat totámque replet et regit Ecclésiam.
Et ídeo, choris angélicis sociáti, te laudámus in gáudio confiténtes:
Sanctus, Sanctus, Sanctus Dóminus Deus Sábaoth...
PLEGARIA EUCARÍSTICA II. PREX EUCARÍSTICA II.
Antífona de la comunión Col 3, 14-15
Por encima de todo el amor, que es el ceñidor de la unidad consumada. Que la paz de Cristo actúe de árbitro en vuestro corazón; a ella habéis sido convocados en un solo cuerpo.
Antiphona ad communionem Col 3, 14-15
Super ómnia caritátem habéte, quod est vínculum perfectiónis; et pax Christi exsúltet in córdibus vestris, in qua et vocáti estis in uno córpore.
Oración después de la comunión
Señor, infunde en nosotros tu Espíritu de caridad, y, por la eficacia de este sacrificio, haz que cuantos creemos en ti vivamos unidos en un mismo amor. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Post communionem
Spíritum nobis, Dómine, tuae caritátis infúnde, ut, huius sacrifícii virtúte, una fácias in te credéntes pietáte concórdes. Per Christum.

sábado, 7 de diciembre de 2013

Sábado 11 enero 2014, Santa María en Navidad, Misa del común de santa María Virgen. Lecturas 11 de enero, feria después de Epifanía.

TEXTOS MISA

COMÚN DE SANTA MARIA VIRGEN
5. En tiempo de Navidad
COMMUNE BEATAE MARIAE VIRGINIS
III. TEMPORE NATIVITATIS
Antífona de entrada
Virgen Madre de Dios, el que no cabe en todo el universo, al hacerse hombre se encerró en tu seno.
Antiphona ad introitum
Virgo Dei Génetrix, quem totus non capit orbis, in tua se clausit víscera factus homo.
Oración colecta
Dios todopoderoso, que por la maternidad virginal de María entregaste a los hombres los bienes de la salvación, concédenos experimentar la intercesión materna de la que nos ha dado a tu Hijo Jesucristo, el autor de la vida. Que vive y reina contigo.
Collecta
Deus, qui salútis aetérnae, beátae Maríae virginitáte fecúnda, humáno géneri praemia praestitísti, tríbue, quaesumus, ut ipsam pro nobis intercédere sentiámus, per quam merúimus Fílium tuum auctórem vitae suscípere, Dóminum nostrum Iesum Christum, Fílium tuum. Qui tecum.
Vel:
Deus, cuius Verbum ab aetérno génitum ex Vírginis útero procédere voluísti, concéde, quaesumus, ut, beáta María intercedénte, splendóre praeséntiae suae nostras illúminet ténebras, ac de sua plenitúdine donet nobis laetítiam et pacem. Qui tecum.

LITURGIA DE LA PALABRA
Lecturas del 11 de enero, feria de Navidad después de Epifanía.

PRIMERA LECTURA
El Espíritu, el agua y la sangre

Lectura de la primera carta del apóstol san Juan 5, 5-13

Queridos hermanos:
¿Quién es el que vence al mundo, sino el que cree que Jesús es el Hijo de Dios?
Éste es el que vino con agua y con sangre: Jesucristo.
No sólo con agua, sino con agua y con sangre; y el Espíritu es quien da testimonio, porque el Espíritu es la verdad.
Porque tres son los testigos: el Espíritu, el agua y la sangre, y los tres están de acuerdo.
Si aceptamos el testimonio humano, más fuerza tiene el testimonio de Dios.
Éste es el testimonio de Dios, un testimonio acerca de su Hijo. El que cree en el Hijo de Dios tiene dentro el testimonio.
Quien no cree a Dios le hace mentiroso, porque no ha creído en el testimonio que Dios ha dado acerca de su Hijo.
Y éste es el testimonio: Dios nos ha dado vida eterna, y esta vida está en su Hijo.
Quien tiene al Hijo tiene la vida, quien no tiene al Hijo de Dios no tiene la vida.
Os he escrito estas cosas a los que creéis en el nombre del Hijo de Dios, para que os deis cuenta de que tenéis vida eterna.

Palabra de Dios.
Te alabamos, Señor.

SALMO RESPONSORIAL
Sal 147, 12-13, 14-15. 19-20
R.
Glorifica al Señor, Jerusalén. Lauda, Ierúsalem, Dóminum.

Glorifica al Señor, Jerusalén;
alaba a tu Dios, Sión:
que ha reforzado los cerrojos de tus puertas,
y ha bendecido a tus hijos dentro de ti. R.
Glorifica al Señor, Jerusalén. Lauda, Ierúsalem, Dóminum.

Ha puesto paz en tus fronteras,
te sacia con flor de harina
él envía su mensaje a la tierra,
y su palabra corre veloz. R.
Glorifica al Señor, Jerusalén. Lauda, Ierúsalem, Dóminum.

Anuncia su palabra a Jacob,
sus decretos y mandatos a Israel;
con ninguna nación obró así,
ni les dio a conocer sus mandatos. R.
Glorifica al Señor, Jerusalén. Lauda, Ierúsalem, Dóminum.

ALELUYA
Mt 4, 23
Jesús proclamaba el Evangelio del reino, curando las dolencias del pueblo. Predicábat Iesus Evangélium regni, et sanábat omnem infirmitátem in pópulo.

EVANGELIO
En seguida le dejó la lepra

+ Lectura del santo evangelio según san Lucas 5, 12-16
Gloria a ti, Señor.

Una vez, estando Jesús en un pueblo, se presentó un hombre lleno de lepra; al ver a Jesús cayó rostro a tierra y le suplicó:
- Señor, si quieres puedes limpiarme.
Y Jesús extendió la mano y lo tocó diciendo:
- Quiero, queda limpio.
Y en seguida le dejó la lepra.
Jesús le recomendó que no lo dijera a nadie, y añadió:
- Ve a presentarte al sacerdote y ofrece por tu purificación lo que mandó Moisés para que les conste.
Se hablaba de él cada vez más, y acudía mucha gente a oírle y a que los curara de sus enfermedades.
Pero él solía retirarse a despoblado para orar.

Palabra del Señor.
Gloria a ti, Señor Jesús.

San Gregorio, Moralium 6, 17 super Jb 5, 26
De día nuestro Redentor hace milagros en las ciudades, y dedica la noche a la oración. Prosigue: "Mas El se retiraba al desierto a orar"; para dar a entender a los buenos predicadores que no abandonen enteramente la vida activa, por amor a la contemplativa; y a no despreciar los goces de la contemplación por una actividad excesiva, sino que beban en la quietud de la contemplación lo que derramaron hablando, ocupados en el prójimo.

Oración de los fieles
51. En comunión con María, la madre del Señor, elevemos nuestra oración a Dios, Padre de la luz, para que purifique nuestras conciencias y nos haga dignos de contemplar un día su rostro.
- Por la Iglesia: para que, como María, con la luz y la fuerza del Espíritu, sepa orientar el camino de todo hombre hacia el bien y la verdad. Roguemos al Señor.
- Por nuestro pueblo y por todas las naciones de la tierra: para que reconozcan la Hijo de Dios, nacido de María, como la verdadera paz y como único camino de salvación. Roguemos al Señor.
- Por los enfermos, por las personas que viven en la soledad o en la angustia: para que Cristo, luz de las gentes, disipe su tristeza y transfigure su sufrimiento en sacrificio grato a Dios para redención de los hermanos. Roguemos al Señor.
- Por todos nosotros, que hemos recibido el don inestimable de la fe: para que, mirando a María, sepamos ponernos al servicio de los demás y ser mensajeros transparentes para quienes aún no conocen a Cristo. Roguemos al Señor.
Acoge, oh Padre, la súplica que se eleva a ti de todos los corazones sedientos de verdad y de justicia; y, por la intercesión de María, reina de la paz, bendice a tu Iglesia y a toda la familia humana. Por Jesucristo nuestro Señor.

Oración sobre las ofrendas
Recibe, Señor, los dones que te presentamos, y que nuestros corazones, encendidos por la luz del Espíritu Santo, busquen y conserven, a ejemplo de María tu voluntad y tu palabra. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Super oblata
Beáta témpora celebrántes, quae per temporálem Unigéniti tui nativitátem et partum Maríae Vírginis consecrásti, haec oblátio, quaesumus, Dómine, nos sanctíficet, atque in illo tríbuat renásci. Qui vivit et regnat in saecula saeculórum.
PLEGARIA EUCARÍSTICA IV. PREX EUCHARÍSTICA IV.
Antífona de la comunión Jn 1, 14
La Palabra se hizo carne y acampó entre nosotros, llena de gracia y de verdad.
Antiphona ad communionem Cf. Lc 11, 27
Beáta víscera Maríae Vírginis, quae portavérunt aetérni Patris Fílium.
Oración después de la comunión
Alimentados con el Cuerpo y la Sangre de tu Hijo, hecho hombre, te rogamos, Señor, que estos sacramentos, recibidos con gozo en la festividad de la Virgen María, nos hagan partícipes de la divinidad de tu Hijo. Él, que vive y reina por los siglos de los siglos.
Post communionem
Incarnáti Verbi tui Córpore et Sánguine refécti, quaesumus, Dómine, ut haec divína mystéria, quae in commemoratióne beátae Vírginis Maríae laetánter accépimus, eiúsdem Fílii tui divinitátis partícipes nos semper effíciant. Qui vivit et regnat in saecula saeculórum.

martes, 3 de diciembre de 2013

Martes 7 enero 2014, Martes II semana de Navidad, Feria después de Epifanía.

TEXTOS MISA

FERIAS DEL TIEMPO DE NAVIDAD
Desde el 2 de enero, hasta el sábado anterior a la fiesta del Bautismo del Señor
Estas misas se utilizan en los días asignados, cambiando la colecta según se indica.
Martes
IN FERIIS TEMPORIS NATIVITATIS
a die 2 ianuarii usque ad sabbatum ante festum Baptismatis Domini
Hae Missae adhibentur in feriis quibus sunt assignatae, mutando Collectam, prout indicatur.
Feria tertia
Antífona de entrada Sal 117, 26-27
Bendito el que viene en el nombre del Señor. El Señor es Dios: él nos ilumina.
Antiphona ad introitum Ps 117, 26-27
Benedíctus qui venit in nómine Dómini: Deus Dóminus et illúxit nobis.
Oración colecta
Después de la solemnidad de Epifanía:
Señor, Dios nuestro, cuyo Hijo se manifestó en la realidad de nuestra carne, concédenos poder transformarnos interiormente a imagen de aquel que hemos conocido semejante a nosotros en la humanidad. Por nuestro Señor Jesucristo.
Collecta
Post sollemnitatem Epiphaniae
Deus, cuius Unigénitus in substántia nostrae carnis appáruit, praesta, quaesumus, ut per eum, quem símilem nobis foris agnóvimus, intus reformári mereámur. Qui tecum.

Oración sobre las ofrendas
Acepta, Señor, con bondad la ofrenda de tu pueblo, y haz que cuanto que creemos por la fe se haga vida en nosotros por medio de este sacramento. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Super oblata
Múnera, quaesumus, Dómine, tuae plebis propitiátus assúme, ut, quae fídei pietáte profiténtur, sacraméntis caeléstibus apprehéndant. Per Christum.
PREFACIO DE LA EPIFANÍA DEL SEÑOR
Cristo, luz de los pueblos
En verdad es justo y necesario, es nuestro deber y salvación darte gracias siempre y en todo lugar, Señor, Padre santo, Dios todopoderoso y eterno.
Porque hoy has revelado en Cristo, para luz de los pueblos, el verdadero misterio de nuestra salvación; pues al manifestarse Cristo en nuestra carne mortal nos hiciste partícipes de la gloria de su inmortalidad.
Por eso, con los ángeles y arcángeles y con todos los coros celestiales, cantamos sin cesar el himno de tu gloria:
Santo, Santo, Santo...
PRAEFATIO DE EPIPHANIA DOMINI
De Christo lumine gentium
Vere dignum et iustum est, aequum et salutáre, nos tibi semper et ubíque grátias ágere: Dómine, sancte Pater, omnípotens aetérne Deus:
Quia ipsum in Christo salútis nostrae mystérium hódie ad lumen géntium revelásti, et, cum in substántia nostrae mortalitátis appáruit, nova nos immortalitátis eius glória reparásti.
Et ídeo cum Angelis et Archángelis, cum Thronis et Dominatiónibus, cumque omni milítia caeléstis exércitus, hymnum glóriae tuae cánimus, sine fine dicéntes:
Sanctus, Sanctus, Sanctus...
PLEGARIA EUCARÍSTICA II. PREX EUCHARÍSTICA II.
Antífona de comunión Ef 2, 4; Rm 8, 3
Dios, por el gran amor con que nos amó, envió a su Hijo en una condición pecadora como la nuestra.
Antiphona ad communionem Ep 2, 4; Rm 8, 3
Propter nímiam caritátem suam, qua diléxit nos Deus, Fílium suum misit in similitúdinem carnis peccáti.
Oración después de la comunión
Señor, tú que llegas hasta nosotros en la participación de la eucaristía, concédenos obtener el fruto de este sacramento, y que al recibirlo nos hagamos cada día más dignos de este don que nos haces. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Post communionem
Deus, qui nos sacraménti tui participatióne contíngis, virtútis eius efféctus in nostris córdibus operáre, ut suscipiéndo múneri tuo per ipsum munus aptémur. Per Christum.

MARTIROLOGIO
Elogios del día 8 de enero

1. En la ciudad de Hierápolis, en Frigia (hoy Turquía), san Apolinar, varón eximio por su doctrina y santidad, que vivió en tiempo del emperador Marco Aurelio (s. II).
2. En la provincia romana de Lybia (hoy Libia), santos mártires Teófilo, diácono, y Eladio, que, después de ser torturados con cascos puntiagudos, fueron quemados vivos (s. III).
3. En Beauvais, ciudad de la Galia Bélgica (hoy Francia), santos Luciano, Maximiano y Juliano, mártires (c. 290).
4. En la ciudad de Metz, también en la Galia Bélgica (hoy Francia), san Paciente, obispo (s. IV).
5. En la antigua provincia romana de Nórico (hoy Alemania), en las riberas del Danubio, san Severino, presbítero y monje, que llegado a esta región después de la muerte de Atila, príncipe de los hunos, defendió a los pueblos inermes, aplacó a los violentos, convirtió a los infieles, fundó monasterios e impartió instrucción religiosa a los que la necesitaban (c. 482).
6. En la ciudad de Pavía, en la Liguria (hoy Italia), san Máximo, obispo (c. 514).
7*. En el monasterio de Choziba, en Palestina, san Jorge, monje y eremita, que pasaba toda la semana recluido en su celda, pero el domingo oraba con los hermanos y departía con ellos sobre temas espirituales (c. 614).
8*. En la región de Aberdeen, en Escocia, san Natalán, obispo, insigne por su caridad hacia los pobres (c. 678).
9. En Ratisbona, ciudad de Baviera (hoy Alemania), san Erhardo, oriundo de Escocia, que, deseoso de anunciar el Evangelio, llegó a aquella región y ejerció la función episcopal (707).
10*. En Moorsel, en la región de Brabante (hoy Bélgica), santa Gúdula, virgen, que desde su casa se dedicó enteramente a practicar la caridad y la oración (c. 712).
11*. En la ciudad de Cashel, en Irlanda, san Alberto, obispo, de origen inglés, que peregrinó durante largo tiempo (c. s. VIII).
12. En la ciudad de Venecia (hoy Italia), san Lorenzo Giustiniani, obispo, que ilustró a esta Iglesia con su doctrina de sabiduría eterna (1456).
13*. En Newcastle upon Tyne, en Inglaterra, beato Eduardo Waterson, presbítero y mártir, el cual, condenado a muerte por haber entrado en el país como sacerdote, fue ahorcado en tiempo de la reina Isabel I (1593).