miércoles, 2 de octubre de 2013

Sábado 2 noviembre 2013, Conmemoración de los todos los fieles difuntos.


2 de noviembre
CONMEMORACIÓN DE TODOS LOS FIELES DIFUNTOS 3.
Die 2 novembris
IN COMMEMORATIONE OMNIUM FIDELIUM DEFUNCTORUM 3.
Antífona de entrada Cf Rm 8, 11
Dios, que resucitó de entre los muertos a Jesús, vivificará también nuestros cuerpos mortales, por su Espíritu que habita en nosotros.
Antiphona ad introitum Cf. Rm 8,11
Deus, qui suscitávit Iesum a mórtuis, vivificábit et mortália córpora nostra, propter inhabitántem Spíritum eius in nobis.
Oración colecta
Oh Dios, que resucitaste a tu Hijo para que, venciendo la muerte, entrara en tu reino, concede a tus siervos difuntos que, superada su condición mortal, puedan contemplarte para siempre como su Creador y Salvador. Por nuestro Señor Jesucristo.
Collecta
Deus, qui Unigénitum tuum, devícta morte, ad caeléstia transíre fecísti, concéde fámulis tuis defúnctis, ut, huius vitae mortalitáte devícta, te conditórem et redemptórem possint perpétuo contemplári. Per Dóminum.

LITURGIA DE LA PALABRA
Lecturas propias de las misas de Difuntos

PRIMERA LECTURA 
Yo sé bien que mi defensor está vivo
Lectura del libro de Job 19, 1. 23-27

Respondió Job a sus amigos: "¡Ojalá se escribieran mis palabras, ojalá se grabaran en cobre, con cincel de hierro y en plomo se escribieran para siempre en la roca! Yo sé que está vivo mi Redentor, y que al final se alzará sobre el polvo: después que me arranquen la piel, ya sin carne, veré a Dios; yo mismo lo veré, y no otro, mis propios ojos lo verán.".

Palabra de Dios.
Te alabamos, Señor.

SALMO RESPONSORIAL
Sal 22, 1-3. 4. 5. 6
R.
El Señor es mi pastor, nada me falta. Dóminus pascit me, et nihil mihi déerit.

El Señor es mi pastor, nada me falta:
en verdes praderas me hace recostar;
me conduce hacia fuentes tranquilas
y repara mis fuerzas;
me guía por el sendero justo,
por el honor de su nombre. R.
El Señor es mi pastor, nada me falta. Dóminus pascit me, et nihil mihi déerit.

Aunque camine por cañadas oscuras,
nada temo, porque tú vas conmigo:
tu vara y tu cayado me sosiegan. R.
El Señor es mi pastor, nada me falta. Dóminus pascit me, et nihil mihi déerit.

Preparas una mesa ante mí,
enfrente de mis enemigos;
me unges la cabeza con perfume,
y mi copa rebosa. R.
El Señor es mi pastor, nada me falta. Dóminus pascit me, et nihil mihi déerit.

Tu bondad y tu misericordia me acompañan
todos los días de mi vida,
y habitaré en la casa del Señor
por años sin término. R.
El Señor es mi pastor, nada me falta. Dóminus pascit me, et nihil mihi déerit.

SEGUNDA LECTURA
Le veremos tal cual es
Lectura de la primera carta del Apóstol San Juan 3, 1-2

Queridos hermanos:
Mirad qué amor nos ha tenido el Padre para llamarnos hijos de Dios, pues ¡lo somos!
El mundo no nos conoce porque no le conoció a él.
Queridos: ahora somos hijos de Dios y aún no se ha manifestado lo que seremos.
Sabemos que, cuando se manifieste, seremos semejantes a él, porque le veremos tal cual es.

Palabra de Dios.
Te alabamos, Señor.

ALELUYA
Cf. Mt 11, 25
Bendito seas, Padre, Señor de cielo y tierra, porque has revelado los secretos del reino a la gente sencilla. Benedíctus es, Pater, Dómine caeli et terræ, quia mystéria regni párvulis revelásti.

EVANGELIO
Has escondido estas cosas a los sabios y se las has revelado a la gente sencilla
+ Lectura del santo Evangelio según San Mateo 11, 25-30
Gloria a ti, Señor.

En aquel tiempo, Jesús exclamó:
–Te doy gracias, Padre, Señor de cielo y tierra, porque has escondido estas cosas a los sabios y entendidos, y se las has revelado a la gente sencilla. Sí, Padre, así te ha parecido mejor. Todo me lo ha entregado mi Padre, y nadie conoce al Hijo más que el Padre, y nadie conoce al Padre sino el Hijo, y aquel a quien el Hijo se lo quiera revelar.
Venid a mí todos los que estáis cansados y agobiados, y yo os aliviaré. Cargad con mi yugo y aprended de mi, que soy manso y humilde de corazón, y encontraréis vuestro descanso. Porque mi yugo es llevadero y mi carga ligera.

Palabra del Señor.
Gloria a ti, Señor Jesús.

Oración sobre las ofrendas
Recibe, Señor, en tu bondad las ofrendas que te presentamos por todos los fieles que descansan en Cristo, para que, rotos los lazos de la muerte por la eficacia de este sacrificio, merezcan alcanzar la vida eterna. Por Jesucristo, Señor nuestro.
Super oblate
Pro ómnibus fámulis tuis in Christo dormiéntibus hóstiam, Dómine, súscipe benígnus oblátam, ut, per hoc sacrifícium singuláre vínculis mortis exúti, vitam mereántur aetérnam. Per Christum.
PREFACIO V DE DIFUNTOS
Nuestra resurrección por medio de la victoria de Cristo
En verdad es justo darte gracias y deber nuestro glorificarte, Padre santo.
Porque si el morir se debe al hombre, el ser llamados a la vida con Cristo es obra gratuita de tu amor, ya que, habiendo muerto por el pecado, hemos sido redimidos por la victoria de tu Hijo.
Por eso, como los ángeles te cantan en el cielo, así nosotros te proclamamos en la tierra, diciendo sin cesar:
Santo, Santo, Santo...
PRAEFATIO V DE DEFUNCTIS
De resurrectione nostra per victoriam Christi
Vere dignum et iustum est, aequum et salutáre, nos tibi semper et ubíque grátias ágere: Dómine, sancte Pater, omnípotens aetérne Deus:
Quia, etsi nostri est mériti quod perímus, tuae tamen est pietátis et grátiae quod, pro peccáto morte consúmpti, per Christi victóriam redémpti, cum ipso revocámur ad vitam.
Et ídeo, cum caelórum Virtútibus, in terris te iúgiter celebrámus, maiestáti tuae sine fine clamántes:
Sanctus, Sanctus, Sanctus...
PLEGARIA EUCARÍSTICA III. PREX EUCHARÍSTICA III.
Antífona de la comunión Flp 3, 20-21
Aguardamos un Salvador: el Señor Jesucristo. Él transformará nuestra condición humilde, según el modelo de su condición gloriosa.
Antiphona ad communionem Cf. Ph 3, 20-21
Salvatórem exspectámus Dóminum Iesum Christum, qui reformábit corpus humilitátis nostrae configurátum córpori claritátis suae.
Oración después de la comunión
Por este sacrificio que hemos celebrado derrama, Señor, con largueza tu misericordia sobre nuestros hermanos difuntos; tú que les concediste la gracia del bautismo, concédeles también la plenitud de los gozos eternos. Por Jesucristo nuestro Señor.
Post communionem
Multíplica, Dómine, his sacrifíciis suscéptis, super fámulos tuos defúnctos misericórdiam tuam, et, quibus donásti baptísmi grátiam, da eis aeternórum plenitúdinem gaudiórum. Per Christum.
Se puede usar la bendición solemne en las celebraciones por los difuntos.
El Dios de todo consuelo, que con amor inefable creó al hombre y en la resurrección de su Hijo ha dado a los creyentes la esperanza de resucitar,
derrame sobre vosotros su bendición.
R. Amén.
Él conceda el perdón de toda culpa a los que aún vivimos en el mundo, y otorgue a los que han muerto el lugar de la luz y de la paz.
R. Amén.
Y a todos nos conceda vivir eternamente felices con Cristo al que proclamamos resucitado de entre los muertos.
R. Amén.
Y la bendición de Dios todopoderoso, Padre, Hijo + y Espíritu Santo, descienda sobre vosotros.
R. Amén.
Adhiberi potest formula benedictionis sollemnis in celebrationibus pro defunctis.
Benedícat vos Deus totíus consolatiónis, qui hóminem ineffábili bonitáte creávit, et in resurrectióne Unigéniti sui spem credéntibus resurgéndi concéssit.
R. Amen.
Nobis, qui vívimus, véniam tríbuat pro peccátis, et ómnibus defúnctis locum concédat lucis et pacis.
R. Amen.
Ut omnes cum Christo sine fine felíciter vivámus, quem resurrexísse a mórtuis veráciter crédimus.
R. Amen.
Et benedíctio Dei omnipoténtis, Patris, et Fílii, + et Spíritus Sancti, descéndat super vos et máneat semper.
R. Amen.