sábado, 14 de septiembre de 2013

Martes 1 octubre 2013, Lecturas Martes XXVI semana Tiempo Ordinario, año I (impar).

LITURGIA DE LA PALABRA
Lecturas del Martes de la 26ª semana de Tiempo Ordinario. Año I (impar)

PRIMERA LECTURA
Vendrán pueblos numerosos a visitar al Señor en Jerusalén
Lectura de la profecía de Zacarías 8, 20-23

Así dice el Señor de los ejércitos:
«Todavía vendrán pueblos y vecinos de ciudades populosas; los de una ciudad irán a los de otra y les dirán: "Vamos a aplacar al Señor." "Yo voy contigo a visitar al Señor de los ejércitos." Así vendrán pueblos numerosos y naciones poderosas a visitar al Señor de los ejércitos en Jerusalén y a aplacar al Señor. Así dice el Señor de los ejércitos: En aquellos días, diez hombres de cada lengua extranjera agarrarán a un judío por la orla del manto y le dirán: "Vamos con vosotros, pues hemos oído que Dios está con vosotros."»

Palabra de Dios.
Te alabamos, Señor.

SALMO RESPONSORIAL
Sal 86, 1-3. 4-5. 6-7
R.
Dios está con nosotros. Deus nobíscum est.

Él la ha cimentado sobre el monte santo;
y el Señor prefiere las puertas de Sión
a todas las moradas de Jacob.
¡Qué pregón tan glorioso para ti, ciudad de Dios! R.
Dios está con nosotros. Deus nobíscum est.

«Contaré a Egipto y a Babilonia entre mis fieles;
filisteos, tirios y etiópes han nacido allí.»
Se dirá de Sión: «Uno, por uno todos han nacido en ella;
el Altísimo en persona la ha fundado.» R.
Dios está con nosotros. Deus nobíscum est.

El Señor escribirá en el registro de los pueblos:
«Éste ha nacido allí.»
Y cantarán mientras danzan:
«Todas mis fuentes están en ti.» R.
Dios está con nosotros. Deus nobíscum est.

ALELUYA
Mc 10, 45
El Hijo del hombre ha venido para servir y a dar su vida en rescate por todos. Fílius hóminis venit ut ministráret, et daret ánimam suam redemptiónem pro multis.

EVANGELIO
Tomó la decisión de ir a Jerusalén
+ Lectura del santo evangelio según san Lucas 9, 51-56
Gloria a ti, Señor.

Cuando se iba cumpliendo el tiempo de ser llevado al cielo, Jesús tornó la decisión de ir a Jerusalén. Y envió mensajeros por delante.
De camino, entraron en una aldea de Samaria para prepararle alojamiento. Pero no lo recibieron, porque se dirigía a Jerusalén. Al ver esto, Santiago y Juan, discípulos suyos, le preguntaron:
-«Señor, ¿quieres que mandemos bajar fuego del cielo que acabe con ellos?»
Él se volvió y les regañó. Y se marcharon a otra aldea.

Palabra del Señor.
Gloria a ti, Señor Jesús.

Del Papa Benedicto XVI, Ángelus 1 de julio de 2007
En la palabra "decididamente" podemos vislumbrar la libertad de Cristo, pues sabe que en Jerusalén lo espera la muerte de cruz, pero en obediencia a la voluntad del Padre se entrega a sí mismo por amor. 
En su obediencia al Padre Jesús realiza su libertad como elección consciente motivada por el amor. ¿Quién es más libre que él, que es el Todopoderoso? Pero no vivió su libertad como arbitrio o dominio. La vivió como servicio. De este modo "llenó" de contenido la libertad, que de lo contrario sería sólo la posibilidad "vacía" de hacer o no hacer algo. La libertad, como la vida misma del hombre, cobra sentido por el amor.