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martes, 24 de septiembre de 2013

Jueves 17 octubre 2013, Lecturas Jueves XXVIII semana Tiempo Ordinario, año I (impar).

LITURGIA DE LA PALABRA
Lecturas del Jueves de la 28ª semana de Tiempo Ordinario. Año I (impar).

PRIMERA LECTURA
El hombre es justificado por la fe, sin las obras de la Ley

Lectura de la carta del apóstol san Pablo a los Romanos 3, 21-30a

Hermanos:
Ahora, la justicia de Dios, atestiguada por la Ley y los profetas, se ha manifestado independientemente de la Ley.
Por la fe en Jesucristo viene la justicia de Dios a todos los que creen, sin distinción alguna. Pues todos pecaron y todos están privados de la gloria de Dios, y son justificados gratuitamente por su gracia, mediante la redención de Cristo Jesús, a quien Dios constituyó sacrificio de propiciación mediante la fe en su sangre.
Así quería Dios demostrar que no fue injusto dejando impunes con su tolerancia los pecados del pasado; se proponía mostrar en nuestros días su justicia salvadora, demostrándose a si mismo justo y justificando al que apela a la fe en Jesús.
Y ahora, ¿dónde queda el orgullo? Queda eliminado. ¿En nombre de qué? ¿De las obras?
No, en nombre de la fe.
Sostenemos, pues, que el hombre es justificado por la fe, sin las obras de la Ley.
¿Acaso es Dios sólo de los judíos? ¿No lo es también de los gentiles?
Evidente que también de los gentiles, si es verdad que no hay más que un Dios.

Palabra de Dios.
Te alabamos, Señor.

SALMO RESPONSORIAL
Sal 129, 1-2. 3-4. 5
R.

Del Señor viene la misericordia, la redención copiosa. Apud Dóminum misericórdia et copiósa apud eum redémptio.

Desde lo hondo a ti grito, Señor;
Señor, escucha mi voz;
estén tus oídos atentos
a la voz de mi súplica. R.
Del Señor viene la misericordia, la redención copiosa. Apud Dóminum misericórdia et copiósa apud eum redémptio.

Si llevas cuenta de los delitos, Señor,
¿quién podrá resistir?
Pero de ti procede el perdón,
y así infundes respeto. R.
Del Señor viene la misericordia, la redención copiosa. Apud Dóminum misericórdia et copiósa apud eum redémptio.

Mi alma espera en el Señor,
espera en su palabra;
mi alma aguarda al Señor. R.
Del Señor viene la misericordia, la redención copiosa. Apud Dóminum misericórdia et copiósa apud eum redémptio.

ALELUYA
Jn 14, 6
Yo soy el camino, y la verdad, y la vida -dice el Señor-; nadie va al Padre, si no por mí,. Ego sum via, véritas et vita, dicit Dóminus; nemo venit ad Patrem, nisi per me.

EVANGELIO
Se pedirá cuenta de la sangre de los profetas, desde la sangre de Abel hasta la de Zacarías

+ Lectura del santo evangelio según san Lucas 11, 47-54
Gloria a ti, Señor.

En aquel tiempo, dijo el Señor:
-« ¡Ay de vosotros, que edificáis mausoleos a los profetas, después que vuestros padres los mataron!
Así sois testigos de lo que hicieron vuestros padres, y lo aprobáis; porque ellos los mataron, y vosotros les edificáis sepulcros.
Por algo dijo la sabiduría de Dios: "Les enviaré profetas y apóstoles; a algunos los perseguirán y matarán"; y así, a esta generación se le pedirá cuenta de la sangre de los profetas derramada desde la creación del mundo; desde la sangre de Abel hasta la de Zacarías, que pereció entre el altar y el santuario.
Sí, os lo repito: se le pedirá cuenta a esta generación.
¡Ay de vosotros, maestros de la Ley, que os habéis quedado con la llave del saber; vosotros, que no habéis entrado y habéis cerrado el paso a los que intentaban entrar!»
Al salir de allí, los escribas y fariseos empezaron a acosarlo y a tirarle de la lengua con muchas preguntas capciosas, para cogerlo con sus propias palabras.

Palabra del Señor.
Gloria a ti, Señor Jesús.

Beda (Catena aurea)
Si, pues, la misma sabiduría de Dios es la que ha enviado profetas y apóstoles, dejen de sostener los herejes que Jesucristo tiene su principio en la Virgen, y que uno es el Dios de la ley y los profetas y otro distinto el del Nuevo Testamento. Aunque también muchas veces los apóstoles llaman profetas en sus escritos no sólo a los que anuncian la futura encarnación de Jesucristo, sino a los que predicen las futuras alegrías del reino de los cielos. Pero de ningún modo creo que éstos deban ser considerados de rango superior a los apóstoles.