sábado, 27 de julio de 2013

Sábado 10 agosto 2013, san Lorenzo, diácono y mártir, Fiesta.

TEXTOS MISA

Elogio del martirologio
Fiesta de san Lorenzo, diácono y mártir, que fervientemente deseoso, como cuenta san León Magno, de compartir la suerte del papa Sixto II en su martirio, al recibir del tirano la orden de entregar los tesoros de la Iglesia, él, festivamente, le presentó a los pobres en cuyo sustento y abrigo había gastado abundante dinero. Tres días más tarde, por la fe de Cristo venció el suplicio del fuego, y el instrumento de su martirio se convirtió en distintivo de su triunfo. Su cuerpo fue enterrado en Roma, en el cementerio de Campo Verano, conocido desde entonces por su nombre. (258)

10 de agosto
SAN LORENZO, DIÁCONO Y MÁRTIR
Fiesta
Die 10 augusti
S. LAURENTII, DIACONI ET MARTYRIS
Festum
Antífona de entrada
El diácono san Lorenzo se entregó por entero al servicio de la Iglesia: así mereció pasar el martirio y por él subir hasta Cristo nuestro Señor.
Antiphona ad introitum
Hic est beátus Lauréntius, qui pro ope Ecclésiae semetípsum trádidit: proptérea méruit martyrii passiónem, ut laetus ascénderet ad Dóminum Iesum Christum.
Se dice Gloria. Dicitur Gloria in excélsis.
Oración colecta
Señor Dios nuestro, encendido en tu amor, san Lorenzo se mantuvo fiel a tu servicio y alcanzó la gloria en el martirio; concédenos, por su intercesión, amar lo que él amó y practicar sinceramente lo que nos enseñó. Por nuestro Señor Jesucristo.
Collecta
Deus, cuius caritátis ardóre beátus Lauréntius servítio cláruit fidélis et martyrio gloriósus, fac nos amáre quod amávit, et ópere exercére quod dócuit. Per Dóminum.

LITURGIA DE LA PALABRA
Lecturas propias de la fiesta de San Lorenzo.

PRIMERA LECTURA
Al que da de buena gana lo ama Dios

Lectura de la segunda carta del apóstol san Pablo a los Corintios 9, 6-10

Hermanos:
El que siembra tacañamente, tacañamente cosechará; el que siembra generosamente, generosamente cosechará. Cada uno dé como haya decidido su conciencia: no a disgusto ni por compromiso; porque al que da de buena gana lo ama Dios. Tiene Dios poder para colmaros de toda clase de favores, de modo que, teniendo siempre lo suficiente, os sobre para obras buenas. Como dice la Escritura: «Reparte limosna a los pobres, su justicia es constante, sin falta.»
El que proporciona semilla para sembrar y pan para comer os proporcionará y aumentará la semilla, y multiplicará la cosecha de vuestra justicia.

Palabra de Dios.
Te alabamos, Señor.

SALMO RESPONSORIAL
Sal 111, 1-2. 5-6. 7-8. 9
R.

Dichoso el hombre que se apiada y presta Iucúndus homo qui miserétur et cómmodat.

Dichoso quien teme al Señor
y ama de corazón sus mandatos.
Su linaje será poderoso en la tierra,
la descendencia del justo será bendita. R.
Dichoso el hombre que se apiada y presta Iucúndus homo qui miserétur et cómmodat.

Dichoso el que se apiada y presta,
y administra rectamente sus asuntos.
El justo jamás vacilará, su recuerdo será perpetuo. R.
Dichoso el hombre que se apiada y presta Iucúndus homo qui miserétur et cómmodat.

No temerá las malas noticias,
su corazón está firme en el Señor.
Su corazón está seguro, sin temor,
hasta que vea derrotados a sus enemigos. R.
Dichoso el hombre que se apiada y presta Iucúndus homo qui miserétur et cómmodat.

Reparte limosna a los pobres;
su caridad es constante, sin falta,
y alzará la frente con dignidad. R.
Dichoso el hombre que se apiada y presta Iucúndus homo qui miserétur et cómmodat.

ALELUYA
Jn 8, 12bc
El que me sigue no camina en tinieblas, sino que tendrá la luz de la vida, dice el Señor. Qui séquitur me, non ámbulat in ténebris, sed habébit lumen vitae, dicit Dóminus.

EVANGELIO
A quien me sirva, el Padre lo premiará

+ Lectura del santo evangelio según san Juan 12, 24-26
Gloria a ti, Señor.

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos:
-«Os aseguro que si el grano de trigo no cae en tierra y muere, queda infecundo; pero si muere, da mucho fruto. El que se ama a sí mismo se pierde, y el que se aborrece a sí mismo en este mundo se guardará para la vida eterna. El que quiera servirme, que me siga, y donde esté yo, allí también estará mi servidor; a quien me sirva, el Padre lo premiará.»

Palabra del Señor.
Gloria a ti, Señor Jesús.

Del Papa Benedicto XVI, Audiencia general 11 agosto 2010
Pero es importante subrayar que la gracia de Dios no suprime o sofoca la libertad de quien afronta el martirio, sino, al contrario, la enriquece y la exalta: el mártir es una persona sumamente libre, libre respecto del poder, del mundo: una persona libre, que en un único acto definitivo entrega toda su vida a Dios, y en un acto supremo de fe, de esperanza y de caridad se abandona en las manos de su Creador y Redentor; sacrifica su vida para ser asociado de modo total al sacrificio de Cristo en la cruz. En una palabra, el martirio es un gran acto de amor en respuesta al inmenso amor de Dios.

Oración de los fieles
343.
En la fiesta del diácono y mártir san Lorenzo, que confesó con sus obras y con su sangre el nombre de nuestro Señor Jesucristo, dirijamos nuestra intercesión al Padre de la misericordia.
- Para que la Iglesia, encendida en el amor a Cristo y a los pobres, encuentre en ellos su mayor riqueza. Roguemos al Señor.
- Para que dé a los diáconos de la Iglesia fortaleza de espíritu, santidad de costumbres y observancia evangélica. Roguemos al Señor.
- Para que los que son ultrajados por el nombre de Cristo sientan el gozo de saber que el Espíritu de la gloria reposa en ellos. Roguemos al Señor.
- Para que todos nosotros, alentados en nuestras dificultades por el ejemplo de san Lorenzo, sepamos alentar a los demás repartiendo con ellos el ánimo que recibimos de Dios. Roguemos al Señor.
- Para que nuestros hermanos difuntos puedan pasar de la oscuridad a la luz y resplandecer en la gloria eterna. Roguemos al Señor.
Dios de poder y misericordia, tú infundiste valor a tu mártir san Lorenzo para que pudiera soportar el dolor del martirio; concédenos a los que celebramos su triunfo soportar por tu amor toda adversidad. Por Jesucristo nuestro Señor.

Oración sobre las ofrendas
Recibe, Señor, los dones que te presentamos con gozo en la fiesta de tu diácono san Lorenzo; que sean para nosotros prenda de salvación. Por Jesucristo nuestro Señor.
Super oblata
Súscipe propítius, Dómine, múnera in beáti Lauréntii celebritáte laetánter obláta, et ad nostrae salútis auxílium proveníre concéde. Per Christum.
PREFACIO DE LOS SANTOS MÁRTIRES
Significado y ejemplaridad del martirio
En verdad es justo y necesario, es nuestro deber y salvación darte gracias siempre y en todo lugar, Señor, Padre santo, Dios todopoderoso y eterno.
Porque la sangre del glorioso mártir san N., derramada, como la de Cristo, para confesar tu nombre, manifiesta las maravillas de tu poder; pues en su martirio, Señor, has sacado fuerza de lo débil, haciendo de la fragilidad tu propio testimonio; por Cristo, Señor nuestro.
Por eso, como los ángeles te cantan en el cielo, así nosotros en la tierra te aclamamos diciendo sin cesar:
Santo, Santo, Santo...
PRAEFATIO I DE SANCTIS MARTYRIBUS
De signo et exemplo martyrii.
Vere dignum et iustum est, aequum et salutáre, nos tibi semper et ubíque grátias ágere: Dómine, sancte Pater, omnípotens aetérne Deus:
Quóniam beáti mártyris N. pro confessióne nóminis tui, ad imitatiónem Christi, sanguis effúsus tua mirabília maniféstat, quibus pérficis in fragilitáte virtútem, et vires infírmas ad testimónium róboras, per Christum Dóminum nostrum.
Et ídeo, cum caelórum Virtútibus, in terris te iúgiter celebrámus, maiestáti tuae sine fine clamántes:
Sanctus, Sanctus, Sanctus...
PLEGARIA EUCARÍSTICA I o CANON ROMANO. PREX EUCHARÍSTICA I seu CANON ROMANO.
Antífona de comunión Jn 12, 26
El que quiera servirme, que me siga; y donde esté yo allí ambién estará mi servidor —dice el Señor.
Antiphona ad communionem Cf. Jn 12,26
Qui mihi minístrat, me sequátur; et ubi sum ego, illic et miníster meus erit, dicit Dóminus.
Oración después de la comunión
Alimentados con los dones sagrados, te suplicamos, Señor, que este sacrificio, humilde servicio de tu pueblo, aumente en nosotros los frutos de la salvación. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Post communionem
Sacro múnere satiáti, súpplices te, Dómine, deprecámur, ut, quod in festivitáte beáti Lauréntii débitae servitútis praestámus obséquium, salvatiónis tuae sentiámus augméntum. Per Christum.