sábado, 11 de mayo de 2013

Sábado 25 mayo 2013, Lecturas Sábado VII semana Tiempo Ordinario, año I (impar).

LITURGIA DE LA PALABRA
Lecturas del Sábado de la 7ª semana de Tiempo Ordinario. Año I (impar).

PRIMERA LECTURA
Dios hizo el hombre a su imagen

Lectura del libro del Eclesiástico 17, 1-13

El Señor formó al hombre de tierra y le hizo volver de nuevo a ella; le concedió un plazo de días contados y le dio dominio sobre la tierra; lo revistió de un poder como el suyo y lo hizo a su propia imagen; impuso su temor a todo viviente, para que dominara a bestias y aves.
Les formó boca y lengua y ojos y oídos y mente para entender; los colmó de inteligencia y sabiduría y les enseñó el bien y el mal; les mostró sus maravillas, para que se fijaran en ellas, para que alaben el santo nombre y cuenten sus grandes hazañas.
Les concedió inteligencia y en herencia una ley que da vida; hizo con ellos alianza eterna, enseñándoles sus mandamientos.
Sus ojos vieron la grandeza de su gloria, y sus oídos oyeron la majestad de su voz.
Les ordenó abstenerse de toda idolatría y les dio preceptos acerca del prójimo.
Sus caminos están siempre en su presencia, no se ocultan a sus ojos.

Palabra de Dios.
Te alabamos, Señor.

SALMO RESPONSORIAL
Sal 102, 13-14. 15-16. 17-18a
R.
La misericordia del Señor dura siempre, para los que cumplen sus mandatos. Misericórdia Dómini ab aetérno super timéntes eum.

Como un padre siente ternura por sus hijos,
siente el Señor ternura por sus fieles;
porque él conoce nuestra masa,
se acuerda de que somos de barro. R.
La misericordia del Señor dura siempre, para los que cumplen sus mandatos. Misericórdia Dómini ab aetérno super timéntes eum.

Los días del hombre duran lo que la hierba,
florecen como flor del campo,
que el viento la roza, y ya no existe,
su terreno no volverá a verla. R.
La misericordia del Señor dura siempre, para los que cumplen sus mandatos. Misericórdia Dómini ab aetérno super timéntes eum.

Pero la misericordia del Señor dura siempre,
su justicia pasa de hijos a nietos:
para los que guardan la alianza. R.
La misericordia del Señor dura siempre, para los que cumplen sus mandatos. Misericórdia Dómini ab aetérno super timéntes eum.

ALELUYA
Cf. Mt 11, 25
Bendito seas, Padre, Señor de cielo y tierra, porque has revelado los secretos del reino a la gente sencilla. Benedíctus es, Pater, Dómine cæli et terræ, quia mystéria regni párvulis revelásti.

EVANGELIO
El que no acepte el reino de Dios como un niño, no entrará en él

+ Lectura del santo evangelio según san Marcos 10, 13-16
Gloria a ti, Señor.

En aquel tiempo, le acercaban a Jesús niños para que los tocara, pero los discípulos les regañaban.
Al verlo, Jesús se enfadó y les dijo:
-«Dejad. que los niños se acerquen a mi: no se lo impidáis; de los que son como ellos es el reino de Dios. Os aseguro que el que no acepte el reino de Dios como un niño, no entrará en él.»
Y los abrazaba y los bendecía imponiéndoles las manos.

Palabra del Señor.
Gloria a ti, Señor Jesús.

Del Catecismo de la Iglesia Católica
1244 La primera comunión eucarística. Hecho hijo de Dios, revestido de la túnica nupcial, el neófito es admitido "al festín de las bodas del Cordero" y recibe el alimento de la vida nueva, el Cuerpo y la Sangre de Cristo. Las Iglesias orientales conservan una conciencia viva de la unidad de la iniciación cristiana por lo que dan la sagrada comunión a todos los nuevos bautizados y confirmados, incluso a los niños pequeños, recordando las palabras del Señor: "Dejad que los niños vengan a mí, no se lo impidáis" (Mc 10, 14). La Iglesia latina, que reserva el acceso a la Sagrada Comunión a los que han alcanzado el uso de razón, expresa cómo el Bautismo introduce a la Eucaristía acercando al altar al niño recién bautizado para la oración del Padre Nuestro.