sábado, 18 de mayo de 2013

Sábado 1 junio 2013, san Justino, mártir, Memoria.

SOBRE LITURGIA

Sagrada Congregación para los Ritos y el “Consilium”, Instrucción Inter Oecumenici, sobre la exacta aplicación de la constitución litúrgica, 26 de septiembre de 1964

6. La razón de ser de esta acción pastoral centrada en la liturgia es hacer que se traduzca en la vida el Misterio Pascual, en el que el Hijo de Dios, encarnado y hecho obediente hasta la muerte de cruz, es exaltado en su resurrección y ascensión de suerte que pueda comunicar al mundo la vida divina, por la que los hombres, muertos al pecado y configurados con Cristo, «ya no vivan para sí, sino para Aquel que murió y resucitó por ellos» (2 Cor. 5, 15).

Esto se realiza por la fe y por los Sacramentos de la fe, principalmente por el Bautismo (cf. Const. art. 6), y por el sacrosanto misterio de la Eucaristía (cf. Const. 7), en torno al cual se ordenan los demás sacramentos y sacramentales (cfr. Const. art. 61), y el ciclo de celebraciones con que la Iglesia va desplegando a lo largo del año el Misterio Pascual de Cristo (cfr. Const. artículos 102-107).

7. Por lo tanto, aunque la liturgia no agota toda la actividad de la Iglesia (cfr. Const. art. 9), no obstante, hay que procurar diligentemente que toda la pastoral esté debidamente relacionada con la sagrada liturgia, y que a su vez la pastoral litúrgica no se desarrolle de una manera independiente y aislada, sino en íntima unión con las demás obras pastorales.

Es particularmente necesario que reine una estrecha unión entre la liturgia y la catequesis, la instrucción religiosa y la predicación.

III. Frutos que cabe esperar

8. Por consiguiente, los obispos y sus colaboradores en el sacerdocio centren cada vez más todo su ministerio pastoral en torno a la liturgia. De este modo los fieles, por medio de una perfecta participación en las celebraciones sagradas, recibirán también con abundancia la vida divina y, convertidos en fermento de Cristo y sal de la tierra, la anunciarán y la transmitirán a los demás.

CALENDARIO

JUNIO 2013
1
SÁBADO. Hasta la hora nona:
SAN JUSTINO, mártir, Memoria obligatoria


Misa de la memoria (rojo).
ro MISAL: ants. y oracs. props., Pf. común o de la memoria.
LECC.: vol. IV.
- Eclo 51, 12-20. Daré gloria a quien me ha dado la sabiduría.
- Sal 18. R. Los mandatos del Señor son rectos y alegran el corazón.
- Mc 11, 27-33. ¿Con qué autoridad haces esto?
o bien: cf. vol. V.

Liturgia de las Horas: oficio de la memoria.

Martirologio: elog. prop. de la Solemnidad del Santísimo Cuerpo y Sangre de Cristo, pág. 45 y elogs. del 2 de junio, pág. 344.
CALENDARIOS: Cuenca-ciudad: Nuestra Señora de la Luz (S).
Osma-Soria, Agreda y su tierra: Nuestra Señora de los Milagros (S).
Rogacionistas e Hijas del Divino Cielo: San Aníbal, presbítero (S).
Burgos y Tarazona: San Íñigo, abad (MO).
Ciudad Real: Beato Fernando de Ayala, presbítero y mártir (MO).
Clérigos Regulares de Somasca: Beato Giovanni B. Scalabrini (ML).
Burgos: Aniversario de la ordenación episcopal de Mons. Francisco Gil Hellín, arzobispo (1996).

1 SÁBADO. Después de la hora nona:
NOVENA SEMANA DEL TIEMPO ORDINARIO
Primera semana del salterio
Misa vespertina de la Solemnidad del Santísimo Cuerpo y Sangre de Cristo (blanco).
Liturgia de las Horas: I Vísp. del oficio de la Solemnidad. Comp. Dom. I.

TEXTOS MISA

1 de junio
San Justino, mártir
Memoria
Die 1 iunii
S. Iustini, martyris
Memoria
Antífona de entrada Cf. Sal 118, 85. 46
Me han cavado fosas los insolentes ignorando tu voluntad; pero yo comentaré tus preceptos ante los reyes y no me avergonzaré.
Antiphona ad introitum Cf. Ps 118, 85. 46
Narravérunt mihi iníqui fabulatiónes, sed non ut lex tua: ego autem loquébar de testimóniis tuis in conspéctu regum, et non confundébar.
Oración colecta
Señor, tú que has enseñado a san Justino a encontrar en la locura de la cruz la incomparable sabiduría de Cristo, concédenos, por intercesión de tu mártir, la gracia de alejar los errores que nos cercan y de mantenernos firmes en la fe. Por nuestro Señor Jesucristo.
Collecta
Deus, qui per stultítiam crucis eminéntem Iesu Christi sciéntiam beátum Iustínum mártyrem mirabíliter docuísti, eius nobis intercessióne concéde, ut, errórum circumventióne depúlsa, fídei firmitátem consequámur. Per Dóminum.

LITURGIA DE LA PALABRA
Lecturas del Sábado de la 8ª semana de Tiempo Ordinario. Año I (impar).

PRIMERA LECTURA
Daré gracias al que me enseñó

Lectura del libro del Eclesiástico 51, 17-27

Doy gracias y alabo y bendigo el nombre del Señor, Siendo aún joven, antes de torcerme, deseé la sabiduría con toda el alma, la busqué desde mi juventud y hasta la muerte la perseguiré; crecía como racimo que madura, y mi corazón gozaba con ella, mis pasos caminaban fielmente siguiendo sus huellas desde joven, presté oído un poco para recibirla, y alcancé doctrina copiosa; su yugo me resultó glorioso, daré gracias al que me enseñó; decidí seguirla fielmente, cuando la alcance no me avergonzaré; mi alma se apegó a ella, y no apartaré de ella el rostro; mi alma saboreó sus frutos, y jamás me apartaré de ella; mi mano abrió sus puertas, la mimaré y la contemplaré; mi alma la siguió desde el principio y la poseyó con pureza.

Palabra de Dios.
Te alabamos, Señor.

SALMO RESPONSORIAL
Sal 18, 8. 9. 10. 11
R.
Los mandatos del Señor son rectos y alegran el corazón. Iustítiae Dómini rectae, laetificántes corda.

La ley del Señor es perfecta y es descanso del alma;
el precepto del Señor es fiel e instruye al ignorante. R.
Los mandatos del Señor son rectos y alegran el corazón. Iustítiae Dómini rectae, laetificántes corda.

Los mandatos del Señor son rectos y alegran el corazón;
la norma del Señor es límpida y da luz a los ojos. R.
Los mandatos del Señor son rectos y alegran el corazón. Iustítiae Dómini rectae, laetificántes corda.

La voluntad del Señor es pura y eternamente estable;
los mandamientos del Señor son verdaderos y enteramente justos. R.
Los mandatos del Señor son rectos y alegran el corazón. Iustítiae Dómini rectae, laetificántes corda.

Más preciosos que el oro, más que el oro fino;
más dulces que la miel de un panal que destila. R.
Los mandatos del Señor son rectos y alegran el corazón. Iustítiae Dómini rectae, laetificántes corda.

ALELUYA 
Col 3, 16a. 17c
Que la palabra de Cristo habite en vosotros abundantemente. Dad gracias por Cristo a Dios Padre. Verbum Christi hábitet in vobis abundánter; gratias ágite Deo et Patri per Christum.

EVANGELIO
¿Con qué autoridad haces esto?

+ Lectura del santo evangelio según san Marcos 11, 27-33
Gloria a ti, Señor.

En aquel tiempo, Jesús y los discípulos volvieron a Jerusalén y, mientras paseaba por el templo, se le acercaron los sumos sacerdotes, los escribas y los ancianos y le preguntaron: -«¿Con qué autoridad haces esto? ¿Quién te ha dado semejante autoridad? »
Jesús les respondió: -«Os voy a hacer una pregunta y, si me contestáis, os diré con qué autoridad hago esto: El bautismo de Juan ¿era cosa de Dios o de los hombres? Contestadme.»
Se pusieron a deliberar: -«Si decimos que es de Dios, dirá: "¿Y por qué no le habéis creído?" Pero como digamos que es de los hombres ... »
(Temían a la gente, porque todo el mundo estaba convencido de que Juan era un profeta.)
Y respondieron a Jesús: -«No sabemos.»
Jesús les replicó: -«Pues tampoco yo os digo con qué autoridad hago esto.»

Palabra del Señor
Gloria a ti, Señor Jesús.

Beda (Catena aurea)
Es como si dijera: No os digo lo que sé, porque no queréis confesar lo que sabéis. Es de notar que son dos las razones que hay principalmente para ocultar la ciencia de la verdad a los que la buscan, a saber: cuando el que la busca tiene poca capacidad para comprenderla, y cuando se hace indigno de ella por el menosprecio o aversión con que la mira. 

Oración sobre las ofrendas
Concédenos, Señor, celebrar dignamente estos misterios que defendió con valentía tu mártir san Justino. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Super oblata
Concéde nobis, quaesumus, Dómine, haec digne frequentáre mystéria, quae beátus Iustínus strénua virtúte deféndit. Per Christum.
PREFACIO COMÚN I
El universo restaurado en Cristo
En verdad es justo y necesario, es nuestro deber y salvación darte gracias siempre y en todo lugar, Señor, Padre santo, Dios todopoderoso y eterno, por Cristo, Señor nuestro.
A quien hiciste fundamento de todo y de cuya plenitud quisiste que participáramos todos. Siendo él de condición divina se despojó de su rango, y por su sangre derramada en la cruz puso en paz todas las cosas; y así, constituido Señor del universo, es fuente de salvación eterna para cuantos creen en él.
Por eso, con los ángeles y arcángeles y con todos los coros celestiales, cantamos sin cesar el himno de tu gloria:
Santo, Santo, Santo...
PRAEFATIO COMMUNIS I
De universali restauratione in Christo
Vere dignum et iustum est, aequum et salutáre, nos tibi semper et ubíque grátias ágere: Dómine, sancte Pater, omnípotens aetérne Deus: per Christum Dóminum nostrum.
In quo ómnia instauráre tibi complácuit, et de plenitúdine eius nos omnes accípere tribuísti. Cum enim in forma Dei esset, exinanívit semetípsum, ac per sánguinem crucis suae pacificávit univérsa; unde exaltátus est super ómnia et ómnibus obtemperántibus sibi factus est causa salútis aetérnae.
Et ídeo cum Angelis et Archángelis, cum Thronis et Dominatiónibus, cumque omni milítia caeléstis exércitus, hymnum glóriae tuae cánimus, sine fine dicéntes:
Sanctus, Sanctus, Sanctus...
PLEGARIA EUCARÍSTICA II.
Antífona de comunión 1 Co 2, 2
Nunca entre vosotros me precié de saber cosa alguna, sino a Jesucristo, y éste crucificado.
Antiphona ad communionem Cf. 1Co 2,2
Non iudicávi me scire áliquid inter vos, nisi Iesum Christum, et hunc crucifíxum.
Oración después de la comunión
Tú que nos has reconfortado con el pan del cielo, concédenos, Señor, que, siguiendo fielmente las enseñanzas del mártir san Justino, nos mantengamos en continua acción de gracias por los dones que de ti recibimos. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Post communionem
Caelésti alimónia refécti, súpplices te, Dómine, deprecámur, ut, beáti Iustíni mártyris mónitis obsequéntes, de accéptis donis semper in gratiárum actióne maneámus. Per Christum.

MARTIROLOGIO
Memoria de san Justino, mártir, que, como filósofo que era, siguió íntegramente la auténtica sabiduría conocida en la verdad de Cristo, la cual confirmó con sus costumbres, enseñando lo que afirmaba y defendiéndola con sus escritos. Al presentar al emperador Marco Aurelio, en Roma, su Apología en favor de la religión cristiana, fue conducido ante el prefecto Rústico y, por confesar que era cristiano, fue condenado a la pena capital (c. 165).
2. También en Roma, santos Caritón y Cariti, Evelpisto y Jeracio, Peón y Liberiano, mártires, los cuales fueron discípulos de san Justino y, junto con él, recibieron la corona eterna (c. 165).
3. En Alejandría, en Egipto, santos mártires Amón, Zenón, Ptolomeo e Ingenuo, soldados, y Teófilo, anciano, que estando en el tribunal, al darse cuenta de que uno de los cristianos que era martirizado flaqueaba y se inclinaba a apostatar, con el rostro, la mirada y gestos intentaron animarle, y al ser objeto de protestas por parte del populacho, se adelantaron confesándose cristianos y, por medio de su victoria, Cristo, que les infundió constancia, triunfó gloriosamente (249).
4. En Licópoli, también en Egipto, santos mártires Isquirión, oficial del ejército, junto con otros cinco soldados, que bajo el prefecto Arrio y en tiempo del emperador Decio, por su fe en Cristo fueron muertos de diversas maneras (c. 250).
5. En Bolonia, ciudad de la Emilia, san Próculo, mártir, que por su fe cristiana fue crucificado (c. 300).
6. En Montefalco, en la Umbría, san Fortunato, presbítero, de quien se dice que, siendo pobre, con su trabajo constante ayudó a los desvalidos, y que entregó su vida en favor de los hermanos (s. IV/V).
7. En la isla de Lérins, en la Provenza, san Caprasio, solitario, que, juntamente con san Honorato, se retiró allí y dio comienzo a la vida monástica (430).
8*. En Arvernia, en Aquitania, san Floro, que dio nombre al monasterio que se edificó sobre su tumba, así como a la ciudad y a la sede episcopal (s. inc.).
9*. En Bretaña Menor, san Ronón, obispo, el cual, oriundo de Hibernia (hoy Irlanda), vivió como solitario en los bosques de la región (c. s. VIII).
10*. En la región de Leicester, en Inglaterra, san Vistano, mártir, que, perteneciente a la estirpe real de Mercia, por oponerse al matrimonio incestuoso de su madre fue asesinado por la espada del tirano (849).
11. En Tréveris, de la Renania, en Lotaringia, san Simeón, el cual, nacido de padre griego en Siracusa, después de llevar vida eremítica en Belén y en la montaña del Sinaí, finalmente se recluyó en la torre de la Puerta Negra de esa ciudad, donde murió (1035).
12. En el monasterio de Oña, en el territorio de Burgos, de la región de Castilla, en Hispania, san Enecón (o Iñigo), abad, varón pacífico, cuya muerte fue llorada también por judíos y musulmanes (c. 1060).
13*. En la ciudad de Alba, en el Piamonte, beato Teobaldo, que por amor a la pobreza dio todo su dinero para socorrer a una viuda y, trabajando como mozo de cuerda, por humildad llevó las cargas de los demás (1150).
14*. En Urbino, del Piceno, en Italia, beato Juan Pelingotto, de la Tercera Orden de San Francisco, que, siendo comerciante, procuraba favorecer más a los otros que a sí mismo, y viviendo recluido en una celda, solamente salía para atender a pobres y enfermos (1304).
15*. En Londres, en Inglaterra, beato Juan Storey, mártir, hombre de leyes y fidelísimo al Romano Pontífice, que después de haber sido encarcelado y exiliado, por su fe católica fue condenado a muerte y ahorcado en Tyburn, alcanzando así los goces eternos (1571).
16. En Omura, en Japón, beatos mártires Alfonso Navarrete, de la Orden de Predicadores, Fernando de San José de Ayala, de la Orden de los Ermitaños de San Agustín, y León Tanaka, religioso de la Compañía de Jesús, que fueron degollados a causa de la fe cristiana, por decisión del supremo mandatario Hideta (1617).
17*. En una nave-prisión anclada ante el puerto de Rochefort, en Francia, beato Juan Bautista Vernoy de Montjournal, presbítero y mártir, que era canónigo de Moulins, y por el hecho de ser sacerdote fue encarcelado, muriendo a consecuencia de la enfermedad que contrajo en prisión (1794).
18. En la ciudad de Hung Yen, en Tonquín, san José Tuc, mártir, joven campesino que se negó a pisar la cruz, por lo cual le encarcelaron y martirizaron varias veces, hasta que en tiempo del emperador Tu Duc fue degollado (1862).
19*. En Piacenza, en Italia, beato Juan Bautista Scalabrini, obispo, quien trabajó incansable por el bien de su iglesia, mostrado un especial interés por los sacerdotes, agricultores y obreros. En favor de los emigrantes a los países de América fundó dos Pías Sociedades del Sagrado Corazón (1905).
20*. En Messina, de Sicilia, en Italia, beato Aníbal María Di Francia, presbítero, que fundó la Congregación de los Rogacionistas del Corazón de Jesús y las Hijas del Celo Divino, para rogar al Señor que dé santos sacerdotes a su Iglesia (1927).