jueves, 25 de abril de 2013

Jueves 9 mayo 2013, Jueves VI semana de Pascua.

CALENDARIO

9 JUEVES DE LA VI SEMANA DE PASCUA, Feria

Misa de feria (blanco).
bl MISAL: ants. y oracs. props., Pf. Pasc.
LECC.: vol. VII.
- Hch 18, 1-8. Se quedó a trabajar en su casa. Todos los sábados discutía en la sinagoga.
- Sal 97. R. El Señor revela a las naciones su salvación.
- Jn 16, 16-20. Estaréis tristes, pero vuestra tristeza se convertirá en alegría.

Liturgia de las Horas: oficio de feria.

Martirologio: elogs. del 10 de mayo, pág. 302.
CALENDARIOS: Burgos: Santa Casilda, virgen (MO).
Cartujos: San Nicolás Albergato, obispo (MO).
II Franciscanos: Santa Catalina de Bolonia, virgen (MO).
Pamplona y Tudela: San Gregorio de la Berruela (ML).
Jerónimos: Invención y traslación de San Jerónimo (ML).

TEXTOS MISA

Jueves de la VI Semana de Pascua. Feria quinta. Hebdomada VI Paschae.
Antífona de entrada Cf. Sal 67, 8-9. 20
Oh Dios, cuando salías al frente de tu pueblo, y acampabas con ellos y llevabas sus cargas, la tierra tembló, el cielo destiló. Aleluya.
Antiphona ad introitum Cf. Ps 67, 8-9. 20
Deus, dum egrederéris coram pópulo tuo, iter fáciens eis, hábitans in illis, terra mota est, caeli distillavérunt, allelúia.
Oración colecta
Oh Dios, que nos haces partícipes de la redención, concédenos vivir siempre la alegría de la resurrección de tu Hijo. Él que vive y reina contigo.
Collecta
Deus, qui pópulum tuum tuae fecísti redemptiónis partícipem, concéde nobis, quaesumus, ut de resurrectióne domínica perpétuo gratulémur. Per Dóminum.

LITURGIA DE LA PALABRA
Lecturas del Jueves de la 6ª semana de Pascua

PRIMERA LECTURA
Se quedó a trabajar en su casa. Todos los sábados discutía en la sinagoga

Lectura del libro de los Hechos de los apóstoles 18, 1-8

En aquellos días, Pablo dejó Atenas y se fue a Corinto. Allí encontró a un tal Aquila, judío natural del Ponto, y a su mujer Priscila; habían llegado hacía poco de Italia, porque Claudio había decretado que todos los judíos abandonasen Roma.
Se juntó con ellos y, como ejercía el mismo oficio, se quedó a trabajar en su casa; eran tejedores de lona. Todos los sábados discutía en la sinagoga, esforzándose por convencer a judíos y griegos. Cuando Silas y Timoteo bajaron de Macedonia, Pablo se dedicó enteramente a predicar, sosteniendo ante los judíos que Jesús es el Mesías.
Como ellos se oponían y respondían con insultos, Pablo se sacudió la ropa y les dijo:
- «Vosotros sois responsables de lo que os ocurra, yo no tengo culpa. En adelante me voy con los gentiles.»
Se marcho de allí y se fue a casa de Ticio justo, hombre temeroso de Dios, que vivía al lado de la sinagoga. Crispo, el jefe de la sinagoga, creyó en el Señor con toda su familia; también otros muchos corintios que escuchaban creían y se bautizaban.

Palabra de Dios.
Te alabamos, Señor.

SALMO RESPONSORIAL
Sal 97, 1-2ab. 2cd-3ab. 3cd-4
R.
El Señor revela a las naciones su victoria. In conspéctu géntium revelávit Dóminus salutáre suum.

Cantad al Señor un cántico nuevo, porque ha hecho maravillas:
su diestra le ha dado la victoria, su santo brazo. R.
El Señor revela a las naciones su victoria. In conspéctu géntium revelávit Dóminus salutáre suum.

El Señor da a conocer su victoria, revela a las naciones su justicia:
se acordó de su misericordia y su fidelidad en favor de la casa de Israel. R.
El Señor revela a las naciones su victoria. In conspéctu géntium revelávit Dóminus salutáre suum.

Los confines de la tierra han contemplado la victoria de nuestro Dios.
Aclama al Señor, tierra entera; gritad, vitoread, tocad. R.
El Señor revela a las naciones su victoria. In conspéctu géntium revelávit Dóminus salutáre suum.

ALELUYA
Jn 14, 18
No os dejaré huérfanos –dice el Señor–; me voy y vuelvo a vuestro lado, y se alegrará vuestro corazón. Non vos relínquam órphanos, dicit Dóminus: vado et vénio ad vos, et gaudébit cor vestrum.

EVANGELIO
Estaréis tristes, pero vuestra tristeza se convertirá en alegría

+ Lectura del santo evangelio según san Juan 16, 16-20
Gloria a ti, Señor.

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos:
- «Dentro de poco ya no me veréis, pero poco más tarde me volveréis a ver.»
Comentaron entonces algunos discípulos:
- «¿Qué significa eso de "dentro de poco ya no me veréis, pero poco más tarde me volveréis a ver", y eso de "me voy con el Padre"?»
Y se preguntaban:
- «¿Qué significa ese "poco";? No entendemos lo que dice.»
Comprendió Jesús que querían preguntarle y les dijo:
- «¿Estáis discutiendo de eso que os he dicho: "Dentro de poco ya no me veréis, pero poco más tarde me volveréis a ver"? Pues sí, os aseguro que lloraréis y os lamentaréis vosotros, mientras el mundo estará alegre; vosotros estaréis tristes, pero vuestra tristeza se convertirá en alegría.»

Palabra del Señor.
Gloria a ti, Señor Jesús.

Del Papa Benedicto XVI, Audiencia 17 agosto 2005
Beda recuerda que "lloraban y se lamentaban los que amaban a Cristo cuando vieron que los enemigos lo prendieron, lo ataron, lo llevaron a juicio, lo condenaron, lo flagelaron, se burlaron de él y, por último, lo crucificaron, lo hirieron con la lanza y lo sepultaron. Al contrario, los que amaban el mundo se alegraban (...) cuando condenaron a una muerte infamante a aquel que les molestaba sólo al verlo. Los discípulos se entristecieron por la muerte del Señor, pero, conocida su resurrección, su tristeza se convirtió en alegría; visto después el prodigio de la Ascensión, con mayor alegría todavía alababan y bendecían al Señor, como testimonia el evangelista san Lucas (cf. Lc 24, 53). Pero estas palabras del Señor se pueden aplicar a todos los fieles que, a través de las lágrimas y las aflicciones del mundo, tratan de llegar a las alegrías eternas, y que con razón ahora lloran y están tristes, porque no pueden ver aún a aquel que aman, y porque, mientras estén en el cuerpo, saben que están lejos de la patria y del reino, aunque estén seguros de llegar al premio a través de las fatigas y las luchas. Su tristeza se convertirá en alegría cuando, terminada la lucha de esta vida, reciban la recompensa de la vida eterna, según lo que dice el Salmo:  "Los que sembraban con lágrimas, cosechan entre cantares"" (Omelie sul Vangelo, 2, 13:  Collana di Testi Patristici, XC, Roma 1990, pp. 379-380).

Oración sobre las ofrendas
Que nuestra oración, Señor, y nuestras ofrendas sean gratas en tu presencia, para que así, purificados por tu gracia, podamos participar más dignamente en los sacramentos de tu amor. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Super oblata
Ascéndant ad te, Dómine, preces nostrae cum oblatiónibus hostiárum, ut, tua dignatióne mundáti, sacraméntis magnae pietátis aptémur. Per Christum.
PREFACIO PASCUAL I
El misterio pascual
En verdad es justo y necesario, es nuestro deber y salvación glorificarte siempre, Señor; pero más que nunca en este tiempo en que Cristo, nuestra Pascua, ha sido inmolado.
Porque él es el verdadero Cordero que quitó el pecado del mundo; muriendo destruyó nuestra muerte, y resucitando restauró la vida.
Por eso, con esta efusión de gozo pascual, el mundo entero se desborda de alegría y también los coros celestiales, los ángeles y los arcángeles, cantan sin cesar el himno de tu gloria:
Santo, Santo, Santo...
PRAEFATIO PASCHALIS I
De mysterio paschali
Vere dignum et iustum est, aequum et salutáre: Te quidem, Dómine, omni témpore confitéri, sed in hoc potíssimum gloriósius praedicáre, cum Pascha nostrum immolátus est Christus.
Ipse enim verus est Agnus qui ábstulit peccáta mundi. Qui mortem nostram moriéndo destrúxit, et vitam resurgéndo reparávit.
Quaprópter, profúsis paschálibus gáudiis, totus in orbe terrárum mundus exsúltat. Sed et supérnae virtútes atque angélicae potestátes hymnum glóriae tuae cóncinunt, sine fine dicéntes:
Sanctus, Sanctus, Sanctus...
PLEGARIA EUCARÍSTICA II PREX EUCHARISTICA II
Antífona de comunión Mt 28, 20
Sabed que yo estoy con vosotros todos los días, hasta el fin del mundo. Aleluya.
Antiphona ad communionem Mt 28, 20
Ecce ego vobíscum sum ómnibus diébus, usque ad consummatiónem saeculi, allelúia.
Oración después de la comunión
Dios todopoderoso y eterno que en la resurrección de Jesucristo nos has hecho renacer a la vida eterna, haz que los sacramentos pascuales den en nosotros fruto abundante, y que el alimento de salvación que acabamos de recibir fortalezca nuestras vidas. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Post communionem
Omnípotens sempitérne Deus, qui ad aetérnam vitam in Christi resurrectióne nos réparas, fructus in nobis paschális multíplica sacraménti, et fortitúdinem cibi salutáris nostris infúnde pectóribus. Per Christum.