lunes, 7 de enero de 2013

Miércoles 16 enero 2013, Lecturas miércoles I semana T. O. año I (impar).

LITURGIA DE LA PALABRA
Lecturas del Miércoles de la 1ª semana de Tiempo Ordinario. Año I (impar).

PRIMERA LECTURA
Tenía que parecerse en todo a sus hermanos, para ser compasivo

Lectura de la carta a los Hebreos 2. 14-18

Hermanos:
Los hijos de una familia son todos de la misma carne y sangre, y de nuestra carne y sangre participó también Jesús; así, muriendo, aniquiló al que tenía el poder de la muerte, es decir, al diablo, y liberé a todos los que por miedo a la muerte pasaban la vida entera como esclavos.
Notad que tiende una mano a los hijos de Abrahán, no a los ángeles. Por eso tenia que parecerse en todo a sus hermanos, para ser sumo sacerdote compasivo y fiel en lo que a Dios se refiere, y expiar así los pecados del pueblo. Como él ha pasado por la prueba del dolor, puede auxiliar a los que ahora pasan por ella.

Palabra de Dios.
Te alabamos, Señor.

SALMO RESPONSORIAL
Sal 104, 1-2. 3-4. 6-7. 8-9
R. 

El Señor se acuerda de su alianza eternamente. Memor fuit Dóminus in sæculum testaménti sui.

Dad gracias al Señor, invocad su nombre,
dad a conocer sus hazañas a los pueblos.
Cantadle al son de instrumentos,
hablad de sus maravillas. R.
El Señor se acuerda de su alianza eternamente. Memor fuit Dóminus in sæculum testaménti sui.

Gloriaos de su nombre santo,
que se alegren los que buscan al Señor.
Recurrid al Señor y a su poder,
buscad continuamente su rostro. R.
El Señor se acuerda de su alianza eternamente. Memor fuit Dóminus in sæculum testaménti sui.

¡Estirpe de Abrahán, su siervo;
hijos de Jacob, su elegido!
El Señor es nuestro Dios,
él gobierna toda la tierra. R.
El Señor se acuerda de su alianza eternamente. Memor fuit Dóminus in sæculum testaménti sui.

Se acuerda de su alianza eternamente,
de la palabra dada, por mil generaciones;
de la alianza sellada con Abrahán,
del juramento hecho a Isaac. R.
El Señor se acuerda de su alianza eternamente. Memor fuit Dóminus in sæculum testaménti sui.

ALELUYA
Jn 10, 27
Mis ovejas escuchan mi voz -dice el Señor-, y yo las conozco, y ellas me siguen. Oves meæ vocem meam áudiunt, dicit Dóminus; et ego cognósco eas, et sequúntur me.

EVANGELIO
Curó a muchos enfermos de diversos males
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 Lectura del santo evangelio según san Marcos 1, 29-39
Gloria a ti, Señor.

En aquel tiempo, al salir Jesús de la sinagoga, fue con Santiago y Juan a casa de Simón y Andrés. La suegra de Simón estaba en cama con fiebre, y se lo dijeron. Jesús se acercó, la cogió de la mano y la levantó. Se le pasó la fiebre y se puso a servirles. Al anochecer, cuando se puso el sol, le llevaron todos los enfermos y endemoniados. La población entera se agolpaba a la puerta. Curó a muchos enfermos de diversos males y expulsó muchos demonios; y como los demonios lo conocían, no les permitía hablar.
Se levantó de madrugada, se marchó al descampado y allí se puso a orar. Simón y sus compañeros fueron y, al encontrarlo, le dijeron:
-«Todo el mundo te busca.»
Él les respondió:
-«Vámonos a otra parte, a las aldeas cercanas, para predicar también allí; que para eso he salido.»
Así recorrió toda Galilea, predicando en las sinagogas y expulsando los demonios

Palabra del Señor.
Gloria a ti, Señor Jesús.

Del Catecismo de la Iglesia Católica
2602 Jesús se aparta con frecuencia a la soledad en la montaña, con preferencia por la noche, para orar (cf Mc 1, 35; Mc 6, 46; Lc 5, 16). Lleva a los hombres en su oración, ya que también asume la humanidad en la Encarnación, y los ofrece al Padre, ofreciéndose a sí mismo. El, el Verbo que ha "asumido la carne", comparte en su oración humana todo lo que viven "sus hermanos" (Hb 2, 12); comparte sus debilidades para librarlos de ellas (cf Hb 2, 15; Hb 4, 15). Para eso le ha enviado el Padre. Sus palabras y sus obras aparecen entonces como la manifestación visible de su oración "en lo secreto".