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jueves, 27 de septiembre de 2012

Jueves 4 octubre 2012, lecturas jueves XXVI semana T. O. año II (par).

LITURGIA DE LA PALABRA
Lecturas del Jueves de la 26ª semana de Tiempo Ordinario. Año par.

PRIMERA LECTURA
Yo sé que está vivo mi Redentor

Lectura del libro de Job 19, 21-27

Job dijo:
«¡Piedad, piedad de mi, amigos míos, que me ha herido la. mano de Dios!
¿Por qué me perseguís como Dios y no os hartáis de escarnecerme?
¡Ojalá se escribieran mis palabras, ojalá se grabaran en cobre,
con cincel de hierro y en plomo se escribieran para siempre en la roca!
Yo sé que está vivo mi Redentor, y que al final se alzará sobre el polvo:
después que me arranquen la piel, ya sin carne, veré a Dios;
yo mismo lo veré, y no otro, mis propios ojos lo verán.
¡Desfallezco de ansias en mi pecho!»

Palabra de Dios.
Te alabamos, Señor.

SALMO RESPONSORIAL
Sal 26, 7-8a. 8b-9abc. 13-14
R.
 
Espero gozar de la dicha del Señor en el país de la vida. Credo vidére bona Dómini in terra vivéntium.

Escúchame, Señor, que te llamo;
ten piedad, respóndeme.
Oigo en mi corazón: «Buscad mi rostro.» R.
Espero gozar de la dicha del Señor en el país de la vida. Credo vidére bona Dómini in terra vivéntium.

Tu rostro buscaré, Señor,
no me escondas tu rostro.
No rechaces con ira a tu siervo,
que tú eres mi auxilio;
no me deseches. R.
Espero gozar de la dicha del Señor en el país de la vida. Credo vidére bona Dómini in terra vivéntium.

Espero gozar de la dicha del Señor
en el país de la vida.
Espera en el Señor, sé valiente,
ten ánimo, espera en el Señor. R.
Espero gozar de la dicha del Señor en el país de la vida. Credo vidére bona Dómini in terra vivéntium.

ALELUYA
Mc 1, 15
Está cerca el Reino de Dios -dice el Señor-: convertíos y creed en el evangelio. Appropinquávit regnum Dei, pænitémini et crédite Evangélio.

EVANGELIO
Descansará sobre ellos vuestra paz
+
Lectura del santo evangelio según san Lucas 10, 1-12
Gloria a ti, Señor.

En aquel tiempo, designó el Señor otros setenta y dos y los mandó por delante, de dos en dos, a todos los pueblos y lugares adonde pensaba ir él. Y les decía:
-«La mies es abundante y los obreros pocos; rogad, pues, al dueño de la mies que mande obreros a su mies.
¡Poneos en camino! Mirad que os mando como corderos en medio de lobos. No llevéis talega, ni alforja, ni sandalias; y no os detengáis a saludar a nadie por el camino.
Cuando entréis en una casa, decid primero: "Paz a esta casa". Y si allí hay gente de paz, descansará sobre ellos vuestra paz; si no, volverá a vosotros.
Quedaos en la misma casa, comed y bebed de lo que tengan, porque el obrero merece su salario.
No andéis cambiando de casa. Si entráis en un pueblo y os reciben bien, comed lo que os pongan, curad a los enfermos que haya, y decid: "Está cerca de vosotros el reino de Dios."
Cuando entréis en un pueblo y no os reciban, salid a la plaza y decid: "Hasta el polvo de vuestro pueblo, que se nos ha pegado a los pies, nos lo sacudimos sobre vosotros. De todos modos, sabed que está cerca el reino de Dios."
Os digo que aquel día será más llevadero para Sodoma que para ese pueblo. »

Palabra del Señor.
Gloria a ti, Señor Jesús.

Del Catecismo de la Iglesia Católica
2122 "Fuera de las ofrendas determinadas por la autoridad competente, el ministro no debe pedir nada por la administración de los sacramentos, y ha de procurar siempre que los necesitados no queden privados de la ayuda de los sacramentos por razón de su pobreza" (CIC, can. 848). La autoridad competente puede fijar estas "ofrendas" atendiendo al principio de que el pueblo cristiano debe subvenir al sostenimiento de los ministros de la Iglesia. "El obrero merece su sustento" (Mt 10, 10; cf Lc 10, 7; 1Co 9, 5-18; 1Tm 5, 17-18).