sábado, 2 de junio de 2012

Sábado 9 junio 2012, lecturas sábado IX semana T. O. año II (par).

LITURGIA DE LA PALABRA
Lecturas del Sábado de la 9ª semana de Tiempo Ordinario. Año II (par).

PRIMERA LECTURA
Cumple tu tarea de evangelizador. Yo estoy a punto de ser sacrificado, y el Señor me premiará con la corona merecida

Lectura de la segunda carta del apóstol san Pablo a Timoteo 4, 1-8

Querido hermano:
Ante Dios y ante Cristo Jesús, que ha de juzgar a vivos y muertos, te conjuro por su venida en majestad: proclama la palabra, insiste a tiempo y a destiempo, reprende, reprocha, exhorta, con toda paciencia y deseo de instruir.
Porque vendrá un tiempo en que la gente no soportará la doctrina sana, sino que, para halagarse el oído, se rodearán de maestros a la medida de sus deseos y, apartando el oído de la verdad, se volverán a las fábulas.
Tú estate siempre alerta; soporta lo adverso, cumple tu tarea de evangelizador, desempeña tu ministerio.
Yo estoy a punto de ser sacrificado, y el momento de mi partida es inminente.
He combatido bien mi combate, he corrido hasta la meta, he mantenido la fe.
Ahora me aguarda la corona merecida, con la que el Señor, juez justo, me premiará en aquel día; y no sólo a mi, sino a todos los que tienen amor a su venida.

Palabra de Dios.
Te alabamos, Señor.

SALMO RESPONSORIAL
Sal 70, 8-9. 14-15ab. 16-17. 22
R. 

Mi boca contará tu salvación, Señor. Os meum annuntiabit salutare tuum, Domine.

Llena estaba mi boca de tu alabanza
y de tu gloria, todo el día.
No me rechaces ahora en la vejez,
me van faltando las fuerzas,
no me abandones. R.
Mi boca contará tu salvación, Señor. Os meum annuntiabit salutare tuum, Domine.

Yo, en cambio, seguiré esperando,
redoblaré tus alabanzas;
mi boca contará tu auxilio,
y todo el día tu salvación. R.
Mi boca contará tu salvación, Señor. Os meum annuntiabit salutare tuum, Domine.

Contaré tus proezas,
Señor mío, narraré tu victoria, 
tuya entera. Dios mío,
me instruiste desde mi juventud,
y hasta hoy relato tus maravillas. R.
Mi boca contará tu salvación, Señor. Os meum annuntiabit salutare tuum, Domine.

Y yo te daré gracias, Dios mío,
con el arpa, por tu lealtad;
tocaré para ti la cítara,
Santo de Israel. R.
Mi boca contará tu salvación, Señor. Os meum annuntiabit salutare tuum, Domine.

ALELUYA
Mt 5, 3
Dichosos los pobres en el espíritu, porque de ellos es el reino de los cielos. Beati pauperes spiritu, quoniam ipsorum est regnum cælorum.

EVANGELIO
Esa pobre viuda ha echado más que nadie
+
Lectura del santo evangelio según san Marcos 12, 38-44
Gloria a ti, Señor.

En aquel tiempo, entre lo que enseñaba Jesús a la gente, dijo:
-«¡Cuidado con los escribas! Les encanta pasearse con amplio ropaje y que les hagan reverencias en la plaza, buscan los asientos de honor en las sinagogas y los primeros puestos en los banquetes; y devoran los bienes de las viudas, con pretexto de largos rezos. Éstos recibirán una sentencia más rigurosa.»
Estando Jesús sentado enfrente del arca de las ofrendas, observaba a la gente que iba echando dinero: muchos ricos echaban en cantidad; se acercó una viuda pobre y echó dos reales. Llamando a sus discípulos, les dijo:
-«Os aseguro que esa pobre viuda ha echado en el arca de las ofrendas más que nadie. Porque los demás han echado de lo que les sobra, pero ésta, que pasa necesidad, ha echado todo lo que tenía para vivir. »

Palabra del Señor.
Gloria a ti, Señor Jesús.

Catecismo de la Iglesia Católica
2444 "El amor de la Iglesia por los pobres… pertenece a su constante tradición" (CA 57). Está inspirado en el Evangelio de las bienaventuranzas (cf Lc 6, 20-22), en la pobreza de Jesús (cf Mt 8, 20), y en su atención a los pobres (cf Mc 12, 41-44). El amor a los pobres es también uno de los motivos del deber de trabajar, con el fin de "hacer partícipe al que se halle en necesidad" (Ef 4, 28). No abarca sólo la pobreza material, sino también las numerosas formas de pobreza cultural y religiosa (cf CA 57).