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Domingo 17 diciembre 2017, III Domingo de Adviento, ciclo B.

martes, 24 de abril de 2012

Misa en el aniversario de la dedicación de una iglesia, fuera de la iglesia dedicada.

Se celebra como fiesta en toda la diócesis, en el aniversario de la Dedicación del la Iglesia Catedral.

COMÚN DE LA DEDICACIÓN DE UNA IGLESIA. EN EL ANIVERSARIO DE LA DEDICACIÓN
II. Fuera de la iglesia dedicada

COMMUNE DEDICATIONIS ECCLESIAE
IN ANNIVERSARIO DEDICATIONIS
II. Extra ipsam ecclesiam dedicatam
Antífona de entrada Ap 21, 2
Vi la ciudad santa, la nueva Jerusalén que descendía del cielo, de parte de Dios, preparada como una esposa que se ha adornado para su esposo [T. P. Aleluya].
O bien: Ap 21, 3
He aquí la morada de Dios entre los hombres, y morará entre ellos, y ellos serán su pueblo, y el “Dios con ellos” será su Dios [T. P. Aleluya].
Antiphona ad introitum Cf. Ap 21, 2
Vidi civitátem sanctam, Ierúsalem novam, descendéntem de caelo a Deo, parátam sicut sponsam ornátam viro suo (T.P. allelúia).
Vel: Cf. Ap 21, 3
Ecce tabernáculum Dei cum homínibus! Et habitábit cum eis, et ipsi pópulus eius erunt, et ipse Deus cum eis erit eórum Deus (T.P. allelúia).

Se dice Gloria. Dicitur Gloria in excélsis.

Oración colecta
Oh, Dios, que preparas una morada eterna a tu majestad con piedras vivas y elegidas, multiplica en tu Iglesia la gracia que le has dado, de modo que tu pueblo fiel crezca siempre para la edificación de la Jerusalén del cielo. Por nuestro Señor Jesucristo.
O bien:
Oh, Dios, que has querido que tu esposa se llamara Iglesia, haz que el pueblo reunido en tu nombre te venere, te ame, te siga y, guiado por ti,
llegue al cielo que le has prometido. Por nuestro Señor Jesucristo.
Collecta
Deus, qui de vivis et eléctis lapídibus aetérnum habitáculum tuae praeparas maiestáti, multíplica super Ecclésiam tuam grátiam, quam dedísti, ut fidélis tibi pópulus in caeléstis aedificatiónem Ierúsalem semper accréscat. Per Dóminum.
Vel:
Deus, qui Ecclésiam tuam sponsam vocáre dignátus es, da, ut plebs nómini tuo insérviens te tímeat, te díligat, te sequátur et ad caeléstia promíssa, te ducénte, pervéniat. Per Dóminum.

LITURGIA DE LA PALABRA
Lecturas del común del aniversario de la Dedicación de una iglesia (Lec. IV)

PRIMERA LECTURA (fuera de tiempo pascual) 1 Re 8, 22-23. 27-30
Tus ojos se hallen abiertos hacia este templo
Lectura del primer libro de los Reyes.

En aquellos días, Salomón se puso en pie ante el altar del Señor frente a de toda la asamblea de Israel, extendió las manos al cielo y dijo:
«Señor, Dios de Israel, no hay Dios como tú arriba en los cielos ni abajo en la tierra, tú que guardas la alianza y la fidelidad a tus siervos que caminan ante ti de todo corazón. 
¿Habitará Dios con los hombres en la tierra? Los cielos y los cielos de los cielos no pueden contenerte, ¡cuánto menos este templo que yo te he erigido! 
Inclínate a la plegaria y a la súplica de tu siervo. Señor, Dios mío. Escucha el clamor y la oración que tu siervo entono hoy en tu presencia. Que día y noche tus ojos se hallen abiertos hacia este templo, hacia este lugar de que declaraste: "Allí estará mi Nombre". Atiende la plegaria que tu servidor entona en este lugar. Escucha la súplica de tu siervo y tu pueblo Israel entonen en este lugar. Escucha tú, hacia el lugar de tu morada, hacia el cielo, escucha y perdona».

Palabra de Dios.
R. Te alabamos, Señor.

PRIMERA LECTURA (Tiempo pascual) Ap 21, 9b-14
Te mostraré la novia, la esposa del Cordero
Lectura del libro del Apocalipsis.

El Ángel me habló diciendo:
«Mira, te mostraré la novia, a la esposa del Cordero».
Y me llevó en espíritu a un monte grande y elevado, y me mostró la ciudad santa de Jerusalén que descendía del cielo, de parte de Dios, y tenía la gloria de Dios; su resplandor era semejante a una piedra muy preciosa, como piedra de jaspe cristalino.
Tenía una muralla grande y elevada, tenía doce puertas y sobre las puertas doce ángeles y nombres grabados que son las doce tribus de Israel.
Al oriente tres puertas, al norte tres puertas, al sur tres puertas, la poniente tres puertas, y la muralla de la ciudad tenía doce cimientos y sobre ellos los nombres de los doce apóstoles del Cordero.

Palabra de Dios.
R. Te alabamos, Señor.

Salmo responsorial Sal 121, 1bc-2. 3-4. 8-9 (R.: cf. 1bc)
R.
Vamos alegres a la casa del Señor In domum Dómini laetantes íbimus

V. ¡Qué alegría cuando me dijeron:
«Vamos a la casa del Señor»!
Ya están pisando nuestros pies
tus umbrales, Jerusalén. R.
Vamos alegres a la casa del Señor In domum Dómini laetantes íbimus

V. Jerusalén está fundada
como ciudad bien compacta.
Allá suben las tribus,
las tribus del Señor,
según la costumbre de Israel,
a celebrar el nombre del Señor. R.
Vamos alegres a la casa del Señor In domum Dómini laetantes íbimus

V. Por mis hermanos y compañeros
voy a decir: «La paz contigo».
Por la casa del Señor, nuestro Dios,
te deseo todo bien. R.
Vamos alegres a la casa del Señor In domum Dómini laetantes íbimus

Aleluya (o versículo antes del Evangelio) 2 Crón 7, 16a
R. Aleluya, aleluya, aleluya.
V. He elegido y santificado este templo -dice el Señor- para que mi Nombre esté en él eternamente. R.  Elégi et sanctificávi locum istum, dicit Dóminus, tu sit nomen meum ibi in sempitérnum.

EVANGELIO Jn 2, 13-22
Hablaba del templo de su templo
+ Lectura del Santo Evangelio según San Juan.
R. Gloria a ti Señor.

Se acercaba la Pascua de los judíos y Jesús subió a Jerusalén. Y encontró en el templo a los vendedores de bueyes, ovejas y palomas, y a los cambistas sentados; y, haciendo un azote de cordeles, los echó a todos del templo, ovejas y bueyes; y a los cambistas les esparció las monedas y les volcó las mesas; y a los que vendían palomas les dijo:
«Quitad esto de aquí; no convirtáis en un mercado la casa de mi Padre».
Sus discípulos se acordaron de lo que está escrito:
«El celo de tu casa me devora».
Entonces intervinieron los judíos y le preguntaron:
«¿Qué signos nos muestras para obrar así?».
Jesús contestó:
«Destruid este templo, y en tres días lo levantaré».
Los judíos le replicaron:
«Cuarenta y seis años ha costado construir este templo, ¿y tú lo vas a levantar en tres días?».
Pero él hablaba del templo de su cuerpo. Y cuando resucitó de entre los muertos, los discípulos se acordaron de que lo había dicho, y creyeron a la Escritura y a la palabra que había dicho Jesús.

Palabra del Señor.
R. Gloria a ti, Señor Jesús.

Oración sobre las ofrendas
Recibe, Señor, esta ofrenda y concede a los que te invocamos la gracia de los sacramentos y el fruto de nuestros ruegos. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Super oblata
Súscipe, quaesumus, Dómine, munus oblátum, et poscéntibus concéde, ut hic sacramentórum virtus et votórum obtineátur efféctus. Per Christum.
Prefacio: El misterio de la Iglesia, que es esposa de Cristo y templo del Espíritu.
En verdad es justo y necesario, es nuestro deber y salvación darte gracias siempre y en todo lugar, Señor, Padre santo, Dios todopoderoso y eterno.
Porque generosamente te dignas habitar en toda casa consagrada a la oración, para hacer de nosotros, con la ayuda constante de tu gracia, templo del Espíritu Santo, resplandeciente por la santidad de vida.
Con tu acción constante santificas a la Iglesia, esposa de Cristo, representada en edificios visibles, para colocarla en el cielo para gloria tuya, como madre gozosa por la multitud de sus hijos.
Por eso, con los santos y con todos los ángeles, te alabamos, diciendo sin cesar:
Santo, Santo, Santo...
PLEGARIA EUCARÍSTICA III.
Praefatio: De mysterio Ecclesiae, quae est sponsa Christi templumque Spiritus.
Vere dignum et iustum est, aequum et salutáre, nos tibi semper et ubíque grátias ágere: Dómine, sancte Pater, omnípotens aetérne Deus:
Qui domum oratiónis muníficus inhabitáre dignáris, ut, grátia tua perpétuis fovénte subsídiis, templum Spíritus Sancti ipse nos perfícias, acceptábilis vitae splendóre corúscans.
Sed et visibílibus aedifíciis adumbrátam, Christi sponsam Ecclésiam perénni operatióne sanctíficas, ut, innumerábili prole mater exsúltans, in glóriam tuam collocétur in caelis.
Et ídeo, cum Sanctis et Angelis univérsis, te collaudámus, sine fine dicéntes:
Sanctus, Sanctus, Sanctus...
PREX EUCHARISTICA III.
Antífona de la comunión Cf. 1 Pe 2, 5
Como piedras vivas entráis en la construcción de una casa espiritual, un sacerdocio santo [T. P. Aleluya].
O bien: Cf. Mt 21, 13; Lc 11, 10
Mi casa será casa de oración, dice el Señor: en ella todo el que pide recibe, el que busca halla y al que llama se le abre [T. P. Aleluya].
Antiphona ad communionem Cf. 1P 2, 5
Tamquam lápides vivi superaedificámini, domus spiritális, sacerdótium sanctum (T.P. allelúia).
Vel: Cf. Mt 21, 13; Lc 11, 10
Domus mea, domus orátionis vocábitur, dicit Dóminus: in ea omnis qui petit, áccipit; et qui quaerit, ínvenit; et pulsánti aperiétur (T.P. allelúia).
Oración después de la comunión
Oh, Dios, que has querido hacer de tu Iglesia signo temporal de la Jerusalén del cielo, concédenos, por la participación en este sacramento, ser transformados en templo de tu gracia y entrar en la morada de tu gloria. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Post communionem
Deus, qui nobis supérnam Ierúsalem per temporále Ecclésiae tuae signum adumbráre voluísti, da, quaesumus, ut, huius participatióne sacraménti, nos tuae grátiae templum effícias, et habitatiónem glóriae tuae íngredi concédas. Per Christum.

jueves, 12 de abril de 2012

Misa por el Papa



POR EL PAPA
sobre todo en el aniversario de la elección
Esta misa se dice, con vestiduras de color blanco, en el aniversario de la elección del Papa, allí donde tengan lugar celebraciones especiales, fuera de los domingos de Adviento, Cuaresma y Pascua, de las solemnidades, del Miércoles de Ceniza y de la Semana Santa.
PRO PAPA
praesertim in anniversario electionis
Haec Missa dicitur, cum colore albo, in anniversario electionis Papae, ubi peculiares habentur celebrationes, dummodo non occurrat dominica Adventus, Quadragesimae et Paschae, aut sollemnitas, aut feria IV Cinerum vel Hebdomadae sanctae.
Antífona de entrada Mt 16, 18
Tú eres Pedro y sobre esta piedra edificaré mi Iglesia, y el poder del infierno no la derrotará. Te daré las llaves del reino de los cielos.
Antiphona ad introitum Mt 16, 18-19
Tu es Petrus, et super hanc petram aedificábo Ecclésiam meam, et portae ínferi non praevalébunt advérsus eam, et tibi dabo claves regni caelórum.
(Se dice Gloria) (Dicitur Gloria in excelsis)
Oración colecta
Oh, Dios, que por designio de tu providencia quisiste edificar tu Iglesia sobre el bienaventurado Pedro, príncipe de los apóstoles,
mira con amor a nuestro papa N.
y tú, que lo has constituido sucesor de Pedro, concédele la gracia de ser principio y fundamento visible de la unidad de fe y de comunión de tu pueblo. Por nuestro Señor Jesucristo.
O bien:
Oh, Dios, pastor y guía de todos los fieles, mira con bondad a tu siervo N., a quien pusiste al frente de tu Iglesia como pastor; concédele que su palabra y su ejemplo aprovechen al pueblo que preside, para que llegue a la vida eterna junto con el rebaño que le ha sido confiado. Por nuestro Señor Jesucristo.
O bien:
Oh, Dios, que para suceder al apóstol Pedro elegiste a tu siervo N. para que fuese pastor de todo el rebaño, escucha la plegaria de tu pueblo y concede, al que hace las veces de Cristo en la tierra, confirmar a sus hermanos y que toda la Iglesia se mantenga en comunión con él por el vínculo de la unidad, del amor y de la paz, hasta que todos encuentren en ti, Pastor de los hombres, la verdad y la vida eterna. Por nuestro Señor Jesucristo.
Collecta
Deus, qui providéntiae tuae consílio super beátum Petrum, céteris Apóstolis praepósitum, Ecclésiam tuam aedificári voluísti, réspice propítius ad Papam nostrum N., et concéde, ut, quem Petri constituísti successórem, pópulo tuo visíbile sit unitátis fídei et communiónis princípium et fundaméntum. Per Dóminum.
Vel:
Deus, ómnium fidélium pastor et rector, fámulum tuum N., quem pastórem Ecclésiae tuae praeésse voluísti, propítius réspice; da ei, quaesumus, verbo et exémplo, quibus praeest profícere, ut ad vitam, una cum grege sibi crédito, pervéniat sempitérnam. Per Dóminum.
Vel:
Deus, qui in apóstoli Petri successióne fámulum tuum N. elegísti totíus gregis esse pastórem, supplicántem pópulum intuére propítius, et praesta, ut, qui Christi vices gerit in terris, fratres confírmet, et omnis Ecclésia cum ipso commúnicet in vínculo unitátis, amóris et pacis, quátenus in te, animárum pastóre, omnes veritátem et vitam assequántur aetérnam. Per Dóminum.

LITURGIA DE LA PALABRA

PRIMERA LECTURA Hch 12, 1-11
Ahora me doy cuenta de que el Señor me ha librado de las manos de Herodes
Lectura de los Hechos de los Apóstoles

En aquellos días, el rey Herodes se puso a perseguir a algunos miembros de la Iglesia. Hizo decapitar a Santiago, hermano de Juan. Al ver que esto agradaba a los judíos mandó detener a Pedro. Era la semana de Pascua. Mandó prenderlo y meterlo en la cárcel, encargando su custodia a cuatro piquetes de cuatro soldados cada uno: tenía intención de ejecutarlo en público, pasadas las fiestas de Pascua. Mientras Pedro estaba en la cárcel bien custodiado, la Iglesia oraba insistentemente a Dios por él.
La noche antes de que lo sacara Herodes estaba Pedro durmiendo entre dos soldados, atado a ellos con cadenas. Los centinelas hacían guardia a la puerta de la cárcel.
De repente se presentó el ángel del Señor, y se iluminó la celda. Tocó a Pedro en el hombro, lo despertó y le dijo:
— Date prisa, levántate.
Las cadenas se le cayeron de las manos y el ángel añadió
— Ponte el cinturón y las sandalias.
Obedeció, y el ángel le dijo:
— Échate la capa y sígueme.
Pedro salió detrás, creyendo que lo que hacía el ángel era una visión y no realidad. Atravesaron la primera y la segunda guardia, llegaron al portón de hierro que daba a la calle, y se abrió solo. Salieron, y al final de la calle se marchó el ángel.
Pedro recapacitó y dijo:
— Pues era verdad: el Señor ha enviado a su ángel para librarme de las manos de Herodes y de la expectación de los judíos.

Palabra de Dios.
R. Te alabamos, Señor.

Salmo responsorial Sal 33, 2-3. 4-5. 6-7. 8-9
R.
El ángel del Señor librará a los que temen a Dios. Ex ómnibus terróribus meis erípuit me, Dóminus.

V. Bendigo al Señor en todo momento,
su alabanza está siempre en mi boca;
mi alma se gloría en el Señor:
que los humildes lo escuchen y se alegren. R.
El ángel del Señor librará a los que temen a Dios. Ex ómnibus terróribus meis erípuit me, Dóminus.

V. Proclamad conmigo la grandeza del Señor,
ensalcemos juntos su nombre.
Yo consulté al Señor y me respondió,
me libró de todas mis ansias. R.
El ángel del Señor librará a los que temen a Dios. Ex ómnibus terróribus meis erípuit me, Dóminus.

V. Contempladlo y quedaréis radiantes,
vuestro rostro no se avergonzará.
Si el afligido invoca al Señor, él lo escucha
y lo salva de sus angustias. R.
El ángel del Señor librará a los que temen a Dios. Ex ómnibus terróribus meis erípuit me, Dóminus.

V. El ángel del Señor acampa en torno a sus fieles
y los protege.
Gustad y ved qué bueno es el Señor;
dichoso el que se acoge a él. R.
El ángel del Señor librará a los que temen a Dios. Ex ómnibus terróribus meis erípuit me, Dóminus.

SEGUNDA LECTURA 1 Pe 5, 1-4
Presbítero como ellos y testigo de los sufrimientos de Cristo
Lectura de la primera carta del apóstol san Pedro.

Queridos hermanos:
A los presbíteros en esa comunidad, yo, presbítero como ellos, testigo de los sufrimientos de Cristo y partícipe de la gloria que va a manifestarse, os exhorto:
Sed pastores del rebaño de Dios que tenéis a vuestro cargo, gobernándolo no a la fuerza, sino de buena gana, como Dios quiere; no por sórdida ganancia, sino con generosidad; no como déspotas sobre la heredad de Dios, sino convirtiéndoos en modelos del rebaño.
Y cuando aparezca el supremo Pastor, recibiréis la corona, de gloria que no se marchita.

Palabra de Dios.
R. Te alabamos, Señor.

Aleluya o Versículo antes del Evangelio Mt 16, 18
Tú eres Pedro, y sobre esta piedra edificaré mi Iglesia, y el poder del infierno no la derrotará.
Tu es Petrus, et super hanc petram aedificábo Ecclésiam meam, et portae ínferi non praevalébunt advérsum eam.

EVANGELIO Mt 16, 13-19
Tú eres Pedro, y te daré las llaves del reino de los cielos
Lectura del santo Evangelio según san Mateo
R. Gloria a ti, Señor Jesús.

En aquel tiempo, al llegar a la región de Cesarea de Filipo, Jesús preguntó a sus discípulos:
–«¿Quién dice la gente que es el Hijo del hombre?»
Ellos contestaron:
–«Unos que Juan Bautista, otros que Elías, otros que Jeremías o uno de los profetas.»
Él les preguntó:
–«Y vosotros, ¿quién decís que soy yo?»
Simón Pedro tomó la palabra y dijo:
–«Tú eres el Mesías, el Hijo de Dios vivo.»
Jesús le respondió:
–«¡Dichoso tú, Simón, hijo de Jonás!, porque eso no te lo ha revelado nadie de carne y hueso, sino mi Padre que está en el cielo.
Ahora te digo yo:
Tú eres Pedro, y sobre esta piedra edificaré mi Iglesia, y el poder
del infierno no la derrotará.
Te daré las llaves del reino de los cielos; lo que ates en la tierra quedará atado en el cielo, y lo que desates en la tierra quedará desatado en el cielo.»

Palabra del Señor.
R. Gloria a ti, Señor Jesús.

(Se dice Credo) (Dicitur Credo)
Oración sobre las ofrendas
Acepta propicio, Señor, los dones que ofrecemos, y dirige con protección continua a tu santa Iglesia, juntamente con nuestro papa N. a quien constituiste su pastor. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Super oblata
Oblátis, quaesumus, Dómine, placáre munéribus, et Ecclésiam tuam sanctam, una cum Papa nostro N., quem ipsi constituísti pastórem, assídua protectióne gubérna. Per Christum.
PREFACIO VIII DOMINICAL
DEL TIEMPO ORDINARIO
La Iglesia unificada por virtud y a imagen de la Trinidad
En verdad es justo y necesario, es nuestro deber y salvación darte gracias siempre y en todo lugar, Señor, Padre santo, Dios todopoderoso y eterno.
Porque has querido reunir de nuevo, por la sangre de tu Hijo y la fuerza del Espíritu, a los hijos dispersos por el pecado; de este modo tu Iglesia, unificada por virtud y a imagen de la Trinidad, aparece ante el mundo como cuerpo de Cristo y templo del Espíritu, para alabanza de tu infinita sabiduría.
Por eso, unidos a los coros angélicos, te aclamamos llenos de alegría:
Santo, Santo, Santo...
PRAEFATIO VIII DE DOMINICIS “PER ANNUM”
De Ecclesia adunata ex unitate Trinitatis
Vere dignum et iustum est, aequum et salutáre, nos tibi semper et ubíque grátias ágere: Dómine, sancte Pater, omnípotens aetérne Deus:
Quia fílios, quos longe peccáti crimen abstúlerat, per sánguinem Fílii tui Spiritúsque virtúte, in unum ad te dénuo congregáre voluísti: ut plebs, de unitáte Trinitátis adunáta, in tuae laudem sapiéntiae multifórmis Christi corpus templúmque Spíritus noscerétur Ecclésia.
Et ídeo, choris angélicis sociáti, te laudámus in gáudio confiténtes:
Sanctus, Sanctus, Sanctus...
PLEGARIA EUCARÍSTICA I o CANON ROMANO. PREX EUCHARISTICA I seu CANON ROMANUS.
Antífona de la comunión Jn 21, 15. 17
«Simón, hijo de Juan, ¿me amas más que estos?» «Señor, tú conoces todo, tú sabes que te quiero».
Antiphona ad communionem Jn 21, 15. 17
Simon Ioánnis, díligis me plus his? Dómine, tu ómnia nosti; tu scis, Dómine, quia amo te.
Oración después de la comunión
Al participar en esta mesa celestial, te suplicamos, Señor, que, por la eficacia de este sacramento, confirmes a tu Iglesia en la unidad y en el amor, y guardes y protejas a tu siervo N., a quien encomendaste el oficio pastoral, junto con la grey que le fue confiada. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Post communionem
Mensae caeléstis partícipes effécti, súpplices te, Dómine, deprecámur, ut, huius virtúte mystérii, Ecclésiam tuam in unitáte et caritáte confírmes, et fámulum tuum N., cui pastorále munus tradidísti, una cum commísso sibi grege salves semper et múnias. Per Christum.