sábado, 31 de diciembre de 2011

Misa por el Obispo

MISA POR EL OBISPO

Todos los años en la iglesia catedral y también en las otras iglesias y comunidades de la diócesis, se celebra el aniversario de ordenación del obispo, con Misa «por el obispo» (Misas por diversas necesidades, n. 3), mientras no coincida con uno de los días señalados en los núms. 1-6 de la tabla de los días litúrgicos (Ceremonial de los Obispos, 1167).

POR EL OBISPO
sobre todo en el aniversario de la ordenación
Esta misa se dice, con vestiduras de color blanco, en el aniversario de la elección del obispo, allí donde tengan lugar celebraciones especiales, fuera de los domingos de Adviento, Cuaresma y Pascua, de las solemnidades, del Miércoles de Ceniza o de la Semana Santa.
PRO EPISCOPO
praesertim in anniversario ordinationis
Haec Missa dicitur in anniversario electionis Episcopi, ubi peculiares habentur celebrationes, dummodo non occurrat dominica Adventus, Quadragesimae et Paschae, aut sollemnitas, aut feria IV Cinerum vel Hebdomadae sanctae.
Antífona de entrada Ez 34, 11.23.24
Buscaré a mis ovejas, dice el Señor, y suscitaré un pastor que las apaciente. Yo, el Señor, seré su Dios.
Antiphona ad introitum Ez 34, 11.23.24
Visitábo oves meas, dicit Dóminus, et suscitábo pastórem qui pascat eas; ego autem Dóminus ero eis in Deum.
Oración colecta
Oh Dios, pastor de los fieles, que diriges y gobiernas a tu Iglesia con providencia y amor, te rogamos concedas a tu siervo N., a quien pusiste al frente de tu pueblo, la gracia de presidir, en nombre de Cristo, la grey que pastorea, y ser maestro fiel de la verdad, sacerdote de los sagrados misterios y guía de tu pueblo santo. Por nuestro Señor Jesucristo.
Collecta
Deus, pastor aetérne fidélium, qui Ecclésiae tuae multíplici dispensatióne praees et amóre domináris, da, quaesumus, fámulo tuo N., quem plebi tuae praefecísti, ut gregi, cuius est pastor, Christi vice praesídeat, et fidélis sit doctrínae magíster, sacri cultus sacérdos et gubernatiónis miníster. Per Dóminum.
O bien:
Oh Dios, pastor y guía de todos los fieles, mira con bondad a tu siervo N., a quien has hecho pastor de la Iglesia de N., concédele su palabra y su ejemplo sean provechosos al pueblo que él preside, para que llegue a la vida eterna junto con el rebaño que le ha sido confiado. Por nuestro Señor Jesucristo.
Vel:
Deus, ómnium fidélium pastor et rector, fámulum tuum N., quem pastórem Ecclésiae N. praeésse voluísti, propítius réspice; da ei, quaesumus, verbo et exémplo, quibus praeest profícere, ut ad vitam, una cum grege sibi crédito, pervéniat sempitérnam. Per Dóminum.
O bien:
Te rogamos, Señor, que concedas a tu siervo N., a quien pusiste al frente de tu pueblo como sucesor de los apóstoles, el espíritu de consejo y de fortaleza, de sabiduría y de amor, para que, pastoreando fielmente al pueblo que se le ha confiado, realice el misterio de la Iglesia en el mundo. Por nuestro Señor Jesucristo.
Vel:
Da, quaesumus, Dómine, fámulo tuo N., quem pascéndo gregi tuo in Apostolórum successióne praefecísti, spíritum consílii et fortitúdinis, spíritum sciéntiae et pietátis, ut, pópulum sibi créditum fidéliter gubérnans, Ecclésiae aedíficet in mundo sacraméntum. Per Dóminum.

LITURGIA DE LA PALABRA

PRIMERA LECTURA
Lectura del Profeta Isaías 52, 7-10
¡Qué hermosos son sobre los montes los pies del mensajero que anuncia la paz, que trae la buena nueva, que pregona la victoria, que dice a Sión:  «¡Tu Dios es Rey!».
Escucha: tus vigías gritan, cantan a coro, porque ven cara a cara al Señor, que vuelve a Sión. Romped a cantar a coro, ruinas de Jerusalén, que el Señor consuela a su pueblo, rescata a Jerusalén: el Señor desnuda su santo brazo a la vista de todas las naciones, y verán los confines de la tierra la victoria de nuestro Dios.

Palabra de Dios
Te alabamos, Señor.

o bien en TIEMPO PASCUAL
PRIMERA LECTURA

Lectura de los Hechos de los apóstoles 13, 46-49

Entonces Pablo y Bernabé dijeron con toda valentía: «Teníamos que anunciaros primero a vosotros la palabra de Dios; pero como la rechazáis y no os consideráis dignos de la vida eterna, sabed que nos dedicamos a los gentiles. Así nos lo ha mandado el Señor: Yo te he puesto como luz de los gentiles, para que lleves la salvación hasta el confín de la tierra».
Cuando los gentiles oyeron esto, se alegraron y alababan la palabra del Señor; y creyeron los que estaban destinados a la vida eterna.
La palabra del Señor se iba difundiendo por toda la región.

Palabra de Dios.
Te alabamos, Señor.

SALMO RESPONSORIAL
Sal 95,1-2a. 2b-3. 7-8a.10
R/. 
Cantad a todos los pueblos las maravillas del Señor. Annunciáte in ómnibus pópulis mirabília Dómini.

Cantad al Señor un cántico nuevo;
cantad al Señor, toda la tierra;
cantad al Señor, bendecid su nombre. R/. 
Cantad a todos los pueblos las maravillas del Señor. Annunciáte in ómnibus pópulis mirabília Dómini.

Proclamad día tras día su victoria;
contad a los pueblos su gloria,
sus maravillas a todas las naciones. R/. 
Cantad a todos los pueblos las maravillas del Señor. Annunciáte in ómnibus pópulis mirabília Dómini.

Familias de los pueblos, aclamad al Señor;
aclamad la gloria y el poder del Señor,
aclamad la gloria del nombre del Señor R/.
Cantad a todos los pueblos las maravillas del Señor. Annunciáte in ómnibus pópulis mirabília Dómini.

Decid a los pueblos: «El Señor es rey;
él afianzó el orbe, y no se moverá;
él gobierna a los pueblos rectamente.» R/. 
Cantad a todos los pueblos las maravillas del Señor. Annunciáte in ómnibus pópulis mirabília Dómini.

SEGUNDA LECTURA
Lectura de la segunda carta de S. Pablo a los Corintios 5,14-20

Hermanos: nos apremia el amor de Cristo, al considerar que, si uno murió por todos, todos murieron. Cristo murió por todos, para que los que viven ya no vivan para sí, sino para el que murió y resucitó por ellos. Por tanto, no valoramos a nadie por criterios humanos. Si alguna vez juzgamos a Cristo según tales criterios, ahora ya no.
El que es de Cristo, es una criatura nueva. Lo antiguo ya ha pasado, lo nuevo ha comenzado. Todo esto viene de Dios, que por medio de Cristo nos reconcilió consigo y nos encargó el servicio de reconciliar. Es decir, Dios mismo estaba en Cristo reconciliando al mundo consigo, sin pedirle cuentas de sus pecados, y a nosotros nos ha confiado el mensaje de la reconciliación. Por eso, nosotros actuamos como enviados de Cristo, y es como si Dios mismo os exhortara por nuestro medio. En nombre de Cristo os pedimos que os reconciliéis con Dios.

Palabra de Dios
Te alabamos, Señor.

ALELUYA
Jn 15,15b
A vosotros os llamo amigos, dice el Señor, porque todo lo que he oído a mi Padre os lo he dado a conocer. Vos dixi amícos, dicit Dóminus, quia ómnia quaecúmque audívi a Patre meo nota feci vobis.

EVANGELIO
+ Lectura del santo Evangelio según San Juan 15, 9-17
Gloria a ti, Señor.

En aquel tiempo dijo Jesús a sus discípulos: Como el Padre me ha amado, así os he amado yo; permaneced en mi amor. Si guardáis mis mandamientos, permaneceréis en mi amor; lo mismo que yo he guardado los mandamientos de mi Padre y permanezco en su amor. Os he hablado de esto para que mi alegría esté en vosotros, y vuestra alegría llegue a plenitud. Este es mi mandamiento: que os améis unos a otros como yo os he amado.
Nadie tiene amor más grande que el que da la vida por sus amigos. Vosotros sois mis amigos, si hacéis lo que yo os mando. Ya no os llamo siervos, porque el siervo no sabe lo que hace su señor: a vosotros os llamo amigos, porque todo lo que he oído a mi Padre os lo he dado a conocer.
No sois vosotros los que me habéis elegido, soy yo quien os he elegido; y os he destinado para que vayáis y deis fruto, y vuestro fruto dure. De modo que lo que pidáis al Padre en mi nombre os lo dé. Esto os mando: que os améis unos a otros.

Palabra del Señor.
Gloria a ti, Señor Jesús.

Oración sobre las ofrendas
Señor, acepta complacido la ofrenda que te presentamos por tu siervo N., y dígnate enriquecer con virtudes apostólicas, para bien de tu Iglesia, al que pusiste como pontífice al frente de tu pueblo. Por Jesucristo nuestro Señor.
Super oblata
Haec oblátio, Dómine, pro fámulo tuo N. deláta sit tibi munus accéptum, et, quem sacerdótem magnum in tuo pópulo suscitásti, apostolicárum virtútum munéribus, ad gregis proféctum, exórna. Per Christum.
PREFACIO VIII DOMINICAL
DEL TIEMPO ORDINARIO
La Iglesia unificada por virtud y a imagen de la Trinidad
En verdad es justo y necesario, es nuestro deber y salvación darte gracias siempre y en todo lugar, Señor, Padre santo, Dios todopoderoso y eterno.
Porque has querido reunir de nuevo, por la sangre de tu Hijo y la fuerza del Espíritu, a los hijos dispersos por el pecado; de este modo tu Iglesia, unificada por virtud y a imagen de la Trinidad, aparece ante el mundo como cuerpo de Cristo y templo del Espíritu, para alabanza de tu infinita sabiduría.
Por eso, unidos a los coros angélicos, te aclamamos llenos de alegría:
Santo, Santo, Santo...
PRAEFATIO VIII DE DOMINICIS “PER ANNUM”
De Ecclesia adunata ex unitate Trinitatis
Vere dignum et iustum est, aequum et salutáre, nos tibi semper et ubíque grátias ágere: Dómine, sancte Pater, omnípotens aetérne Deus:
Quia fílios, quos longe peccáti crimen abstúlerat, per sánguinem Fílii tui Spiritúsque virtúte, in unum ad te dénuo congregáre voluísti: ut plebs, de unitáte Trinitátis adunáta, in tuae laudem sapiéntiae multifórmis Christi corpus templúmque Spíritus noscerétur Ecclésia.
Et ídeo, choris angélicis sociáti, te laudámus in gáudio confiténtes:
Sanctus, Sanctus, Sanctus...
PLEGARIA EUCARÍSTICA I o III o V, d. PREX EUCHARISTICA I seu III seu PRO VARIIS NECESSITATIBUS I.
Antífona de la comunión Mt 20,28
El Hijo del Hombre no ha venido para que le sirvan, sino para servir y dar su vida en rescate por muchos.
Antiphona ad communionem Mt 20, 28
Fílius hóminis non venit ministrári, sed ministráre, et dare ánimam suam redemptiónem pro multis.
Oración después de la Comunión
Señor, por la eficacia del sacrificio que hemos celebrado, multiplica en tu siervo N., nuestro obispo, los dones de tu gracia, para que ejerza dignamente el ministerio pastoral y consiga los premios eternos por su fidelidad en tu servicio. Por Jesucristo nuestro Señor.
Post communionem
Huius, Dómine, virtúte mystérii, in fámulo tuo N. epíscopo nostro grátiae tuae dona multíplica, ut et tibi digne persólvat pastorále ministérium, et fidélis dispensatiónis aetérna praemia consequátur. Per Christum.

sábado, 3 de diciembre de 2011

Santa María en Adviento.

TEXTOS MISA

COMÚN DE SANTA MARIA VIRGEN
4. En tiempo de Adviento

COMMUNE BEATAE MARIAE VIRGINIS
II. TEMPORE ADVENTUS
Antífona de entrada Is 45, 8
Cielos, destilad el rocío: nubes, derramad la victoria; ábrase la tierra y brote la salvación.
Antiphona ad introitum Cf. Is 45, 8
Roráte, caeli, désuper, et nubes pluant iustum; aperiátur terra, et gérminet Salvatórem.

Oración colecta
Dios todopoderoso, que, según lo anunciaste por el ángel, has querido que tu Hijo se encarnara en el seno de María, la Virgen, escucha nuestras súplicas y que sintamos la protección de María los que la proclamamos verdadera Madre de Dios. Por nuestro Señor Jesucristo.
Collecta
Deus, qui de beátae Maríae Vírginis útero Verbum tuum, Angelo nuntiánte, carnem suscípere voluísti, praesta supplícibus tuis, ut, qui vere eam Dei Genetrícem crédimus, eius apud te intercessiónibus adiuvémur. Per Dóminum.
Oración sobre las ofrendas
El Espíritu Santo, que fecundó con su poder el seno de María, santifique, Señor, las ofrendas que te presentamos sobre el altar. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Super oblata
Accipe, Dómine, haec múnera, et tua virtúte in sacraméntum salútis convérte, in quo, cessántibus figurálibus Patrum hóstiis, verus Agnus offértur, Iesus Christus Fílius tuus, ex intácta Vírgine ineffabíliter natus. Qui vivit et regnat in saecula saeculórum.

PLEGARIA EUCARÍSTICA IV.

PREX EUCHARISTICA IV.
Antífona de la comunión Is 7, 14
Mirad: la Virgen está encinta y dará a luz un hijo, y le pondrá por nombre Dios-con-nosotros.

Antiphona ad communionem Cf. Is 7, 14
Ecce Virgo concípiet, et páriet fílium, et vocábitur nomen eius Emmánuel.
Oración después de la comunión
Señor, que los sacramentos que hemos recibido nos otorguen siempre tu misericordia, y por la encarnación de tu Hijo Jesucristo, salva a los que veneramos fielmente la memoria de su Madre, la Virgen María. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Post communionem
Mystéria quae súmpsimus, Dómine Deus noster, misericórdiam tuam in nobis semper osténdant, ut Fílii tui incarnatióne salvémur, qui Genetrícis eius commemoratiónem fidéli mente celebrámus. Qui vivit et regnat in saecula saeculórum.

domingo, 30 de octubre de 2011

Domingo 6 noviembre 2011, Lecturas XXXII Domingo del Tiempo Ordinario (A).

LECTURAS: Domingo de la 32ª semana de Tiempo Ordinario. Ciclo A.

PRIMERA LECTURA
Encuentran la sabiduría los que la buscan

Lectura del libro de la Sabiduría 6, 12-16

La sabiduría es radiante e inmarcesible, la ven fácilmente los que la aman, y la encuentran los que la buscan; ella misma se da a conocer a los que la desean.
Quien madruga por ella no se cansa: la encuentra sentada a la puerta.
Meditar en ella es prudencia consumada, el que vela por ella pronto se ve libre de preocupaciones; ella misma va de un lado a otro buscando a los que la merecen; los aborda benigna por los caminos y les sale al paso en cada pensamiento.

Palabra de Dios.
Te alabamos, Señor.

SALMO RESPONSORIAL
Sal 62, 2. 3-4. 5-6. 7-8
R. 

Mi alma está sedienta de ti, Señor, Dios mío. Sitívit in te ánima mea, Dómine, Deus meus.

Oh Dios, tú eres mi Dios, por ti madrugo, mi alma está sedienta de ti; mi carne tiene ansia de ti, como tierra reseca, agostada, sin agua, R.
Mi alma está sedienta de ti, Señor, Dios mío. Sitívit in te ánima mea, Dómine, Deus meus.

¡Cómo te contemplaba en el santuario viendo tu fuerza y tu gloria! Tu gracia vale más que la vida, te alabarán mis labios. R.
Mi alma está sedienta de ti, Señor, Dios mío. Sitívit in te ánima mea, Dómine, Deus meus.

Toda mi vida te bendeciré y alzaré las manos invocándote. Me saciaré como de enjundia y de manteca, y mis labios te alabarán jubilosos. R.
Mi alma está sedienta de ti, Señor, Dios mío. Sitívit in te ánima mea, Dómine, Deus meus.

En el lecho me acuerdo de ti y velando medito en ti, porque fuiste mi auxilio, y a la sombra de tus alas canto con júbilo. R.
Mi alma está sedienta de ti, Señor, Dios mío. Sitívit in te ánima mea, Dómine, Deus meus.

SEGUNDA LECTURA
A los que han muerto, Dios, por medio de Jesús, los llevará con él

Lectura de la primera carta del apóstol san Pablo a los Tesalonicenses 4, 13-18

Hermanos, no queremos que ignoréis la suerte de los difuntos para que no os aflijáis como los hombres sin esperanza.
Pues si creemos que Jesús ha muerto y resucitado, del mismo modo, a los que han muerto, Dios, por medio de Jesús, los llevará con él.
Esto es lo que os decimos como palabra del Señor:
Nosotros, los que vivimos y quedamos para cuando venga el Señor, n o aventajaremos a los difuntos.
Pues él mismo, el Señor, cuando se dé la orden, a la voz del arcángel y al son de la trompeta divina, descenderá del cielo, y los muertos en Cristo resucitarán en primer lugar.
Después nosotros, los que aún vivimos, seremos arrebatados con ellos en la nube, al encuentro del Señor, en el aire.
Y así estaremos siempre con el Señor.
Consolaos, pues, mutuamente con estas palabras.

Palabra de Dios.
Te alabamos, Señor.

ALELUYA
Estad en vela y preparados, porque a la hora que menos pensáis viene el Hijo del hombre. Vigilate et estóte paráti, quia, qua nescítis hora Fílius hóminis ventúrus est.

EVANGELIO
¡Que llega el esposo, salid a recibirlo!

Lectura del santo evangelio según san Mateo 25, 1-13
Gloria a ti, Señor.

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos esta parábola:
-«Se parecerá el reino de los cielos a diez doncellas que tomaron sus lámparas y salieron a esperar al esposo.
Cinco de ellas eran necias y cinco eran sensatas.
Las necias, al tomar las lámparas, se dejaron el aceite; en cambio, las sensatas se llevaron alcuzas de aceite con las lámparas.
El esposo tardaba, les entró sueño a todas y se durmieron.
A medianoche se oyó una voz.
"¡Que llega el esposo, salid a recibirlo!"
Entonces se despertaron todas aquellas doncellas y se pusieron a preparar sus lámparas.
Y las necias dijeron a las sensatas:
"Dadnos un poco de vuestro aceite, que se nos apagan las lámparas.
Pero las sensatas contestaron:
"Por si acaso no hay bastante para vosotras y nosotras, mejor es que vayáis a la tienda y os lo compréis."
Mientras iban a comprarlo, llegó el esposo, y las que estaban preparadas entraron con él al banquete de bodas, y se cerró la puerta.
Más tarde llegaron también las otras doncellas, diciendo:
"Señor, señor, ábrenos."
Pero él respondió:
"Os lo aseguro: no os conozco."
Por tanto, velad, porque no sabéis el día ni la hora.»

Palabra del Señor.
Gloria a ti, Señor Jesús.

Cristo afirmó antes de su Ascensión que aún no era la hora del establecimiento glorioso del Reino mesiánico esperado por Israel (cf. Hch 1, 6-7) que, según los profetas (cf. Is 11, 1-9), debía traer a todos los hombres el orden definitivo de la justicia, del amor y de la paz. El tiempo presente, según el Señor, es el tiempo del Espíritu y del testimonio (cf Hch 1, 8), pero es también un tiempo marcado todavía por la "tristeza" (1Co 7, 26) y la prueba del mal (cf. Ef 5, 16) que afecta también a la Iglesia(cf. 1P 4, 17) e inaugura los combates de los últimos días (1Jn 2, 18; 1Jn 4, 3; 1Tm 4, 1). Es un tiempo de espera y de vigilia (cf. Mt 25, 1-13; Mc 13, 33-37). CEC 672.

San Agustín, de diversis quaestionibus octoginta tribus liber, 59 
No sólo ignoramos en qué tiempo ha de venir el esposo, sino que también la hora de la muerte, para la que cada uno debe estar preparado y aun preparado, se encontrará sorprendido cuando suene aquella voz, que despertará a todos. Catena Aurea.

lunes, 24 de octubre de 2011

Domingo 30 octubre 2011, lecturas XXXI Domingo del Tiempo Ordinario (A).

LECTURAS: Domingo de la 31ª semana de Tiempo Ordinario. Ciclo A.

PRIMERA LECTURA
Os apartasteis del camino y habéis hecho tropezar a muchos en la ley

Lectura de la profecía de Malaquias 1, 14-2, 2b. 8-10

Yo soy el Gran Rey, y mi nombre es respetado en las naciones -dice el Señor de los ejércitos-.
Y ahora os toca a vosotros, sacerdotes.
Si no obedecéis y no os proponéis dar gloria a mi nombre -dice el Señor de los ejércitos-, os enviaré mi maldición.
Os apartasteis del camino, habéis hecho tropezar a muchos en la ley, habéis invalidado mi alianza con Leví -dice el Señor de los ejércitos-.
Pues yo os haré despreciables y viles ante el pueblo, por no haber guardado mis caminos, y porque os fijáis en las personas al aplicar la ley.
¿No tenemos todos un solo padre? ¿No nos creó el mismo Señor?
¿Por qué, pues, el hombre despoja a su prójimo, profanando la alianza de nuestros padres?»

Palabra de Dios,
Te alabamos, Señor.

SALMO RESPONSORIAL
Sal 130, 1-3
R.

Guarda mi alma en la paz, junto a ti, Señor. Custódi ánimam meam in pace apud te, Dómine.

Señor, mi corazón no es ambicioso, ni mis ojos altaneros; no pretendo grandezas que superan mi capacidad. R.

Guarda mi alma en la paz, junto a ti, Señor. Custódi ánimam meam in pace apud te, Dómine.

Sino que acallo y modero mis deseos, como un niño en brazos de su madre. R.

Guarda mi alma en la paz, junto a ti, Señor. Custódi ánimam meam in pace apud te, Dómine.

Espere Israel en el Señor ahora y por siempre. R.

Guarda mi alma en la paz, junto a ti, Señor. Custódi ánimam meam in pace apud te, Dómine.

SEGUNDA LECTURA
Deseábamos entregaros no sólo el Evangelio de Dios, sino hasta nuestras propias personas

Lectura de la primera carta del apóstol san Pablo a los Tesalonicenses 2, 7b-9. 13

Hermanos:
Os tratamos con delicadeza, como una madre cuida de sus hijos.
Os teníamos tanto cariño que deseábamos entregaros no sólo el Evangelio de Dios, sino hasta nuestras propias personas, porque os hablais ganado nuestro amor.
Recordad si no, hermanos, nuestros esfuerzos y fatigas; trabajando día y noche para no serle gravoso a nadie, proclamamos entre vosotros el Evangelio de Dios.
Ésa es la razón por la que no cesamos de dar gracias a Dios, porque al recibir la palabra de Dios, que os predicamos, la acogisteis no como palabra de hombre, sino, cual es en verdad, como palabra de Dios, que permanece operante en vosotros los creyentes.

Palabra de Dios.
Te alabamos, Señor.

ALELUYA

Uno solo es vuestro Padre, el del cielo, y uno solo es vuestro consejero, Cristo. Unus est Pater vester, qui in cælis est; et Magíster vester unus est, Christus.

EVANGELIO
No hacen lo que dicen

Lectura del santo evangelio según san Mateo 23, 1-12
Gloria a ti, Señor.

En aquel tiempo, Jesús habló a la gente y a sus discípulos, diciendo: -«En la cátedra de Moisés se han sentado los escribas y los fariseos: haced y cumplid lo que os digan; pero no hagáis lo que ellos hacen, porque ellos no hacen lo que dicen.
Ellos lían fardos pesados e insoportables y se los cargan a la gente en los hombros, pero ellos no están dispuestos a mover un dedo para empujar.
Todo lo que hacen es para que los vea la gente: alargan las filacterias y ensanchan las franjas del manto; les gustan los primeros puestos en los banquetes y los asientos de honor en las sinagogas; que les hagan reverencias por la calle y que la gente los llame maestros.
Vosotros, en cambio, no os dejéis llamar maestro, porque uno solo es vuestro maestro, y todos vosotros sois hermanos.
Y no llaméis padre vuestro a nadie en la tierra, porque uno solo es vuestro Padre, el del cielo.
No os dejéis llamar consejeros, porque uno solo es vuestro consejero, Cristo.
El primero entre vosotros será vuestro servidor.
El que se enaltece será humillado, y el que se humilla será enaltecido.»

Palabra del Señor.
Gloria a ti, Señor Jesús.

San Juan Crisóstomo, homiliae in Matthaeum, hom. 72, 1 
Especialmente, es digno de censura, aquel que teniendo obligación de enseñar, quebranta la ley. En primer lugar, porque falta cuando debe corregir a otro; en segundo lugar, porque el que peca es digno de mayor castigo, cuanto mayor es su dignidad; y en tercer lugar, porque hace más daño, en atención a que peca siendo doctor. Además, reprende también a aquéllos, porque son duros para los que les están subordinados. Por esto prosigue: "Pues atan cargas pesadas e insoportables", etc. En esto da a conocer la malicia doble de éstos: lo uno, porque exigen una vida perfecta a los que les están subordinados, sin dispensarles lo más mínimo; y lo otro, porque son altamente condescendientes consigo mismos. Pero conviene que el jefe proceda como juez inexorable en las cosas que a él afectan; y que sea bueno y pacífico en las que afectan a sus subordinados. Catena Aurea.
El escándalo adquiere una gravedad particular según la autoridad de quienes lo causan o de la debilidad de quienes lo padecen. Inspiró a nuestro Señor esta maldición: "al que escandalice a uno de estos pequeños que creen en mí, más le vale que le cuelguen al cuello una de esas piedras de molino que mueven los asnos y le hundan en lo profundo del mar" (Mt 18, 6; cf 1Co 8, 10 - 13). El escándalo es grave cuando es causado por quienes, por naturaleza o por función, están obligados a enseñar y educar a los otros. Jesús, en efecto, lo reprocha a los escribas y fariseos: los compara a lobos disfrazados de corderos (cf Mt 7, 15). CEC 2285.

miércoles, 7 de septiembre de 2011

Viernes 9 septiembre 2011, santa María de la Cabeza.

TEXTOS MISA


9 de septiembre
Santa María de la Cabeza, esposa de san Isidro, labrador.
Memoria

PRO SANCTIS MULIERIBUS.
ANTÍFONA DE ENTRADA
La mujer que teme al Señor merece alabanza. Sus hijos se levantan para felicitarla, su marido proclama su alabanza.

Antiphona ad introitum Cf. Pr 31, 30 Pr 28
Múlier timens Dóminum ipsa laudábitur. Fílii eius beatíssimam praedicavérunt, vir eius laudávit eam
Oración colecta
Concédenos, Señor, conocerte y amarte sobre todas las cosas, como se lo concediste a tu sierva María de la Cabeza, esposa de san Isidro, labrador; y, sirviéndote así, como lo hizo ella, con sinceridad de corazón, logremos también agradarte con nuestra fe y nuestras obras. Por nuestro Señor Jesucristo.
Collecta
Deus, qui nos ánnua beátae N. festivitáte laetíficas, da, quaesumus, ut, quam venerámur offício, étiam piae conversatiónis sequámur exémplo. Per Dóminum.

ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS
Te presentamos, Señor, estas ofrendas en conmemoración de santa N. rogándote humildemente nos alcancen el perdón y la salvación. Por Jesucristo nuestro Señor.

Super oblata
Hóstias tibi, Dómine, pro beátae N. commemoratióne deférimus, supplíciter deprecántes, ut indulgéntiam nobis páriter cónferant et salútem. Per Christum.
PLEGARIA EUCARÍSTICA II

PREX EUCHARISTICA II
ANTÍFONA DE COMUNIÓN
El reino de los cielos se parece a un comerciante en perlas finas que, al encontrar una de gran valor, se va a vender todo lo que tiene y la compra.

Antiphona ad communionem Cf. Mt 13, 45-46
Símile est regnum caelórum hómini negotiatóri quaerénti bonas margarítas; invénta autem una pretiósa margaríta, dedit ómnia sua, et comparávit eam
DESPUÉS DE LA COMUNIÓN
Dios todopoderoso, te suplicamos que la eficacia divina de este sacramento nos ilumine en la fiesta de santa N. para que abundemos en santos deseos y en buenas obras. Por Jesucristo nuestro Señor.
Post communionem
Divíni operátio sacraménti, omnípotens Deus, in hac festivitáte beátae N. illúminet nos páriter et inflámmet, ut et sanctis iúgiter desidériis ferveámus, et bonis opéribus abundémus. Per Christum.